¿Es necesaria la Unción de los Enfermos?


En el sufrimiento está contenida la grandeza de un misterio específico.

 

 

 

El hombre difícilmente puede huir de la enfermedad, del dolor, del mal. Sin embargo, ha tenido dificultad en asumir y asimilar la enfermedad como parte de la existencia humana. Y es que la enfermedad, además de ser una alteración de las estructuras y funciones orgánicas, es también una situación antropológica especial que limita y condiciona el comportamiento humano; en ella, el hombre adquiere una experiencia especial de sí mismo, siente una cierta alienación del propio cuerpo que “le duele”, no le obedece y le hace presentir, al menos inconscientemente, la posibilidad de la muerte. También adquiere una experiencia especial de sus relaciones con el mundo, se siente alineado del propio ambiente, separado de las relaciones normales con los demás, más necesitados de ellos, sin poder corresponder a sus atenciones ni renunciar a ellas, así, el enfermo constata que se halla “a merced” de los demás. Finalmente, el enfermo realiza la experiencia límite: experimentar su propia relatividad y contingencia. Por ello la UNCIÓN DE LOS ENFERMOS es un sacramento que la Iglesia celebra en situación de enfermedad, con el fin de significar la oferta y la presencia de Dios en el momento del dolor, y para mostrar la solidaridad de la Iglesia con el mismo enfermo, en un momento en que realmente se necesita. Además de pedir, que de acuerdo a la voluntad de Dios el enfermo se restablezca y recobre plenamente la salud. “Con la sagrada unción de los enfermos y con la oración de los presbíteros, toda la Iglesia entera encomienda a los enfermos al Señor sufriente y glorificado para que los alivie y los salve. Incluso los anima a unirse libremente a la pasión y muerte de Cristo; y contribuir, así, al bien del Pueblo de Dios” CIC 1499

 

 

Jesús sabia de la tragedia “tragedia humana”, de este “choque existencial” que el hombre experimenta en la enfermedad; y por eso no pudo dejar de ofrecernos un ejemplo y una respuesta, al asumir él mismo todo lo que supone la enfermedad y el dolor de los enfermos con los que se encontraba y además, en su propia carne. También conocía Jesús la tentación de los hombres, de ayer y hoy, de olvidar y marginar al enfermo, de considerarle un estorbo, alguien improductivo e inútil, por lo que las páginas del Evangelio nos muestran la solicitud que él siempre tuvo para con los enfermos. Hoy, al recuperarse el verdadero sujeto de la Unción, que son los enfermos y no los moribundos, es necesario que situemos tal acción sacramental en la línea de la misma situación de Jesús con los enfermos, y del ejercicio de la misión que la Iglesia ha recibido de Cristo al respecto. “Esta unción santa de los enfermos fue instituida por Cristo nuestro Señor como un sacramento del Nuevo Testamento, verdadero y propiamente dicho, insinuado por Marcos (cf. Mc 6,13), y recomendado a los fieles y promulgado por Santiago, apóstol y hermano del Señor (cf. St 5, 14-15; DS 1695.).” CIC 1511

 

 

Ya desde el Antiguo Testamento, el Pueblo de Israel creía en un Dios que busca la vida. Esta idea la vemos expresada ya desde el Génesis, en donde el autor nos dice que el Dios en el que creemos es un Dios bueno, y que todas las cosas han sido creadas buenas por El (Gn l-2). Sin embargo, al experimentar el dolor, la injusticia…la muerte, se pregunta: Si Dios es bueno y quiere la vida, ¿por qué la enfermedad y la muerte?; si Dios está con los justos y los ama, ¿por qué son estos los que muchas veces padecen, mientras los injustos disfrutan de la vida? La reflexión del pueblo y su fe lo llevaron a darse cuenta que el mal, la enfermedad y la muerte no pueden ser atribuidos a Dios. Tienen su origen en la historia humana y son consecuencias del pecado, de manera particular del pecado original (Gn 3), sin excluir definitivamente que éstos son producto de los pecados personales del hombre (Is l6,l4; 2Re 20,l-20; Dn 4,28-30). ¿Es entonces el pecado un castigo? Si la enfermedad es castigo del pecado, ¿por qué padecen los justos? “Israel experimenta que la enfermedad, de una manera misteriosa, se vincula al pecado y al mal; y que la fidelidad a Dios, según su Ley, devuelve la vida: “Yo, el Señor, soy el que te sana” (Ex 15, 26)” CIC 1502

 

 

La Sagrada Escritura nos ilustra en el libro de Job el drama de la enfermedad. Job, en un primer momento ve el sufrimiento como algo trágico, misterioso, le parece como si Dios jugara con el hombre. Después se da cuenta de que es una prueba que Yahveh le pone para provocar una purificación de su fe (Job l-2). Finalmente, ante la presencia del sufrimiento, Job comprende que el sufrimiento es un misterio y que ante él no nos queda más que el abandono y la confianza. Por otro lado en el libro de Isaías nos presenta al Siervo de Yahveh como la figura del A.T. que mejor explica el sufrimiento, la enfermedad y el dolor (Is 53), y su relación con la redención. El sufrimiento no es un absurdo, tiene sentido porque sufre cargando los pecados de los demás convirtiéndose ante el dolor en oblación y servicio; porque tiene como motivo principal el amor; y porque confía en que no acabará en la muerte, sino con la victoria y el triunfo en la resurrección. La enfermedad será vencida y Dios hará justicia (Is 26,l9; 35,4-6; Jer 33,6), y el justo vivirá aún después de la muerte. “De aquí deriva también esta reflexión, precisamente en el Año de la Redención: la reflexión sobre el sufrimiento. El sufrimiento humano suscita COMPASION, suscita también RESPETO, y a su manera ATEMORIZA. En efecto, en él está contenida la grandeza de un misterio específico.” (Doloris Salvifici) DSal 4

 

 

En el Nuevo Testamento nos encontramos no solo con la enseñanza de Jesús respecto a la enfermedad y al dolor, sino con su actitud ante estos. Podemos ver como Jesús no quiere aparecer como curandero, ni mago y mucho menos hacer gala de su compasión con los necesitados para recibir aplausos. Los milagros de Jesús, más en concreto sus curaciones son signos mesiánicos, por los cuales muestra que los últimos tiempos han llegado y que el Reino de Dios está presente, y al mismo tiempo son signos eficaces que manifiestan que ésta realidad está sucediendo al hacer realidad lo que se anuncia; son además signos que fundamentan la esperanza, de que el mal está vencido, por la victoria sobre el pecado que ya ha comenzado a realizarse; y finalmente manifiestan la actitud de Cristo ante los enfermos, actitud de lucha y liberación, de cercanía y de consuelo. Jesús estará siempre cerca de ellos para servirles y ayudarles, los paralíticos, los leprosos…. encuentran acogida en Cristo. Todos los enfermos encontraron en Cristo consuelo y respuesta a su sufrimiento. “En su actividad mesiánica en medio de Israel, Cristo se acercó incesantemente AL MUNDO DEL SUFRIMIENTO HUMANO. “Pasó haciendo bien” (Hech.10, 38), y este obrar suyo se dirigía, ante todo, a los enfermos y a quienes esperaban ayuda. Curaba los enfermos, consolaba a los afligidos, alimentaba a los hambrientos, liberaba a los hombres de la sordera, de la ceguera, de la lepra, del demonio y de diversas disminuciones físicas; tres veces devolvió la vida a los muertos. Era sensible a todo sufrimiento humano, tanto al del cuerpo como al del alma.” DSal 16

 

 

Por la forma como se aplicó este sacramento a lo largo de muchos años, éste se asoció con la muerte, tanto así que hasta antes del Concilio Vaticano II formaba parte de los “Ritos Finales” y se le conocía como “Extrema Unción”, la cual era aplicada al enfermo cuando se presumía que la muerte era inminente. Esto causaba un rechazo natural a participar del sacramento pues el enfermo lo identificaba con la inminencia de la muerte. Además hacia que su administración fuera muy complicada, sobre todo para el presbítero quien era llamado a altas horas de la noche para que se le administrara el sacramente al “moribundo”. Hoy el Concilio, la Renovación Litúrgica y Pastoral le han devuelto el sentido pretendido por Jesús, que está expresado en la Carta de Santiago (St 5,l4-l5): “¿Está alguno enfermo? Llame a los presbíteros de la Iglesia para que oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor. La oración hecha con fe le devolverá la salud al enfermo y el Señor lo levantará y si ha cometido pecados se le perdonarán”. De manera que la unción es para LOS ENFERMOS y NO solo para los moribundos. “El Señor Jesucristo, médico de nuestras almas y de nuestros cuerpos, que perdonó los pecados al paralítico y le devolvió la salud del cuerpo, quiso que su Iglesia continuase, con la fuerza del Espíritu Santo, su obra de curación y de salvación, incluso en sus propios miembros. Esta es la finalidad de los dos sacramentos de curación: del sacramento de la Penitencia y de la Unción de los enfermos.” CIC 1421

 

 

Si bien es cierto que el sacramento de la Unción de los enfermos no es para los moribundos únicamente, debemos recordar que la Iglesia ha entendido su uso para los enfermos que tienen una enfermedad GRAVE (con ello se excluyen las enfermedades que padecemos comúnmente como son las gripas, el dolor de cabeza, etc.). Sin embargo, no debemos esperar a que la enfermedad avance y llegue a un estado crítico para solicitar el sacramento. Desde las primeras etapas, un enfermo con un padecimiento grave, es sujeto de la Unción. Por otro lado, la Iglesia ha considerado que las personas ancianas, aun estando con salud, son sujetos de la Unción una vez al año, como ayuda a su vejez, que muchas veces viene acompañada de dolor y sufrimiento. Lo mismo podemos decir de las mujeres que están prontas a dar a luz, ya que el proceso del parto siempre es doloroso y puede en ocasiones ser difícil. El Sacramento de la Unción de los enfermos es un sacramento que da fuerza al enfermo (o al anciano) y en la medida en que es voluntad de Dios, puede restablecerlo totalmente. “La Unción de los enfermos “no es un sacramento sólo para aquellos que están a punto de morir. Por eso, se considera tiempo oportuno para recibirlo cuando el fiel empieza a estar en peligro de muerte por enfermedad o vejez” CIC 1514 “Es apropiado recibir la Unción de los enfermos antes de una operación importante” CIC 1515 “El sacramento de la Unción de los enfermos tiene por fin conferir una gracia especial al cristiano que experimenta las dificultades inherentes al estado de enfermedad grave o de vejez.” CIC 1527

 

 

Recordando lo que dice el apóstol Santiago sobre este sacramento, la oración, debe ser hecha con fe, tanto por aquel que ora como por aquel sobre quien se ora. Como todos los sacramentos, después de la reforma Litúrgica, el sacramento de la Unción es un sacramento que ha de tener carácter comunitario y participativo. De manera ordinaria, salvo que las circunstancias lo impidan, la familia debe participar de este momento y todos orar con fe, pidiendo al Señor la fortaleza, no solo para el enfermo, sino incluso por aquellos que lo atienden y que sufren por su estado de salud. Por otra lado es importante que se respete la libertad del enfermo y que no se aproveche este momento para “forzarlo” a recibir el sacramento. Recordemos que este sacramento por muchos años ha estado ligado a la muerte y esto causa un rechazo del enfermo. Se debe por ello, preparar al enfermo para que comprenda el sentido del sacramento. Además es un momento oportuno para invitarlo a una conversión más profunda, y en muchos casos, para la Reconciliación sacramental que lo reintegre a la vida de la gracia. La preparación al sacramento es una gran oportunidad para la evangelización desde la misericordia de Dios, que envió a su Hijo a salvarnos y a darle sentido al sufrimiento humano. “Como en todos los sacramentos, la Unción de los enfermos se celebra de forma litúrgica y comunitaria, que tiene lugar en familia, en el hospital o en la iglesia, para un solo enfermo o para un grupo de enfermos. Es muy conveniente que se celebre dentro de la Eucaristía, memorial de la Pascua del Señor. Si las circunstancias lo permiten, la celebración del sacramento puede ir precedida del sacramento de la Penitencia y seguida del sacramento de la Eucaristía.” CIC 1517

 

 

Terminamos nuestra catequesis sobre este sacramento recordando que de acuerdo al Texto Sagrado que lo sostiene, el ministro de éste es el sacerdote y el Obispo, quienes lo administran en una pequeña celebración litúrgica, en la cual están invitados a participar todos los familiares y a unirse a su oración para pedir la salud y la fortaleza para el enfermo y para todos los que lo atienden. En esta celebración, después de la lectura de la Palabra de Dios, el Sacerdote impone las manos sobre el enfermo y lo unge con el aceite propio del sacramento (el cual ha sido consagrado por el obispo) y ora por él en comunión con todos los presentes. El sacramento termina con la oración del Padrenuestro y la bendición a todos los presentes. Es muy recomendable que de ser posible el enfermo participe primero del sacramento de la Reconciliación y que se concluya con la Sagrada Comunión. “El sacramento de la Unción de los enfermos se administra a los gravemente enfermos ungiéndolos en la frente y en las manos con aceite de oliva debidamente bendecido o, según las circunstancias, con otro aceite de plantas, y pronunciando una sola vez estas palabras: “Per istam sanctam unctionem et suam piissimam misericordiam adiuvet te Dominus gratia Spiritus Sancti ut a peccatis liberatum te salvet atque propitius allevet” (“Por esta santa unción, y por su bondadosa misericordia, te ayude el Señor con la gracia del Espíritu Santo, para que, libre de tus pecados, te conceda la salvación y te conforte en tu enfermedad”).” CIC 1513.

 

 

 

Comentarios al autor

 

 

El P. Ernesto María Caro Osorio fue ordenado sacerdote en el Seminario de Monterrey el 15 de agosto 1991. Licenciado en Espiritualidad por la Universidad Gregoriana de Roma y Doctorado en Mariología por la Universidad Marianum de Roma, es director de la página Evangelización Activa, que busca llevar la palabra de Dios a todos los rincones del mundo mediante el uso de los medios electrónicos, especialmente el correo electrónico.

 

 

Autor: Ernesto María Caro, Sac. | Fuente: Evangelización.org

El Vaticano y el Tercer Secreto


Nuestra Señora de Fatima

CIUDAD DEL VATICANO, 13 MAY 2000 (VIS).-Al final de la misa de esta mañana en el Santuario de Fátima (Portugal), donde el Papa beatificó a los pastorcitos, Jacinta y Francisco, el cardenal Angelo Sodano, Secretario de Estado, leyó en portugués un texto relativo al tercer secreto de Fátima. Sigue el texto íntegro del cardenal Sodano:

“Al concluir esta solemne celebración, siento el deber de presentar a nuestro amado Santo Padre Juan Pablo II la felicitación más cordial, en nombre de todos los presentes, por su próximo 80 cumpleaños, agradeciéndole su valioso ministerio pastoral en favor de toda la Santa Iglesia de Dios.

“En la solemne circunstancia de su venida a Fátima, el Sumo Pontífice me ha encargado daros un anuncio. Como es sabido, el objetivo de su venida a Fátima ha sido la beatificación de los dos “pastorinhos”. Sin embargo, quiere atribuir también a esta peregrinación suya el valor de un renovado gesto de gratitud hacia la Virgen por la protección que le ha dispensado durante estos años de pontificado. Es una protección que parece que guarde relación también con la llamada “tercera parte” del secreto de Fátima.

“Este texto es una visión profética comparable a la de la Sagrada Escritura, que no describe con sentido fotográfico los detalles de los acontecimientos futuros, sino que sintetiza y condensa sobre un mismo fondo hechos que se prolongan en el tiempo en una sucesión y con una duración no precisadas. Por tanto, la clave del lectura del texto ha de ser de carácter simbólico.

“La visión de Fátima tiene que ver sobre todo con la lucha de los sistemas ateos contra la Iglesia y los cristianos, y describe el inmenso sufrimiento de los testigos de la fe del último siglo del segundo milenio. Es un interminable Via Crucis dirigido por los Papas del Siglo XX.

“Según la interpretación de los “pastorinhos”, interpretación confirmada recientemente por Sor Lucia, el “Obispo vestido de blanco” che ora por todos los fieles es el Papa. También él, caminando con fatiga hacia la Cruz entre los cadáveres de los martirizados (obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y numerosos laicos), cae a tierra como muerto, bajo los disparos de arma de fuego.

“Después del atentado del 13 de mayo de 1981, a Su Santidad le pareció claro que había sido “una mano materna quien guió la trayectoria de la bala”, permitiendo al “Papa agonizante” que se detuviera “a las puertas de la muerte”. Con ocasión de una visita a Roma del entonces Obispo de Leiria-Fátima, el Papa decidió entregarle la bala, que quedó en el jeep después del atentado, para que se custodiase en el Santuario. Por iniciativa del Obispo, la misma fue después engarzada en la corona de la imagen de la Virgen de Fátima.

“Los sucesivos acontecimientos del año 1989 han llevado, tanto en la Unión Soviética como en numerosos Países del Este, a la caída del régimen comunista que propugnaba el ateísmo. También por esto el Sumo Pontífice le está agradecido a la Virgen desde lo profundo del corazón. Sin embargo, en otras partes del mundo los ataques contra la Iglesia y los cristianos, con la carga de sufrimiento que conllevan, desgraciadamente no han cesado. Aunque las vicisitudes a las que se refiere la tercera parte del secreto de Fátima parecen ya pertenecer al pasado, la llamada de la Virgen a la conversión y a la penitencia, pronunciada al inicio del siglo XX, conserva todavía hoy una estimulante actualidad. “La Señora del mensaje parecía leer con una perspicacia especial los signos de los tiempos, los signos de nuestros tiempos (…). La invitación insistente de María santísima a la penitencia es la manifestación de su solicitud materna por el destino de la familia humana, necesitada de conversión y perdón”.

“Para permitir que los fieles reciban mejor el mensaje de la Virgen de Fátima, el Papa ha confiado a la Congregación para la Doctrina de la Fe la tarea de hacer pública la tercera parte del secreto, después de haber preparado un oportuno comentario.

“Agradecemos a la Virgen de Fátima su protección. A su materna intercesión confiamos la Iglesia del Tercer Milenio.

“”Sub tuum praesidium confugimus, Santa Dei Genetrix!”.

“”Intercede pro Ecclesia Dei! Intercede pro Sancto Patre Iohanne Paolo II! Amen””.
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Por Ernesto María Caro, Sac.

Ya desde hace algún tiempo se han estado promoviendo algunas ideas relacionadas a supuestos mensajes dados por María Santísima sobre el fin del mundo. Ahora estos supuestos mensajes se han convertido en un mail sobre EL TERCER SECRETO DE FATIMA, el cual lo único que provoca es desconcierto y temor entre el pueblo cristiano. Por ello me permito, primero hacer de su conocimiento que la Iglesia ya hizo pública “la tercera parte del mensaje de Fátima” y en seguida comentar el supuesto mensaje a fin de aclararlo totalmente.

Es una error el considerar la tercera parte del Mensaje de Fátima como un “secreto” ya que la Virgen dió a los tres pastorcitos en Fátima un mensaje (conocido como el Mensaje de Fátima) dividido en tres partes. Las primeras dos partes conciernen al mundo en general y fueron hechas del conocimiento público en el momento en que la Virgen se lo pidió a sus interlocutores. La tercera parte fue dirigida al Papa por lo que sólo él la tenía. En una entrevista realizada por la televisión italiana al Cardenal Ratzinger, Prefecto para la Doctrina de la Fe, le preguntaron si él conocía esta parte del documento, a lo que respondió con claridad que sí, que él mismo lo había leído y que era información que sólo correspondía a los Papas por lo que no se hacía del conocimiento público. Desde hace más de un año que el texto del tercer secreto ya es público.

Existió un grupo encabezado por el P. Gruner que ha promovido a nivel de toda la Iglesia la idea de que el Documento contiene información que el mundo debe conocer sobre el fin del mundo y sobre el castigo que Dios dará a los hombres rebeldes. Ha acusado al mismo Papa de negligencia por no revelar este documento y a los altos funcionarios eclesiales de tener escondida y recluida a la Hermana Lucia (última de los videntes que aún vive desde el 25 de Marzo de 1945 en el Carmelo de Santa Teresa, en Coimbra – Portugal. ). Esto solo ha causado desconcierto y temor… y por supuesto curiosidad y morbo.

Todo esto, pues, no es sino un mensaje alarmista que no tiene ningún fundamento ya que el mensaje de Fátima, no contiene ninguna información ni sobre el fin del mundo, ni sobre el supuesto “castigo” que Dios quiere inferir sobre éste.

Me permito ahora comentar algunos de los elementos de este mensaje:

(lo que está en mayúsculas y con alerta es el texto del mensaje difundido)

LA IGLESIA HA DADO PERMISO DE REVELAR A LOS FIELES UNA PARTE MAS DEL MENSAJE DE FÁTIMA. LA SANTÍSIMA VIRGEN SE APARECIÓ A TRES NIÑOS EN 1917. ESTO ESTA APROBADO, UNA DE LAS NIÑAS AUN VIVE, SE LLAMA LUCÍA, AHORA ES LA HERMANA LUCÍA PORQUE ES MONJITA Y SE ENCUENTRA EN UN CLAUSTRO EN EUROPA.

Esta información es parcialmente cierta, pero precisamente las verdades a medias son peligrosas. El mensaje fue publicado, pero el mensaje verdadero no es el que se pretende en los e-mails.

LA HERMANA LUCÍA DIO EL MENSAJE PRIMERAMENTE AL PAPA PÍO XII, QUIEN AL TERMINAR DE LEERLO ESTABA TEMBLANDO PERO, LO GUARDÓ, NO LO DIO A CONOCER. A SU DEBIDO TIEMPO LO LEYÓ TAMBIÉN EL PAPA JUAN XXIII, QUIEN HIZO LO MISMO. ELLOS ACTUARON ASÍ, PORQUE SABÍAN QUE AL SER REVELADO PRODUCIRÍA EN LA HUMANIDAD UN CAOS O DESESPERACIÓN. AHORA SE REVELA OTRA PARTE MÁS, PARA NO CAUSAR PÁNICO, YA QUE LA GENTE DEBE DE CONOCERLA PARA PREPARARSE.

Esta información también es falsa. ¿Cuál sería la diferencia entre el tiempo de Pío XII o Juan XXIII y el nuestro? ¿Por qué en ese tiempo causaría una confusión, desesperación y caos y ahora no? Esto es una información que prepara el siguiente mensaje para causar temor y desconcierto entre la comunidad cristiana.

LA VIRGEN LE DIJO A LUCÍA: ” VE, HIJA MÍA, DI AL MUNDO LO QUE PASARÁ ENTRE LOS AÑOS 1950 AL 2000″.

Esto es falso también. La Virgen no dió ninguna fecha ni habló de catástrofes. Es extraño que la fecha sea desde 1950 al 2000 sobre todo si pensamos que la Virgen se apareció en 1917 y que entre esta fecha y 1950 pasaron las dos guerras mundiales que causaron tantísimos daños a la humanidad. Sin embrago esto no es mencionado aquí. En el mensaje original de Fátima, dirigido a toda la Iglesia, dice que si “oramos, la guerra desaparecerá”, cosa que se realizó, al menos para Portugal que no sufrió los estragos de la guerra. La reina de Portugal se quitó su corona y coronó con ella a la Santísima Virgen. Resulta más bien que estas fechas coinciden con la ya vieja promoción del “Milenarismo” que sucede cada 1000 años basada en una incorrecta interpretación del Apocalipsis (Ap 20,2-3) la cual no está referida a una fecha concreta.

LOS HOMBRES NO ESTÁN PONIENDO EN PRÁCTICA LOS MANDAMIENTOS QUE NUESTRO PADRE NOS DIO.

Cuando se generaliza y se dice “los hombre” se excluye a los miles y miles de hombres que precisamente después del Concilio Vaticano II y con los nuevos movimientos eclesiales y ecuménicos se han vuelto al Señor. No se considera a todos los países en proceso de evangelización, ni a los millones de seres humanos que aún no han conocido el mensaje del Evangelio. Si bien es cierto que MUCHOS, a pesar de conocer el evangelio no lo viven, esto no significa que ha llegado el fin, sino al contrario, pues san Pedro dice Dios tiene paciencia y espera a que el mundo se convierta, pues no quiere que el mundo muera sino que se salve (2Pe 3,9). El Papa, en todos sus documentos, y de manera especial en el que prepara al Jubileo del 2000 “Tertio Milenio Adveniente” invita a todos los cristianos a unirse en un fuerte esfuerzo por la evangelización y la reevangelización. Esto, viniendo del Papa, de aquel a quien Jesús le dijo: “Lo que ates en la tierra será atado en el cielo” (Mt 16,18), tiene mucho peso y mucho valor. Sería una incongruencia que el Papa conociendo estas supuestas “catastróficas profecías” estuviera preparando una gran fiesta y no hubiera hecho del conocimiento del pueblo cristiano esta información. Quien escribió esto no tiene ni la mínima idea de lo que es la Iglesia y el amor del Papa por la Iglesia.

EL DEMONIO ESTÁ DIRIGIENDO AL MUNDO, SEMBRANDO ODIO Y CIZAÑA POR TODAS PARTES.

Esto no es una novedad… esto ha sido una realidad desde el principio del mundo. Si bien es cierto que hoy por hoy muchos han renunciado a la vida de fe y al mismo Dios y con ello han dado paso a una actividad más abierta y destructora del pecado, azuzado por el mismo demonio, no podemos decir que esta acción del demonio pertenece a este momento de la historia.

En la siguiente parte el mensaje contiene elementos extraños y no congruentes:

LOS HOMBRES FABRICARÁN ARMAS MORTALES QUE DESTRUIRÁN AL MUNDO EN MINUTOS. LA MITAD DE LA HUMANIDAD SERÁ HORROROSAMENTE DESTRUIDA.

¿Se destruirá TODO EL MUNDO o solo la mitad de la humanidad? Entre estos que morirán (si sólo muere la mitad) ¿estarán mezclados justos con pecadores? ¿El Señor arrancará la cizaña junto con el trigo? Esto más bien parecen dos afirmaciones tomadas de mensajes distintos.

LA GUERRA EMPEZARÁ CONTRA ROMA, HABRÁ. CONFLICTOS ENTRE LAS ORDENES RELIGIOSAS.

¿Se refiere a una guerra mundial? ¿A una guerra Atómica? ¿Será contra Roma que es la capital de Italia, o será contra el Vaticano, sede del Papado y de la Iglesia Católica? ¿Por que sólo de la Iglesia católica, y no de las demás Iglesias cristianas, digamos la ortodoxa (Constantinopla), la Anglicana (Inglaterra), etc.? ¿Esta guerra será promovida por quién? ¿Por los musulmanes, los shiitas, los protestantes, el New Age, por algún estado en particular? Y ¿qué tiene que ver la guerra contra Roma (en caso de que fuera) con los conflictos entre las órdenes religiosas?

DIOS PERMITIRÁ QUE TODOS LOS FENÓMENOS NATURALES, COMO EL HUMO, EL GRANIZO, EL FRÍO, EL AGUA, EL FUEGO, LAS INUNDACIONES, LOS TERREMOTOS, EL TIEMPO INCLEMENTE, DESASTRES TERRIBLES Y LOS INVIERNOS EXTREMADAMENTE FRÍOS, POCO A POCO ACABARÁN CON LA TIERRA.

Esta profecía es contraria a la Biblia, pues Dios mismo, después del Arca hizo alianza con Noé jurando que no destruiría de nuevo la tierra a causa del corazón rebelde de los hombres (Gen 8,21). ¿Cómo es posible que una predicción de este tiempo tenga un origen celestial… que María en su mensaje contradiga a la Escritura?

ESTAS COSAS DE TODOS MODOS SUCEDERÁN ANTES DEL AÑO 2000. LOS QUE NO QUIERAN CREER, AHORITA QUE AÚN ES TIEMPO, EN LO QUE CON AMOR, LES DICE SU MADRE SANTÍSIMA Y LOS QUE LAMENTABLEMENTE NO PONGAN EN PRÁCTICA EL AMOR Y LA CARIDAD, YA QUE ESTOS SON SÍMBOLOS DEL VERDADERO CRISTIANO, LA GENTE QUE SE COMPLACE SÓLO EN LOS BIENES MATERIALES, LOS EGOÍSTAS, LOS FALTOS DE CARIDAD HACIA EL PRÓJIMO Y LOS QUE NO SE AMEN UNOS A OTROS COMO MI HIJO LOS HA AMADO, TODOS ESTOS, NO PUEDEN SOBREVIVIR, DESEARÁN HABER MUERTO; MILLONES DE ÉSTOS PERDERÁN LA VIDA EN SEGUNDOS.

¿Los que no quieran creer en qué? ¿En el Evangelio o en el mensaje? Es realmente extraño que no se hace referencia a la vida evangélica, que es la que Jesús nos invitó a vivir. Ciertamente el centro del Evangelio es el amor y la caridad, sin embargo, más bien parece que la amenaza es para aquellos que no crean en este mensaje. No es una invitación a la conversión, como de ordinario lo hizo Jesús y todos los profetas, sino un anuncio fatalista privado de todo sentido evangélico.

LA CLASE DE CASTIGOS QUE ESTÁN FRENTE A NOSOTROS, EN LA TIERRA, ES INIMAGINABLE, Y VENDRÁN, NO HAY DUDA. DIOS NUESTRO SEÑOR CASTIGARÁ DURAMENTE A QUIENES NO CREAN EN EL, A LOS QUE LO DESPRECIARON, A LOS QUE NO TUVIERON TIEMPO PARA EL.

El Señor claramente ha dicho que: “El hijo del hombre ha venido para salvar lo que se había perdido” (Lc 19,10). Es doctrina de la Iglesia que el castigo que recibiremos por nuestro pecado, por no haber aceptado la vida Evangélica, aun cuando ésta se nos fue anunciada con claridad y por haber “atentado contra la gracia” concretizada en un NO a la conversión, se recibirá en la eternidad. La vida en el mundo será siempre una oportunidad para la conversión y para empezar a vivir ya desde ahora el Reino. Con este tipo de mensajes se pierde o al menos se oscurece totalmente la imagen del Padre amoroso que Jesús quiso mostrarnos en su predicación lo cual es contrario a la Escritura y a la enseñanza del magisterio de la Iglesia.

LLAMO A TODOS A QUE VENGAN HACIA MI HIJO JESUCRISTO; DIOS AYUDA AL MUNDO, PERO TODO EL QUE NO DÉ TESTIMONIO DE FIDELIDAD Y LEALTAD HACIA EL, SERÁ DESTRUIDO EN FORMA PEOR.

¿Que significa ser destruido en forma peor? Jesús dice en el evangelio haber venido por los pecadores, para que se conviertan (Mc 2,17). Cuando una ciudad no quiso recibir a Jesús, Santiago y Juan le dijeron al Señor: “Quieres que oremos para que llueva fuego sobre esta ciudad? Y Jesús los regañó y les respondió: “No he venido a destruir sino a salvar” (Lc 9,54).

EL PADRE AGUSTÍN, QUIEN RESIDE EN FÁTIMA, DICE QUE EL PAPA PAULO VI, LE DIO PERMISO PARA VISITAR A LA LUCÍA, QUIEN ES MONJITA DE CLAUSURA, NO SALE NI RECIBE VISITAS. EL PADRE AGUSTÍN PLATICA QUE ELLA LO RECIBIÓ MUY ACONGOJADA Y LE DIJO: “PADRE, NUESTRA SEÑORA ESTA MUY TRISTE PORQUE NADIE HA TOMADO INTERÉS EN SU PROFECÍA DE 1917, ASÍ LOS BUENOS TIENEN QUE CAMINAR CON SACRIFICIOS POR UN CAMINO ESTRECHO; LOS MALOS VAN POR UN CAMINO AMPLIO QUE LOS LLEVA DIRECTAMENTE A LA DESTRUCCIÓN Y CRÉAME, PADRE, QUE EL CASTIGO VENDRÁ MUY PRONTO. MUCHAS ALMAS PUEDEN PERDERSE Y MUCHAS NACIONES DESAPARECERÁN DE ESTA TIERRA. PERO EN MEDIO DE TODO ESTO SI LOS HOMBRES REFLEXIONAN, REZAN Y LLEVAN A CABO BUENAS ACCIONES, EL MUNDO PODRÁ SER SALVADO. EN CASO CONTRARIO, SI LOS HOMBRES INSISTEN EN SUS MALDADES EL MUNDO SE PERDERÁ PARA SIEMPRE.

Por un lado, este mensaje del P. Agustín está siendo usado de una manera oportunista y fuera de su contexto pues, si bien Lucia le hacía ver la necesidad de poner en práctica el mensaje, lo hacia refiriéndose a que no se habían consagrado los corazones de todo el mundo a su Inmaculado Corazón y que la gente no estaba realmente buscando la conversión. En ningún momento la hermana Lucia se refirió a una “destrucción” o un castigo preparado por Dios para los que no respondieran a este mensaje.

Por otro lado, debemos ser claros que el mensaje de Fátima, es reconocido por la Iglesia como una invitación a la conversión. María Santísima, como madre amorosa, se apreció a estos pastorcitos para recordarnos que la vida vivida en el Evangelio es la única que pude llevarnos a la verdadera paz y a la alegría del Reino. Que el pecado nos destruye y que efectivamente son muchos los que deciden vivir al margen de esta vida. Sin embargo esto no quiere decir que la infinita misericordia de Dios se haya acabado. Dios, como lo dice la Sagrada Escritura, busca continuamente que nos salvemos y que vivamos en su amor (cf. Jn 3,16; 10,10). La invitación definitiva fue hecha por Jesús y nos la recuerda continuamente la Iglesia. La Escritura es clara cuando dice que cada uno de nosotros seremos juzgados por nuestros propios pecados (cf. Mt 25, 31-46). También es clara en el sentido de que el pecado nos destruye y destruye toda la realidad humana, pues no existe pecado que no tenga consecuencias sociales y colectivas (Rm 6-7). Por ello el apóstol san Pablo dice que “el salario del pecado es la muerte” (Rm 6,23). El pecado y sus consecuencias es el que está llevando al mundo a su destrucción, moral y física. María nos recuerda que solo con la oración y la penitencia (pilares de la vida cristiana) es posible resistir los embates del pecado y vivir en la plenitud de Dios.

YA HA LLEGADO EL TIEMPO PARA TODOS, DE PASAR EL MENSAJE DE LA VIRGEN DE FÁTIMA A SUS FAMILIARES, A SUS AMIGOS Y AL MUNDO ENTERO, DE EMPEZAR A REZAR, DE HACER PENITENCIA, DE SACRIFICARSE.

El momento de EMPEZAR a rezar y de hacer penitencia, de vivir de acuerdo al evangelio fue cuando Jesús nos lo anunció… y esto es lo que hemos venido haciendo. Desgraciadamente, no todos…. Los que no han empezado, deben empezar, no por que el fin de mundo esté por llegar (lo cual ninguna persona ni en el cielo ni en la tierra lo sabe sino sólo el padre del Cielo Mt 24,36), sino porque la vida del Reino, es una vida vivida bajo la dirección del Espíritu Santo (que crece con nuestra vida de oración y sacramental), porque es una vida llena de paz y de alegría… es comenzar la vida del cielo ya aquí en la tierra.

ESTAMOS CERCA DEL ÚLTIMO MINUTO, DEL ÚLTIMO DÍA Y LA CATÁSTROFE SE APROXIMA. DEBIDO A ESTA CATÁSTROFE, MUCHOS QUE UN DÍA SE APARTARON, REGRESARÁN ARREPENTIDOS A LOS BRAZOS ABIERTOS DE LA IGLESIA CATÓLICA. REGRESARÁN INGLATERRA, RUSIA, CHINA, LOS PROTESTANTES Y LOS JUDÍOS. TODOS REGRESARÁN, ADORARÁN Y CREERÁN EN DIOS NUESTRO SEÑOR Y EN SU HIJO JESUCRISTO Y EN LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA.

Este tiempo de predicciones FATALISTAS que anuncian el fin del mundo son características del fin de un milenio. ¿Quién puede decir que el fin está cerca si ninguno sabe ni el día ni la hora? La primera comunidad estaba convencida que el fin del mundo era inminente (basta leer la primera carta de san Pablo a los Tesalonicences y la escrita a los Corintios en el capítulo 10 para corroborar esto). Sin embargo poco a poco se dieron cuenta que el fin del mundo es una realidad que llega a la muerte de cada uno de nosotros, por lo que debemos vivir siempre preparados, vivir la vida del evangelio no solo los domingos sino todo el tiempo; que cuando se habla de los “últimos tiempos” esta expresión indica el tiempo inaugurado por Cristo y que ciertamente un día llegará a su final. Sin embargo, nadie sabe cuándo pasará esto. Buscar la conversión por el temor JAMAS dará buenos resultados, pues una vez que hayamos cruzado el 2000 y si nada ha pasado, la gente se sentirá ENGAÑADA por aquellos que promovieron este tipo de mensajes y predicciones. Por ello LA IGLESIA NO LOS ACEPTA.

¿QUE NOS ESPERA A NOSOTROS? EN TODAS PARTES SE HABLA DE PAZ Y DE TRANQUILIDAD PERO, EL CASTIGO VENDRÁ, UN HOMBRE EN PUESTO MUY ALTO SERÁ ASESINADO Y ESTO PROVOCARÁ LA GUERRA, SERÁ UNA GUERRA FRÍA. UNA ARMADA PODEROSA CAMINARÁ A TRAVÉS DE EUROPA Y LA GUERRA ATÓMICA EMPEZARÁ, ESTA GUERRA DESTRUIRÁ TODO, LA OBSCURIDAD CAERÁ SOBRE LA TIERRA POR 72 HORAS (3 DÍAS) Y LA TERCERA PARTE QUE SOBREVIVA A ESAS 72 HORAS DE OBSCURIDAD EMPEZARÁ A VIVIR EN UNA NUEVA ERA PARA ELLOS, SERÁN BUENA GENTE.

Este pedazo del menaje es una reproducción exacta de uno que se ha encontrado desde hace más de 1000 años. Las predicciones de “Nostradamus” , las cuales no son aceptadas por la Iglesia (y otras muchas), se expresan exactamente en los mismo términos. Aparte, en este supuesto mensaje se dice que después de todo, un tercio de la gente que quede será gente BUENA ¿Esto quiere decir que dos terceras partes de los sobrevivientes serán malos?. Por lo que respecta a esta Tercera parte que “será buena”, ¿Quiere decir que la debilidad humana que nos empuja a pecar habría sido erradicada del hombre? Sabemos que esto no es posible en la tierra. El pecado original nos ha debilitado y aunque redimidos por Cristo, los efectos del pecado permanecen. Decir que los pecadores perecerán y que sólo los buenos se salvarán es un grave error, pues ¿quién – dice san Pablo – será considerado bueno si todos, absolutamente todos (excepto Jesús y María Santísima) hemos pecado? (cf. Rm 3,23). El vivir la bondad celestial exenta de pecado no es una posibilidad real para el hombre en la tierra… necesita de la ayuda y la intervención de Dios, la cual estará siempre condicionada a la voluntad humana que no siempre reacciona y responde adecuadamente. Esta debilidad lo lleva al pecado (aunque este sea pequeño).

Por otro lado no es posible que este mensaje pertenezca al mensaje de Fátima, pues en 1917 aun no existía la Bomba Atómica ya que ésta será desarrollada durante la Segunda Guerra Mundial.

EN UNA NOCHE MUY FRÍA DIEZ MINUTOS ANTES DE LA MEDIANOCHE, UN GRAN TERREMOTO SACUDIRÁ LA TIERRA DURANTE 8 HORAS. ESTA SERÁ LA TERCERA SEÑAL DE QUE DIOSES EL QUE GOBIERNA LA TIERRA.

Han sido tantísimas personas las que han vaticinado la hora y el modo en que se destruirá la humanidad y la tierra, el día y la hora en que aparecerá el Hijo del Hombre que sería imposible mencionarlas todas. Si realmente queremos saber cómo será la venida final de Cristo, no tenemos otra cosa que hacer que ir al capitulo 24 de san Mateo (o a Lc 21). Siempre estando atentos a leerlos completamente, ya que su contexto y pretexto nos dan el sentido correcto de la Instrucción de Cristo. En particular en Mt los discípulos preguntan que cuando será, el maestro responde: “Nadie lo sabe, ni el Hijo del hombre, solo El Padre que está en el cielo” (Mt 24,36).

LOS BUENOS Y LOS QUE PROPAGUEN EL MENSAJE O LA PROFECÍA DE LA VIRGEN DE FÁTIMA, NO DEBERÁN TEMER, NO TENGAN MIEDO.

¿Quienes estarán a salvo? Según el mensaje: “Los que sean buenos y los que propaguen el mensaje de Fátima”. Es extraño que la Virgen no haya dicho:

“Los que vivan de acuerdo al Evangelio”. Jesús dijo a sus discípulos: “Vayan a todo el mundo y hagan discípulos y enséñenles a guardar todo lo que yo les he enseñado” (Mt 28,20). Por otro lado, de acuerdo al evangelio, los que se salvan no son los buenos (pues este es un termino relativo), sino “los que viven de acuerdo a la palabra de Dios”, ya que así nos lo dijo el mismo Jesús: “No todo el que me dice Señor, Señor se salvará sino aquel que vive de acuerdo a la voluntad de mi Padre que esta en el cielo”. Agrega: “En aquel día me dirán: ¿Señor, hemos predicado en tu nombre y hemos arrojado demonios en tu nombre… Pero Jesús dirá: “no los conozco” (Mt 7,21-23). Es verdad que el mensaje de Fátima nos recuerda verdades fundamentales del evangelio, sin embargo nuestra función como cristianos, más que difundir el mensaje de Fátima que puede ser un medio para llegar al evangelio en sí mismo, es DIFUNDIR EL EVANGELIO e invitar a todo los hombres a vivir conforme a él.

¿QUE HACER? ARRODÍLLENSE Y PIDAN PERDÓN A DIOS. NO SALGAN DE SU HOGAR Y NO DEJEN A NADIE EXTRAÑO ENTRAR EN ÉL. PORQUE SÓLO LO BUENO NO ESTARÁ EN PODER DEL MAL Y SOBREVIVIRÁ A LA CATÁSTROFE. PARA QUE USTEDES SE PREPAREN Y PUEDAN PERMANECER CON VIDA, COMO HIJOS MÍOS QUE SON, LES DARÉ LAS SIGUIENTES SEÑALES: LA NOCHE SERÁ MUY FRÍA; SOPLARÁN FUERTES VIENTOS; HABRÁ ANGUSTIA Y, EN POCO TIEMPO COMENZARÁ EL TERREMOTO, TEMBLARÁ LA TIERRA. EN CASA CIERRA PUERTAS Y VENTANAS Y NO HABLES CON NADIE QUE NO ESTÉ EN TU CASA. NO MIRES HACIA FUERA, NO SEAS CURIOSO PUES ESTA ES LA IRA DEL SEÑOR. ENCIENDE LAS VELAS BENDITAS YA QUE POR TRES DÍAS NINGUNA OTRA LUZ ENCENDERÁ. EL MOVIMIENTO SERÁ TAN VIOLENTO, QUE TRANSFORMARÁ LA TIERRA MOVIÉNDOLA 23 GRADOS Y LA REGRESARÁ A SU POSICIÓN NORMAL. ENTONCES VENDRÁ UNA ABSOLUTA Y TOTAL OBSCURIDAD QUE CUBRIRÁ A LA TIERRA ENTERA. TODO ESPÍRITU MALIGNO, ANDARÁ SUELTO HACIENDO MUCHO MAL A LAS ALMAS QUE NO QUISIERON ESCUCHAR ESTE MENSAJE Y A LOS QUE NO QUISIERON ARREPENTIRSE. LAS ALMAS FIELES, RECUERDEN PRENDER LAS VELAS BENDITAS, PREPAREN UN ALTAR SAGRADO CON UN CRUCIFIJO, PARA COMUNICARSE CON DIOS Y PEDIRLE SU INFINITA MISERICORDIA. TODO ESTARÁ OBSCURO, APARECERÁ EN EL CIELO SÓLO UNA GRAN CRUZ MISTICA PARA RECORDARNOS EL PRECIO QUE SU HIJO PAGÓ POR NUESTRA REDENCIÓN. EN LAS CASAS LO ÚNICO QUE PODRÁ DAR LUZ, SERÁN LAS VELAS DE CERA BENDITAS, LAS QUE UNA VEZ PRENDIDAS, NADA PODRÁ APAGAR HASTA QUE PASEN ESTOS TRES DÍAS DE TINIEBLAS. TAMBIÉN DEBEN DE TENER AGUA BENDITA QUE ROCIARÁN ABUNDANTEMENTE POR TODA LA CASA, EN ESPECIAL EN PUERTAS Y VENTANAS. EL SEÑOR PROTEGERÁ LA PROPIEDAD DE LOS ELEGIDOS. ARRODÍLLENSE ANTE LA CRUZ PODEROSA DE MI DIVINO HIJO, RECEN EL ROSARIO Y DESPUÉS DE CADA AVE MARÍA DIGAN LO SIGUIENTE: “OH DIOS PERDONA NUESTROS PECADOS, SÁLVANOS DEL FUEGO DEL INFIERNO Y LLEVA AL CIELO A LAS ALMAS ESPECIALMENTE A LAS MAS NECESITADAS DE TU MISERICORDIA. VIRGEN MARÍA PROTÉGENOS, TE AMAMOS. SÁLVANOS, SALVA AL MUNDO. “RECEN 5 CREDOS Y EL ROSARIO, QUE ES EL SECRETO DE MI CORAZÓN INMACULADO. AQUELLOS QUE CREAN MIS PALABRAS Y LLEVEN MI MENSAJE A LOS DEMÁS, NO DEBERÁN TEMER NADA EN EL GRAN DIA DEL SEÑOR: HABLEN A TODAS LAS ALMAS, AHORITA QUE AÚN HAY TIEMPO. LOS QUE CALLEN AHORA, SE HARÁN RESPONSABLES POR ESE GRAN NÚMERO DE ALMAS QUE SE PIERDAN POR IGNORANCIA.

Toda esta sección del supuesto mensaje, que no es otra cosa que una colección de todas las profecías catastróficas recibidas por diferentes videntes a lo largo de los siglos y RECHAZADAS POR LA IGLESIA. Presenta, además, una serie de “soluciones de tipo “mágico” y “supersticioso”. Las velas y el agua bendita, que son unos sacramentales, no son mágicas. Por otro lado en ninguna parte de la Escritura encontramos este tipo de “fenómenos” y mucho menos una solución de tipo “mágico/supersticioso”. Es extraño que cuando habla de “quienes no deberán temer”, en lugar de referirse a aquellas que “estén viviendo en gracia”, que es el estado ordinario del cristiana, se refiere a las que “hayan distribuido este mensaje”.

Por otro lado, la oración que propone hacerse delante del crucifijo está tomada de la oración dada a los niños por la Santísima Virgen en su tercera aparición, pero no es la original, sino la versión popular, ya que en la versión dada a los niños no existen las palabras: “de tu divina misericordia”, estas fueron agregadas más tarde por la piedad popular (De hecho el obispo de Leiria, encargado de la custodia del mensaje, ha pedido recientemente que se respete la oración en su forma origina: ¡Oh Jesús mío!, perdónanos, líbranos del fuego del Infierno, lleva al Cielo todas las almas, especialmente a las más necesitadas”) . Esto es un claro indicativo de que este no es parte del mensaje original de la Virgen dado a los pastorcitos.

TODOS LOS QUE RECEN HUMILDEMENTE MI ROSARIO, ALCANZARÁN LA GRAN PROTECCIÓN DEI CIELO Y YO LOS HARÉ MORIR EN LA PAZ Y LOS HARÉ ENTRAR BENDITOS EN EL OTRO MUNDO. DESEO QUE TODOS LOS FIELES VAYAN A LA IGLESIA CADA PRIMER VIERNES Y CADA PRIMER SÁBADO DE CADA MES, QUE CONFIESEN Y COMULGUEN Y, ASÍ AYUDEN A SALVAR AL MUNDO DE LA DESTRUCCIÓN TOTAL.

Este es parte del mensaje de Fátima. Contiene la petición de la Santísima Virgen sobre el rezo del Rosario y los cinco primeros sábados. En el mensaje original no se menciona la palabra “destrucción”. El mensaje original de Fátima busca ante todo la conversión de los pecadores.

CUANDO LA TIERRA YA NO TIEMBLE, AQUELLOS QUE TODAVÍA NO CREAN EN NUESTRO SEÑOR MORIRÁN HORRIBLEMENTE. EL VIENTO TRAERÁ GAS Y LO REGARÁ POR TODAS PARTES, ENTONCES SALDRÁ EL SOL. PUEDE SER QUE USTEDES VIVAN DESPUÉS DE ESTA CATÁSTROFE. NO OLVIDEN QUE EL CASTIGO DE DIOS ES SANTO Y QUE, UNA VEZ COMENZADO, NO DEBEN DE MIRAR HACIA FUERA, POR NINGÚN MOTIVO, YA QUE DIOS NO QUIERE QUE NINGUNO DE SUS HIJOS VEA CUANDO CASTIGUE A ESOS PECADORES.

El relato continua con una serie de historias que invitan al terror. Estas están tomadas, por la forma en que se expresan y se relacionan entre sí, de diversos mensaje terroríficos dados a lo largo de los siglos. En esta sección mezcla una destrucción de tipo “divino”, como la de Sodoma y Gomorra (Gn 19,1-29) en donde la esposa de Lot vio la destrucción y quedo convertida en estatua de sal (Gn 19,26), y la destrucción por medio de “armas atómicas” que nada tienen que ver con lo anterior. Todo mezclado con una idea de un Dios “sanguinario”, la cual en nada se acerca a la que nos propuso Jesús en el Evangelio (cf. Mt 6,5-13). Al autor de este mensaje se le ha olvidado por completo que el Dios revelado por Cristo es un Dios de amor y de congruencia.

TODO ESTO COMPAGINA CON LAS SAGRADAS ESCRITURAS VEAN EN EL NUEVO TESTAMENTO. SAN LUCAS CAPITULO 21 VERSÍCULOS 5’11,12’19, 20’28, 29’33. CARTA DE SAN PABLO CAPÍTULO (3, 8’14) VER LECTURA DEL PROFETA ISAÍAS. (CAP. 40,1’5’9).

La lectura de la Sagrada Escritura sin el correcto discernimiento de la Iglesia puede llevar a graves errores de interpretación. Quien ha escrito este mensaje, no tiene ni el mínimo conocimiento de cómo se deben citar los libros sagrados, pues esta manera de citar solo causa confusión. Ahora bien respecto a estas citas, lo que se refiere a Lucas, Jesús está hablando de las señales del fin del mundo. Si la Iglesia durante la gran persecución de los primeros 3 siglos hubiera interpretado estos versículos de manera “fundamentalista” significaría que el fin del mundo habría llegado hace muchos, muchos siglos, pues Jesús dice: “Antes de que esto pase: los perseguirán, meterán en la cárcel y los mataran”. Esto ha pasado desde hace 2000 años… y continuamos esperando la segunda venida de Cristo y el fin del mundo. El fundamentalismo ha causado muchos problemas y errores en la Iglesia. Sobre la carta de san Pablo, quien escribió este supuesto mensaje ha olvidado que san Pablo escribió 13 cartas, por lo que es necesario saber a cual de estas cartas se refiere. Por lo que toca a Isaías el capitulo 40 es una invitación a propagar la BUENA NUEVA del Dios que viene a SALVAR, no a destruir…. Hay que leer todo el contexto, no solo lo que me puede aprovechar para resaltar un pensamiento particular ya predeterminado.

DIGAMOS TODOS ESTA ORACIÓN TODOS LOS DÍAS CON MUCHO AMOR Y RESPETO. OH PADRE ETERNO, EN UNIÓN CON VUESTRO DIVINO HIJO Y EL ESPÍRITU SANTO, Y POR INTERCESIÓN DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, OS SUPLICO DESTRUIR EL PODER DE LOS ESPÍRITUS MALIGNOS. ARROJADLOS A LAS CAVERNAS DEL INFIERNO Y ENCADENADOS ALLÍ PARA SIEMPRE. TOMAD DE VUESTRO REINO, PUES HA SIDO CREADO POR VOS MISMO Y MUY JUSTAMENTE OS PERTENECE. PADRE, CELESTIAL, OS EL DOMINIO REINANTE DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS Y DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA. ACEPTAD, SEÑOR, CADA UNO DE LOS LATIDOS DE MI CORAZÓN Y CADA RESPIRACIÓN MÍA COMO UNA REPETICIÓN DE ESTA PLEGARIA.

Quien escribió este supuesto mensaje, ha tomado dos oraciones que corresponden a tiempos históricos distintos y manejan dos teologías distintas. Esta primera parte corresponde definitivamente a un periodo pre-vaticano. Es hermosa, y que bueno que muchos la recen, pero siempre con paz y no como quien la usa de manera supersticiosa para alejar de ella el castigo de Dios.

PADRE ETERNO; TE ROGAMOS POR LA INTERCESIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA, CIEGUES EL PODER DEL ENEMIGO Y PERMITAS QUE LA LUZ DE TU JUSTICIA RESPLANDEZCA; MUÉSTRANOS EL CAMINO PARA REALIZAR TODOS NUESTROS ACTOS DE ACUERDO A TUS PLANES DIVINOS. TE LO PEDIMOS POR NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, TU HIJO QUE SIENDO DIOS VIVE Y REINA CONTIGO EN LA UNIDAD DEL ESPÍRITU SANTO. AMÉN.

Esta segunda parte de la oración es post-vaticana. Esta parte de la oración, que en sí misma es hermosa, pues pide la protección de Dios, al estar insertada en un mensaje de tipo apocalíptico, en lugar de promover la paz, puede causar más bien un sentimiento de angustia dados los elementos que contiene. Esto confirma que esta parte del mensaje es solo un “colash” de profecías alarmistas no admitidas por la Iglesia y al mismo tiempo una serie de oraciones, mezcladas con parte del mensaje auténtico de Fátima.

SE DEBE ENTENDER QUE DIOS PERMITE QUE ESTO PASE. EL PAPA Y LOS OBISPOS ESTÁN AHORA A LA ESPERA DE OTRO MENSAJE QUE HABLA DEL ARREPENTIMIENTO Y LA ORACIÓN.

Nos encontramos de nuevo con una incongruencia. La pregunta que nos haríamos es: ¿Dios castigará al mundo – como lo ha venido proponiendo el supuesto mensaje – o, Dios permitirá que ocurran catástrofes (temblores, inundaciones, guerras, enfermedades, etc.) – que es el modo natural como Dios, que aun actuando en nuestra historia, permite que ésta se desarrolle? Ahora bien, es totalmente falso que el Papa y los Obispos estén esperando otro mensaje. Dios se ha revelado de manera definitiva al hombre por medio de Jesucristo, ya que como decía san Agustín: “La palabra definitiva de Dios al hombre es Jesucristo”. Todos los demás mensajes PRIVADOS que se han recibido, solo invitan a no olvidar esta verdad. Por otro lado, debemos recordar que estamos esperando la venida del Señor… (cuando esta ocurrirá), y no “otro mensaje” que nos hable de arrepentimiento, pues de esto ya nos hablo Jesús cuando dijo al inicio de su ministerio: “El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado. ¡Arrepiéntanse y crean en el Evangelio!” (Mc 1,15). Nos estamos preparando para vivir con gozo el Jubileo de 2000 años de evangelización, de vida cristiana, de esfuerzo, de tropiezos y de caídas, pero de esperanza en el poder y en el amor del Dios que nos salva y que nos lleva a la conversión profunda, a la caridad sin limite y al perdón, no para recibir el castigo, pues este lo recibirán los que a pesar de todos los esfuerzos del Espíritu Santo por llevarlos a vivirla realidad del Reino, no han querido responder a su acción amorosa.

LA PALABRA DE DIOS ES BUENA NOTICIA. REPRODUZCAN ESTA HOJA Y PÁSENLA A OTRAS PERSONAS PARA QUE SE ENTEREN LO QUE VIENE, NO LA TIRE.

Efectivamente…. LA PALABRA DE DIOS es buena noticia, pero esta no es palabra de Dios y por lo tanto no es una buena noticia. En lugar de reproducir esta hoja (o este e-mail), si tú sabes de alguien que no conoce a Jesús o que no lo ha aceptado como Señor de su vida, regálale la encíclica del Jubileo, una Biblia o Nuevo Testamento; promueve con él la vida sacramental; enséñalo a orar; háblale de la BUENA NOTICIA del amor de Dios en Cristo, de la vida en abundancia traída por Jesús… en fin, ayúdalo a vivir la paz y la alegría que nos regala el Espíritu Santo.

Con todo esto nos damos cuenta que este mensaje es producto de una recolección de profecías “apocalípticas”, mezcladas con algunas oraciones y con elementos de tipo supersticioso que nada tienen que ver, no solo con el mensaje de Fátima, sino incluso con la doctrina de la Iglesia.

El Señor Jesús, María Santísima y la Iglesia nos invitan a una conversión profunda en nuestra vida. A tomar en serio el evangelio y a pedir al Espíritu Santo que nos ayude a vivirlo. La oración y los sacramentos son los elementos que permiten que esto sea una realidad en nuestra vida. Es función de todos los bautizados no sólo crecer en el amor y en la vida evangélica, sino comunicar esta novedad de vida a toda la humanidad (cf. Mt 28,20).

No sabemos cuándo llegará el fin del mundo por lo que Jesús nos ha invitado a vivir siempre preparados viviendo en la gracia (cf. Mt 25,1-13). El cristiano que vive una vida de intimidad con Jesús es como las vírgenes prudentes que esperaban tranquilamente la llega del Señor. Quien ha entendido lo que es la vida eterna y el amor de Dios, no teme a la muerte pues sabe que ésta es la puerta que lo lleva a vivir la eternidad con Jesús; no vive angustiado por el fin del mundo pues sabe que esto será el momento del triunfo definitivo de Cristo y de sus seguidores y por ello proclama en cada Eucaristía: “Maranatha, Ven Señor Jesús” (Ap 22,20).

No permitamos que mensajes no autorizados por la Iglesia destruyan o debiliten nuestra fe, nos angustien, nos quiten la paz y nos lleven a vivir una vida cimentada en prácticas “pietistas”, superficiales y supersticiosas:

NUESTRO AUXILIO ES EL NOMBRE DEL SEÑOR. En él, en su infinita misericordia hemos puesto nuestra fe y nuestra esperanza. Nosotros creemos en el Dios del amor, no en el Dios de la venganza; creemos en el Dios del perdón, no el Dios del castigo, creemos en que Dios que nos ha amado tanto que ha dado a su Hijo único para que todo el que crea en él no perezca sino tenga la vida (cf. Jn 3,16); creemos en el Dios que conduce la historia y la construye a pesar de todos nuestro errores, negligencias y pecados: en fin, creemos en el Dios que ha dicho: “Yo estaré con ustedes hasta la consumación de los siglos” (cf. Mt 28,20).

Que la paz y la alegría de Cristo, y el consuelo de María Santísima estén siempre en su corazón.

Como María, todo por Jesús y para Jesús.

Ernesto María Caro, Sac.