Oración y Novena a la Virgen de Fátima


Oh Virgen Santísima, Vos os aparecisteis repetidas veces a los niños; yo también quisiera veros, oír vuestra voz y deciros: Madre mía, llevadme al Cielo. Confiando en vuestro amor, os pido me alcancéis de vuestro Hijo Jesús una fe viva, inteligencia para conocerle y amarle, paciencia y gracia para servirle a Él a mis hermanos, y un día poder unirnos con Vos allí en el Cielo.

Padre nuestro, Avemaría y Gloria.

Madre mía también os pido por mis padres, para que vivan unidos en el amor; por mis hermanos, familiares y amigos, para que viviendo unidos en familia un día podamos gozar con Vos en la vida eterna.

Padre nuestro, Avemaría y Gloria.

Os pido de un modo especial por la conversión de los pecadores y la paz del mundo; por los niños, para que nunca les falten los auxilios divinos y lo necesario para sus cuerpos, y un día conseguir la vida eterna.

Padre nuestro, Avemaría y Gloria.

Oh Madre mía, sé que escucharás, y me conseguirás estas y cuantas gracias te pida, pues las pido por el amor que tienes de tu Hijo Jesús. Amén.

¡Madre mía, aquí tienes a tu hijo, sé tu mi Madre!
¡Oh dulce Corazón de María, sed la salvación mía!
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NOVENA A LA VIRGEN DE FATIMA

OFRECIMIENTO PARA TODOS LOS DÍAS

¡Oh Dios mío! Yo creo, adoro, espero y os amo. Os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman.

¡Oh santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo! Yo os adoro profundamente y os ofrezco el preciosísimo cuerpo, sangre, alma y divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los tabernáculos del mundo, en reparación de los ultrajes con que El es ofendido; y por los méritos infinitos de su Santísimo Corazón e intercesión del Inmaculado Corazón de María, os pido la conversión de los pecadores.

ORACIÓN PREPARATORIA

Oh santísima Virgen María, Reina del Rosario y Madre de misericordia, que te dignaste manifestar en Fátima la ternura de vuestro Inmaculado Corazón trayéndonos mensajes de salvación y de paz. Confiados en vuestra misericordia maternal y agradecidos a las bondades de vuestro amantísimo Corazón, venimos a vuestras plantas para rendiros el tributo de nuestra veneración y amor. Concédenos las gracias que necesitamos para cumplir fielmente vuestro mensaje de amor, y la que os pedimos en esta Novena, si ha de ser para mayor gloria de Dios, honra vuestra y provecho de nuestras almas. Así sea.

Rezar la oración del día correspondiente:

ORACIÓN FINAL

¡Oh Dios, cuyo Unigénito, con su vida, muerte y resurrección, nos mereció el premio de la salvación eterna! Os suplicamos nos concedas que, meditando los misterios del santísimo rosario de la bienaventurada Virgen María, imitemos los ejemplos que nos enseñan y alcancemos el premio que prometen. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

DÍA PRIMERO

Penitencia y reparación

Comenzar con el ofrecimiento y la oración preparatoria.

ORACIÓN DE ESTE DÍA

¡Oh santísima Virgen María, Madre de los pobres pecadores!, que apareciendo en Fátima, dejaste transparentar en vuestro rostro celestial una leve sombra de tristeza para indicar el dolor que os causan los pecados de los hombres y que con maternal compasión exhortaste a no afligir más a vuestro Hijo con la culpa y a reparar los pecados con la mortificación y la penitencia. Dadnos la gracia de un sincero dolor de los pecados cometidos y la resolución generosa de reparar con obras de penitencia y mortificación todas las ofensas que se infieren a vuestro Divino Hijo y a vuestro Corazón Inmaculado.

Meditar y rezar la oración final.

DÍA SEGUNDO

Santidad de vida

Comenzar con el ofrecimiento y la oración preparatoria.

ORACIÓN DE ESTE DÍA

¡Oh santísima Virgen María, Madre de la divina gracia, que vestida de nívea blancura te apareciste a unos pastorcitos sencillos e inocentes, enseñándonos así cuánto debemos amar y procurar la inocencia del alma, y que pediste por medio de ellos la enmienda de las costumbres y la santidad de una vida cristiana perfecta. Concédenos misericordiosamente la gracia de saber apreciar la dignidad de nuestra condición de cristianos y de llevar una vida en todo conforme a las promesas bautismales.

Meditar y rezar la oración final.

DÍA TERCERO

Amor a la oración

Comenzar con el ofrecimiento y la oración preparatoria.

ORACIÓN DE ESTE DÍA

¡Oh santísima Virgen María, vaso insigne de devoción!, que te apareciste en Fátima teniendo pendiente de vuestras manos el santo Rosario, y que insistentemente repetías: «Orad, orad mucho», para alejar por medio de la oración los males que nos amenazan. Concédenos el don y el espíritu de oración, la gracia de ser fieles en el cumplimiento del gran precepto de orar, haciéndolo todos los días, para así poder observar bien los santos mandamientos, vencer las tentaciones y llegar al conocimiento y amor de Jesucristo en esta vida y a la unión feliz con Él en la otra.

Meditar y rezar la oración final.

DÍA CUARTO

Amor a la Iglesia

Comenzar con el ofrecimiento y la oración preparatoria.

ORACIÓN DE ESTE DÍA

¡Oh santísima Virgen María, Reina de la Iglesia!, que exhortaste a los pastorcitos de Fátima a rogar por el Papa, e infundiste en sus almas sencillas una gran veneración y amor hacia él, como Vicario de vuestro Hijo y su representante en la tierra. Infunde también a nosotros el espíritu de veneración y docilidad hacia la autoridad del Romano Pontífice, de adhesión inquebrantable a sus enseñanzas, y en él y con él un gran amor y respeto a todos los ministros de la santa Iglesia, por medio de los cuales participamos la vida de la gracia en los sacramentos.

Meditar y rezar la oración final.

DÍA QUINTO

María, salud de los enfermos

Comenzar con el ofrecimiento y la oración preparatoria.

ORACIÓN DE ESTE DÍA

¡Oh santísima Virgen María, salud de los enfermos y consoladora de los afligidos!, que movida por el ruego de los pastorcitos, obraste ya curaciones en vuestras apariciones en Fátima, y habéis convertido este lugar, santificado por vuestra presencia, en oficina de vuestras misericordias maternales en favor de todos los afligidos. A vuestro Corazón maternal acudimos llenos de filial confianza, mostrando las enfermedades de nuestras almas y las aflicciones y dolencias todas de nuestra vida. Echad sobre ellas una mirada de compasión y remediadlas con la ternura de vuestras manos, para que así podamos serviros y amaros con todo nuestro corazón y con todo nuestro ser.

Meditar y rezar la oración final.

DÍA SEXTO

María, refugio de los pecadores

Comenzar con el ofrecimiento y la oración preparatoria.

ORACIÓN DE ESTE DÍA

¡Oh santísima Virgen María, refugio de los pecadores!, que enseñaste a los pastorcitos de Fátima a rogar incesantemente al Señor para que esos desgraciados no caigan en las penas eternas del infierno, y que manifestaste a uno de los tres que los pecados de la carne son los que más almas arrastran a aquellas terribles llamas. Infundid en nuestras almas un gran horror al pecado y el temor santo de la justicia divina, y al mismo tiempo despertad en ellas la compasión por la suerte de los pobres pecadores y un santo celo para trabajar con nuestras oraciones, ejemplos y palabras por su conversión.

Meditar y rezar la oración final.

DÍA SÉPTIMO

María, alivio de las almas del purgatorio

Comenzar con el ofrecimiento y la oración preparatoria.

ORACIÓN DE ESTE DÍA

¡Oh santísima Virgen María, Reina del purgatorio!, que enseñaste a los pastorcitos de Fátima a rogar a Dios por las almas del purgatorio, especialmente por las más abandonadas. Encomendamos a la inagotable ternura de vuestro maternal Corazón todas las almas que padecen en aquel lugar de purificación, en particular las de todos nuestros allegados y familiares y las más abandonadas y necesitadas; alíviales sus penas y llévalas pronto a la región de la luz y de la paz, para cantar allí perpetuamente vuestras misericordias.

Meditar y rezar la oración final.

DÍA OCTAVO

María, Reina del Rosario

Comenzar con el ofrecimiento y la oración preparatoria.

ORACIÓN DE ESTE DÍA

¡Oh santísima Virgen María!, que en vuestra última aparición te diste a conocer como la Reina del Santísimo Rosario, y en todas ellas recomendaste el rezo de esta devoción como el remedio más seguro y eficaz para todos los males y calamidades que nos afligen, tanto del alma como del cuerpo, así públicas como privadas. Infundid en nuestras almas una profunda estima de los misterios de nuestra Redención que se conmemoran en el rezo del Rosario, para así vivir siempre de sus frutos. Concédenos la gracia de ser siempre fieles a la práctica de rezarlo diariamente para honraros a Vos, acompañando vuestros gozos, dolores y glorias, y así merecer vuestra maternal protección y asistencia en todos los momentos de la vida, pero especialmente en la hora de la muerte.

Meditar y rezar la oración final.

DÍA NOVENO

El Inmaculado Corazón de María

Comenzar con el ofrecimiento y la oración preparatoria.

ORACIÓN DE ESTE DÍA

¡Oh santísima Virgen María, Madre nuestra dulcísima!, que escogiste a los pastorcitos de Fátima para mostrar al mundo las ternuras de vuestro Corazón misericordioso, y les propusiste la devoción al mismo como el medio con el cual Dios quiere dar la paz al mundo, como el camino para llevar las almas a Dios, y como una prenda suprema de salvación. Haced, ¡oh Corazón de la más tierna de las madres!, que sepamos comprender vuestro mensaje de amor y de misericordia, que lo abracemos con filial adhesión y que lo practiquemos siempre con fervor; y así sea vuestro Corazón nuestro refugio, nuestro consuelo y el camino que nos conduzca al amor y a la unión con vuestro Hijo Jesús.

Meditar y rezar la oración final.

Fuente: http://www.devocionario.com

http://www.aciprensa.com

Nuestra Señora de Fátima: Comentario teológico del cardenal Ratzinger


El Comentario Teológico del Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe está dividido en tres partes: Revelación pública y revelaciones privadas, su lugar teológico; La estructura antropológica de las revelaciones privadas; Un intento de interpretación del secreto de Fátima.

1) “El término ‘revelación pública’ designa la acción reveladora de Dios destinada a toda la humanidad, que ha encontrado su expresión literaria en las dos partes de la Biblia: el Antiguo y el Nuevo Testamento. Se llama ‘revelación’ porque en ella Dios se ha dado a conocer progresivamente a los hombres, hasta el punto de hacerse él mismo hombre, para atraer a sí y para reunir en sí a todo el mundo por medio del Hijo encarnado, Jesucristo.

En Cristo Dios ha dicho todo, es decir, se ha manifestado a sí mismo y, por lo tanto, la revelación ha concluido con la realización del misterio de Cristo que ha encontrado su expresión en el Nuevo Testamento”.

2)La “revelación privada”, en cambio, “se refiere a todas las visiones y revelaciones que tienen lugar una vez terminado el Nuevo Testamento; es ésta la categoría dentro de la cual debemos colocar el mensaje de Fátima.

La autoridad de las revelaciones privadas -prosigue el cardenal Ratzinger- es esencialmente diversa de la única revelación pública: ésta exige nuestra fe”. La revelación privada, en cambio, “es una ayuda para la fe, y se manifiesta como creíble precisamente porque remite a la única revelación pública”.

Citando al teólogo flamenco E. Dhanis, el prefecto para la Fe afirma que “la aprobación eclesiástica de una revelación privada contiene tres elementos: el mensaje en cuestión no contiene nada que vaya contra la fe y las buenas costumbres; es lícito hacerlo público, y los fieles están autorizados a darle en forma prudente su adhesión”. “Un mensaje así puede ser una ayuda válida para comprender y vivir mejor el Evangelio en el momento presente; por esto no se debe descartar. Es una ayuda que se ofrece, pero no es obligatorio hacer uso de la misma”.

El cardenal Ratzinger subraya también que “la profecía en el sentido de la Biblia no quiere decir predecir el futuro, sino explicar la voluntad de Dios para el presente, lo cual muestra el recto camino hacia el futuro”.

La parte más importante del Comentario Teológico está dedicada a “un intento de interpretación del secreto de Fátima”. Del mismo modo que la palabra clave de la primera y de la segunda parte del “secreto” es la de “salvar almas”, “la palabra clave de este ‘secreto’ es el triple grito: ‘¡Penitencia, Penitencia, Penitencia!’. Viene a la mente el comienzo del Evangelio: ‘paenitemini et credite evangelio’ (Mc 1,15). Comprender los signos de los tiempos significa comprender la urgencia de la penitencia, de la conversión y de la fe. Esta es la respuesta adecuada al momento histórico, que se caracteriza por grandes peligros y que serán descritos en las imágenes sucesivas. Me permito insertar aquí un recuerdo personal: en una conversación conmigo, Sor Lucia me dijo que le resultaba cada vez más claro que el objetivo de todas las apariciones era el de hacer crecer siempre más en la fe, en la esperanza y en la caridad. Todo el resto era sólo para conducir a esto”.

3) Después, el prefecto de la Congregación para la Fe pasa revista a las “imágenes” del secreto. “El ángel con la espada de fuego a la derecha de la Madre de Dios recuerda imágenes análogas en el Apocalipsis. Representa la amenaza del juicio que incumbe sobre el mundo. La perspectiva de que el mundo podría ser reducido a cenizas en un mar de llamas, hoy no es considerada absolutamente pura fantasía: el hombre mismo ha preparado con sus inventos la espada de fuego”.

“La visión muestra después la fuerza que se opone al poder de destrucción: el esplendor de la Madre de Dios, y proveniente siempre de él, la llamada a la penitencia. De este modo se subraya la importancia de la libertad del hombre: el futuro no está determinado de un modo inmutable, y la imagen que vieron los niños no es una película anticipada del futuro, de la cual nada podría cambiarse. En realidad, toda la visión tiene lugar sólo para llamar la atención sobre la libertad y para dirigirla en una dirección positiva. (…) Su sentido es el de movilizar las fuerzas del cambio hacia el bien. Por eso están totalmente fuera de lugar las explicaciones fatalísticas del ‘secreto’ que dicen que el atentador del 13 de mayo de 1981 habría sido en definitiva un instrumento de la Providencia. (…) La visión habla más bien de los peligros y del camino para salvarse de los mismos”.

Pasando a las siguientes imágenes, “el lugar de la acción -explica el cardenal Ratzinger- aparece descrito con tres símbolos: una montaña escarpada, una gran ciudad medio en ruinas, y finalmente una gran cruz de troncos rústicos. Montaña y ciudad simbolizan el lugar de la historia humana: la historia como costosa subida hacia lo alto, la historia como lugar de la humana creatividad y de la convivencia, pero al mismo tiempo como lugar de las destrucciones, en las que el hombre destruye la obra de su proprio trabajo (…) Sobre la montaña está la cruz, meta y punto de orientación de la historia. En la cruz la destrucción se transforma en salvación; se levanta como signo de la miseria de la historia y como promesa para la misma”.

“Aparecen después aquí personas humanas: el Obispo vestido de blanco (‘hemos tenido el presentimiento de que fuera el Santo Padre’), otros Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas y, finalmente, hombres y mujeres de todas las clases y estratos sociales. El Papa parece que precede a los otros, temblando y sufriendo por todos los horrores que lo rodean. No sólo las casas de la ciudad están medio en ruinas, sino que su camino pasa

en medio de los cuerpos de los muertes. El camino de la Iglesia se describe así como un viacrucis, como camino en un tiempo de violencia, de destrucciones y de persecuciones. En esta imagen, se puede ver representada la historia de todo un siglo. Del mismo modo que los lugares de la tierra están sintéticamente representados en las dos imágenes de la montaña y de la ciudad, y están orientados hacia la cruz, también los tiempos son representados de forma compacta”.

“En la visión podemos reconocer el siglo pasado como siglo de los mártires, como siglo de los sufrimientos y de las persecuciones contra la Iglesia, como el siglo de las guerras mundiales y de muchas guerras locales que han llenado toda su segunda mitad y han hecho experimentar nuevas formas de crueldad. En el ‘espejo’ de esta visión vemos pasar a los testigos de la fe de decenios”.

El prefecto de la Congrenación de la Doctrina de la Fe afirma también que en el viacrucis de este siglo “la figura del Papa tiene un papel especial. En su fatigoso subir a la montaña podemos encontrar indicados con seguridad juntos diversos Papa, que empezando por Pío X hasta el Papa actual han compartido los sufrimientos de este siglo y se han esforzado por avanzar entre ellos por el camino que lleva a la cruz. En la visión también el Papa es matado en el camino de los mártires )No podía el Santo Padre, cuando después del atentado del 13 de mayo de 1981 se hizo llevar el texto de la tercera parte del ‘secreto’, reconocer en él su proprio destino? Había estado muy cerca de las puertas de la muerte y él mismo explicó el haberse salvado con las siguientes palabras: ‘fue una mano materna la que guió la trayectoria de la bala y el Papa agonizante se detuvo en el umbral de la muerte’ (13 de mayo de 1994). Que ‘una mano materna’ haya desviado la bala mortal muestra sólo una vez más que no existe un destino inmutable, que la fe y la oración son poderosas, que pueden influir en la historia y, que al final, la oración es más fuerte que las balas, la fe más potente que las divisiones”.

La conclusión del secreto, prosigue el cardenal Ratzinger, “recuerda imágenes que Lucía puede haber visto en libros piadosos, y cuyo contenido deriva de antiguas intuiciones de fe. Es una visión consoladora, que quiere hacer maleable por el poder salvador de Dios una historia de sangre y lágrimas. Los ángeles recogen bajo los brazos de la cruz la sangre de los mártires y riegan con ella las almas que se acercan a Dios. La sangre de Cristo y la sangre de los mártires están aquí consideradas juntas: la sangre de los mártires fluye de los brazos de la cruz. Su martirio se lleva a cabo de manera solidaria con la pasión de Cristo y se convierte en una sola cosa con ella”.

“La visión de la tercera parte del secreto tan angustiosa en su comienzo, se concluye pues con una imagen de esperanza: ningún sufrimiento es vano y, precisamente una Iglesia sufriente, una Iglesia de mártires, se convierte en señal orientadora para la búsqueda de Dios por parte del hombre (…) del sufrimiento de los testigos deriva una fuerza de purificación y de renovación, porque es actualización del sufrimiento mismo de Cristo y transmite en el presente su eficacia salvífica”.

¿Qué significa en su conjunto (en sus tres partes), el “secreto” de Fátima?, se pregunta por último el cardenal Ratzinger. “Ante todo debemos afirmar con el cardenal Sodano: ‘los acontecimientos a los que se refiere la tercera parte del ‘secreto’ de Fátima parecen pertenecer ya al pasado’. En la medida en que se refiere a acontecimientos concretos ya pertenecen al pasado. Quien había esperado impresionantes revelaciones apocalípticas sobre el fin del mundo o sobre el curso futuro de la historia se desilusionará. Fátima no nos ofrece este tipo de satisfacción de nuestra curiosidad, lo mismo que la fe cristiana no quiere y no puede ser un mero alimento para nuestra curiosidad. Lo que queda de válido lo hemos visto de inmediato al inicio de nuestras reflexiones sobre el texto del ‘secreto’: la exhortación a la oración como camino para la ‘salvación de las almas’ y, en el mismo sentido, la llamada a la penitencia y a la conversión”.

“Quisiera al final volver aún sobre otra palabra clave del ‘secreto’, que con razón se ha hecho famosa: ‘mi Corazón Inmaculado triunfará’.¿Qué quiere decir esto? Que el corazón abierto a Dios, purificado por la contemplación de Dios, es más fuerte que los fusiles y que cualquier tipo de arma. El fiat de María, la palabra de su corazón, ha cambiado la historia del mundo, porque ella ha introducido en el mundo al Salvador, porque gracias a este ‘sí’ Dios pudo hacerse hombre en nuestro mundo y así permanece ahora y para siempre. El maligno tiene poder en este mundo, lo vemos y lo experimentamos continuamente; él tiene poder porque nuestra libertad se deja alejar continuamente de Dios”.

“Pero desde que Dios mismo tiene corazón humano y de ese modo ha dirigido la libertad del hombre hacia el bien, hacia Dios, la libertad hacia el mal ya no tiene la última palabra. Desde aquel momento cobran todo su valor las palabras de Jesús: ‘padeceréis tribulaciones en el mundo, pero tened confianza; yo he vencido al mundo’ (Jn 16,33). El mensaje de Fátima nos invita a confiar en esta promesa”.

Los niños videntes de Fátima


LUCÍA DE JESÚS

La principal protagonista de las apariciones, nació el 22 de Marzo de 1907. en Aljustrel, perteneciente a la parroquia de Fátima.

El día 17 de Junio de 1921 ingresó en el Asilo de Vilar (Porte), dirigido por las religiosas de Santa Dorotea. Después fué para Tuy, donde tomó el hábito y le pusieron el nombre de Maria Lucia de Los Dolores.

Hizo su profesión religiosa de votes temporales el 3 de Octubre de 1928 y el 3 de Octubre 1934 los perpétuos. En el dia 24 de Marzo de 1948 ingresó en el Carmelo de Santa Teresa en Coimbra, tomando el nombre de Hna Maria Lucia del Corazón Imaculado. En el dia 1 de Mayo de 1949 hizo sus votes solemnes. La Hna. Lucia vine a Fátima varies veces: el 22 de Mayo de 1946; el 13 de Mayo de 1967; en 1981 para dirigir en el Carmelo de Fátima un trabajo de pintura sobre Las apariciones; el 13 de Mayo de 1982 y el 13 de Mayo de 1991.

FRANCISCO MARTO

Nació el 11 de Junio de 1908 en Aljustrel. Murió samtamente el 4 de Abril de 1919, en casa de sus padres. Siendo muy sensible y contemplative, orientó toda su oración y penitencia para “consolar a Nuestro Señor”.
Sus restos mortales quedaron sepultados en el cementerio parroquial haste el dia 13 de Marzo de 1952, fecha en que fueron trasladados para la Basflica de Cova da Iria (lade derecho según se entra).

JACINTA MARTO

Nació en Aljustrel, el dia 11 de Marzo de 1910. Murió santamente el 20 de Febrero de 1920, en el Hospital de “D. Estefânia”, en Lisboa, después de una large y dolorosa enfermedad, ofreciendo todos sus sufrimientos par la conversión de Los pecadores, par la paz del mundo y par el Santo Padre.

El día 12 de Septiembre de 1935 fué solemnemente trasladado su cadáver del sepulcro de la familia del Barón de Alvaiázere, en Ourém, para el cementerio de Fátima y colocado junta a los restos mortales de su hermanito Francisco.

El dia 1 de Mayo de 1951 se efectuó con la mayor sencillez, el traslado de sus restos mortales para el nuevo sepulcro preparado en la basflica de Cova de Iria, (lade izquierdo segun se entra).
El proceso de beatificación de los dos videntes de Fátima, Francisco y Jacinta Marto, después de las primeras diligencias hechas en 1945 fué iniciado en 1952 y concluido em 1979.

E1 15 de Febrero de 1988 fué entregada al Santo Padre Juan Pablo II y a la Congregación para la causa de los Santos, la documentación final que podrá llevar al Santo Padre a proclamar “beatos” a los videntes de Fátima. Mientras tanto ya fueron declarados “venerables” por esta misma Congregación, por Decreto del 13 de Mayo de 1989. El último paso será, como esperamos la Canonización par la cual serán declarados “Santos”.

Los 3 Secretos de Fátima


PRIMERA Y SEGUNDA PARTE DEL «SECRETO»

EN LA REDACCIÓN HECHA POR SOR LUCÍA
EN LA « TERCERA MEMORIA » DEL 31 DE AGOSTO DE 1941
DESTINADA AL OBISPO DE LEIRIA-FÁTIMA

Tendré que hablar algo del secreto, y responder al primer punto interrogativo.

¿Qué es el secreto? Me parece que lo puedo decir, pues ya tengo licencia del Cielo. Los representantes de Dios en la tierra me han autorizado a ello varias veces y en varias cartas; juzgo que V. Excia. Rvma. conserva una de ellas, del R. P. José Bernardo Gonçalves, aquella en que me manda escribir al Santo Padre. Uno de los puntos que me indica es la revelación del secreto. Sí, ya dije algo; pero, para no alargar más ese escrito que debía ser breve, me limité a lo indispensable, dejando a Dios la oportunidad de un momento más favorable.

Pues bien; ya expuse en el segundo escrito, la duda que, desde el 13 de junio al 13 de julio, me atormentó; y cómo en esta aparición todo se desvaneció.

Ahora bien, el secreto consta de tres partes distintas, de las cuales voy a revelar dos.

La primera fue, pues, la visión del infierno

Nuestra Señora nos mostró un gran mar de fuego que parecía estar debajo de la tierra. Sumergidos en ese fuego, los demonios y las almas, como si fuesen brasas transparentes y negras o bronceadas, con forma humana que fluctuaban en el incendio, llevadas por las llamas que de ellas mismas salían, juntamente con nubes de humo que caían hacia todos los lados, parecidas al caer de las pavesas en los grandes incendios, sin equilibrio ni peso, entre gritos de dolor y gemidos de desesperación que horrorizaba y hacía estremecer de pavor. Los demonios se distinguían por sus formas horribles y asquerosas de animales espantosos y desconocidos, pero transparentes y negros.

Esta visión fue durante un momento, y ¡gracias a nuestra Buena Madre del Cielo, que antes nos había prevenido con la promesa de llevarnos al Cielo! (en la primera aparición). De no haber sido así, creo que hubiésemos muerto de susto y pavor.

Inmediatamente levantamos los ojos hacia Nuestra Señora que nos dijo con bondad y tristeza:

La Segunda Parte del Secreto :

— Visteis el infierno a donde van las almas de los pobres pecadores; para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. Si se hace lo que os voy a decir, se salvarán muchas almas y tendrán paz. La guerra pronto terminará.

Pero si no dejaren de ofender a Dios, en el pontificado de Pío XI comenzará otra peor. Cuando veáis una noche iluminada por una luz desconocida, sabed que es la gran señal que Dios os da de que va a castigar al mundo por sus crímenes, por medio de la guerra, del hambre y de las persecuciones a la Iglesia y al Santo Padre.

Para impedirla, vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la Comunión reparadora de los Primeros Sábados. Si se atienden mis deseos, Rusia se convertirá y habrá paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados y el Santo Padre tendrá mucho que sufrir; varias naciones serán aniquiladas. Por fin mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre me consagrará a Rusia, que se convertirá, y será concedido al mundo algún tiempo de paz.

PRESENTACIÓN de la Tercera Parte del Secreto,
por el Arzobispo Bertone

En el tránsito del segundo al tercer milenio, Juan Pablo II ha decidido hacer público el texto de la tercera parte del « secreto de Fátima ».

Tras los dramáticos y crueles acontecimientos del siglo XX, uno de los más cruciales en la historia del hombre, culminado con el cruento atentado al « dulce Cristo en la Tierra », se abre así un velo sobre una realidad, que hace historia y la interpreta en profundidad, según una dimensión espiritual a la que la mentalidad actual, frecuentemente impregnada de racionalismo, es refractaria.

Apariciones y signos sobrenaturales salpican la historia, entran en el vivo de los acontecimientos humanos y acompañan el camino del mundo, sorprendiendo a creyentes y no creyentes. Estas manifestaciones, que no pueden contradecir el contenido de la fe, deben confluir hacia el objeto central del anuncio de Cristo: el amor del Padre que suscita en los hombres la conversión y da la gracia para abandonarse a Él con devoción filial. Éste es también el mensaje de Fátima que, con un angustioso llamamiento a la conversión y a la penitencia, impulsa en realidad hacia el corazón del Evangelio.

Fátima es sin duda la más profética de las apariciones modernas. La primera y la segunda parte del « secreto » —que se publican por este orden por integridad de la documentación— se refieren sobre todo a la aterradora visión del infierno, la devoción al Corazón Inmaculado de María, la segunda guerra mundial y la previsión de los daños ingentes que Rusia, en su defección de la fe cristiana y en la adhesión al totalitarismo comunista, provocaría a la humanidad.

Nadie en 1917 podía haber imaginado todo esto: los tres pastorinhos de Fátima ven, escuchan, memorizan, y Lucía, la testigo que ha sobrevivido, lo pone por escrito en el momento en que recibe la orden del Obispo de Leiria y el permiso de Nuestra Señora.

Por lo que se refiere la descripción de las dos primeras partes del « secreto », por lo demás ya publicado y por tanto conocido, se ha elegido el texto escrito por Sor Lucía en la tercera memoria del 31 de agosto de 1941; después añade alguna anotación en la cuarta memoria del 8 de diciembre de 1941.

La tercera parte del « secreto » fue escrita « por orden de Su Excelencia el Obispo de Leiria y de la Santísima Madre…. » el 3 de enero de 1944.

Existe un único manuscrito, que se aquí se reproduce en facsímile. El sobre lacrado estuvo guardado primero por el Obispo de Leiria. Para tutelar mejor el « secreto », el 4 de abril de 1957 el sobre fue entregado al Archivo Secreto del Santo Oficio. Sor Lucía fue informada de ello por el Obispo de Leiria.

Según los apuntes del Archivo, el 17 de agosto de 1959, el Comisario del Santo Oficio, Padre Pierre Paul Philippe, O.P., de acuerdo con el Emmo. Card. Alfredo Ottaviani, llevó el sobre que contenía la tercera parte del « secreto de Fátima » a Juan XXIII. Su Santidad, « después de algunos titubeos », dijo: « Esperemos. Rezaré. Le haré saber lo que decida ».1

En realidad, el Papa Juan XXIII decidió devolver el sobre lacrado al Santo Oficio y no revelar la tercera parte del « secreto ».

Pablo VI leyó el contenido con el Sustituto, S. E. Mons. Angelo Dell”Acqua, el 27 de marzo de 1965 y devolvió el sobre al Archivo del Santo Oficio, con la decisión de no publicar el texto.

Juan Pablo II, por su parte, pidió el sobre con la tercera parte del « secreto » después del atentado del 13 de mayo de 1981.S. E. Card.Franjo Seper, Prefecto de la Congregación, entregó el 18 de julio de 1981 a S. E. Mons. Martínez Somalo, Sustituto de la Secretaría de Estado, dos sobres: uno blanco, con el texto original de Sor Lucía en portugués, y otro de color naranja con la traducción del « secreto » en italiano. El 11 de agosto siguiente, Mons. Martínez devolvió los dos sobres al Archivo del Santo Oficio.2

Como es sabido, el Papa Juan Pablo II pensó inmediatamente en la consagración del mundo al Corazón Inmaculado de María y compuso él mismo una oración para lo que definió « Acto de consagración », que se celebraría en la Basílica de Santa María la Mayor el 7 de junio de 1981, solemnidad de Pentecostés, día elegido para recordar el 1600° aniversario del primer Concilio Constantinopolitano y el 1550° aniversario del Concilio de Éfeso. Estando ausente el Papa por fuerza mayor, se transmitió su alocución grabada. Citamos el texto que se refiere exactamente al acto de consagración:

« Madre de los hombres y de los pueblos,Tú conoces todos sus sufrimientos y sus esperanzas, Tú sientes maternalmente todas las luchas entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas que sacuden al mundo, acoge nuestro grito dirigido en el Espíritu Santo directamente a tu Corazón y abraza con el amor de la Madre y de la Esclava del Señor a los que más esperan este abrazo, y, al mismo tiempo, a aquellos cuya entrega Tú esperas de modo especial. Toma bajo tu protección materna a toda la familia humana a la que, con todo afecto a ti, Madre, confiamos. Que se acerque para todos el tiempo de la paz y de la libertad, el tiempo de la verdad, de la justicia y de la esperanza ».3

Pero el Santo Padre, para responder más plenamente a las peticiones de « Nuestra Señora », quiso explicitar durante el Año Santo de la Redención el acto de consagración del 7 de junio de 1981, repetido en Fátima el 13 de mayo de 1982. Al recordar el fiat pronunciado por María en el momento de la Anunciación, en la plaza de San Pedro el 25 de marzo de 1984, en unión espiritual con todos los Obispos del mundo, precedentemente « convocados », el Papa consagra a todos los hombres y pueblos al Corazón Inmaculado de María, en un tono que evoca las angustiadas palabras pronunciadas en 1981.

« Y por eso, oh Madre de los hombres y de los pueblos, Tú que conoces todos sus sufrimientos y esperanzas, tú que sientes maternalmente todas las luchas entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas que invaden el mundo contemporáneo, acoge nuestro grito que, movidos por el Espíritu Santo, elevamos directamente a tu corazón: abraza con amor de Madre y de Sierva del Señor a este mundo humano nuestro, que te confiamos y consagramos, llenos de inquietud por la suerte terrena y eterna de los hombres y de los pueblos.

De modo especial confiamos y consagramos a aquellos hombres y aquellas naciones, que tienen necesidad particular de esta entrega y de esta consagración.

¡“Nos acogemos a tu protección, Santa Madre de Dios”!

¡No deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades! ».

Acto seguido, el Papa continúa con mayor fuerza y con referencias más concretas, comentando casi el triste cumplimiento del Mensaje de Fátima:

« He aquí que, encontrándonos hoy ante ti, Madre de Cristo, ante tu Corazón Inmaculado, deseamos, junto con toda la Iglesia, unirnos a la consagración que, por amor nuestro, tu Hijo hizo de sí mismo al Padre cuando dijo: “Yo por ellos me santifico, para que ellos sean santificados en la verdad” (Jn 17, 19). Queremos unirnos a nuestro Redentor en esta consagración por el mundo y por los hombres, la cual, en su Corazón divino tiene el poder de conseguir el perdón y de procurar la reparación.

El poder de esta consagracióndura por siempre, abarca a todos los hombres, pueblos y naciones, y supera todo el mal que el espíritu de las tinieblas es capaz de sembrar en el corazón del hombre y en su historia; y que, de hecho, ha sembrado en nuestro tiempo.

¡Oh, cuán profundamente sentimos la necesidad de consagración para la humanidad y para el mundo: para nuestro mundo contemporáneo, en unión con Cristo mismo! En efecto, la obra redentora de Cristo debe ser participada por el mundo a través de la Iglesia.

Lo manifiesta el presente Año de la Redención, el Jubileo extraordinario de toda la Iglesia.

En este Año Santo, bendita seas por encima de todas las creaturas, tú, Sierva del Señor, que de la manera más plena obedeciste a la llamada divina.

Te saludamos a ti, que estás totalmente unida a la consagración redentora de tu Hijo.

Madre de la Iglesia: ilumina al Pueblo de Dios en los caminos de la fe, de la esperanza y de la caridad. Ilumina especialmente a los pueblos de los que tú esperas nuestra consagración y nuestro ofrecimiento. Ayúdanos a vivir en la verdad de la consagración de Cristo por toda la familia humana del mundo actual.

Al encomendarte, oh Madre, el mundo, todos los hombres y pueblos, te confiamos también la misma consagración del mundo, poniéndola en tu corazón maternal.

¡Corazón Inmaculado! Ayúdanos a vencer la amenaza del mal, que tan fácilmente se arraiga en los corazones de los hombres de hoy y que con sus efectos inconmensurables pesa ya sobre la vida presente y da la impresión de cerrar el camino hacia el futuro.

¡Del hambre y de la guerra, líbranos!
¡De la guerra nuclear, de una autodestrucción incalculable y de todo tipo de guerra, líbranos!
¡De los pecados contra la vida del hombre desde su primer instante, líbranos!
¡Del odio y del envilecimiento de la dignidad de los hijos de Dios, líbranos!
¡De toda clase de injusticias en la vida social, nacional e internacional, líbranos!
¡De la facilidad de pisotear los mandamientos de Dios, líbranos!
¡De la tentativa de ofuscar en los corazones humanos la verdad misma de Dios, líbranos!
¡Del extravío de la conciencia del bien y del mal, líbranos!
¡De los pecados contra el Espíritu Santo, líbranos!, ¡líbranos!

Acoge, oh Madre de Cristo, este grito lleno de sufrimiento de todos los hombres. Lleno del sufrimiento de sociedades enteras.

Ayúdanos con el poder del Espíritu Santo a vencer todo pecado, el pecado del hombre y el « pecado del mundo », el pecado en todas sus manifestaciones.

Aparezca, una vez más, en la historia del mundo el infinito poder salvador de la Redención: poder del Amor misericordioso. Que éste detenga el mal.Que transforme las conciencias.Que en tu Corazón Inmaculado se abra a todos la luz de la Esperanza».4

Sor Lucía confirmó personalmente que este acto solemne y universal de consagración correspondía a los deseos de Nuestra Señora («Sim, està feita, tal como Nossa Senhora a pediu, desde o dia 25 de Março de 1984 »: «Sí, desde el 25 de marzo de 1984, ha sido hecha tal como Nuestra Señora había pedido»: carta del 8 de noviembre de 1989). Por tanto, toda discusión, así como cualquier otra petición ulterior, carecen de fundamento.

En la documentación que se ofrece, a los manuscritos de Sor Lucía se añaden otros cuatro textos:

1) la carta del Santo Padre a Sor Lucía, del 19 de abril del 2000;

2) una descripción del coloquio tenido con Sor Lucía el 27 de abril del 2000;

3) la comunicación leída por encargo del Santo Padre en Fátima el 13 de mayo actual por el Cardenal Angelo Sodano, Secretario de Estado;

4) el comentario teológico de Su Eminencia el Card. Joseph Ratzinger, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Una indicación para la interpretación de la tercera parte del « secreto » la había ya insinuado Sor Lucía en una carta al Santo Padre del 12 de mayo de 1982. En ella se dice:

« La tercera parte del secreto se refiere a las palabras de Nuestra Señora: “Si no [Rusia] diseminará sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados, el Santo Padre sufrirá mucho, varias naciones serán destruidas” (13-VII-1917).

La tercera parte es una revelación simbólica, que se refiere a esta parte del Mensaje, condicionado al hecho de que aceptemos o no lo que el mismo Mensaje pide: “si aceptaren mis peticiones, la Rusia se convertirá y tendrán paz; si no, diseminará sus errores por el mundo, etc.”.

Desde el momento en que no hemos tenido en cuenta este llamamiento del Mensaje, constatamos que se ha cumplido, Rusia ha invadido el mundo con sus errores. Y, aunque no constatamos aún la consumación completa del final de esta profecía, vemos que nos encaminamos poco a poco hacia ella a grandes pasos. Si no renunciamos al camino del pecado, del odio, de la venganza, de la injusticia violando los derechos de la persona humana, de inmoralidad y de violencia, etc.

Y no digamos que de este modo es Dios que nos castiga; al contrario, son los hombres que por sí mismos se preparan el castigo. Dios nos advierte con premura y nos llama al buen camino, respetando la libertad que nos ha dado; por eso los hombres son responsables ».5

La decisión del Santo Padre Juan Pablo II de hacer pública la tercera parte del « secreto » de Fátima cierra una página de historia, marcada por la trágica voluntad humana de poder y de iniquidad, pero impregnada del amor misericordioso de Dios y de la atenta premura de la Madre de Jesús y de la Iglesia.

La acción de Dios, Señor de la Historia, y la corresponsabilidad del hombre en su dramática y fecunda libertad, son los dos goznes sobre los que se construye la historia de la humanidad.

La Virgen que se apareció en Fátima nos llama la atención sobre estos dos valores olvidados, sobre este porvenir del hombre en Dios, del que somos parte activa y responsable.

Tarcisio Bertone, SDB
Arzobispo emérito de Vercelli
Secretario de la Congregación
para la Doctrina de la Fe

El Tercer Secreto de Fátima Revelado
Tomado del Vaticano, 26 Junio, 2000

Traducción Oficial del Manuscrito de Lucía:

J.M.J.

Tercera parte del secreto revelado el 13 de julio de 1917 en la Cueva de Iria-Fátima.

Escribo en obediencia a Vos, Dios mío, que lo ordenáis por medio de Su Excelencia Reverendísima el Señor Obispo de Leiria y de la Santísima Madre vuestra y mía.

Después de las dos partes que ya he expuesto, hemos visto al lado izquierdo de Nuestra Señora un poco más en lo alto a un Ángel con una espada de fuego en la mano izquierda; centelleando emitía llamas que parecía iban a incendiar el mundo; pero se apagaban al contacto con el esplendor que Nuestra Señora irradiaba con su mano derecha dirigida hacia él; el Ángel señalando la tierra con su mano derecha, dijo con fuerte voz: ¡Penitencia, Penitencia, Penitencia! Y vimos en una inmensa luz qué es Dios: « algo semejante a como se ven las personas en un espejo cuando pasan ante él » a un Obispo vestido de Blanco « hemos tenido el presentimiento de que fuera el Santo Padre ». También a otros Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas subir una montaña empinada, en cuya cumbre había una gran Cruz de maderos toscos como si fueran de alcornoque con la corteza; el Santo Padre, antes de llegar a ella, atravesó una gran ciudad medio en ruinas y medio tembloroso con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena, rezando por las almas de los cadáveres que encontraba por el camino; llegado a la cima del monte, postrado de rodillas a los pies de la gran Cruz fue muerto por un grupo de soldados que le dispararon varios tiros de arma de fuego y flechas; y del mismo modo murieron unos tras otros los Obispos sacerdotes, religiosos y religiosas y diversas personas seglares, hombres y mujeres de diversas clases y posiciones. Bajo los dos brazos de la Cruz había dos Ángeles cada uno de ellos con una jarra de cristal en la mano, en las cuales recogían la sangre de los Mártires y regaban con ella las almas que se acercaban a Dios.

Tuy-3-1-1944 ». (Pontevedra, España)

El Vaticano y el Tercer Secreto


Nuestra Señora de Fatima

CIUDAD DEL VATICANO, 13 MAY 2000 (VIS).-Al final de la misa de esta mañana en el Santuario de Fátima (Portugal), donde el Papa beatificó a los pastorcitos, Jacinta y Francisco, el cardenal Angelo Sodano, Secretario de Estado, leyó en portugués un texto relativo al tercer secreto de Fátima. Sigue el texto íntegro del cardenal Sodano:

“Al concluir esta solemne celebración, siento el deber de presentar a nuestro amado Santo Padre Juan Pablo II la felicitación más cordial, en nombre de todos los presentes, por su próximo 80 cumpleaños, agradeciéndole su valioso ministerio pastoral en favor de toda la Santa Iglesia de Dios.

“En la solemne circunstancia de su venida a Fátima, el Sumo Pontífice me ha encargado daros un anuncio. Como es sabido, el objetivo de su venida a Fátima ha sido la beatificación de los dos “pastorinhos”. Sin embargo, quiere atribuir también a esta peregrinación suya el valor de un renovado gesto de gratitud hacia la Virgen por la protección que le ha dispensado durante estos años de pontificado. Es una protección que parece que guarde relación también con la llamada “tercera parte” del secreto de Fátima.

“Este texto es una visión profética comparable a la de la Sagrada Escritura, que no describe con sentido fotográfico los detalles de los acontecimientos futuros, sino que sintetiza y condensa sobre un mismo fondo hechos que se prolongan en el tiempo en una sucesión y con una duración no precisadas. Por tanto, la clave del lectura del texto ha de ser de carácter simbólico.

“La visión de Fátima tiene que ver sobre todo con la lucha de los sistemas ateos contra la Iglesia y los cristianos, y describe el inmenso sufrimiento de los testigos de la fe del último siglo del segundo milenio. Es un interminable Via Crucis dirigido por los Papas del Siglo XX.

“Según la interpretación de los “pastorinhos”, interpretación confirmada recientemente por Sor Lucia, el “Obispo vestido de blanco” che ora por todos los fieles es el Papa. También él, caminando con fatiga hacia la Cruz entre los cadáveres de los martirizados (obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y numerosos laicos), cae a tierra como muerto, bajo los disparos de arma de fuego.

“Después del atentado del 13 de mayo de 1981, a Su Santidad le pareció claro que había sido “una mano materna quien guió la trayectoria de la bala”, permitiendo al “Papa agonizante” que se detuviera “a las puertas de la muerte”. Con ocasión de una visita a Roma del entonces Obispo de Leiria-Fátima, el Papa decidió entregarle la bala, que quedó en el jeep después del atentado, para que se custodiase en el Santuario. Por iniciativa del Obispo, la misma fue después engarzada en la corona de la imagen de la Virgen de Fátima.

“Los sucesivos acontecimientos del año 1989 han llevado, tanto en la Unión Soviética como en numerosos Países del Este, a la caída del régimen comunista que propugnaba el ateísmo. También por esto el Sumo Pontífice le está agradecido a la Virgen desde lo profundo del corazón. Sin embargo, en otras partes del mundo los ataques contra la Iglesia y los cristianos, con la carga de sufrimiento que conllevan, desgraciadamente no han cesado. Aunque las vicisitudes a las que se refiere la tercera parte del secreto de Fátima parecen ya pertenecer al pasado, la llamada de la Virgen a la conversión y a la penitencia, pronunciada al inicio del siglo XX, conserva todavía hoy una estimulante actualidad. “La Señora del mensaje parecía leer con una perspicacia especial los signos de los tiempos, los signos de nuestros tiempos (…). La invitación insistente de María santísima a la penitencia es la manifestación de su solicitud materna por el destino de la familia humana, necesitada de conversión y perdón”.

“Para permitir que los fieles reciban mejor el mensaje de la Virgen de Fátima, el Papa ha confiado a la Congregación para la Doctrina de la Fe la tarea de hacer pública la tercera parte del secreto, después de haber preparado un oportuno comentario.

“Agradecemos a la Virgen de Fátima su protección. A su materna intercesión confiamos la Iglesia del Tercer Milenio.

“”Sub tuum praesidium confugimus, Santa Dei Genetrix!”.

“”Intercede pro Ecclesia Dei! Intercede pro Sancto Patre Iohanne Paolo II! Amen””.
***********************************************
Por Ernesto María Caro, Sac.

Ya desde hace algún tiempo se han estado promoviendo algunas ideas relacionadas a supuestos mensajes dados por María Santísima sobre el fin del mundo. Ahora estos supuestos mensajes se han convertido en un mail sobre EL TERCER SECRETO DE FATIMA, el cual lo único que provoca es desconcierto y temor entre el pueblo cristiano. Por ello me permito, primero hacer de su conocimiento que la Iglesia ya hizo pública “la tercera parte del mensaje de Fátima” y en seguida comentar el supuesto mensaje a fin de aclararlo totalmente.

Es una error el considerar la tercera parte del Mensaje de Fátima como un “secreto” ya que la Virgen dió a los tres pastorcitos en Fátima un mensaje (conocido como el Mensaje de Fátima) dividido en tres partes. Las primeras dos partes conciernen al mundo en general y fueron hechas del conocimiento público en el momento en que la Virgen se lo pidió a sus interlocutores. La tercera parte fue dirigida al Papa por lo que sólo él la tenía. En una entrevista realizada por la televisión italiana al Cardenal Ratzinger, Prefecto para la Doctrina de la Fe, le preguntaron si él conocía esta parte del documento, a lo que respondió con claridad que sí, que él mismo lo había leído y que era información que sólo correspondía a los Papas por lo que no se hacía del conocimiento público. Desde hace más de un año que el texto del tercer secreto ya es público.

Existió un grupo encabezado por el P. Gruner que ha promovido a nivel de toda la Iglesia la idea de que el Documento contiene información que el mundo debe conocer sobre el fin del mundo y sobre el castigo que Dios dará a los hombres rebeldes. Ha acusado al mismo Papa de negligencia por no revelar este documento y a los altos funcionarios eclesiales de tener escondida y recluida a la Hermana Lucia (última de los videntes que aún vive desde el 25 de Marzo de 1945 en el Carmelo de Santa Teresa, en Coimbra – Portugal. ). Esto solo ha causado desconcierto y temor… y por supuesto curiosidad y morbo.

Todo esto, pues, no es sino un mensaje alarmista que no tiene ningún fundamento ya que el mensaje de Fátima, no contiene ninguna información ni sobre el fin del mundo, ni sobre el supuesto “castigo” que Dios quiere inferir sobre éste.

Me permito ahora comentar algunos de los elementos de este mensaje:

(lo que está en mayúsculas y con alerta es el texto del mensaje difundido)

LA IGLESIA HA DADO PERMISO DE REVELAR A LOS FIELES UNA PARTE MAS DEL MENSAJE DE FÁTIMA. LA SANTÍSIMA VIRGEN SE APARECIÓ A TRES NIÑOS EN 1917. ESTO ESTA APROBADO, UNA DE LAS NIÑAS AUN VIVE, SE LLAMA LUCÍA, AHORA ES LA HERMANA LUCÍA PORQUE ES MONJITA Y SE ENCUENTRA EN UN CLAUSTRO EN EUROPA.

Esta información es parcialmente cierta, pero precisamente las verdades a medias son peligrosas. El mensaje fue publicado, pero el mensaje verdadero no es el que se pretende en los e-mails.

LA HERMANA LUCÍA DIO EL MENSAJE PRIMERAMENTE AL PAPA PÍO XII, QUIEN AL TERMINAR DE LEERLO ESTABA TEMBLANDO PERO, LO GUARDÓ, NO LO DIO A CONOCER. A SU DEBIDO TIEMPO LO LEYÓ TAMBIÉN EL PAPA JUAN XXIII, QUIEN HIZO LO MISMO. ELLOS ACTUARON ASÍ, PORQUE SABÍAN QUE AL SER REVELADO PRODUCIRÍA EN LA HUMANIDAD UN CAOS O DESESPERACIÓN. AHORA SE REVELA OTRA PARTE MÁS, PARA NO CAUSAR PÁNICO, YA QUE LA GENTE DEBE DE CONOCERLA PARA PREPARARSE.

Esta información también es falsa. ¿Cuál sería la diferencia entre el tiempo de Pío XII o Juan XXIII y el nuestro? ¿Por qué en ese tiempo causaría una confusión, desesperación y caos y ahora no? Esto es una información que prepara el siguiente mensaje para causar temor y desconcierto entre la comunidad cristiana.

LA VIRGEN LE DIJO A LUCÍA: ” VE, HIJA MÍA, DI AL MUNDO LO QUE PASARÁ ENTRE LOS AÑOS 1950 AL 2000″.

Esto es falso también. La Virgen no dió ninguna fecha ni habló de catástrofes. Es extraño que la fecha sea desde 1950 al 2000 sobre todo si pensamos que la Virgen se apareció en 1917 y que entre esta fecha y 1950 pasaron las dos guerras mundiales que causaron tantísimos daños a la humanidad. Sin embrago esto no es mencionado aquí. En el mensaje original de Fátima, dirigido a toda la Iglesia, dice que si “oramos, la guerra desaparecerá”, cosa que se realizó, al menos para Portugal que no sufrió los estragos de la guerra. La reina de Portugal se quitó su corona y coronó con ella a la Santísima Virgen. Resulta más bien que estas fechas coinciden con la ya vieja promoción del “Milenarismo” que sucede cada 1000 años basada en una incorrecta interpretación del Apocalipsis (Ap 20,2-3) la cual no está referida a una fecha concreta.

LOS HOMBRES NO ESTÁN PONIENDO EN PRÁCTICA LOS MANDAMIENTOS QUE NUESTRO PADRE NOS DIO.

Cuando se generaliza y se dice “los hombre” se excluye a los miles y miles de hombres que precisamente después del Concilio Vaticano II y con los nuevos movimientos eclesiales y ecuménicos se han vuelto al Señor. No se considera a todos los países en proceso de evangelización, ni a los millones de seres humanos que aún no han conocido el mensaje del Evangelio. Si bien es cierto que MUCHOS, a pesar de conocer el evangelio no lo viven, esto no significa que ha llegado el fin, sino al contrario, pues san Pedro dice Dios tiene paciencia y espera a que el mundo se convierta, pues no quiere que el mundo muera sino que se salve (2Pe 3,9). El Papa, en todos sus documentos, y de manera especial en el que prepara al Jubileo del 2000 “Tertio Milenio Adveniente” invita a todos los cristianos a unirse en un fuerte esfuerzo por la evangelización y la reevangelización. Esto, viniendo del Papa, de aquel a quien Jesús le dijo: “Lo que ates en la tierra será atado en el cielo” (Mt 16,18), tiene mucho peso y mucho valor. Sería una incongruencia que el Papa conociendo estas supuestas “catastróficas profecías” estuviera preparando una gran fiesta y no hubiera hecho del conocimiento del pueblo cristiano esta información. Quien escribió esto no tiene ni la mínima idea de lo que es la Iglesia y el amor del Papa por la Iglesia.

EL DEMONIO ESTÁ DIRIGIENDO AL MUNDO, SEMBRANDO ODIO Y CIZAÑA POR TODAS PARTES.

Esto no es una novedad… esto ha sido una realidad desde el principio del mundo. Si bien es cierto que hoy por hoy muchos han renunciado a la vida de fe y al mismo Dios y con ello han dado paso a una actividad más abierta y destructora del pecado, azuzado por el mismo demonio, no podemos decir que esta acción del demonio pertenece a este momento de la historia.

En la siguiente parte el mensaje contiene elementos extraños y no congruentes:

LOS HOMBRES FABRICARÁN ARMAS MORTALES QUE DESTRUIRÁN AL MUNDO EN MINUTOS. LA MITAD DE LA HUMANIDAD SERÁ HORROROSAMENTE DESTRUIDA.

¿Se destruirá TODO EL MUNDO o solo la mitad de la humanidad? Entre estos que morirán (si sólo muere la mitad) ¿estarán mezclados justos con pecadores? ¿El Señor arrancará la cizaña junto con el trigo? Esto más bien parecen dos afirmaciones tomadas de mensajes distintos.

LA GUERRA EMPEZARÁ CONTRA ROMA, HABRÁ. CONFLICTOS ENTRE LAS ORDENES RELIGIOSAS.

¿Se refiere a una guerra mundial? ¿A una guerra Atómica? ¿Será contra Roma que es la capital de Italia, o será contra el Vaticano, sede del Papado y de la Iglesia Católica? ¿Por que sólo de la Iglesia católica, y no de las demás Iglesias cristianas, digamos la ortodoxa (Constantinopla), la Anglicana (Inglaterra), etc.? ¿Esta guerra será promovida por quién? ¿Por los musulmanes, los shiitas, los protestantes, el New Age, por algún estado en particular? Y ¿qué tiene que ver la guerra contra Roma (en caso de que fuera) con los conflictos entre las órdenes religiosas?

DIOS PERMITIRÁ QUE TODOS LOS FENÓMENOS NATURALES, COMO EL HUMO, EL GRANIZO, EL FRÍO, EL AGUA, EL FUEGO, LAS INUNDACIONES, LOS TERREMOTOS, EL TIEMPO INCLEMENTE, DESASTRES TERRIBLES Y LOS INVIERNOS EXTREMADAMENTE FRÍOS, POCO A POCO ACABARÁN CON LA TIERRA.

Esta profecía es contraria a la Biblia, pues Dios mismo, después del Arca hizo alianza con Noé jurando que no destruiría de nuevo la tierra a causa del corazón rebelde de los hombres (Gen 8,21). ¿Cómo es posible que una predicción de este tiempo tenga un origen celestial… que María en su mensaje contradiga a la Escritura?

ESTAS COSAS DE TODOS MODOS SUCEDERÁN ANTES DEL AÑO 2000. LOS QUE NO QUIERAN CREER, AHORITA QUE AÚN ES TIEMPO, EN LO QUE CON AMOR, LES DICE SU MADRE SANTÍSIMA Y LOS QUE LAMENTABLEMENTE NO PONGAN EN PRÁCTICA EL AMOR Y LA CARIDAD, YA QUE ESTOS SON SÍMBOLOS DEL VERDADERO CRISTIANO, LA GENTE QUE SE COMPLACE SÓLO EN LOS BIENES MATERIALES, LOS EGOÍSTAS, LOS FALTOS DE CARIDAD HACIA EL PRÓJIMO Y LOS QUE NO SE AMEN UNOS A OTROS COMO MI HIJO LOS HA AMADO, TODOS ESTOS, NO PUEDEN SOBREVIVIR, DESEARÁN HABER MUERTO; MILLONES DE ÉSTOS PERDERÁN LA VIDA EN SEGUNDOS.

¿Los que no quieran creer en qué? ¿En el Evangelio o en el mensaje? Es realmente extraño que no se hace referencia a la vida evangélica, que es la que Jesús nos invitó a vivir. Ciertamente el centro del Evangelio es el amor y la caridad, sin embargo, más bien parece que la amenaza es para aquellos que no crean en este mensaje. No es una invitación a la conversión, como de ordinario lo hizo Jesús y todos los profetas, sino un anuncio fatalista privado de todo sentido evangélico.

LA CLASE DE CASTIGOS QUE ESTÁN FRENTE A NOSOTROS, EN LA TIERRA, ES INIMAGINABLE, Y VENDRÁN, NO HAY DUDA. DIOS NUESTRO SEÑOR CASTIGARÁ DURAMENTE A QUIENES NO CREAN EN EL, A LOS QUE LO DESPRECIARON, A LOS QUE NO TUVIERON TIEMPO PARA EL.

El Señor claramente ha dicho que: “El hijo del hombre ha venido para salvar lo que se había perdido” (Lc 19,10). Es doctrina de la Iglesia que el castigo que recibiremos por nuestro pecado, por no haber aceptado la vida Evangélica, aun cuando ésta se nos fue anunciada con claridad y por haber “atentado contra la gracia” concretizada en un NO a la conversión, se recibirá en la eternidad. La vida en el mundo será siempre una oportunidad para la conversión y para empezar a vivir ya desde ahora el Reino. Con este tipo de mensajes se pierde o al menos se oscurece totalmente la imagen del Padre amoroso que Jesús quiso mostrarnos en su predicación lo cual es contrario a la Escritura y a la enseñanza del magisterio de la Iglesia.

LLAMO A TODOS A QUE VENGAN HACIA MI HIJO JESUCRISTO; DIOS AYUDA AL MUNDO, PERO TODO EL QUE NO DÉ TESTIMONIO DE FIDELIDAD Y LEALTAD HACIA EL, SERÁ DESTRUIDO EN FORMA PEOR.

¿Que significa ser destruido en forma peor? Jesús dice en el evangelio haber venido por los pecadores, para que se conviertan (Mc 2,17). Cuando una ciudad no quiso recibir a Jesús, Santiago y Juan le dijeron al Señor: “Quieres que oremos para que llueva fuego sobre esta ciudad? Y Jesús los regañó y les respondió: “No he venido a destruir sino a salvar” (Lc 9,54).

EL PADRE AGUSTÍN, QUIEN RESIDE EN FÁTIMA, DICE QUE EL PAPA PAULO VI, LE DIO PERMISO PARA VISITAR A LA LUCÍA, QUIEN ES MONJITA DE CLAUSURA, NO SALE NI RECIBE VISITAS. EL PADRE AGUSTÍN PLATICA QUE ELLA LO RECIBIÓ MUY ACONGOJADA Y LE DIJO: “PADRE, NUESTRA SEÑORA ESTA MUY TRISTE PORQUE NADIE HA TOMADO INTERÉS EN SU PROFECÍA DE 1917, ASÍ LOS BUENOS TIENEN QUE CAMINAR CON SACRIFICIOS POR UN CAMINO ESTRECHO; LOS MALOS VAN POR UN CAMINO AMPLIO QUE LOS LLEVA DIRECTAMENTE A LA DESTRUCCIÓN Y CRÉAME, PADRE, QUE EL CASTIGO VENDRÁ MUY PRONTO. MUCHAS ALMAS PUEDEN PERDERSE Y MUCHAS NACIONES DESAPARECERÁN DE ESTA TIERRA. PERO EN MEDIO DE TODO ESTO SI LOS HOMBRES REFLEXIONAN, REZAN Y LLEVAN A CABO BUENAS ACCIONES, EL MUNDO PODRÁ SER SALVADO. EN CASO CONTRARIO, SI LOS HOMBRES INSISTEN EN SUS MALDADES EL MUNDO SE PERDERÁ PARA SIEMPRE.

Por un lado, este mensaje del P. Agustín está siendo usado de una manera oportunista y fuera de su contexto pues, si bien Lucia le hacía ver la necesidad de poner en práctica el mensaje, lo hacia refiriéndose a que no se habían consagrado los corazones de todo el mundo a su Inmaculado Corazón y que la gente no estaba realmente buscando la conversión. En ningún momento la hermana Lucia se refirió a una “destrucción” o un castigo preparado por Dios para los que no respondieran a este mensaje.

Por otro lado, debemos ser claros que el mensaje de Fátima, es reconocido por la Iglesia como una invitación a la conversión. María Santísima, como madre amorosa, se apreció a estos pastorcitos para recordarnos que la vida vivida en el Evangelio es la única que pude llevarnos a la verdadera paz y a la alegría del Reino. Que el pecado nos destruye y que efectivamente son muchos los que deciden vivir al margen de esta vida. Sin embargo esto no quiere decir que la infinita misericordia de Dios se haya acabado. Dios, como lo dice la Sagrada Escritura, busca continuamente que nos salvemos y que vivamos en su amor (cf. Jn 3,16; 10,10). La invitación definitiva fue hecha por Jesús y nos la recuerda continuamente la Iglesia. La Escritura es clara cuando dice que cada uno de nosotros seremos juzgados por nuestros propios pecados (cf. Mt 25, 31-46). También es clara en el sentido de que el pecado nos destruye y destruye toda la realidad humana, pues no existe pecado que no tenga consecuencias sociales y colectivas (Rm 6-7). Por ello el apóstol san Pablo dice que “el salario del pecado es la muerte” (Rm 6,23). El pecado y sus consecuencias es el que está llevando al mundo a su destrucción, moral y física. María nos recuerda que solo con la oración y la penitencia (pilares de la vida cristiana) es posible resistir los embates del pecado y vivir en la plenitud de Dios.

YA HA LLEGADO EL TIEMPO PARA TODOS, DE PASAR EL MENSAJE DE LA VIRGEN DE FÁTIMA A SUS FAMILIARES, A SUS AMIGOS Y AL MUNDO ENTERO, DE EMPEZAR A REZAR, DE HACER PENITENCIA, DE SACRIFICARSE.

El momento de EMPEZAR a rezar y de hacer penitencia, de vivir de acuerdo al evangelio fue cuando Jesús nos lo anunció… y esto es lo que hemos venido haciendo. Desgraciadamente, no todos…. Los que no han empezado, deben empezar, no por que el fin de mundo esté por llegar (lo cual ninguna persona ni en el cielo ni en la tierra lo sabe sino sólo el padre del Cielo Mt 24,36), sino porque la vida del Reino, es una vida vivida bajo la dirección del Espíritu Santo (que crece con nuestra vida de oración y sacramental), porque es una vida llena de paz y de alegría… es comenzar la vida del cielo ya aquí en la tierra.

ESTAMOS CERCA DEL ÚLTIMO MINUTO, DEL ÚLTIMO DÍA Y LA CATÁSTROFE SE APROXIMA. DEBIDO A ESTA CATÁSTROFE, MUCHOS QUE UN DÍA SE APARTARON, REGRESARÁN ARREPENTIDOS A LOS BRAZOS ABIERTOS DE LA IGLESIA CATÓLICA. REGRESARÁN INGLATERRA, RUSIA, CHINA, LOS PROTESTANTES Y LOS JUDÍOS. TODOS REGRESARÁN, ADORARÁN Y CREERÁN EN DIOS NUESTRO SEÑOR Y EN SU HIJO JESUCRISTO Y EN LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA.

Este tiempo de predicciones FATALISTAS que anuncian el fin del mundo son características del fin de un milenio. ¿Quién puede decir que el fin está cerca si ninguno sabe ni el día ni la hora? La primera comunidad estaba convencida que el fin del mundo era inminente (basta leer la primera carta de san Pablo a los Tesalonicences y la escrita a los Corintios en el capítulo 10 para corroborar esto). Sin embargo poco a poco se dieron cuenta que el fin del mundo es una realidad que llega a la muerte de cada uno de nosotros, por lo que debemos vivir siempre preparados, vivir la vida del evangelio no solo los domingos sino todo el tiempo; que cuando se habla de los “últimos tiempos” esta expresión indica el tiempo inaugurado por Cristo y que ciertamente un día llegará a su final. Sin embargo, nadie sabe cuándo pasará esto. Buscar la conversión por el temor JAMAS dará buenos resultados, pues una vez que hayamos cruzado el 2000 y si nada ha pasado, la gente se sentirá ENGAÑADA por aquellos que promovieron este tipo de mensajes y predicciones. Por ello LA IGLESIA NO LOS ACEPTA.

¿QUE NOS ESPERA A NOSOTROS? EN TODAS PARTES SE HABLA DE PAZ Y DE TRANQUILIDAD PERO, EL CASTIGO VENDRÁ, UN HOMBRE EN PUESTO MUY ALTO SERÁ ASESINADO Y ESTO PROVOCARÁ LA GUERRA, SERÁ UNA GUERRA FRÍA. UNA ARMADA PODEROSA CAMINARÁ A TRAVÉS DE EUROPA Y LA GUERRA ATÓMICA EMPEZARÁ, ESTA GUERRA DESTRUIRÁ TODO, LA OBSCURIDAD CAERÁ SOBRE LA TIERRA POR 72 HORAS (3 DÍAS) Y LA TERCERA PARTE QUE SOBREVIVA A ESAS 72 HORAS DE OBSCURIDAD EMPEZARÁ A VIVIR EN UNA NUEVA ERA PARA ELLOS, SERÁN BUENA GENTE.

Este pedazo del menaje es una reproducción exacta de uno que se ha encontrado desde hace más de 1000 años. Las predicciones de “Nostradamus” , las cuales no son aceptadas por la Iglesia (y otras muchas), se expresan exactamente en los mismo términos. Aparte, en este supuesto mensaje se dice que después de todo, un tercio de la gente que quede será gente BUENA ¿Esto quiere decir que dos terceras partes de los sobrevivientes serán malos?. Por lo que respecta a esta Tercera parte que “será buena”, ¿Quiere decir que la debilidad humana que nos empuja a pecar habría sido erradicada del hombre? Sabemos que esto no es posible en la tierra. El pecado original nos ha debilitado y aunque redimidos por Cristo, los efectos del pecado permanecen. Decir que los pecadores perecerán y que sólo los buenos se salvarán es un grave error, pues ¿quién – dice san Pablo – será considerado bueno si todos, absolutamente todos (excepto Jesús y María Santísima) hemos pecado? (cf. Rm 3,23). El vivir la bondad celestial exenta de pecado no es una posibilidad real para el hombre en la tierra… necesita de la ayuda y la intervención de Dios, la cual estará siempre condicionada a la voluntad humana que no siempre reacciona y responde adecuadamente. Esta debilidad lo lleva al pecado (aunque este sea pequeño).

Por otro lado no es posible que este mensaje pertenezca al mensaje de Fátima, pues en 1917 aun no existía la Bomba Atómica ya que ésta será desarrollada durante la Segunda Guerra Mundial.

EN UNA NOCHE MUY FRÍA DIEZ MINUTOS ANTES DE LA MEDIANOCHE, UN GRAN TERREMOTO SACUDIRÁ LA TIERRA DURANTE 8 HORAS. ESTA SERÁ LA TERCERA SEÑAL DE QUE DIOSES EL QUE GOBIERNA LA TIERRA.

Han sido tantísimas personas las que han vaticinado la hora y el modo en que se destruirá la humanidad y la tierra, el día y la hora en que aparecerá el Hijo del Hombre que sería imposible mencionarlas todas. Si realmente queremos saber cómo será la venida final de Cristo, no tenemos otra cosa que hacer que ir al capitulo 24 de san Mateo (o a Lc 21). Siempre estando atentos a leerlos completamente, ya que su contexto y pretexto nos dan el sentido correcto de la Instrucción de Cristo. En particular en Mt los discípulos preguntan que cuando será, el maestro responde: “Nadie lo sabe, ni el Hijo del hombre, solo El Padre que está en el cielo” (Mt 24,36).

LOS BUENOS Y LOS QUE PROPAGUEN EL MENSAJE O LA PROFECÍA DE LA VIRGEN DE FÁTIMA, NO DEBERÁN TEMER, NO TENGAN MIEDO.

¿Quienes estarán a salvo? Según el mensaje: “Los que sean buenos y los que propaguen el mensaje de Fátima”. Es extraño que la Virgen no haya dicho:

“Los que vivan de acuerdo al Evangelio”. Jesús dijo a sus discípulos: “Vayan a todo el mundo y hagan discípulos y enséñenles a guardar todo lo que yo les he enseñado” (Mt 28,20). Por otro lado, de acuerdo al evangelio, los que se salvan no son los buenos (pues este es un termino relativo), sino “los que viven de acuerdo a la palabra de Dios”, ya que así nos lo dijo el mismo Jesús: “No todo el que me dice Señor, Señor se salvará sino aquel que vive de acuerdo a la voluntad de mi Padre que esta en el cielo”. Agrega: “En aquel día me dirán: ¿Señor, hemos predicado en tu nombre y hemos arrojado demonios en tu nombre… Pero Jesús dirá: “no los conozco” (Mt 7,21-23). Es verdad que el mensaje de Fátima nos recuerda verdades fundamentales del evangelio, sin embargo nuestra función como cristianos, más que difundir el mensaje de Fátima que puede ser un medio para llegar al evangelio en sí mismo, es DIFUNDIR EL EVANGELIO e invitar a todo los hombres a vivir conforme a él.

¿QUE HACER? ARRODÍLLENSE Y PIDAN PERDÓN A DIOS. NO SALGAN DE SU HOGAR Y NO DEJEN A NADIE EXTRAÑO ENTRAR EN ÉL. PORQUE SÓLO LO BUENO NO ESTARÁ EN PODER DEL MAL Y SOBREVIVIRÁ A LA CATÁSTROFE. PARA QUE USTEDES SE PREPAREN Y PUEDAN PERMANECER CON VIDA, COMO HIJOS MÍOS QUE SON, LES DARÉ LAS SIGUIENTES SEÑALES: LA NOCHE SERÁ MUY FRÍA; SOPLARÁN FUERTES VIENTOS; HABRÁ ANGUSTIA Y, EN POCO TIEMPO COMENZARÁ EL TERREMOTO, TEMBLARÁ LA TIERRA. EN CASA CIERRA PUERTAS Y VENTANAS Y NO HABLES CON NADIE QUE NO ESTÉ EN TU CASA. NO MIRES HACIA FUERA, NO SEAS CURIOSO PUES ESTA ES LA IRA DEL SEÑOR. ENCIENDE LAS VELAS BENDITAS YA QUE POR TRES DÍAS NINGUNA OTRA LUZ ENCENDERÁ. EL MOVIMIENTO SERÁ TAN VIOLENTO, QUE TRANSFORMARÁ LA TIERRA MOVIÉNDOLA 23 GRADOS Y LA REGRESARÁ A SU POSICIÓN NORMAL. ENTONCES VENDRÁ UNA ABSOLUTA Y TOTAL OBSCURIDAD QUE CUBRIRÁ A LA TIERRA ENTERA. TODO ESPÍRITU MALIGNO, ANDARÁ SUELTO HACIENDO MUCHO MAL A LAS ALMAS QUE NO QUISIERON ESCUCHAR ESTE MENSAJE Y A LOS QUE NO QUISIERON ARREPENTIRSE. LAS ALMAS FIELES, RECUERDEN PRENDER LAS VELAS BENDITAS, PREPAREN UN ALTAR SAGRADO CON UN CRUCIFIJO, PARA COMUNICARSE CON DIOS Y PEDIRLE SU INFINITA MISERICORDIA. TODO ESTARÁ OBSCURO, APARECERÁ EN EL CIELO SÓLO UNA GRAN CRUZ MISTICA PARA RECORDARNOS EL PRECIO QUE SU HIJO PAGÓ POR NUESTRA REDENCIÓN. EN LAS CASAS LO ÚNICO QUE PODRÁ DAR LUZ, SERÁN LAS VELAS DE CERA BENDITAS, LAS QUE UNA VEZ PRENDIDAS, NADA PODRÁ APAGAR HASTA QUE PASEN ESTOS TRES DÍAS DE TINIEBLAS. TAMBIÉN DEBEN DE TENER AGUA BENDITA QUE ROCIARÁN ABUNDANTEMENTE POR TODA LA CASA, EN ESPECIAL EN PUERTAS Y VENTANAS. EL SEÑOR PROTEGERÁ LA PROPIEDAD DE LOS ELEGIDOS. ARRODÍLLENSE ANTE LA CRUZ PODEROSA DE MI DIVINO HIJO, RECEN EL ROSARIO Y DESPUÉS DE CADA AVE MARÍA DIGAN LO SIGUIENTE: “OH DIOS PERDONA NUESTROS PECADOS, SÁLVANOS DEL FUEGO DEL INFIERNO Y LLEVA AL CIELO A LAS ALMAS ESPECIALMENTE A LAS MAS NECESITADAS DE TU MISERICORDIA. VIRGEN MARÍA PROTÉGENOS, TE AMAMOS. SÁLVANOS, SALVA AL MUNDO. “RECEN 5 CREDOS Y EL ROSARIO, QUE ES EL SECRETO DE MI CORAZÓN INMACULADO. AQUELLOS QUE CREAN MIS PALABRAS Y LLEVEN MI MENSAJE A LOS DEMÁS, NO DEBERÁN TEMER NADA EN EL GRAN DIA DEL SEÑOR: HABLEN A TODAS LAS ALMAS, AHORITA QUE AÚN HAY TIEMPO. LOS QUE CALLEN AHORA, SE HARÁN RESPONSABLES POR ESE GRAN NÚMERO DE ALMAS QUE SE PIERDAN POR IGNORANCIA.

Toda esta sección del supuesto mensaje, que no es otra cosa que una colección de todas las profecías catastróficas recibidas por diferentes videntes a lo largo de los siglos y RECHAZADAS POR LA IGLESIA. Presenta, además, una serie de “soluciones de tipo “mágico” y “supersticioso”. Las velas y el agua bendita, que son unos sacramentales, no son mágicas. Por otro lado en ninguna parte de la Escritura encontramos este tipo de “fenómenos” y mucho menos una solución de tipo “mágico/supersticioso”. Es extraño que cuando habla de “quienes no deberán temer”, en lugar de referirse a aquellas que “estén viviendo en gracia”, que es el estado ordinario del cristiana, se refiere a las que “hayan distribuido este mensaje”.

Por otro lado, la oración que propone hacerse delante del crucifijo está tomada de la oración dada a los niños por la Santísima Virgen en su tercera aparición, pero no es la original, sino la versión popular, ya que en la versión dada a los niños no existen las palabras: “de tu divina misericordia”, estas fueron agregadas más tarde por la piedad popular (De hecho el obispo de Leiria, encargado de la custodia del mensaje, ha pedido recientemente que se respete la oración en su forma origina: ¡Oh Jesús mío!, perdónanos, líbranos del fuego del Infierno, lleva al Cielo todas las almas, especialmente a las más necesitadas”) . Esto es un claro indicativo de que este no es parte del mensaje original de la Virgen dado a los pastorcitos.

TODOS LOS QUE RECEN HUMILDEMENTE MI ROSARIO, ALCANZARÁN LA GRAN PROTECCIÓN DEI CIELO Y YO LOS HARÉ MORIR EN LA PAZ Y LOS HARÉ ENTRAR BENDITOS EN EL OTRO MUNDO. DESEO QUE TODOS LOS FIELES VAYAN A LA IGLESIA CADA PRIMER VIERNES Y CADA PRIMER SÁBADO DE CADA MES, QUE CONFIESEN Y COMULGUEN Y, ASÍ AYUDEN A SALVAR AL MUNDO DE LA DESTRUCCIÓN TOTAL.

Este es parte del mensaje de Fátima. Contiene la petición de la Santísima Virgen sobre el rezo del Rosario y los cinco primeros sábados. En el mensaje original no se menciona la palabra “destrucción”. El mensaje original de Fátima busca ante todo la conversión de los pecadores.

CUANDO LA TIERRA YA NO TIEMBLE, AQUELLOS QUE TODAVÍA NO CREAN EN NUESTRO SEÑOR MORIRÁN HORRIBLEMENTE. EL VIENTO TRAERÁ GAS Y LO REGARÁ POR TODAS PARTES, ENTONCES SALDRÁ EL SOL. PUEDE SER QUE USTEDES VIVAN DESPUÉS DE ESTA CATÁSTROFE. NO OLVIDEN QUE EL CASTIGO DE DIOS ES SANTO Y QUE, UNA VEZ COMENZADO, NO DEBEN DE MIRAR HACIA FUERA, POR NINGÚN MOTIVO, YA QUE DIOS NO QUIERE QUE NINGUNO DE SUS HIJOS VEA CUANDO CASTIGUE A ESOS PECADORES.

El relato continua con una serie de historias que invitan al terror. Estas están tomadas, por la forma en que se expresan y se relacionan entre sí, de diversos mensaje terroríficos dados a lo largo de los siglos. En esta sección mezcla una destrucción de tipo “divino”, como la de Sodoma y Gomorra (Gn 19,1-29) en donde la esposa de Lot vio la destrucción y quedo convertida en estatua de sal (Gn 19,26), y la destrucción por medio de “armas atómicas” que nada tienen que ver con lo anterior. Todo mezclado con una idea de un Dios “sanguinario”, la cual en nada se acerca a la que nos propuso Jesús en el Evangelio (cf. Mt 6,5-13). Al autor de este mensaje se le ha olvidado por completo que el Dios revelado por Cristo es un Dios de amor y de congruencia.

TODO ESTO COMPAGINA CON LAS SAGRADAS ESCRITURAS VEAN EN EL NUEVO TESTAMENTO. SAN LUCAS CAPITULO 21 VERSÍCULOS 5’11,12’19, 20’28, 29’33. CARTA DE SAN PABLO CAPÍTULO (3, 8’14) VER LECTURA DEL PROFETA ISAÍAS. (CAP. 40,1’5’9).

La lectura de la Sagrada Escritura sin el correcto discernimiento de la Iglesia puede llevar a graves errores de interpretación. Quien ha escrito este mensaje, no tiene ni el mínimo conocimiento de cómo se deben citar los libros sagrados, pues esta manera de citar solo causa confusión. Ahora bien respecto a estas citas, lo que se refiere a Lucas, Jesús está hablando de las señales del fin del mundo. Si la Iglesia durante la gran persecución de los primeros 3 siglos hubiera interpretado estos versículos de manera “fundamentalista” significaría que el fin del mundo habría llegado hace muchos, muchos siglos, pues Jesús dice: “Antes de que esto pase: los perseguirán, meterán en la cárcel y los mataran”. Esto ha pasado desde hace 2000 años… y continuamos esperando la segunda venida de Cristo y el fin del mundo. El fundamentalismo ha causado muchos problemas y errores en la Iglesia. Sobre la carta de san Pablo, quien escribió este supuesto mensaje ha olvidado que san Pablo escribió 13 cartas, por lo que es necesario saber a cual de estas cartas se refiere. Por lo que toca a Isaías el capitulo 40 es una invitación a propagar la BUENA NUEVA del Dios que viene a SALVAR, no a destruir…. Hay que leer todo el contexto, no solo lo que me puede aprovechar para resaltar un pensamiento particular ya predeterminado.

DIGAMOS TODOS ESTA ORACIÓN TODOS LOS DÍAS CON MUCHO AMOR Y RESPETO. OH PADRE ETERNO, EN UNIÓN CON VUESTRO DIVINO HIJO Y EL ESPÍRITU SANTO, Y POR INTERCESIÓN DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, OS SUPLICO DESTRUIR EL PODER DE LOS ESPÍRITUS MALIGNOS. ARROJADLOS A LAS CAVERNAS DEL INFIERNO Y ENCADENADOS ALLÍ PARA SIEMPRE. TOMAD DE VUESTRO REINO, PUES HA SIDO CREADO POR VOS MISMO Y MUY JUSTAMENTE OS PERTENECE. PADRE, CELESTIAL, OS EL DOMINIO REINANTE DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS Y DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA. ACEPTAD, SEÑOR, CADA UNO DE LOS LATIDOS DE MI CORAZÓN Y CADA RESPIRACIÓN MÍA COMO UNA REPETICIÓN DE ESTA PLEGARIA.

Quien escribió este supuesto mensaje, ha tomado dos oraciones que corresponden a tiempos históricos distintos y manejan dos teologías distintas. Esta primera parte corresponde definitivamente a un periodo pre-vaticano. Es hermosa, y que bueno que muchos la recen, pero siempre con paz y no como quien la usa de manera supersticiosa para alejar de ella el castigo de Dios.

PADRE ETERNO; TE ROGAMOS POR LA INTERCESIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA, CIEGUES EL PODER DEL ENEMIGO Y PERMITAS QUE LA LUZ DE TU JUSTICIA RESPLANDEZCA; MUÉSTRANOS EL CAMINO PARA REALIZAR TODOS NUESTROS ACTOS DE ACUERDO A TUS PLANES DIVINOS. TE LO PEDIMOS POR NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, TU HIJO QUE SIENDO DIOS VIVE Y REINA CONTIGO EN LA UNIDAD DEL ESPÍRITU SANTO. AMÉN.

Esta segunda parte de la oración es post-vaticana. Esta parte de la oración, que en sí misma es hermosa, pues pide la protección de Dios, al estar insertada en un mensaje de tipo apocalíptico, en lugar de promover la paz, puede causar más bien un sentimiento de angustia dados los elementos que contiene. Esto confirma que esta parte del mensaje es solo un “colash” de profecías alarmistas no admitidas por la Iglesia y al mismo tiempo una serie de oraciones, mezcladas con parte del mensaje auténtico de Fátima.

SE DEBE ENTENDER QUE DIOS PERMITE QUE ESTO PASE. EL PAPA Y LOS OBISPOS ESTÁN AHORA A LA ESPERA DE OTRO MENSAJE QUE HABLA DEL ARREPENTIMIENTO Y LA ORACIÓN.

Nos encontramos de nuevo con una incongruencia. La pregunta que nos haríamos es: ¿Dios castigará al mundo – como lo ha venido proponiendo el supuesto mensaje – o, Dios permitirá que ocurran catástrofes (temblores, inundaciones, guerras, enfermedades, etc.) – que es el modo natural como Dios, que aun actuando en nuestra historia, permite que ésta se desarrolle? Ahora bien, es totalmente falso que el Papa y los Obispos estén esperando otro mensaje. Dios se ha revelado de manera definitiva al hombre por medio de Jesucristo, ya que como decía san Agustín: “La palabra definitiva de Dios al hombre es Jesucristo”. Todos los demás mensajes PRIVADOS que se han recibido, solo invitan a no olvidar esta verdad. Por otro lado, debemos recordar que estamos esperando la venida del Señor… (cuando esta ocurrirá), y no “otro mensaje” que nos hable de arrepentimiento, pues de esto ya nos hablo Jesús cuando dijo al inicio de su ministerio: “El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado. ¡Arrepiéntanse y crean en el Evangelio!” (Mc 1,15). Nos estamos preparando para vivir con gozo el Jubileo de 2000 años de evangelización, de vida cristiana, de esfuerzo, de tropiezos y de caídas, pero de esperanza en el poder y en el amor del Dios que nos salva y que nos lleva a la conversión profunda, a la caridad sin limite y al perdón, no para recibir el castigo, pues este lo recibirán los que a pesar de todos los esfuerzos del Espíritu Santo por llevarlos a vivirla realidad del Reino, no han querido responder a su acción amorosa.

LA PALABRA DE DIOS ES BUENA NOTICIA. REPRODUZCAN ESTA HOJA Y PÁSENLA A OTRAS PERSONAS PARA QUE SE ENTEREN LO QUE VIENE, NO LA TIRE.

Efectivamente…. LA PALABRA DE DIOS es buena noticia, pero esta no es palabra de Dios y por lo tanto no es una buena noticia. En lugar de reproducir esta hoja (o este e-mail), si tú sabes de alguien que no conoce a Jesús o que no lo ha aceptado como Señor de su vida, regálale la encíclica del Jubileo, una Biblia o Nuevo Testamento; promueve con él la vida sacramental; enséñalo a orar; háblale de la BUENA NOTICIA del amor de Dios en Cristo, de la vida en abundancia traída por Jesús… en fin, ayúdalo a vivir la paz y la alegría que nos regala el Espíritu Santo.

Con todo esto nos damos cuenta que este mensaje es producto de una recolección de profecías “apocalípticas”, mezcladas con algunas oraciones y con elementos de tipo supersticioso que nada tienen que ver, no solo con el mensaje de Fátima, sino incluso con la doctrina de la Iglesia.

El Señor Jesús, María Santísima y la Iglesia nos invitan a una conversión profunda en nuestra vida. A tomar en serio el evangelio y a pedir al Espíritu Santo que nos ayude a vivirlo. La oración y los sacramentos son los elementos que permiten que esto sea una realidad en nuestra vida. Es función de todos los bautizados no sólo crecer en el amor y en la vida evangélica, sino comunicar esta novedad de vida a toda la humanidad (cf. Mt 28,20).

No sabemos cuándo llegará el fin del mundo por lo que Jesús nos ha invitado a vivir siempre preparados viviendo en la gracia (cf. Mt 25,1-13). El cristiano que vive una vida de intimidad con Jesús es como las vírgenes prudentes que esperaban tranquilamente la llega del Señor. Quien ha entendido lo que es la vida eterna y el amor de Dios, no teme a la muerte pues sabe que ésta es la puerta que lo lleva a vivir la eternidad con Jesús; no vive angustiado por el fin del mundo pues sabe que esto será el momento del triunfo definitivo de Cristo y de sus seguidores y por ello proclama en cada Eucaristía: “Maranatha, Ven Señor Jesús” (Ap 22,20).

No permitamos que mensajes no autorizados por la Iglesia destruyan o debiliten nuestra fe, nos angustien, nos quiten la paz y nos lleven a vivir una vida cimentada en prácticas “pietistas”, superficiales y supersticiosas:

NUESTRO AUXILIO ES EL NOMBRE DEL SEÑOR. En él, en su infinita misericordia hemos puesto nuestra fe y nuestra esperanza. Nosotros creemos en el Dios del amor, no en el Dios de la venganza; creemos en el Dios del perdón, no el Dios del castigo, creemos en que Dios que nos ha amado tanto que ha dado a su Hijo único para que todo el que crea en él no perezca sino tenga la vida (cf. Jn 3,16); creemos en el Dios que conduce la historia y la construye a pesar de todos nuestro errores, negligencias y pecados: en fin, creemos en el Dios que ha dicho: “Yo estaré con ustedes hasta la consumación de los siglos” (cf. Mt 28,20).

Que la paz y la alegría de Cristo, y el consuelo de María Santísima estén siempre en su corazón.

Como María, todo por Jesús y para Jesús.

Ernesto María Caro, Sac.

Fátima: Historia de la Aparición


La aparición de la Santísima Virgen en Fátima ha sido uno de los acontecimientos marianos más importantes de la historia. Entérate de la historia tal y como ocurrió.

En 1917, en el momento de las apariciones, Fátima era una ciudad desconocida de 2.500 habitantes, situada a 800 metros de altura y a 130 kilómetros al norte de Lisboa, casi en el centro de Portugal. Hoy Fátima es famosa en todo el mundo y su santuario lo visitan innumerables devotos.

Allí, la Virgen se manifestó a niños de corta edad: Lucía, de diez años, aún viva; Francisco, su primo, de nueve años, un jovencito tranquilo y reflexivo, y Jacinta, hermana menor de Francisco, muy vivaz y afectuosa. Tres niños campesinos muy normales, que no sabían ni leer ni escribir, acostumbrados a llevar a pastar a las ovejas todos los días. Niños buenos, equilibrados, serenos, valientes, con familias atentas y premurosas.

Los tres habían recibido en casa una primera instrucción religiosa, pero sólo Lucía había hecho ya la primera comunión.

Las apariciones estuvieron precedidas por un “preludio angélico”: un episodio amable, ciertamente destinado a preparar a los pequeños para lo que vendría.

Lucía misma, en el libro Lucia racconta Fátima (Editrice Queriniana, Brescia 1977 y 1987) ha relatado el orden de los hechos, que al comienzo sólo la tuvieron a ella como testigo. Era la primavera de 1915, dos años antes de las apariciones, y Lucía estaba en el campo junto a tres amigas. Y esta fue la primera manifestación del ángel:

Sería más o menos mediodía, cuando estábamos tomando la merienda. Luego, invité a mis compañeras a recitar conmigo el rosario, cosa que aceptaron gustosas. Habíamos apenas comenzado, cuando vimos ante nosotros, como suspendida en el aire, sobre el bosque, una figura, como una estatua de nieve, que los rayos del sol hacían un poco transparente. “¿Qué es eso?”, preguntaron mis compañeras, un poco atemorizadas. “No lo sé”. Continuamos nuestra oración, siempre con los ojos fijos en aquella figura, que desapareció justo cuando terminábamos (ibíd., p. 45).

El hecho se repitió tres veces, siempre, más o menos, en los mismos términos, entre 1915 y 1916.

Llegó 1917, y Francisco y Jacinta obtuvieron de sus padres el permiso de llevar también ellos ovejas a pastar; así cada mañana los tres primos se encontraban con su pequeño rebaño y pasaban el día juntos en campo abierto. Una mañana fueron sorprendidos por una ligera lluvia, y para no mojarse se refugiaron en una gruta que se encontraba en medio de un olivar. Allí comieron, recitaron el rosario y se quedaron a jugar hasta que salió de nuevo el sol. Con las palabras de Lucía, los hechos sucedieron así:

… Entonces un viento fuerte sacudió los árboles y nos hizo levantar los ojos… Vimos entonces que sobre el olivar venía hacia nosotros aquella figura de la que ya he hablado. Jacinta y Francisco no la habían visto nunca y yo no les había hablado de ella. A medida que se acercaba, podíamos ver sus rasgos: era un joven de catorce o quince años, más blanco que si fuera de nieve, el sol lo hacía transparente como de cristal, y era de una gran belleza. Al llegar junto a nosotros dijo: “No tengan miedo. Soy el ángel de la paz. Oren conmigo”. Y arrodillado en la tierra, inclinó la cabeza hasta el suelo y nos hizo repetir tres veces estas palabras: “Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman”. Luego, levantándose, dijo: “Oren así. Los corazones de Jesús y María están atentos a la voz de sus súplicas”. Sus palabras se grabaron de tal manera en nuestro espíritu, que jamás las olvidamos y, desde entonces, pasábamos largos períodos de tiempo prosternados, repitiéndolas hasta el cansancio (ibíd, p. 47).

En el prefacio al libro de Lucía, el padre Antonio María Martins anota con mucha razón que la oración del ángel “es de una densidad teológica tal” que no pudo haber sido inventada por unos niños carentes de instrucción. “Ha sido ciertamente enseñada por un mensajero del Altísimo”, continúa el estudioso. “Expresa actos de fe, adoración, esperanza y amor a Dios Uno y Trino”.

Durante el verano el ángel se presentó una vez más a los niños, invitándolos a ofrecer sacrificios al Señor por la conversión de los pecadores y explicándoles que era el ángel custodio de su patria, Portugal.

Pasó el tiempo y los tres niños fueron de nuevo a orar a la gruta donde por primera vez habían visto al ángel. De rodillas, con la cara hacia la tierra, los pequeños repiten la oración que se les enseñó, cuando sucede algo que llama su atención: una luz desconocida brilla sobre ellos. Lucía lo cuenta así:

Nos levantamos para ver qué sucedía, y vimos al ángel, que tenía en la mano izquierda un cáliz, sobre el que estaba suspendida la hostia, de la que caían algunas gotas de sangre adentro del cáliz.

El ángel dejó suspendido el cáliz en el aire, se acercó a nosotros y nos hizo repetir tres veces: “Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo te ofrezco el preciosísimo cuerpo, sangre, alma y divinidad de Jesucristo…”. Luego se levantó, tomó en sus manos el cáliz y la hostia; me dio la hostia santa y el cáliz lo repartió entre Jacinta y Francisco… (ibíd., p. 48).

El ángel no volvió más: su tarea había sido evidentemente la de preparar a los niños para los hechos grandiosos que les esperaban y que tuvieron inicio en la primavera de 1917, cuarto año de la guerra, que vio también la revolución bolchevique.

El 13 de mayo era domingo anterior a la Ascensión. Lucía, Jacinta y Francisco habían ido con sus padres a misa, luego habían reunido sus ovejas y se habían dirigido a Cova da Iria, un pequeño valle a casi tres kilómetros de Fátima, donde los padres de Lucía tenían un cortijo con algunas encinas y olivos.

Aquí, mientras jugaban, fueron asustados por un rayo que surcó el cielo azul: temiendo que estallara un temporal, decidieron volver, pero en el camino de regreso, otro rayo los sorprendió, aún más fulgurante que el primero. Dice Lucía:

A los pocos pasos, vimos sobre una encina a una Señora, toda vestida de blanco, más brillante que el sol, que irradiaba una luz más clara e intensa que la de un vaso de cristal lleno de agua cristalina, atravesada por los rayos del sol más ardiente. Sorprendidos por la aparición, nos detuvimos. Estábamos tan cerca que nos vimos dentro de la luz que la rodeaba o que ella difundía. Tal vez a un metro o medio de distancia, más o menos… (ibíd., p. 118).

La Señora habló con voz amable y pidió a los niños que no tuvieran miedo, porque no les haría ningún daño. Luego los invitó a venir al mismo sitio durante seis meses consecutivos, el día 13 a la misma hora, y antes de desaparecer elevándose hacia Oriente añadió: “Reciten la corona todos los días para obtener la paz del mundo y el fin de la guerra”.

Los tres habían visto a la Señora, pero sólo Lucía había hablado con ella; Jacinta había escuchado todo, pero Francisco había oído sólo la voz de Lucía.

Lucía precisó después que las apariciones de la Virgen no infundían miedo o temor, sino sólo “sorpresa”: se habían asustado más con la visión del ángel.

En casa, naturalmente, no les creyeron y, al contrario, fueron tomados por mentirosos; así que prefirieron no hablar más de lo que habían visto y esperaron con ansia, pero con el corazón lleno de alegría, que llegara el 13 de junio.

Ese día los pequeños llegaron a la encina acompañados de una cincuentena de curiosos. La aparición se repitió y la Señora renovó la invitación a volver al mes siguiente y a orar mucho. Les anunció que se llevaría pronto al cielo a Jacinta y Francisco, mientras Lucía se quedaría para hacer conocer y amar su Corazón Inmaculado. A Lucía, que le preguntaba si de verdad se quedaría sola, la Virgen respondió: “No te desanimes. Yo nunca te dejaré. Mi Corazón Inmaculado será tu refugio y el camino que te conducirá hasta Dios”. Luego añade Lucía en su libro:

En el instante en que dijo estas últimas palabras, abrió las manos y nos comunicó el reflejo de aquella luz inmensa. En ella nos veíamos como inmersos en Dios. Jacinta y Francisco parecían estar en la parte de la luz que se elevaba al cielo y yo en la que se difundía sobre la tierra. En la palma de la mano derecha de la Virgen había un corazón rodeado de espinas, que parecían clavarse en él. Comprendimos que era el Corazón Inmaculado de María, ultrajado por los pecados de la humanidad, y que pedía reparación (ibíd., p. 121).

Cuando la Virgen desapareció hacia Oriente, todos los presentes notaron que las hojas de las encinas se habían doblado en esa dirección; también habían visto el reflejo de la luz que irradiaba la Virgen sobre el rostro de los videntes y cómo los transfiguraba.

El hecho no pudo ser ignorado: en el pueblo no se hablaba de otra cosa, naturalmente, con una mezcla de maravilla e incredulidad.

La mañana del 13 de julio, cuando los tres niños llegaron a Cova da Iria, encontraron que los esperaban al menos dos mil personas. La Virgen se apareció a mediodía y repitió su invitación a la penitencia y a la oración. Solicitada por sus padres, Lucía tuvo el valor de preguntarle a la Señora quién era; y se atrevió a pedirle que hiciera un milagro que todos pudieran ver. Y la Señora prometió que en octubre diría quién era y lo que quería y añadió que haría un milagro que todos pudieran ver y que los haría creer.

Antes de alejarse, la Virgen mostró a los niños los horrores del infierno (esto, sin embargo, se supo muchos años después, en 1941, cuando Lucía, por orden de sus superiores escribió las memorias recogidas en el libro ya citado. En ese momento, Lucía y sus primos no hablaron de esta visión en cuanto hacía parte de los secretos confiados a ellos por la Virgen, cuya tercera parte aún se ignora) y dijo que la guerra estaba por terminar, pero que si los hombres no llegaban a ofender a Dios, bajo el pontificado de Pío XII estallaría una peor.

Cuando vean una noche iluminada por una luz desconocida, sabrán que es el gran signo que Dios les da de que está por castigar al mundo a causa de sus crímenes, por medio de la guerra, del hambre y de la persecución a la Iglesia y al Santo Padre. Para impedirla, quiero pedirles la consagración de Rusia a mi Corazón Inmaculado y la comunión reparadora los primeros sábados. Si cumplen mi petición, Rusia se convertirá y vendrá la paz. Si no, se difundirán en el mundo sus horrores, provocando guerras y persecuciones a la Iglesia… Al final, mi Corazón Inmaculado triunfará. El Santo Padre me consagrará Rusia, que se convertirá, y se le concederá al mundo un período de paz… (ibíd., p. 122).

Después de esta aparición, Lucía fue interrogada de modo muy severo por el alcalde, pero no reveló a ninguno los secretos confiados por la Virgen.

El 13 de agosto, la multitud en Cova era innumerable: los niños, sin embargo, no llegaron. A mediodía en punto, sobre la encina, todos pudieron ver el relámpago y la pequeña nube luminosa. ¡La Virgen no había faltado a su cita! ¿Qué había sucedido? Los tres pastorcitos habían sido retenidos lejos del lugar de las apariciones por el alcalde, que con el pretexto de acercarlos en auto, los había llevado a otro lado, a la casa comunal, y los había amenazado con tenerlos prisioneros si no le revelaban el secreto. Ellos callaron, y permanecieron encerrados. Al día siguiente hubo un interrogatorio con todas las de la ley, y con otras amenazas, pero todo fue inútil, los niños no abandonaron su silencio.

Finalmente liberados, los tres pequeños fueron con sus ovejas a Cova da Iria el 19 de agosto, cuando, de repente, la luz del día disminuyó, oyeron el relámpago y la Virgen apareció: pidió a los niños que recitaran el rosario y se sacrificaran para redimir a los pecadores. Pidió también que se construyera una capilla en el lugar.

Los tres pequeños videntes, profundamente golpeados por la aparición de la Virgen, cambiaron gradualmente de carácter: no más juegos, sino oración y ayuno. Además, para ofrecer un sacrificio al Señor se prepararon con un cordel tres cilicios rudimentarios, que llevaban debajo de los vestidos y los hacían sufrir mucho. Pero estaban felices, porque ofrecían sus sufrimientos por la conversión de los pecadores.

El 13 de septiembre, Cova estaba atestada de personas arrodilladas en oración: más de veinte mil. A mediodía el sol se veló y la Virgen se apareció acompañada de un globo luminoso: invitó a los niños a orar, a no dormir con los cilicios, y repitió que en octubre se daría un milagro. Todos vieron que una nube cándida cubría a la encina y a los videntes. Luego reapareció el globo y la Virgen desapareció hacia Oriente, acompañada de una lluvia, vista por todos, de pétalos blancos que se desvanecieron antes de tocar tierra. En medio de la enorme emoción general, nadie dudaba que la Virgen en verdad se había aparecido.

El 13 de octubre es el día del anunciado milagro. En el momento de la aparición se llega a un clima de gran tensión. Llueve desde la tarde anterior. Cova da Iria es un enorme charco, pero no obstante miles de personas pernoctan en el campo abierto para asegurar un buen puesto.

Justo al mediodía, la Virgen aparece y pide una vez más una capilla y predice que la guerra terminará pronto. Luego alza las manos, y Lucía siente el impulso de gritar que todos miren al sol. Todos vieron entonces que la lluvia cesó de golpe, las nubes se abrieron y el sol se vio girar vertiginosamente sobre sí mismo proyectando haces de luz de todos los colores y en todas direcciones: una maravillosa danza de luz que se repitió tres veces.

La impresión general, acompañada de enorme estupor y preocupación, era que el sol se había desprendido del cielo y se precipitaba a la tierra. Pero todo vuelve a la normalidad y la gente se da cuenta de que los vestidos, poco antes empapados por el agua, ahora están perfectamente secos. Mientras tanto la Virgen sube lentamente al cielo en la luz solar, y junto a ella los tres pequeños videntes ven a san José con el Niño.

Sigue un enorme entusiasmo: las 60.000 personas presentes en Cova da Iria tienen un ánimo delirante, muchos se quedan a orar hasta bien entrada la noche.

Las apariciones se concluyen y los niños retoman su vida de siempre, a pesar de que son asediados por la curiosidad y el interés de un número siempre mayor de personas: la fama de Fátima se difunde por el mundo.

Entre tanto las predicciones de la Virgen se cumplen: al final de 1918 una epidemia golpea a Fátima y mina el organismo de Francisco y Jacinta. Francisco muere santamente en abril del año siguiente como consecuencia del mal, y Jacinta en 1920, después de muchos sufrimientos y de una dolorosísima operación.

En 1921, Lucía entra en un convento y en 1928 pronuncia los votos. Será sor María Lucía de Jesús.

Custodia de los secretos, Lucía ha revelado sólo dos: el primero trata de la visión horrible del infierno, el segundo de la difusión del ateísmo en el mundo a causa del bolchevismo y la segunda guerra mundial. Esta, había dicho la Virgen, estaría precedida por un gran signo: en efecto, la noche entre el 24 y el 25 de enero de 1939, víspera de la guerra, se vio en todos lados, también en Italia, un cielo rojo con resplandores blancos, que fue llamado “aurora boreal”.

Sor Lucía vive aún y es monja carmelita en Coimbra, Portugal.

Se sabe que, luego de concluir el ciclo de Fátima, Lucía ha tenido otras apariciones de la Virgen (en 1923, 1925 y 1929), que le ha pedido la devoción de los primeros sábados y la consagración de Rusia.

En Fátima las peticiones de la Virgen han sido atendidas: ya en 1919 fue erigida por el pueblo una primera modesta capilla. En 1922 se abrió el proceso canónico de las apariciones y el 13 de octubre se hizo pública la sentencia de los juicios encargados de valorar los hechos: “Las manifestaciones ocurridas en Cova da Iria son dignas de fe y, en consecuencia, se permite el culto público a la Virgen de Fátima”.

También los papas, de Pío XII a Juan Pablo II, han estimado mucho a Fátima y su mensaje. Movido por una carta de sor Lucía, Pío XII consagraba el mundo al Corazón Inmaculado de María el 31 de octubre de 1942. Pablo VI hizo referencia explícita a Fátima con ocasión de la clausura de la tercera sesión del Concilio Vaticano II. Juan Pablo II fue personalmente a Fátima el 12 de mayo de 1982: en su discurso agradeció a la Madre de Dios por su protección justamente un año antes, cuando se atentó contra su vida en la plaza de San Pedro.

Con el tiempo, se han construido en Fátima una grandiosa basílica, un hospital y una casa para ejercicios espirituales. Junto a Lourdes, Fátima es uno de los santuarios marianos más importantes y visitados del mundo.

Fiesta Virgen de Fátima


13 de mayo

UNA SEÑORA MAS BRILLANTE QUE EL SOL

BEATOS FRANCISCO Y JACINTA, LOS PASTORCITOS DE FÁTIMA

SI LA IGLESIA ACEPTÓ EL MENSAJE DE FÁTIMA ES PORQUE ÉSTE CONTIENE LA MISMA VERDAD Y EL MISMO LLAMAMIENTO QUE EL DEL EVANGELIO. Juan Pablo II

1. “¿Quién es ésta que se asoma como el alba, hermosa como la luna y límpida como el sol, terrible como escuadrón a banderas desplegadas? Cantares 6,10.

“Arrepentíos, que ya llega el reinado de Dios” Mateo 3,2.

“Velad y orad para no caer en la tentación. El espíritu está pronto, pero la carne es débil” Mateo” Mateo 26,41.

2. El 13 de mayo de 1981, festividad de la Virgen de Fátima, el Papa sufrió un atentado en Roma. Desde entonces la imagen de la Virgen de Fátima tiene en su corona la bala que fue extraída del vientre de Juan Pablo II. El 13 de junio de 1994 el Papa, reunido en Roma con los Cardenales de todo el mundo, dijo: «A mí se me ha dado comprender, de modo especial, el mensaje de la Virgen de Fátima; la primera vez el 13 de mayo de 1981 en el momento del atentado a la vida del Papa, y después de nuevo hacia final de la década de los ochenta con ocasión del hundimiento del comunismo en los países del bloque soviético. Pienso que se trata de una experiencia bastante transparente para todos».

3. Hemos contemplado estos últimos años el desmantelamiento imprevisto del marxismo en los paises del Este europeo, sojuzgados por él durante 73 años. Se ha cumplido hasta el último ápice la profecía de la Señora de Fátima: Rusia se convertirá. Por fin mi Corazón Inmaculado triunfará. Hay que entender la conversión de Rusia, en su carácter de atea y beligerante contra Dios y la religión, no en una conversión individual de cada persona, que esa no se da ni en Roma.

4. El caso es que aparte de la apertura de los templos y catedrales, hay datos significativos como el de la felicitación de Vladimir Putin, recién elegido Presidente de Rusia, al archimandrita Ioann Krestyankin, quien el pasado 11 de abril de 2000, se encontró con la sorpresa de recibir una expresiva carta del presidente, en su noventa cumpleaños. El archimandrita Ioann, monje en el Monasterio de las Cuevas Pskov, cercano a la frontera con Estonia, atrae la devoción de muchos ortodoxos que lo consideran un monje que ha recibido el don del discernimiento espiritual. «Su vida -dice el presidente Putin en su carta- es un ejemplo de una gran y auténtica actividad y un sincero servicio a la Iglesia Ortodoxa Rusa, de un esfuerzo por reforzar la fe y el espíritu de nuestro pueblo». «Todos los rusos ortodoxos-añade- le conocen y le aman. Seguramente gracias a maestros como usted, Rusia está retornando a sus raíces espirituales y morales». El ha sobrevivido a la represión comunista contra la Iglesia y a los rigores de la vida ascética, como subraya Putin. Es la primera vez en su vida que los medios de comunicación rusos se ocupan de él. El mensaje de felicitación de Putin es un hecho extraordinario, pues desde el zar Alejandro III y Nicolás II, que felicitaron al santo Ioann de Kronshtadt, que murió en 1908, ningún «starets» había recibido una felicitación oficial. El monasterio del archimandrita Joann, ha sido el centro espiritual de la vida ortodoxa no oficial en la URSS. Hasta su anexión a la Unión Soviética, en 1940, pertenecía al territorio de Estonia, y permaneció abierto durante el período comunista. El archimandrita Ioann dio su bendición a todos aquellos que preferían la tortura, la privación y los campos de trabajos forzados, a la sumisión a las autoridades ateas.

5. En el año 1917 se implantó en Rusia la dictadura del comunismo materialista y ateo de carácter estatal. Lenín y Troski pensaban y ambicionaban dominar el mundo formando un supremo estado totalitario y ateo. Caida Rusia en sus garras, su plan se dirigía a conquistar España y Portugal para, dede allí, dominar toda Europa. El año anterior, 1916, Dios comenzó también a trazar su estrategia. Y así como para la Encarnación envió a un ángel, para anunciar este plan envió a Aljustrel, en Fátima, al Angel de Portugal, para preparar a los instrumentos de sus planes, que eran tres humildes pastorcitos, Jacinta, Francisco y Lucía, de 7, 8, y 10 años. Cuando nació Jesús, ¿a qué reyes famosos suscitó el Señor, para que le adorasen? Es el mismo Evangelio quien nos responde: «Había en la región unos pastores…» (Lc. 2, 8).

6. Fátima, 1917. Cristo quiere enviar a su Madre para dar un mensaje al mundo. ¿Quién lo recibirá? El plan de Dios sobre los hombres no ha variado: «Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a los sabios y discretos y las revelaste a los pequeñuelos» (Mt. 11,25). Lucía, la mayor, diez años, es la última de los seis hijos de Antonio y Maria Rosa dos Santos. Francisco, primo de Lucía, nueve años, es hijo de Pedro Marto y Olimpia de Jesús. Jacinta, siete años, hermana de Francisco, son los más pequeños de once hermanos. No son santos de leyenda: en su nacimiento ni hubo voces ni señales misteriosas, ni amor a la soledad, ni seriedad impropia de la niñez. Niños sanos y robustos, crecidos en el campo, eran poco inclinados a visiones enfermizas.Tímidos y alegres, como hijos del pueblo humilde. Ninguno de los tres sabía leer ni escribir. Tienen sus virtudes… Carecen de malicia, son puros y sencillos de corazón. Con la franqueza y la confianza de la niñez: «¿De qué país es usted?», le preguntarán a la visión celeste. Obedientes y amantes de sus padres: sólo una fuerza sobrenatural podrá atraer a Lucía hacia el prado de las apariciones, contra la prohibición de su madre. Tienen sus defectos. Como todos los niños, son naturalmente inclinados al egoísmo y a la comodidad. Ninguno de ellos ha nacido santo. Francisco revela siempre un carácter varonil, muy fuerte, en ocasiones violento. Jacinta, la pequeña de la casa, está acostumbrada a los mimos y pequeños caprichos de niña consentida.

7. RELATO DE LAS APARICIONES, DIRIGIDO POR SOR LUCÍA AL OBISPO DE LEIRÍA

—Hay muchos libros sobre Fátima, le preguntan a Lucía los dos Cardenales que la entrevistaron. ¿Cuál recomienda como el más auténtico? ¿Sus propias memorias?—Sí, hay muchos libros. Yo no los tengo todos: Mis memorias continúan siendo el libro más correcto, a pesar de contener algunos errores de fechas y lugares, porque originalmente, no tenía la intención de que las memorias fueran publicadas. Voy a seguir pues el relato de Lucía, que después de muertos los dos videntes más niños, Lucía, carmelita ya en Coimbra, presentó a petición del Obispo de Leiría, Don Alberto Cosme do Ameral, una Relación que nos importa recordar en esta importante efeméride. Estas memorias de Sor Lucía son el relato más correcto y auténtico de las apariciones de Fátima:

8. UN ÁNGEL PRECURSOR PREPARA A LOS TRES PASTORCITOS.

Primera aparición: «Soy el Angel de la Paz».

En el verano de 1916, en la semicueva del Cabeço.«Soy el Angel de la Paz», les saludó, y después rezó con ellos: «Dios mio, creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan, no te aman».

9. Me parece, dice Lucía, que el ánge1 se nos apareció por primera vez, en la primavera de 1916, en nuestra Loca de Cabezo. Subimos la pendiente en busca de abrigo, y después de merendar y rezar allí, comenzamos viendo sobre los árboles que se extendían en dirección al oriente, una luz más b1anca que 1a nieve, en forma de un joven transparente más brillante que un cristal herido por los rayos del sol. Estábamos sorprendidos y medio absortos. No decíamos ni una sola palabra. Al llegar junto a nosotros, dijo:—¡No temáis! Soy el Angel de la paz. Orad conmigo.Y arrodillándose en tierra inclinó la frente hasta el suelo. Llevados por un movimiento sobrenatural, le imitamos y repetimos las palabras que le oímos pronunciar: —Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran no esperan y no te aman. Después de repetir esto por tres veces, se levantó y dijo:—¡Orad así! Los Corazones de Jesús y de María están atentos a la voz de vuestras súplicas. Y desapareció. La atmósfera de lo sobrenatural que nos envolvía, era tan intensa que casi no nos dábamos cuenta de la propia existencia, permaneciendo en la posición en que el ángel nos había dejado, repitiendo siempre la misma oración. La presencia de Dios se sentía tan inmensa e íntima que no nos atrevíamos a hablar. El día siguiente todavía sentíamos el espíritu envuelto en esa atmósfera que sólo muy lentamente fue desapareciendo.

10. Segunda aparición: «Soy el Angel de Portugal.

La segunda aparición fue en medio del verano, en esos días de tanto calor cuando íbamos con nuestros rebaños a media mañana a casa para volver a llevarlos a media tarde. Pasamos las horas de la siesta a la sombra de los árboles que rodeaban el pozo, en la quinta llamada Arneiro, que pertenecía a mis padres, y de repente vimos al mismo Angel junto a nosotros. — ¿Qué hacéis? ¡ Orad! ¡ Orad mucho! Los Corazones de Jesús y de María tienen sobre vosotros designios de misericordia. Ofreced constantemente al Altísimo oraciones y sacrificios.—¿Cómo nos hemos de sacrificar?—En todo lo que podáis, ofreced un sacrificio como reparación por los pecados con que El es ofendido, y por la conversión de los pecadores. Atraed así sobre vuestra patria la paz. Yo soy el Angel de la Paz, el Angel de Portugal. Sobre todo aceptad y soportad con sumisión el sufrimiento que el Señor os envíe. Estas palabras del Angel se grabaron en nuestro espíritu como una luz que nos hacía comprender quién era Dios; cómo nos ama y quiere ser amado; el valor del sacrificio y cómo le agrada; cómo por atención a él, convertía a los pecadores. Por eso, desde ese momento, comenzamos a ofrecer al Señor, todo lo que nos mortificaba, mas sin pensar en buscar otras mortificaciones y penitencias, sino las de pasarnos horas seguidas postrados en tierra, repitiendo la oración que el Angel nos había enseñado.

11. Tercera aparición: El Angel de la Eucaristía.

Fue en octubre, cuando ya no íbamos a pasar las horas de siesta a casa. Dice Lucía: Como ya dije en el escrito sobre Jacinta, pasamos de la Preira, pequeño olivar de mis padres, a la Lapa, dando vuelta a la vertiente del monte por el lado de Aljustrel y Casa Velha. Rezamos allí nuestro rosario y la oración que la primera Aparición nos había enseñado. Estando allí, se nos apareció por tercera vez, llevando en su mano un cáliz y sobre él una Hostia, de la cual caían dentro del cáliz, algunas gotas de Sangre. Dejando el cáliz y la Hostia suspendidos en el aire, se postró en tierra y repitió tres veces la oración:—Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y divinidad de Jesucristo, presente en todos los sagrarios de la tierra, en reparación de los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sacrado Corazón y del Corazón Inmaculado de María, te pido la conversión de los pobres pecadores. Después, levantándose, tomó de nuevo en la mano el cáliz y la Hostia, y me dio la Hostia a mí y lo que contenía el cáliz lo dio a beber a Jacinta y a Francisco, diciendo al mismo tiempo: —Tomad y bebed el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo, horriblemente ultrajado por los hombres ingratos. Reparad sus crímenes y consolad a vuestro Dios. De nuevo se postró en tierra y repitió con nosotros tres veces más la misma oración “Santísima Trinidad” y desapareció.

12. La fuerza de la presencia de Dios era tan intensa que nos absorbía y nos aniquilaba casi del todo. Parecía privarnos hasta del uso de los sentidos corporales durante mucho tiempo. En los días siguientes actuábamos bajo ese poder sobrenatural. Por dentro sentíamos una gran paz y alegría que dejaban al alma completamente sumergida en Dios. Pero era grande el agotamiento físico que nos sobrevino.

13. No sé por qué las apariciones de Nuestra Señora producían en nosotros efectos muy diferentes. La misma alegría íntima, la misma paz y felicidad, pero en vez de este abatimiento físico, nos invdía una cierta agilidad expansiva; en vez de ese aniquilamiento en la divina presencia, exultábamos de alegría; en vez de la dificultad en el hablar, un cierto entusiasmo comunicativo.

14. Yo sentía la necesidad de guardar silencio, sobre todo de algunas cosas. En los interrogatorios sentía la inspiraciór íntima que me sugería las respuestas que sin faltar a la verdad, descubriesen lo que por entonces debía ocultar. En este sentido me queda sólo una duda: “Si no debía haberlo dicho todo en el interrogatorio canónico”. Pero no siento escrúpulo por haber callado, porque entonces no tenía aún conocimiento de la importancia de ese interrogatorio. Lo tomé, pues, por uno de tantos a los que estaba habituada. Sólo extrañé la orden de jurar. Mas como era el confesor quien me lo mandaba y yo juraba la verdad, lo hice sin dificultad. No podía sospechar en aquel momento, lo que el demonio iba a sacar de allí para atormentarme más tarde con un sin fin de escrúpulos. Pero ¡gracias a Dios!, ya todo pasó. Hay todavía otra razón que me confirma en el pensamiento de que hice bien en callar. En el transcurso de aquel interrogatorio canónico, uno de los interrogadores, el Sr. Dr. Marqués de los Santos opinó que podía ampliar la lista de sus preguntas, y comenzó a profundizar un poco. Antes de contestar, con una simple mirada pregunté al confesor. El me sacó del apuro respondiendo por mí. Recordó al interlocutor que se pasaba de los derechos que se le habían concedido. Dios me iba inspirando que aún no había llegado el momento por El designado.

15. Día 13 de mayo de 1917. Primera aparición de la Virgen.

Era una señora más brillante que el sol.

En Cova de Iría, a tres kilómetros de Fátima, el 13 de mayo de 1917. La Señora parecía tener entre 15 y 18 años; llevaba un vestido blanco hasta los pies, cerrado el cuello con un cordón de oro; un manto blanco la cubría desde la cabeza; las manos juntas y un rosario entre ellas…«Ni triste, ni alegre, sino seria». La Señora busca víctimas. Una vez prometido el cielo a los tres pequeños, les dijo: «¿Queréis ofreceros a Dios para soportar todo el sufrimiento que a El plazca enviaros como un acto de reparación, por todos los pecados con los que El es ofendido y para pedir por la conversión de los pecadores?». —Sí, queremos.

Cuenta Lucía: Estando jugando con Jacinta y Francisco, en lo alto de la pendiente de Cova de Iría, haciendo una pared alrededor de una mata, vimos de repente algo como un relámpago.—Es mejor que nos vayamos a casa —dije a mis primos—, está relampagueando; puede haber tormenta.—Pues, si. Y comenzamos a bajar la cuesta, llevando las ovejas hacia la carretera. Al llegar a la mitad de la pendiente, muy cerca de una encina grande, vimos otro relámpago, y habiendo dado algunos pasos adelante, vimos sobre una encina una Señora, vestida toda de blanco, más brillante que el sol, esparciendo luz más clara e intensa que un vaso de cristal lleno de agua cristalina, atravesado por los rayos del sol más ardiente. Nos paramos sorprendidos por la Aparición. Estuvimos tan cerca que nos quedamos dentro de la luz que la rodeaba o que Ella esparcía. Tal vez a metro y medio de distancia, más o menos. Entonces Nuestra Señora nos dijo:—1No tengáis miedo! No os quiero hacer ningún mal.—¿De dónde es Vd? —le pregunté.—Soy del Cielo. —¿Y qué es lo Vd. quiere?—Vengo a pediros que vengáis aquí seis meses seguidos, el día 13, a esta misma hora. Después os diré quién soy y qué quiero. Después volveré aquí otra vez.—Y ¿yo también iré al Cielo?—Sí, irás. —Y ¿Jacinta? -También.—Y ¿Francisco? También; pero tiene que rezar muchos rosarios. Entonces me acordé de preguntar por dos muchachas que habían muerto hacía poco. Eran mis amigas y venían a mi casa a aprender a tejer con mi hermana mayor.—¿María de las Nieves ya está en el Cielo?—Sí, está. Me parece que debía tener unos dieciséis años.—Y ¿Amelia?—Estará en el Purgatorio hasta el fin del mundo. ¿Queréis ofreceros a Dios para soportar todos los sufrimientos que El quiera enviaros, en reparación de los pecados con que El es ofendido y de súplica por la conversión de los pecadores?—Sí, queremos. -Tendréis que sufrir mucho, pero la gracia de Dios os dará fuerza. Al decir estas últimas palabras abrió por primera vez las manos comunicándoles una luz tan intensa como reflejo que de ellas despedía, que penetraba en el pecho y en lo más íntimo del alma, haciéndonos vernos a nosotros mismos en Dios, más claramente que nos vemos en el mejor de los espejos. Entonces por impulso íntimo, caímos de rodillas y repetíamos íntimamente: “Oh Santísima Trinidad, yo te adoro, Dios mío; yo te amo en el Santísimo Sacramento. Pasados los primeros momentos, Nuestra Señora añadió: —Rezad el Rosario todos los días para alcanzar la paz en el mundo y el fin de la guerra. En seguida comenzó a elevarse serenamente, subiendo en dirección de levante, hasta desaparecer en la inmensidad del espacio. La luz que la circundaba parecía que abría el camino a través de los astros. Los relámpagos no eran propiamente relámpagos, sino el reflejo de una luz que se aproximaba. Al ver esta luz decíamos a veces que veíamos venir a Nuestra Señora; pero a Nuestra Señora propiamente sólo la distinguíamos en esa luz cuando estaba ya sobre la encina.

16. 13 de junio de 1917. Día de San Antonio.

Segunda aparición.

Lucía encontró en su casa —visitada por el dolor y la miseria— incomprensión y dureza. Los dos primos en la suya, que vivían con desahogo, despreocupación y escepticismo. Aquí se me ocurre una importante consideración. La Señora quiere que Lucía propague la devoción al Inmaculado Corazón de María, y la destina a un convento de clausura, y no a una activa de predicación y de contactos con masas de fieles. ¿No está ocurriendo como con la Patrona de las Misiones, Santa Teresa del Niño Jesús, recluida en un convento de clausura? ¿No nos está interpelando a los que hemos convertido el ministerio apostólico en activistas, en gestores y en ejecutivos?

Dice Lucía: Después de rezar el Rosario con Jacinta y Francisco y con unas cincuenta personas que estaban presentes, vimos de nuevo el reflejo de que se aproximaba y en seguida a Nuestra Señora sobre la encina, igual que en mayo.—Usted ¿qué quiere?— le pregunté.—Quiero que vengáis aquí el día 13 del mes que viene; que recéis el Rosario todos los días y que aprendáis a leer. Después os diré lo que quiero.—Quería pedirle que nos llevase al Cielo.—Sí, a Jacinta y Francisco los llevaré en breve. Pero tú te quedarás aquí más tiempo. Jesús quiere servirse de ti para darme a conocer y amar. El quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón.—¿Me quedo aquí solita?—No, hija ¿sufres mucho? No te desanimes. Yo nunca te dejaré. Mi Inmaculado Corazón será tu refugio y el camino que te conducirá hasta Dios. La Virgen abrió las manos y nos comunicó, por segunda vez, el reflejo de esa luz inmensa. En ella nos veíamos como sumergidos en Dios. Delante de la palma de la mano derecha de Nuestra Señora había un corazón coronado de espinas que parecían estar clavadas en él. Comprendimos que era el Inmaculado Corazón de María, ultrajado por los pecados de la humanidad, que pedía reparación.

17. Tercera aparición

Día 13 de julio de 1917.

El 13 de julio, había presentes unas cuatro mil personas. La Señora declara que tiene el mundo en sus manos. Hasta 25 años más tarde no se conoció el contenido fundamental de esta aparición, La visión del infierno que fué acompañada con estas palabras: «Veis el infierno donde van a parar las almas de los infelices pecadores. Para salvarlos Dios desea establecer en el mundo la devoción del Inmaculado Corazón. Si así se hace, se salvarán muchas almas y habrá paz. La guerra va hacia su fin. Terminará el 1918. Pero si el mundo continúa ofendiendo a Dios, otra guerra peor comenzará en el pontificado de Pío XI». La segunda guerra mundial comenzará en 1939. «Para prevenir esto vengo a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la comunión de reparación de los cinco primeros sábados. Si se escuchan mis ruegos, Rusia se convertirá y habrá paz. Si no es así, ella esparcirá sus errrores a través del mundo, provocando guerras y persecuciones de la Iglesia».Un secreto aún desconocido. Después añadió: «Al final triunfará mi Inmaculado Corazón. El Santo Padre consagrará Rusia a mí y se le concedederá al mundo un cierto período de paz». En ese mes Francisco y Jacinta tuvieron sendas visiones sobre el Papa. Francisco le vió llorando y a la multitud tirándole piedras e insultándole. Jacinta, rezando con mucha gente ante una imagen del Corazón de María.

18. Dice Lucía: Momentos después de haber llegado a Cova de Iría, junto a la encina, entre numerosa multitud del pueblo, estando rezando el rosario, vimos una vez más el rayo de luz y enseguida a Nuestra Señora sobre la encina.—¿Qué es lo que quiere de mí?, pregunté.

—Quiero que vengáis aquí el día 13 del mes que viene; ¡continuad rezando el Rosario todos los días en honor de Nuestra Señora del Rosario, para obtener la paz de mundo y de la guerra, porque sólo Ella lo puede conseguir.—Quisiera pedirle que nos diga quién es; que haga un milagro para que todos crean que Vd. se nos aparece.—Continuad viniendo aquí todos los meses. En octubre diré quién soy y lo que quiero y haré un milagro que todos verán para creer. Nuestra Señora dijo que era preciso rezar el rosario para alcanzar las gracias durante el año y continuó:—Sacrificaos por los pecadores y decid muchas veces, en especial cuando hiciereis algún sacrificio: “Oh Jesús, es por tu amor, por la conversión de los pecadores y en reparación de los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de Maria”. Al decir estas últimas palabras, abrió las manos como en los meses pasados. El reflejo parecía penetrar en la tierra, y vimos como un mar de fuego: sumergidos en este fuego a los demonios y a las almas, como si fuesen brasas transparentes y negras o bronceadas, con forma humana, que fluctuaban en el incendio, llevadas por las llamas que salían de las mismas juntamente con nubes de humo, cayendo hacia todos los lados, semejante al caer de pavesas en los grandes incendios, sin peso ni equilibrio, entre gritos y gemidos de dolor y desesperación, que horrorizaban y hacían estremecer de pavor. A la vista de esto di aquel “ay”, que dicen haberme oído. Los demonios se distinguían por sus formas horribles y asquerosas de animales espantosos y desconocidos, pero transparentes como negros carbones en brasa. Asustados y como para pedir socorro, levantamos la vista hacia Nuestra Señora que nos dijo entre bondad y tristeza:—Habéis visto el infierno, adonde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. Si hacéis lo que os digo se salvarán muchas almas y habrá paz. La guerra va a terminar. Pero si no dejan de ofender a Dios, en el pontificado de Pío XI comenzará otra peor. Cuando viereis una noche iluminada por una luz desconocida, sabed que es la señal que Dios os da de que va a castigar al mundo por sus crímenes por medio de la guerra, del hambre y de persecuciones de la Iglesia y del Santo Padre.—Para impedirlo, vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la comunión reparadora de los primeros sábados. Si se atienden mis peticiones, Rusia se convertirá y habrá paz. Si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones de la Iglesia. Los buenos serán martirizados; el Santo Padre tendrá que sufrir mucho; varias naciones serán aniquiladas. El Santo Padre me consagrará Rusia, que se convertirá y será concedido al mundo algún tiempo de paz. En Portugal se conservará siempre la fe, etc… Esto no lo digáis a nadie. A Francisco sí, se lo podéis decir.—Cuando recéis el Rosario decid después de cada misterio:¡Oh Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, lleva todas las almas al Cielo, principalmente las más necesitadas! Seguía un instante de silencio, y pregunté:—Usted ¿no quiere nada más?—No. Hoy no quiero nada más.Y como siempre, comenzó a elevarse hacia el oriente, hasta desaparecer en la inmensa distancia del firmamento.

19. Cuarta aparición

13 de agosto de 1917.

Ocurrida el 19 de agosto hacia las cuatro de la tarde, en Valinhos, por haber sido secuestrados los niños el día 13, por el Administrador de Ourem. Fué una visita de consuelo. Les inculcó la oración por los pecadores: «Muchas almas van al infierno porque no tienen a nadie que se sacrifique y ruegue por ellas». Hemos de destacar que Juan, que ha muerto el 7 abril de este año a los 94 años, no creía en las apariciones.

Habla Lucía: Llevando las ovejas en compañía de Francisco y de su hermano Juan a Valinhos, y sintiendo que algo sobrenatural se aproximaba y nos envolvía, sospechando que Nuestra Señora se nos iba a aparecer y teniendo pena de que Jacinta se quedase sin verla, pedi a su hermano Juan que fuera a llamarla. Como no quería ir, le ofrecí veinte centavos, y allá se fue corriendo. Entonces, sigue Lucía, vi con Francisco, el reflejo de la luz, y habiendo llegado Jacinta, un instante después vimos a Nuestra Señora sobre una encina. ¿Qué es lo que quiere Vd.?—Quiero que sigáis yendo a Cova de Iría el día 13; que continuéis rezando el rosario todos los días. El último día haré un gran milagro para que todos crean. Y tomando un aspecto más serio dijo:—Rezad, rezad mucho, y haced sacrificios por los pecadores, pues van muchas almas al infierno por no tener quien se sacrifique y pida por ellas.Y como de costumbre comenzó a elevarse al cielo.

20. Quinta aparición

13 de septiembre de 1917.

Asistieron treinta mil personas. Fué visita de dirección espiritual. Les recomendó amorosamente: «Dios está contento con vuestros sacrificios, pero no desea que durmáis con la soga, llevadla sólo durante el día».

21. Dice Lucía: Al aproximarse la hora fuí allí con Jacinta y Francisco, entre numerosas personas que apenas nos dejaban andar. Las entradas estaban abarrotadas de gente. Todos nos querían ver y hablar. Allí no había respetos humanos. Numerosas personas y hasta señoras y caballeros, consiguiendo romper por entre la multitud que alrededor nuestro se apiñaba, venían a postrarse de rodillas delante de nosotros, pidiendo que presentásemos a Nuestra Señora sus necesidades. Allí aparecían todas las miserias de la pobre humanidad, y algunos gritaban hasta de lo alto de los árboles y de las paredes adonde subían para vernos pasar. Diciendo a unos que sí y dando la mano a otros para ayudarles a levantarse del polvo de la tierra, así íbamos andando, gracias a algunos caballeros que nos iban abriendo camino por entre la multitud. Cuando ahora leo en el Evangelio esas escenas tan encantadoras del paso del Señor por Palestina, recuerdo éstas, que tan niña todavía, el Señor me hizo presenciar en esos pobres caminos y carreteras de Aljustrel a Fátima y a Cova de Iría. Y doy gracias a Dios, ofreciéndole la fe de nuestro buen pueblo portugués. Y pienso: Si esta gente se humilla así delante de tres pobres niños, sólo porque a ellos se les ha concedido misericordiosamente la gracia de hablar con la Madre de Dios, ¿qué no harían si viesen delante de sí al propio Jesucristo? Llegamos por fin a Cova de Iría, junto a la encina y comenzamos a rezar el rosario con el pueblo. Poco después vimos el reflejo luz y en seguida a Nuestra Señora sobre la encina: Continuad rezando el rosario para alcanzar el fin de la guerra. En octubre vendrá también Nuestro Señor, Nuestra Señora de los Dolores y del Carmen y San José con el Niño Jesús para bendecir al mundo. Dios está contento con vuestros sacrificios pero no quiere que durmáis con la cuerda. Llevadla sólo durante el día. En octubre haré el milagro para que todos crean. Y comenzando a elevarse desapareció como de costumbre.

22. Sexta aparición

Día 13 de octubre de 1917.

«SOY NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO». Ante 70.000 personas de toda clase, edad y condición, venidas desde todos los puntos de Portugal, les dice su nombre: «Soy Nuestra Señora del Rosario. Que continúen rezando el rosario todos los días. La guerra va a terminar…». En 1914. Y especifica la quintaesencia de su misión: «Es necesario que corrijan sus vidas y pidan perdón por sus pecados». Y con suma tristeza: «Que no ofendan más a Dios, demasiado ofendido».El cielo bendice a la tierra. Al desaparecer la Señora, en el propio resplandor que provenía de sus manos abiertas, aparecieron tres cuadros, símbolos de los misterios gozosos, dolorosos y gloriosos. El primero fué visto por los tres; los otros dos solamente por Lucía. La Sagrada Familia. San José y el Niño bendijeron al mundo, tres veces. La Virgen de los Dolores con su Hijo al lado. Cristo también bendecía. Nuestra Señora del Carmen, coronada Reina del cielo y del mundo, con su Hijo Niño sobre las rodillas. La señal celestial. El milagro: la danza de 10 minutos del sol. Se le vió girar rápidamente como una gigantesca rueda de fuego. Se detuvo un momento, y giró de nuevo con una velocidad vertiginosa, irradiando haces de llamas rojo sangre. Finalmente, la esfera ígnea, pareció temblar, estremecerse y después arrojarse precipitadamente en ingente zigzag hacia la multitud. La impresión: Al principio se oyó un tremendo grito de terror: «¡Señor, sálvanos! Cuando el sol se normalizó, resonó otra exclamación de asombro y alegría: ¡Milagro!.. He aquí a María, enfrentada con el poder de las tinieblas, en una lucha cuyos triunfos y derrotas están condicionadas a nuestra conversión y arrepentimiento.

23. Dice Lucía: Salimos de casa bastante temprano, contando con las demoras del camino. Había masas de gente. Caía una lluvia torrencial. Mi madre, temiendo que fuese aquel el último día de mi vida, con el corazón partido por la incertidumbre de lo que iba a suceder, quiso acompañarme. Por el camino se repetían las escenas del mes pasado, más numerosas y conmovedoras. Ni el lodo en los caminos impedía a esa gente arrodillarse en la actitud más humilde y suplicante. Llegados a Cova de Iría, junto a la encina, llevada por un movimiento interior, pedí a la gente que cerrase los paraguas para rezar el rosario. Poco después vimos el reflejo de la luz y en seguida a Nuestra Señora sobre la encina.—¿Qué es lo que usted quiere?—Quiero decirte que hagan aquí una capilla en honor mío; que soy la Señora del Rosario; que continúen siempre rezando el rosario todos los días. La guerra va a acabar, y los militares volverán en breve a sus casas. Es necesario que se enmienden; que pidan perdón de sus pecados; —y tomando un aspecto más triste—, No ofendan más a Dios Nuestro Señor que está ya muy ofendido. Y abriendo las manos, las hizo reflejarse en el sol. Y mientras se elevaba, continuaba el reflejo de su propia luz proyectándose en el sol. He aquí, señor Obispo, el motivo por el cual exclamé que mirasen al sol. Mi fin no era llamar la atención del pueblo, pues ni siquiera me daba cuenta de su presencia. Sólo lo hice, llevada por un movimiento interior que me impulsaba a ello. Desaparecida Nuestra Señora en la inmensa distancia del firmamento, vimos al lado del sol a San José con el Niño, y a Nuestra Señora, vestida de blanco, con un manto azul. San José con el Niño parecían bendecir el mundo con unos gestos que hacían con la mano en forma de cruz. Poco después, desvanecida esta Aparición, vimos al Señor y a Nuestra Señora que me daba la idea de que era Nuestra Señora de los Dolores. Nuestro Señor parecía bendecir al mundo, de la misma forma que San José. Se desvaneció esta Aparición y me parecía ver todavía a Nuestra Señora en forma semejante a Nuestra Señora del Carmen.

24. He aquí, Excmo. y Rvmo. señor Obispo, la Historia de las Apariciones de Nuestra Señora en Cova de Iría en 1917. Siempre que por algún motivo tenía que hablar de ellas, procuraba hacerlo con las mínimas palabras con la intención de guardar para mí sola lo más íntimo que tanto me costaba manifestar. Mas como es de Dios y no mío, y El ahora, por medio de V. E. Rvdma. me lo reclama, ahí va. No pocas personas se han mostrado bastante admiradas por la memoria que Dios se dignó darme. Por una bondad infinita, la tengo bastante privilegiada, en todos los sentidos. Pero en estas cosas sobrenaturales, no es de admirar, porque se graban en el espíritu de tal forma que casi es imposible olvidarlas. Por lo menos el sentido de las cosas que indican, nunca se olvida, a no ser que Dios quiera también que se olvide.

25. LA ACTITUD DE LOS NIÑOS CANONIZADOS

Cada día se levantan temprano, porque hay que sacar las ovejas a los prados, entre las encinas. Las vigilan y juegan, juegan mucho…, y rezan, pero muy deprisa: «Dios te salve Maria — Santa María. Dios te salve Maria — Santa María». Así todos los días, hasta el 13 de mayo de 1917. Ante la Señora demuestran amor y confianza, porque les ha dicho que viene del cielo. Nada malo puede hacerles.«¿Iremos nosotros al cielo?». Nunca vacilan en presentarle las peticiones que les han recomendado. Son generosos. La Señora les ha pedido que se ofrezcan víctimas por la salvación del mundo, y ellos aceptan y se mortifican voluntariamente para consolar al Señor ofendido. Y sobre todo rezan mucho. Lo dan todo. La obsesión de Francisco es la ingratitud de los pecadores a Cristo. Un día la sed le atormenta. No ha probado el agua en toda la jornada. Lucía le presenta un vaso: « No quiero beber!, quiero sufrir por la conversión de los pecadores y para consolar a Jesús afligido». Jacinta se ha ofrecido ya como víctima por los pecados del mundo. Le duele horriblemente la cabeza: «¡No puedo más!, decid a aquellas ranas, a aquellas cigarras, a aquellos grillos, que se callen un poco». «¿No quieres sufrir esto por los pecadores?», le pregunta Francisco. «Sí… quiero…, dejadles cantar”. No les bastan las persecuciones, la sed y las privaciones. Cada día inventan una nueva mortificación: frotarse con ortigas, ceñirse una soga a raíz de la carne… Darán hasta la vida, si es preciso.«Os freiremos vivos», les amenazan. «Ofreceremos este sacrificio por la conversión de los pecadores», responde Francisco. «No salgáis a la calle, quieren mataros». «¿Y qué? —responde Jacinta— quiero tanto a Jesús y a la Virgen…, así iremos más pronto con ellos». Y sin embargo, siguen siendo tres niños. La gracia no destruye la naturaleza. Nunca abandonarán del todo sus juegos, aunque ya rezan los rosarios con las avemarías completas.Y Jacinta, la pequeña mártir, llora cuando sabe que va a morir. No por temor, sino porque: «quisiera.., ver a mamá».—Ya no se pertenecen. Están transformados en Cristo. Las apariciones han terminado. Pero ellos han de continuar su vida de víctimas. Sin el consuelo de ver a la Señora.Tres pobres niños realizando una labor de titanes. Francisco y Jacinta saben que morirán pronto. Se lo ha dicho la Señora. Pero Francisco antes deberá rezar mucho. Y él tiene prisa en marcharse: «Vamos a jugar —le dicen— después rezaremos el rosario». «¿Después? —replica Francisco— ahora y después, ¿no os acordáis de que la Virgen me dijo que antes de ir al cielo tengo que rezar muchos rosarios?».

26. La llamada de Dios. Francisco ya ha rezado todos los rosarios. En su lecho de muerte entrega a Lucía la soga que nunca le abandonó. Sólo tiene un deseo: recibir la Primera Comunión. Y con el Señor en el alma muere exclamando: « ¡Qué hermosa luz !». Era el 4 de abril de 1919. Jacinta alcanza el martirio que tanto ansiaba. Su pecho es una pura llaga. La sed la atormenta, ella no quiere calmarla. Ella, la niña mimosa de antes, sabe que morirá completamente sola. Y acepta. Lejos de su tierra y de sus padres, en la sala de un hospital de Lisboa, muere el 20 de febrero de 1920. ¿Y Lucia? La Virgen la guarda como testimonio viviente de su mensaje.Y muerta para el mundo, es religiosa en un monasterio de clausura de Carmelitas Descalzas en Coimbra. En 1917 había muchos poderosos. El Señor buscó la debilidad. En 1917 habla muchos sabios. El Señor quiso la sencilla ignorancia de unos niños.

27. En 1917 —como ahora— se desprecia a los pequeños e insignificantes. Pero María los considera dignos de recibir su mensaje. Una vez más se cumplen las palabras de Cristo (Mt. 11, 25), y las de San Pablo: «La sabiduría de este mundo es necedad ante Dios» (1 Cor. 3, 19). Estando todo el mundo en guerra (la primera guerra mundial 1914-1918), y Lenín preparando la revolución comunista (1917), con los hombres marcados por una vida y unas costumbres paganas, la Virgen Nuestra Señora interviene en los acontecimientos del mundo por medio de tres pastorcitos: Lucía, Francisco y Jacinta. Francisco y Jacinta serán inscritos en el libro de los Beatos por el Santo Padre Juan Pablo II, el día de hoy.

28. La revista mensual católica portuguesa «Christus» editada en Lisboa por el grupo editorial «Semanario» publicó en el numero 11, de marzo, la primera entrevista que ha concedido en su vida la hermana Lucía, única superviviente de los tres videntes de Fátima. El padre Luis Miguel Cruz, director de «Christus», profesor universitario y periodista, ha obtenido esta primicia mundial. Hicieron esta entrevista a la hermana Lucía en el convento del Carmelo de Coimbra los cardenales Antony Padiyara, de Ernaculam (India), y Ricardo Vidal, de Cebú (Filipinas). El padre Luis Miguel Cruz, director de «Christus», ha autorizado, expresamente, a ABC, la publicación íntegra de la entrevista, que se publicará también en el libro titulado «Lucía, la última vidente de Fátima” (ABC.DOMINGO 1-3-98). El Cardenal indio y el filipino preguntan a Lucía:—¿La consagración de Rusia, hecha de acuerdo con la petición de Nuestra Señora el día 13 de junio de 1929 fue concretada por el Papa Juan Pablo II el día 25 de marzó de 1984?—Sí. La consagración había sido hecha parcialmente. El Papa Pío XII la hizo el día 31 de octubre de 1942, pero faltaba la unión con todos los obispos del mundo. El Papa Pablo VI me preguntó si con esto se cumplía la petición de Nuestra Señora. Yo le dije que no y le expliqué que cada obispo tenía que estar presente en su propia diócesis y no reunidos todos juntos en un sólo lugar, porque la consagración era una llamada a la unión del pueblo de Dios. En 1982, el actual Papa hizo la consagración en Fátima.—¿Y la hermana estaba presente?—Sí, pero a esta consagración también faltó la unión con todos los obispos. Después, en 1984, el Papa Juan Pablo II invitó a todos los obipos para que se unieran con él y participaran en la consagración que se realizó el 25 de marzo. El Papa ordenó que se unieran los obispos al Santo Padre durante el acto de la consagración a la imagen de Nuestra Señora de Fátima, en el Santuario de Fátima. La mayoría de los obispos estaban unidos al Papa en ese acto. El pueblo de todo el mundo, cada diócesis, estaba unida a los obispos y, los obispos, al Papa. Esta consagración fue la gran unión del pueblo de Dios. Esto fue lo que contribuyó a que la consagración fuese aceptada por Nuestra Señora y evitó una guerra atómica». Lucía afirma que no puede revelar el tercer secreto de Fátima sin permiso del Papa. Entonces, ni yo sabía lo que era Rusia. Nosotros pensábamos que era una mujer muy mala. La conversión de Rusia ¿no es interpretada como la conversión del pueblo al catolicismo?—Nuestra Señora nunca dijo eso. El hecho es que en Rusia el poder comunista y ateo impedía al pueblo practicar su fe. Las personas tienen ahora la posibilidad de escoger individualmente si se quedan como están o si se convierten. Ahora son libres para escoger, y de hecho están sucediendo muchas conversiones y, aquel hombre en Rusia, sin saberlo, fue un instrumento de Dios para la conversión.—¿Gorbachov?—Sí. Cuando visitó al Santo Padre, en Roma, se arrodilló a sus pies pidiendo perdón por todos los delitos que había cometido en su vida.-¿Y la paz mundial? ¿Eso significa qué ahora no habrá más guerras en el mundo? -Nuestra Señora nunca habló de ninguna guerra civil o política, sino de las dos guerras mundiales, y la última fue la mayor en la historia del mundo, porque hasta entonces el hombre no poseía armas tan sofisticadas para matar. Se trataba de una guerra contra Dios, una guerra del demonio, del ateismo, de los apóstatas y contra los judíos, que también siguen siendo el pueblo escogido de Dios. Al margen de estas dos guerras, en el mensaje de Fátima, Nuestra Seeeñora menciona sólo guerras de herejía, ateismos.y apostasías. —¿Dios y Nuestra Señora, todavía quieren que la Iglesia revele el tercer secreto de Fátima? El tercer secreto no es para ser revelado. Es sólo para el Papa y la jerarquía inmediata de la Iglesia. Y para quien él decida confiarlo. — ¿Puede decirnos el tercer secreto? -No lo pienso decir. Sólo el Santo Padre puede autorizar a que se hable sobre eso.-¿El tercer secreto tiene que ver con el Concilio Vaticano 11?—No puedo contestar.—¿Hay alguna referencia al tercer secreto en las Sagradas Escrituras?—Nuestra Señora no mencionó ningún texto de las Sagradas Escrituras.—¿El tercer secreto de Fátima no estará en el Apocalipsis, capítulos 8 y 12?—Nuestra Señora no dijo que estuviera en el Apocalipsis.—¿El Santo Padre puede revelar el tercer secreto?—El Papa puede revelarlo si quiere, pero yo le aconsejo que no lo revele. Si él decide hacerlo, le aconsejo que tenga mucha prudencia.—¿La hermana Lucía continúa teniendo apariciones de Nuestra Señora?—Qué curiosos… No puedo decirlo.—Hoy en día las personas sólo hablan del cielo o del infierno. Algunos sacerdotes predican que el infierno sólo existe en la imaginación y que el diablo es una cosa inventada para los adultos…—El infierno es una realidad. Es un fuego sobrenatural y no físico, y no puede ser comparado al fuego que arde, de madera o de carbón, ni a esos fuegos que acostumbran a encender por ahí en los bosques. Continúen predicando sobre el infierno porque Nuestro Señor mismo habló del infierno y está en las Sagradas Escrituras. Dios no condena a nadie al infierno. Dios dio a los hombres la libertad de escoger, y Dios respeta esa libertad humana -¿Qué estudios tiene?—Sólo tengo estudios elementales. No hice estudios superiores. —Cuando trabajamos para la Virgen dejamos de estar adormecidos y despertamos reparando que el mal está creciendo… Esto es natural. Dios está ayudando a todos los que estaban adormecidos. Dios y la Virgen nos ayudarán. Para mí es una satisfacción muy grande esperar la paz. Los apostolados marianos están fortalecidos y preparados para la lucha. El Reino de Dios es un ejército que lucha y los que luchan son los que vencen. El propío Cristo tuvo que luchar una gran batalla y ésta no es una batalla más pequeña.—¿Sin Dios el hombre es pobre?.—¡Todo lo que puedo decir es que Dios es grande! ¡Dios es muy grande! Y la Virgen Santísima, su mensajera, manifiesta su poder de varias formas. Nosotros somos muy pequeños, pero Dios ha de ayudarnos. Ojalá Nuestra Señora continúe ayudándonos y guiando nuestras acciones, porque sin Ella somos muy pobres. Dios es misericordioso. Nosotros cumplimos su misión. La misión que él nos confió.—¿La paz en el mensaje de Fátima es una paz mundial e instantánea?—La referencia a la paz debe ser entendida como paz o alivio de los errores, una paz que en un momento dado estaba obstruida por los errores del comunismo ateo. Estaba escrito que «Rusia esparcirá sus errores por el mundo provocando guerras, persiguiendo a la Iglesia…, muchos serán mártires o martirizados, algunas naciones serán aniqulladas»-. Pero por fin, después de todo esto, «el Santo Padre ha de consagrarme a Rusia», dijo la Virgen. ¡Pero no dijo cómo! De qué forma. La paz a la que la Virgen se refería en la profecía se refiere a las guerras y persecuciones que los errores del comunismo ateo estaban causando en todo el mundo. La paz no es una milagrosa paz mundial, sino una paz sólo en relación a las guerra de los errores promovidos por Rusia en el mundo entero. El ateísmo es todavía el mayor instrumento utilizado por el demonio en nuestros días, porque es un grave pecado contra Dios, que niega su propia existencia dando paso a la práctica de toda una variedad de actos diabólicos como el aborto. El ateísmo es lo que más condena. Y la mayor herejía que existe, parte del comunismo ateo. Podía haber un comunismo que no fuese ateo…Las guerras que existen ahora prácticamente no son de ateísmo, sino civiles. Las personas luchan por el poder. Las guerras que hoy existen en el mundo son civiles y no mundiales. Es algo que existe normalmente. A pesar de que todavía existe el ateísmo, creo que ya no es aquel que quería destruir la fe, la Iglesia de Dios y todo lo sobrenatural… Todo lo referente al materialismo parte del ateísmo, del marxismo.. Por ejemplo, la Virgen dice que las guerras que se producen podrían ser evitadas a través de la oración y del sacrificio. Esta es la razón por la que Nuestra Señora pidió la Comunión reparadora mediante la consagración a Ella. Las personas esperan que las cosas sucedan en un espacio de tiempo personal e inmediato. Fátima todavía está en su tercer día. El triunfo es un proceso contínuo. Nos encontramos en el período pos-consagración. El primer día fue el período de las apariciones; el segundo, el periodo pos-apariciones, pre-consagración. La semana de Fátima aún no ha terminado. Y yo no podré llegar a ver la semana entera. Fátima no ha hecho más que comenzar, ¡cómo va a terminar todo tan pronto!—¿El rosario es el arma espiritual más importante? -Sí. En estos días, cuando el demonio está tan activo, debemos rezar el rosario.—Con la consagración del mundo en 1984, hecha por el Papa Juan Pablo II, ¿se evitó una guerra nuclear en 1985?—Estuvimos casi a punto de una guerra nuclear debido a la la confrontación entre los Estados Unidos y Rusia. El mundo entero estuvo suspenso, pero, de un momento a otro, cuando en el Santo Padre hizo la consagración, los proyectos de guerra se transformaron en proyectos de paz. ¡Esto no es normal! ¡Las armas que estaban siendo fabricadas dejaron de serlo y los proyectos de extinción se transformaron en proyectos de libertad!- La consagración de 1984 evitó una guerra atómica (nuclear) que hubiera ocurrido en 1985. Pero se debe trabajar para Dios porque ahora que este peligro ya no existe, el demonio se está levantando, despertando de su sueño y está trabajando contra Dios y todas sus obras.—El materialismo ¿está invadiendo el mundo entero? -—Desde el principio de este mundo ambicioso existe la idea de que este bienestar es más y mejor que los otros y de que se lucha para ser mejor que los otros…; hermano contra hermano, pero eso ha sido desde el principio del mundo, este es un mal de la humanidad. Como terminó el comunismo ahora sigue el materialismo. Antes las personas no podían comprar nada. El materialismo es muy malo…Las personas deberían desear más las cosas de Dios, más que las cosas materiales. Esta lucha siempre existió. Hasta el punto de que el comunismo es lo que se separó del materialismo para convertirse en lo que puede destruir a la humanidad y al mundo, apoyado en la ciencia. Con la ciencia moderna tomaron el camino de la destrucción, conduciendo a la humanidad a las guerras atómicas. Por esto Dios ordenó al Santo Padre que hiciese la consagración, y por eso se cumplieron las palabras de la Virgen.—¿Cuál es el mensaje de la hermana para este mundo confuso de hoy?—Quien no está con el Papa no está con Dios; y quien quiera estar con Dios tiene que estar con el Papa.—¿Cuál es el consejo que nos da?—Recen, recen, continuamente. Es mi consejo para todo el mundo.

JESÚS MARTÍ BALLESTER

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