14 de Febrero


 

14 de Febrero

“Día del amor y la amistad y San Valentín”

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Existen diversas teorías que otorgan a esta fecha el origen del Día de los Enamorados. En los países nórdicos (Dinamarca, Finlandia, Noruega, Suecia) es durante estas fechas cuando se emparejan y aparean los pájaros, de ahí que este periodo se vea como un símbolo de amor, fertilidad y de creación.

Algunos creen que es una fiesta cristianizada del paganismo, ya que en la antigua Roma se realizaba la adoración al dios del amor, cuyo nombre griego era Eros y a quien los romanos llamaban Cupido. En esta celebración se pedían los favores del dios a través de regalos u ofrendas para conseguir así encontrar de una vez por todas a la pareja ideal.

Eros: (Griego) Amor, Deseo. Erótica (el sufijo ika relacionado con” ósea relacionado con el amor o deseo).

Cupidus: (Latín) Deseoso, ansioso, apasionado, el que ama y desea con pasión.

Muchos piensan que San Valentín se celebra desde hace poco y que surgió por el interés de los grandes centros comerciales, pero su origen se remonta a la época del Imperio Romano.

Hacia 1840, la artista y empresaria Esther A. Howland (1828-1904) fue la responsable de la popularización de San Valentín en tarjetas de felicitación conocidas como “valentines”, con símbolos como la forma del corazón o de Cupido. Los estudiantes en los Estados Unidos en secreto intercambiaban poemas en hojas de papel, inspirada en estos actos simplemente lo formalizo con sus tarjetas tan conocidas al día de hoy. También en este día es común la tradición de regalar rosas o chocolates a aquellas personas a las que se tiene un especial afecto.

San Valentín

Era un sacerdote que hacia el siglo III ejercía en Roma. Gobernaba el emperador Claudio II, quien decidió prohibir la celebración de matrimonios para los jóvenes, porque en su opinión los solteros sin familia eran mejores soldados, ya que tenían menos ataduras.

El sacerdote consideró que el decreto era injusto y desafió al emperador. Celebraba en secreto matrimonios para jóvenes enamorados (de ahí se ha popularizado que San Valentín sea el patrón de los enamorados). El emperador Claudio se enteró y como San Valentín gozaba de un gran prestigio en Roma, el emperador lo llamó al Palacio.

San Valentín aprovechó aquella ocasión para hacer proselitismo del cristianismo. No dejaba de interceder en favor de su fe católica y contra el estado de persecución en que a menudo se encontraba sumida la Iglesia.

El soberano, que estaba interesado en granjearse la amistad y la colaboración del inteligente sacerdote cristiano, escuchó con agrado sus razones. Por eso intentó disuadirle del que él creía exagerado fanatismo; a lo que replicó Valentín evangélicamente:

“Si conocierais, señor, el don de Dios, y quién es Aquel a quien yo adoro, os tendríais por feliz en reconocer a tan soberano dueño, y abjurando del culto de los falsos dioses adoraríais conmigo al solo Dios verdadero”.

Aunque en un principio Claudio II mostró interés, el ejército y el Gobernador de Roma, llamado Calpurnio, le persuadieron para quitárselo de la cabeza.

Protestaron enérgicamente de las atrevidas palabras dirigidas contra los dioses romanos, calificándolas de blasfemas. Temeroso Claudio II de que el Gobernador levantara al pueblo y se produjeran tumultos, ordenó que Valentín fuese juzgado con arreglo a las leyes, algo parecido con lo sucedido con Jesús y el temor de Pilato.

Interrogado por Asterio, teniente del Gobernador, San Valentín continuó haciendo profesión de su fe sin ningún temor, afirmando que es Jesucristo:

“La única luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo”.

El teniente, que tenía una hija ciega, al oír estas palabras, pretendiendo confundirle, le desafió:

“Pues si es cierto que Cristo es la luz verdadera, te ofrezco ocasión de que lo pruebes; devuelve en su nombre la luz a los ojos de mi hija, que desde hace dos años están sumidos en las tinieblas, y entonces seré también cristiano”.

Valentín hizo llamar a la joven a su presencia, y elevando a Dios su corazón lleno de fe, hizo sobre sus ojos la señal de la cruz, exclamando:

“Tú que eres, Señor, la luz verdadera, no se la niegues a ésta tu sierva”.

Al pronunciar estas palabras, la muchacha recobró milagrosamente la vista.

Asterio y su esposa, conmovidos, se arrojaron a los pies del Santo, pidiéndole el Bautismo, que recibieron, juntamente con todos los suyos, después de instruidos perfectamente en la por siempre Santa fe católica.
La joven Julia, agradecida al santo, plantó un almendro de flores rosadas junto a su tumba. De ahí que el almendro sea símbolo de amor y amistad duraderos.

El emperador se admiró del prodigio realizado y de la conversión obrada en la familia de Asterio; y aunque deseara salvar de la muerte al presbítero romano, tuvo miedo de aparecer, ante el pueblo, sospechoso de cristianismo.

Y San Valentín, después de ser encarcelado, cargado de cadenas, y apaleado con varas nudosas hasta quebrantarle los huesos, se unió íntima y definitivamente con Cristo, a través de la tortura de su degollación. Lo martirizaron y ejecutaron el 14 de febrero del año 270.

Reflexión

Amor: (Latín) a = de o desde; mori = morir.

Amistad: (Latín) micus = amigo; sufijo dad = cualidad; ¿cual es la cualidad del amigo? = Morir por ti.

Podemos concluir entonces que la celebración del 14 de Febrero es el recordar que el amor se demuestra muriendo por el ser amado y por todos los demás  y solamente así se puede demostrar.

Las tarjetas, rosas y chocolates nunca suplantaran el acto de la entrega mutua, como lo hizo San Valentín que prefirió morir él a que muriera el amor, como murió Jesús por nosotros; él no nos dio tarjetas, rosas o chocolates nos dio su sangre, su vida entera, ¿Por qué?:

“Porque no hay amor más grande que dar la vida por sus amigos y amigo es el que te ama y muere por ti”.

Este es mi mandamiento:

Ámense los unos a los otros,
como yo los he amado.

No hay amor más grande
que dar la vida por los amigos.

Ustedes son mis amigos
si hacen lo que yo les mando.

Ya no los llamo servidores,
porque el servidor ignora lo que hace su señor;
yo los llamo amigos,
porque les he dado a conocer
todo lo que oí de mi Padre.

No son ustedes los que me eligieron a mí,
sino yo el que los elegí a ustedes,
y los destiné para que vayan y den fruto,
y ese fruto sea duradero.

Así todo lo que pidan al Padre en mi Nombre,
él se lo concederá.

Lo que yo les mando
es que se amen los unos a los otros.

(Jn. 15, 12-17)

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Autor: Sergio González

Cómo hacerle frente al estrés


Ma. del Rosario G. Prieto Eibl

 

Un mal de nuestro tiempo, el estrés (stress) se presenta cuando las demandas de la vida se perciben demasiado difíciles. Aprende a hacerle frente al estrés

“Señor, dame el coraje para cambiar las cosas que debo, serenidad para aceptar las que no puedo cambiar y sabiduría para reconocer la diferencia”

Reinhold Niebuhr.

¿Estás estresado? Toma unos instantes saberlo… acaso: ¿sientes angustia? ¿te duele la cabeza? ¿te sientes cansado? ¿tienes insomnio o duermes de más? ¿comes en demasía o te sientes inapetente? ¿te da flojera todo o más bien eres un activista que no sabe quedarse quieto? ¿gritas con facilidad? ¿te exaspera hasta el más mínimo error? ¿te sientes irritable? ¿estás deprimido? ¿te duele todo el cuerpo o alguna parte en específico? ¿sufres colitis? ¿migraña? ¿te enfermas con facilidad?… éstas y más preguntas podríamos hacernos para detectar si estamos inmersos en un estado de estrés.

Pero… ¿Qué es el estrés?

El estrés (stress) es un fenómeno que se presenta cuando las demandas de la vida se perciben demasiado difíciles. La persona se siente ansiosa y tensa y en ocasiones se percibe mayor rapidez en los latidos del corazón.

Es inevitable experimentar cierto grado de estrés en la vida y en las ocasiones apropiadas resulta benéfico. No obstante, demasiado estrés es peligroso para la salud en general, ya que se alteran en forma prolongada y perjudicial las funciones de muchos sistemas del organismo.

El estrés causa la ansiedad, que en pequeñas cantidades es positivo y saludable porque nos mueve a hacer las cosas bien, pero si cada cosa pequeña nos pone ansiosos y nerviosos este estrés pasa a ser negativo y nocivo.

El estrés es una defensa natural del organismo que se encuentra dentro de nosotros mismos y que sirve para hacer frente a demandas excepcionales de experiencias difíciles en nuestra vida diaria, es también un importante aumento en el nivel de activación fisiológica y cognitiva con recursos también excepcionales. El estrés es la respuesta general del organismo ante un estimulo agobiador o situaciones de amenaza física.

¿Por qué se produce el estrés?

Como hemos dicho, en principio, se trata de una respuesta normal del organismo ante las situaciones de peligro. En respuesta a las situaciones de emboscada, el organismo se prepara para combatir o huir (fight or flight), mediante la secreción de sustancias como la adrenalina, que se disemina por toda la sangre y es percibida por receptores especiales en distintos lugares del organismo, que responden para prepararse para la acción: Es entonces cuando el corazón late más fuerte y rápido, las pequeñas arterias que irrigan la piel y los órganos menos críticos (riñones, intestinos), se contraen para disminuir la pérdida de sangre en caso de heridas y para dar prioridad al cerebro y los órganos más críticos para la acción (corazón, pulmones, músculos). Los sentidos se agudizan y la mente aumenta el estado de alerta.

El estrés, en condiciones apropiadas es bueno para nosotros, como por ejemplo: si estamos en medio de un incendio, nos ataca una fiera, o un vehículo está a punto de atropellarnos, porque los cambios provocados por el estrés resultan muy convenientes, ya que nos preparan de manera instantánea para responder oportunamente y poner nuestra vida a salvo. Muchas personas en medio de situaciones de peligro desarrollan fuerza insospechada, saltan grandes obstáculos o realizan maniobras prodigiosas.

Efectos del estrés en nuestra vida

El estrés que, en situaciones apropiadas puede salvarnos la vida, se convierte en un enemigo mortal cuando se extiende en el tiempo. Para muchos, las condiciones de hacinamiento, las presiones económicas, la sobrecarga de trabajo, el ambiente competitivo, etc., son circunstancias que se perciben inconscientemente como amenazas. Esto les lleva a reaccionar a la defensiva, tornándose irritables y sufriendo consecuencias nocivas sobre todo el organismo pues eleva la presión sanguínea (hipertensión arterial), nos hace susceptibles a los resfriados, trastornos respiratorios, aumenta el riesgo de los problemas de los trastornos cardiacos, diabetes, asma, colitis y cáncer. gastritis y úlceras en el estómago y el intestino, disminución de la función renal, problemas del sueño, alteraciones del apetito, agotamiento, entre otros.

Veamos por ejemplo, el efecto del estrés en el trabajo “Dicen los estudios norteamericanos que un 13% de los directivos padece trastornos emocionales graves debidos al trabajo; y mientras en Estados Unidos se pierden diez millones de horas de trabajo por huelgas, se pierden cuarenta millones por estrés y otras alteraciones similares. ¿Cómo es posible?” Carlos Moreda de Lecea

Por otra parte, el efecto del estrés en el matrimonio y en la familia “Cada vez es más frecuente que las familias ya ni se vean, ni se hablen, ni convivan, pues nadie tiene ni tiempo, ni ganas de hacerlo. Todos y cada uno están en sus ocupaciones y si no, tratando de descansar unos momentos antes de enrolarse nuevamente en alguna otra actividad.

¿Qué hacer frente al estrés?

Es más fácil es detectarlo, el problema es que se deteriora toda nuestra vida poco a poco, podríamos decir que es una muerte lenta, casi imperceptible no por sus efectos sino por sus causas.

Ahora bien, no existe una fórmula sencilla e infalible que pueda “curar” el estrés. Se requieren acciones diversas que permitan reducir las situaciones de sobrecarga.

Algunos huyen lejos de una situación estresante, otros pelean por cualquier cosa pequeña, cuando estos signos ocurren necesitas descansar, retirarte, relajarte. Pregúntate a ti mismo ¿cuál es la causa del estrés? ¿vale la pena realmente excitarme tanto?…la mayoría de las veces no lo vale, no debes tener miedo en tomar decisiones, hay que actuar y enfrentar el estrés.

El ejercicio habitual es especialmente útil, pues proporciona una forma de escape para la agresividad y la tensión, mejora el funcionamiento cardiovascular y genera un estado placentero de relajación después de cada práctica.

La relajación es conveniente para aliviar el estado de tensión muscular que ocurre inconscientemente durante el estrés. Los músculos, especialmente cervicales(de la nuca) y lumbares (de la cintura), se contraen en forma prolongada y generan dolor. Este dolor produce incomodidad y dificulta el desempeño de las tareas, generando más estrés.

También se aconsejan terapias de aprendizaje para el autocontrol de conductas especificas que permitan modificar el medio ambiente o para que facilite la aparición de conductas deseadas por ejemplo dejar de fumar; practicar deportes no agresivos; abstinencia de alcohol, tabaco, drogas; control mental cambiando los pensamientos negativos por positivos; entre otros.

12 consejos prácticos para hacer frente al estrés:

1. Sé realista en lo que puedes y no puedes hacer, las metas ambiciosas son causas frecuentes de estrés.

2. Consigue reposo adecuado, establezca una hora regular para dormir.

3. Evita apurarte y preocuparte.

4. Controla tus emociones, decide si las circunstancias valen la pena para angustiarse.

5. No recurras al alcohol, a drogas o la automedicación.

6. No mantengas los sentimientos dentro de ti mismo, identifica los errores y conversa con algún amigo.

7. Toma decisiones no aplaces lo que tienes que hacer o decir.

8. Trata de seguir rutinas, evita la desorganización

9. Desarrolla un sentido del humor cuando las cosas no vayan bien

10. Cuando te sientas apurado, emplea una técnica de relajación como respirar profundo, detenerte un momento y mirar al cielo, etc.

11. Come comidas bien balanceadas y busca dormir tus 8 horas diarias.

12. Tómate un tiempo para ti y haz algo hermoso que te guste como salir a caminar, hablarle por teléfono a una persona querida, de vez en cuando ir al cine o a cenar con amigos, etc.

Abandonarse en los brazos de Dios

El hombre es un ser vivencialmente perfectible e inacabado, con un deseo incontenible de desarrollo. Como ser incompleto y en proyecto, es consciente de que en él reside el deseo-tensión de ser más, de llevar a plenitud sus capacidades personales y desarrollar lo más y mejor posible su ser.

Este deseo de mejora y de alcanzar la mayor perfección dentro de su imperfección humana, muchas veces le lleva a un estado de tensión en el que por las circunstancias cotidianas en la casa, en la escuela, en el trabajo, con la familia y amigos se vuelve dañino y va poco a poco acabando con la vida propia, afectándonos de una manera terrible y no solo a nosotros sino a los que nos rodean; convirtiendo y transformando nuestro vivir en un difícil camino que recorrer, llenos de angustia y caras largas.

Hemos visto ya algunas posibles soluciones como terapias, ejercicio físico, autocontrol y otras. Sin embargo, no podemos dejar de lado lo más importante, pues la respuesta cristiana o la solución cristiana ante el estrés es la esperanza y el abandono en las manos de Aquel que ante todas las circunstancias de vida, está con nosotros. Dios Nuestro Señor nos acompaña, El nos conoce, sabe quienes somos, a dónde vamos, nuestros alcances y limitaciones, El nos dio y nos da la vida a cada instante como un regalo no para sufrirlo como cuando vivimos en estrés, sino para llenarlo de amor y felicidad en el diario vivir con las tareas y problemas propios de la cotidianidad.

La clave es el “Abandono en las manos del Padre”. Problemas siempre habrá, nunca faltará tráfico, horas extra, pendientes, cambios de última hora, disgustos, imprevistos, situaciones desconocidas, enfermedades, separaciones, etc. Lo verdaderamente importante es la actitud y lo que hacemos nosotros frente a estas situaciones difíciles; humanamente habrá que poner los medios necesarios para solucionar las cosas, pero nunca olvidar que el Padre nos ama y que su amor es infinito, El todo lo ve, todo lo sabe, todo lo puede y como Nuestro Padre amoroso nunca nos abandonará; por lo que podemos concluir que la presencia de aquel estrés que va acabando con nuestra alegría, nuestras sonrisas, nuestro optimismo, nuestro equilibrio es falta de esperanza y confianza en Dios. No olvidemos que no lo podemos todo, que precisamente somos seres imperfectos llamados a la perfección, recordemos que en el camino de la vida no estamos solos y que “Jesús pide un abandono filial en la providencia del Padre celestial que cuida de las más pequeñas necesidades de sus hijos: “No andéis, pues, preocupados diciendo: ¿qué vamos a comer?, ¿qué vamos a beber?… Ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso. Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura”(Mt 6,31-33).”, CIC, no 305.

Tenemos que tener cuidado ya que “Los hombres de hoy día viven hacia afuera, olvidando la vida interior», como afirma el eminente psicólogo español José Luis Pinillos. Es imprescindible la reflexión serena de la mente, la mirada limpia y profunda que escudriñe nuestros afectos, sentimientos y actitudes, a fin de llevar la paz y el equilibrio a nuestro espíritu, proyectando nuestra existencia desde la autenticidad del más puro y noble entendimiento con nosotros mismos. La forma de ver tanto la propia realidad como la realidad de los demás dependerá de la guía interior, que sirva de punto de referencia a nuestras conductas. Y además no quedarnos ahí, confiando en nuestras fuerzas pues “Cristo nos invita al ABANDONO filial en la providencia de nuestro Padre celestial y el apóstol san Pedro insiste: “Confiadle todas vuestras preocupaciones pues él cuida de vosotros” [1Pe 5 7 .]” 322.

¿Le han regalado un móvil por las Fiestas?


Si estrena móvil (celular) esta Navidad, el teléfono que ya no usa puede servir para mejorar las condiciones de vida de las personas más vulnerables. Según informa la Fundación Entreculturas, se sigue llevando a cabo –junto a la Cruz Roja Española–, la campaña “Dona tu móvil”. En el último año de la campaña se recogieron 80.813 unidades en desuso.
Esta loable iniciativa permite que los móviles que ya no se usan, generen ingresos destinados a proyectos de medio ambiente, educación y desarrollo entre las poblaciones más desfavorecidas. Al mismo tiempo, se colabora con el cuidado del medioambiente mediante la reutilización y el reciclado de los móviles.

¿Y qué se hace con su teléfono?

Si es muy antiguo, la empresa Eurekamóvil lo reciclará según la normativa en materia de medio ambiente y tratamiento de residuos electrónicos, contribuyendo así al cuidado del planeta. Si todavía se puede usar o es reparable, se recuperará para reutilizarlo, y esto permite contribuir económicamente a los proyectos de medio ambiente, educación y desarrollo de Entreculturas y la Cruz Roja.

Los fondos recaudados se utilizan para financiar, en el caso de Entreculturas, proyectos de escolarización de niños y niñas en América Latina y África. Por su parte, la Cruz Roja Española los destina a proyectos de sensibilización en materia de medioambiente, destinados especialmente a personas mayores, otorgando pautas concretas que promuevan el envejecimiento saludable mediante la dedicación de su tiempo a actividades medioambientales y de participación.

Empresas españolas como Correos, Banco Popular, Adif, Caja Sol, Supermercados Día, Mapfre, Ford, Euskaltel, BBVA, El Corte Inglés, Alimerka, Darty, Accenture, Bankinter o IBM, entre otras, así como numerosas entidades y particulares, están haciendo posible que esta campaña siga funcionando año tras año, con un total de 753.761 móviles recogidos desde el inicio de la campañaen el año 2004 (lo que se ha traducido en 1.245.029 euros destinados a proyectos sociales), y 80.813 móviles recogidos en 2012 (con los que se han obtenido 82.288 euros para el mismo fin).

Los organizadores invitan así para la nueva Campaña anual: ¡Por una Navidad solidaria, pon tu móvil donde más se necesita!

Para mayor información sobre cómo donar su móvil:www.donatumovil.org

 

Elige sabiamente tus reacciones


Publicado en web el 25 de Octubre, 2012

Lic. Lupita:
Tengo 7 años de casado y dos hijos de 7 y 5 años, pero el carácter de mi esposa es muy explosivo y nos la pasamos discutiendo. Tengo recuerdos muy tristes de ver los pleitos de mis padres, y prefiero vivir solo a repetir estas escenas con mis propios hijos ahora. Ella es tan grosera y difícil, que a veces me dan ganas de darle unos buenos “ch..@*!”; pero, antes de llegar a eso, pienso que sería mejor separarnos.

Adolfo J.

Estimado en Cristo, Adolfo:
7488677-empresario-afligido-con-la-ayuda-de-la-banda-en-su-boca-aislado-en-blancoEn verdad me alegra que te tomes el tiempo de consultar si lo que has pensado es lo mejor. Creo que el hecho de recordar el ambiente de guerra en tu hogar cuando eras pequeño te hace temer que ese patrón conductual se repita irremediablemente.
Uno de los fines del matrimonio es la ayuda mutua. Es decir, que nos hemos casado para superarnos juntos. Cada uno ayudará al otro en donde tenga alguna debilidad. Tú quieres que tu esposa cambie su mal carácter, y no has sabido ayudarla; tal vez haz hecho lo contrario, y ahora se encuentran encerrados en un círculo vicioso. Tú puedes influir en ella de tres formas:
a) Imponiéndote. b) Modelando lo que quieres. c) Provocando que ella internalice los valores que la harán mejor persona como mujer, como esposa y madre.
La primera forma vamos a descartarla, pues sus resultados, aunque son aparentemente inmediatos, generan resentimientos y venganza. Es un método reprobado. La segunda forma requiere esfuerzo, autodominio y capacidad para elegir tus reacciones. Tú cambias para bien, y ella modifica su relación contigo.
La tercera es la mejor, en el sentido de que la otra persona actuará en base a sus verdaderas convicciones. Sabemos que nadie aspira a lo que no conoce, y por ello es necesario prepararse. Motívala a asistir a un Curso de Iglesia, en donde se hable de desarrollo humano, emocional y espiritual.
Me parece que no eres un cobarde. Sólo los cobardes son capaces de golpear a una mujer. Tirar la toalla y decir que te vas, es una solución práctica, pero engañosa. Con ello, no sólo te perjudicarás, sino que lastimarás a tus hijos. Tampoco debes quedarte a seguir igual. Tu familia te necesita; decídete a dar el primer paso hacia un ambiente de paz.
Te comparto esta reflexión que circula en Internet, comentada por varios autores:

El dueño de una empresa gritó al administrador porque estaba enojado en ese momento. El administrador llegó a su casa y gritó a su esposa, acusándola de gastar demasiado. Su esposa gritó a la empleada porque rompió un plato. La empleada dio una patada al perro porque la hizo tropezar. El perro salió corriendo y mordió a una señora que pasaba por la banqueta. Esa señora fue al hospital y gritó al joven médico porque le dolió la vacuna al serle aplicada. El médico llegó a su casa y gritó a su madre porque la comida no era de su agrado. Su madre le acarició sus cabellos, diciéndole: “Hijo querido, prometo que mañana haré tu comida favorita. Tú trabajas mucho, estás cansado y precisas una buena noche de sueño. Voy a cambiar las sábanas de tu cama por otras bien limpias, para que puedas descansar. Mañana te sentirás mejor”. Bendijo a su hijo y abandonó la habitación. En ese momento, se interrumpió el círculo del odio porque chocó con la tolerancia, la dulzura, el perdón y el amor.

Lupita Venegas

¿cómo rezar cuando salgo de casa o viaje?


Autor: P Evaristo Sada LC | Fuente: http://www.la-oracion.com
Ante la inseguridad ¿cómo rezar cuando salgo de casa o viaje?
Llevarse a Dios a la calle, dirigirle una mirada, una sonrisa o una palabra, es buena manera de sentirse seguro por el camino.
Ante la inseguridad ¿cómo rezar cuando salgo de casa o viaje?

Nos sentimos inseguros con tanta violencia y peligros que hay en las calles. En el hogar estamos bien, pero salir de casa o de viaje puede provocar aprensión a uno mismo o a los seres queridos. Yo ya sufrí un atraco en Nápoles y no es nada agradable…. Por eso hoy los familiares están en contacto permanente, enviándose continuos mensajes de texto o haciendo una llamada rápida sólo para decir: “ya llegué”, “estoy atorado en el tráfico”, “ya estoy en el avión, te llamo al aterrizar”, “todo bien, te quiero”. Más y más a la gente le gusta estar conectada, en contacto continuo.

Las dos cosas (la inseguridad y el contacto continuo) pueden ayudar a mejorar la vida de oración, sea en la rutina diaria y especialmente cuando estamos de viaje o de camino.

1. La inseguridad puede convertirse en fuente de seguridad.

Los seres humanos somos de por sí vulnerables, nadie las tiene todas consigo; Todopoderoso sólo Dios. Esta debilidad interna, estructural, que además está sometida a tantas amenazas externas mientras vamos por el camino de la vida, puede convertirse en una fortaleza. Dios le dijo a San Pablo: Te basta mi gracia, mi fuerza se manifiesta en la debilidad (2 Cor. 12,7)

Dios, que nos conoce mejor que nadie, nos compara a las ovejas. Las ovejas están siempre expuestas a extraviarse, al ataque del lobo, a la amenaza de los ladrones. Requieren la presencia continua del pastor. Y Dios quiere ser nuestro Pastor mientras vamos de camino. En el Salmo 22(23) tenemos una excelente descripción de la existencia humana y creo yo que es la mejor oración del viajero. Me refiero tanto al viaje de la vida, a nuestra peregrinación terrena, como a cualquier viaje o salida de casa. Creo que es una de esas oraciones que todos deberíamos saber de memoria y, sobre todo, poner todo el corazón a la hora de decirla:

El Señor es mi pastor, nada me falta.
En prados de hierba fresca me hace reposar,
me conduce junto a fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas.

Me guía por el camino justo,
haciendo honor a su Nombre.
Aunque pase por un valle tenebroso,
ningún mal temeré,
porque Tú estás conmigo.

Tu vara y tu cayado me dan seguridad.
Me preparas un banquete
en frente de mis enemigos,
perfumas con ungento mi cabeza
y mi copa rebosa.

Tu amor y tu bondad me acompañan
todos los días de mi vida;
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término.

2. El hábito del contacto continuo (text messaging) puede practicarse también con Dios

El text messaging y el tweeting están de moda: mensajes cortos para entrar en contacto. Eso que hacemos entre nosotros, es lo que siempre se nos ha recomendado hacer con Dios en cualquier momento o circunstancia (jaculatorias). Una jaculatoria es como un tweet lanzado al cielo.

Jesucristo lo hacía con su Padre:

– “Padre, te doy gracias por hacerme escuchado. Ya sabía yo que tú siempre me escuchas” (Jn 11,41)
– “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen” (Lc 23,34)
– “Te doy gracias, Padre, porque has escondido estas cosas a los sabios y las has revelado a la gente sencilla” (Mt 11,25)
– “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” (Mt 27,46)

Llevarse a Dios al trabajo, a la universidad y al supermercado, dirigirle una mirada, una sonrisa o una palabra, es buena manera de sentirse seguro por el camino y de afrontar el típico conflicto del activismo. Dios está en todas partes, lo llevamos dentro de nosotros; no está confinado a los muros de las Iglesias.

Dios está vivo, nos mira siempre, es nuestro Padre, y le gusta que sus hijos nos acordemos de Él, le demos una llamada, simplemente para decirle: “Gracias”, “Te quiero”, “Ayúdame”, “Protégelo”, “Ilumíname”, “Dame paciencia”, “No puedo más, dame fuerza”, “Bendito seas”, etc.

Al salir de casa, apenas cerrar la puerta, sentarse en el coche o mientras se espera el metro o el autobús, se puede rezar una oración espontánea para pedir a Jesucristo que nos cuide en el camino. Algo así:

Buen Pastor, salgo de (casa) viaje, acompáñame, ven conmigo.
Tú eres el Camino, llévame a mi destino.
Tú eres la Vida, que vuelva a casa sano y salvo.
En tus manos dejo a mis seres queridos, cuídalos, son tus hijos.
Saber que estamos bajo tu mirada es fuente de paz y confianza.
Que en todo momento sea testimonio de vida cristiana.
Amén.

También puede rezarse la oración al Ángel de la guarda. Recuerdo un día en que al salir de la estación de autobuses hice la señal de la cruz y un momento de oración; la persona que llevaba al lado me dijo: A mí también me gusta rezar al comenzar un viaje, pero no sé qué rezar y sólo hago la señal de la cruz. Le sugerí rezar esta oración al Ángel de la guarda:

Ángel del Señor, que eres mi custodio, puesto que la Providencia soberana me encomendó a ti, ilumíname, guárdame, rígeme y gobiérname en este día, amén. 

Este artículo se puede reproducir sin fines comerciales y citando siempre la fuente http://www.la-oracion

En vacaciones…la vida interior… ¿qué?


Autor: Ma. Esther De Ariño | Fuente: Catholic.net
En vacaciones…la vida interior… ¿qué?
No olvidemos, porque estamos de vacaciones, todo el esfuerzo que hicimos para mejorar día con día cuando estábamos en tiempo de trabajo
En vacaciones...la vida interior... ¿qué?

Sería interesante preguntarnos si la vida interior puede o debe tener vacaciones.

Primero partiremos de lo que significa o encierra la palabra: vacación.

Vacación es la suspensión del trabajo o del estudio durante algún tiempo y este tiempo de asueto, descanso y recreo que siempre ha sido sumamente necesario para el hombre, lo es mucho más para el hombre de nuestros días. Y al decir el hombre nos referimos también a la mujer y a los pequeños y grandes estudiantes que llevan un tiempo largo y sostenido en sus quehaceres y trabajos.

El periodo de vacaciones es muy saludable para la mente y para el cuerpo pues la rutina y el esfuerzo de la vida diaria pueden llegar a sumirnos en el estrés y por lo tanto al menor rendimiento de nuestras capacidades. Todo esto lo sabemos y está muy bien hasta ahí, pero.. ¿y la vida interior… el espíritu?

Decididamente es otra parte de la que sabemos se compone el hombre y no puede entrar en vacaciones. El enemigo acecha, siempre está alerta… él no tiene vacaciones.

Darle vacaciones a nuestra vida interior sería empezar a perder terreno en la batalla del bien contra el mal.

Nuestro espíritu se nutre de la oración, de la meditación, de la cercanía de los Sacramentos y de la presencia de Dios.

Estamos de acuerdo que el cambio en nuestro modo de vivir por vacaciones hará un poco distinto lo habitual pero hemos de procurar dar en todo momento un lugar preponderante a esta parte íntima de nuestro ser.

Hemos de acrecentar el deseo de orar, de elevar nuestra alma al Creador al contemplar una puesta de sol, quizá el mar, quizá la montaña. ¿Quién no puede encontrar, si quiere, un momento para darle gracias a Dios por el lindo día de campo, de viaje, de museos, de alegre diversión, de descanso, de encuentro con amigos o familiares distantes y pedirle nos siga bendiciendo y aumentando nuestra fe, en el siguiente día?

¿Quién no puede, si se lo propone, cumplir con el precepto de la Misa los domingos y tratar de buscar la palabra adecuada, la semilla buena, dejada caer como al azar, para que más tarde germine en el alma de quien tuvimos la ocasión de tratar en un viaje, o en una reunión?

Las vacaciones de nuestro espíritu son un mayor acercamiento a Dios. Ahí se robustece, ahí cobra mayor vigor.

No olvidemos, porque estamos de vacaciones, todo el esfuerzo que hicimos para mejorar día con día cuando estábamos en tiempo de trabajo, por el contrario, empeñemos en obtener, donde quiera que estemos, un mejoramiento y superación en nuestra vida interior y el recuerdo de, que por donde pasamos, intentamos dejar una huella de luz para los demás.

Apariciones religiosas y señales de fe


fuente: semanario.com.mx

Publicado en web el 2 de Agosto, 2012

La Revelación pública es una sola
Prudencia y discernimiento, en caso

Imágenes de la Virgen de Guadalupe en árboles; rostros de Santos en panecillos; mensajes, locuciones, apariciones y otros fenómenos, llaman la atención de mucha gente que, dado el ritmo acelerado de vida y los problemas de la Sociedad, buscan algo “espiritual” en qué creer.

 

Mónica Livier Alcalá Gómez

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Es importante señalar, antes que nada, que la Revelación, con mayúscula, es una sola, y está contenida en las Sagradas Escrituras. Comprende todo el período en que Dios se manifestó a su Pueblo de Israel hasta la venida de Jesús y la muerte del último de los Apóstoles. Fue la Iglesia la que, por inspiración del Espíritu Santo, compiló los Libros bajo el criterio de su propia Tradición y de algunas reglas que después dieron origen a la Biblia.
Con todo, en el transcurso de la Historia, Dios, la Virgen María o algunos Santos se han revelado (así, con minúscula) a diferentes personas, en un contexto social específico, bajo circunstancias determinadas, para dar un mensaje no que complete la Revelación pública hecha por Dios, sino que ayude a los hombres a volver a Dios, sobre todo en momentos históricos de grandes crisis.
Esto lo refiere el propio Catecismo de la Iglesia Católica en su Número 67:
“Ayudar a los fieles a distinguir bien la Palabra de Dios, de las revelaciones privadas, cuya función no es la de ‘completar’ la Revelación definitiva de Cristo, sino la de ayudar a vivirla más plenamente en una cierta época de la Historia”.
El criterio de verdad de una revelación privada, como señalaba el Cardenal William Levada, anterior Prefectode la Congregación para la Doctrina de la Fe, será su orientación con respecto a Cristo: “Cuando nos aleja de Él, entonces no procede, ciertamente, del Espíritu Santo”.

Sólo una Revelación para nuestra salvación

“En la Iglesia, la palabra ‘revelación’, significa ‘recorrer un velo’; esto es, descubrir algo oculto. La Iglesia Católica, por tanto, se guía siempre por la Revelación pública que ha hecho Dios a través de la Biblia, la Tradición y el Magisterio”, afirmó Monseñor José Guadalupe Ramiro Valdés Sánchez, Vicario General de la Arquidiócesis de Guadalajara, en entrevista para Semanario.
“La fuente de la Revelación es la Palabra de Dios, manifestada por escrito en autores inspirados o en el Magisterio de la Iglesia, que ratifica los Libros que pertenecen a esta Revelación pública. Así pues, los Libros de la Biblia están autorizados por el reconocimiento que la Iglesia, en su Magisterio, ha expresado”, asentó el también Canónigo y Párroco del Sagrario Metropolitano.
De hecho, la Revelación, en un principio, se transmitió de forma verbal; la predicación de Cristo fue de viva voz a las multitudes, y algunos Apóstoles que la escucharon, transcribieron las palabras de Jesús en el Evangelio: “La Revelación pública de Dios en la Iglesia termina con el Libro del Apocalipsis, escrito por el Apóstol y Evangelista San Juan”.

Las verdaderas revelaciones privadas

Con todo, prosiguió el Vicario General, existen las revelaciones privadas de algunas personas que dicen haber recibido un mensaje o inspiración de Dios para que sea transmitido: “La Revelación pública merece nuestra completa adhesión; las revelaciones privadas, por el contrario, no son necesarias para nuestra salvación, pero pueden aprovechar para nuestra salud espiritual”.
El Vaticano, por medio de la Congregación para la Doctrina de la Fe, ha emitido un Documento para normar criterios acerca de estas revelaciones privadas que, hoy en día, parecen ser tan constantes: “Estas revelaciones pueden atenderse y recibirse si son acordes y congruentes con la Revelación, pues Dios ya habló lo que era necesario para nuestra salvación. Ya no hay necesidad de preguntarle más a Él, pues contestaría que ya nos ha revelado todo en su Hijo, que es la Palabra Eterna del Padre”.
También resulta obligado y conveniente analizar si las personas que se dicen inspiradas realmente lo son o tienen alguna mala condición de salud mental o física, pues es fácil que alguien se ilusione y comience a expresar cosas que no son reales: “Puede la persona sentir que son verdaderas, pero en realidad no son objetivas”.
Las revelaciones o apariciones de la Santísima Virgen que ya están sancionadas y aprobadas por la Iglesia, como en el caso de Santa María de Guadalupe en El Tepeyac, las de Lourdes en Francia o de Fátima en Portugal, pueden ayudar al cristiano a mejorar su vida de fe, mas no tienen el valor de aquello que está expresado en la Biblia, en la Tradición Apostólica y en el Magisterio de la Iglesia, dejó en claro el entrevistado.

Dios sigue hablando

Monseñor Ramiro Valdés aseguró que Dios sigue hablando hoy en día a cada persona: “Si yo, escuchando o leyendo un pasaje de la Escritura, o meditando lecturas de correcta doctrina, siento que Dios me da un mensaje para mi vida, es una revelación de Dios para mí, para mejorar mi entorno o mi persona. Muchos Santos, de hecho, al escuchar la lectura del Evangelio, han sentido que aquello va dirigido a ellos, pues podría responder a una preocupación o pensamiento que tuvieran en ese momento”.
Admitió que no es fácil la investigación ni la autorización de revelaciones o apariciones privadas como tales: “Hemos llegado a una situación de duda, de inseguridad, que tenemos la necesidad de creer. A veces se le da más importancia a que en el puente de cierto camino ‘se dibujó’ una Virgen de Guadalupe, que a la Palabra de Dios. Eso es lo que demerita estas supuestas apariciones”.

Lo confiable y lo no tan confiable

Actualmente, en la Arquidiócesis de Guadalajara, apariciones, revelaciones, mensajes, que merezcan una aprobación segura y cierta, no existen; no hay ningún hecho que sea comprobable como una auténtica revelación privada o aparición de la Virgen o de algún Santo: “A veces, hay personas que se hacen la ilusión de que un día la Virgen les platica algo; otro día, es la Santísima Trinidad; otro, San Judas Tadeo, etc.; las hay, pero ello no es confiable”.
Con todo, el Canónigo Valdés Sánchez no duda de que determinadas devociones y escritos que pueden los fieles tener en sus manos sean honestos, aunque algunos se encuentran todavía pendientes de aprobación completa por parte del Vaticano; verbigracia, los escritos y mensajes de Luisa Picarreta y los Grupos de la Divina Voluntad o los de María Valtorta, que se han extendido por muchos Grupos y Asociaciones eclesiales.
No obstante, Semanario ha comprobado, por su cuenta, que ninguno de estos documentos ha sido totalmente aprobado por la Iglesia. De hecho, en el año 2003, la Arquidiócesis de Trani, lugar donde Luisa Picarreta vivió y murió, y a cuyo Arzobispo encomendó sus escritos la Congregación para la Doctrina de la Fe, concluyó, después de exhaustiva investigación, que tales escritos contienen material difícil, y que muchos de ellos incluso han sido mal interpretados por sus propios seguidores, lo que ha creado escándalo entre muchos fieles católicos, que atribuyen estos errores a la hoy Sierva de Dios.
Aun así, para algunos doctos teólogos, sus escritos sí contienen material que podría considerarse erróneo en la Doctrina, por lo que, aunque su Causa de Beatificación sigue abierta y está permitido pedir su intercesión y reconocer sus virtudes, los grupos de oración y promoción de sus escritos deben estar regulados siempre por el Ordinario (Obispo) del lugar, el cual proveerá un Asesor Diocesano para tales efectos, como de hecho ocurre en nuestra Arquidiócesis.
En cuanto a otras devociones más populares, como las supuestas apariciones de Medjugorje, todavía no tienen la aprobación de los Obispos de esa región ni del Papa. Tampoco se consideran válidas ni auténticas otras, como la de Nuestra Señora del Rosario del Pozo, alertó el señor Cura Valdés.

El discernimiento corresponde al fiel cristiano

Dado que la Iglesia Diocesana no puede, por prudencia y cantidad de casos, pronunciarse acerca de todas las revelaciones, apariciones, locuciones y mensajes, un fiel cristiano está moralmente obligado a allegarse una herramienta básica para discernir si aquello tiene o no origen divino. Monseñor Ramiro sugirió que, cuando una persona reciba información de alguien que asegure haber experimentado alguno de estos fenómenos sobrenaturales, se cerciore primero de si aquello tiene ya, al menos, la revisión de la Iglesia y, en caso de algún mensaje, si éste cuenta con un Imprimatur, una censura que afirme que aquello no está en contra de la fe: “Mientras no tenga de su Iglesia Diocesana o de la Iglesia Universal un visto bueno aprobatorio, no hay que darle más confianza de la que se merece”.
Además, claramente en algunos casos, puede notarse que esto ha sido provocado para obtener algún beneficio, incluso económico, por lo que dicho aspecto podría ser otra clave de discernimiento.
También, muchas personas pueden defender que aquella aparición o supuesta revelación ha acercado muchas almas a Dios, por más que vaya en franca desobediencia a la Iglesia. Al respecto, resulta obvio que, si están rechazando lo que Cristo estableció, ya van por mal camino: “No hay que emplear medios malos para fines buenos.
“Nuestro Señor Jesucristo, en su Evangelio, es la máxima Revelación de la Verdad, del Amor de Dios y de nuestra Salvación. Si ya tenemos los medios seguros para encaminarnos a Dios, entonces no tenemos por qué buscar nada fuera de este camino señalado por Cristo, pues Él aseguró que, quien lo sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”. (Cfr. Jn 8,12).

No todo el que dice recibir revelaciones sobrenaturales las recibe realmente, ni todos los mensajes que se anuncian vienen necesariamente de Dios; muchos son producto de la imaginación de tales personas. Por eso hay que “discernir”; es decir, distinguir entre las que son auténticas y las que no lo son.

La tarea de discernir correctamente le corresponde a los fieles (guiados por el Magisterio de la Iglesia). Por lo tanto, no debe esperarse que sobre cada mensaje que circula se pronuncie oficialmente la Jerarquía de la Iglesia, sino que son los laicos quienes deben aprender a diferenciar lo verdadero de lo falso.

Una revelación privada nunca puede contradecir a la Biblia; es decir, a la Revelación pública.

Si algún mensaje de la Virgen, de los Santos o de quien fuere, contradice lo que enseña la Biblia, no puede jamás venir de Dios, porque Dios no puede contradecirse.

 

Normas sobre el modo de proceder en el discernimiento de presuntas apariciones y revelaciones

Hoy, más que en épocas anteriores, debido al auge de los Medios de Comunicación, sobre todo de la Internet, las noticias sobre apariciones se difunden con mayor facilidad y rapidez entre los fieles. Además, la oportunidad de viajar de un sitio a otro favorece que las peregrinaciones a lugares considerados “santos” sean más frecuentes. Así, la Autoridad Eclesiástica se ve precisada a discernir con mayor prontitud estos supuestos hechos sobrenaturales.
Por otra parte, la mentalidad actual exige un mayor rigor científico en estas investigaciones, por lo que es muy difícil emitir con celeridad los juicios con los que en el pasado se concluían las investigaciones sobre estas cuestiones.
Por tales razones, los Padres de la Congregación para la Doctrina de la Fe estimaron que debe ser seguida en esta materia la siguiente práctica: Cuando se tenga certeza de los hechos relativos a una presunta aparición o revelación, le corresponde, por oficio, a la Autoridad eclesiástica:
*Juzgar sobre el hecho según criterios positivos y negativos (que se enuncian a continuación).
*En caso de resultar favorable, permitir algunas manifestaciones públicas de culto o devoción y seguir vigilándolas con toda prudencia.
*Finalmente, a la luz del tiempo transcurrido y de la experiencia adquirida, si fuera el caso, emitir un juicio sobre la verdad y sobre el carácter sobrenatural del hecho.

Los criterios para juzgar, al menos con probabilidad, el carácter de presuntas apariciones o revelaciones, son:

Criterios Positivos:
*La certeza moral o siquiera una gran probabilidad acerca de la existencia del hecho, adquirida gracias a una investigación rigurosa.
*Circunstancias particulares relacionadas con la existencia y la naturaleza del hecho; es decir: Cualidades personales del o de los sujetos. Principalmente, equilibrio psíquico, honestidad, rectitud de vida, sinceridad y docilidad hacia la Autoridad Eclesiástica; capacidad para retornar a un régimen normal de fe, etc.
*Por lo que se refiere a la revelación, doctrina teológica y espiritual libre de error.
*Sana devoción y frutos espirituales abundantes y constantes (espíritu de oración, conversiones, testimonios de caridad, etc.).

Criterios negativos:
*Error manifiesto acerca del hecho.
*Errores doctrinales que se atribuyen al mismo Dios, a la Santísima Virgen María o a algún Santo, teniendo en cuenta, sin embargo, que el sujeto haya añadido -aun de modo inconsciente- elementos meramente humanos e incluso algún error de orden natural, a una verdadera revelación sobrenatural.
*Afán evidente de lucro, vinculado al mismo hecho.
*Actos gravemente inmorales cometidos por el sujeto o sus seguidores durante el hecho o con ocasión del mismo.
*Enfermedades psíquicas o tendencias psicópatas presentes en el sujeto, que hayan influido ciertamente en el presunto hecho sobrenatural; psicosis o histeria colectiva, u otras cosas de este género.

 

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Documentos iluminadores:

 

– Exhortación Apostólica Postsinodal Verbum Domini.
– Documento sobre la Divina Revelación, del Concilio Vaticano II.
– Normas sobre el modo de proceder en el discernimiento de presuntas apariciones y revelaciones, de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

 

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Niñas españolas de la región de Garabandal quienes aseguraron que, tanto San Miguel Arcángel como la Virgen María, les revelaron algunos mensajes a partir del 18 de junio de 1961. Dichas apariciones no han sido sancionadas ni aceptadas por la Iglesia Católica.

 

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Para la Salvación basta con la Revelación, tal como lo propone Nuestra Santa Madre Iglesia. No hay obligación alguna de creer u observar nada que en ella no esté contenido. Sin embargo, hay cosas pertenecientes a la religión que, sin ser esenciales, son útiles y recomendables para la vida espiritual, aunque no pertenezcan al ámbito de la Revelación pública y oficial, y es bueno difundirlas. Entre ellas, figuran las revelaciones privadas, que constituyen el género al que pertenecen las apariciones.

 

Sobre el modo de conducirse, de la Autoridad Eclesiástica

 

virgen-2El mismo Documento emitido por la Congregación para la Doctrina de la Fe da luces sobre el modo de proceder de la Autoridad en los casos de revelaciones y apariciones:
Con ocasión del presunto hecho sobrenatural, incumbe a la Autoridad Eclesiástica el grave deber de informarse y de vigilar con diligencia.
Teniendo en cuenta los criterios mencionados (Normas sobre el modo de proceder en el discernimiento de presuntas apariciones y revelaciones), la Autoridad Eclesiástica competente puede permitir o promover algunas formas de culto o devoción cuando los fieles lo soliciten legítimamente (encontrándose con los Pastores, y no movidos por un espíritu sectario).
027En razón de su oficio doctrinal y pastoral, la Autoridad puede intervenir motu proprio e incluso debe hacerlo en circunstancias graves; por ejemplo, corregir o prevenir abusos en el ejercicio del culto, para condenar doctrinar erróneas, evitar el peligro del falso misticismo o inconvenientes…
En los casos dudosos, que no amenacen en modo alguno el bien de la Iglesia, la Autoridad debe abstenerse de todo juicio o actuación directa (puede suceder que, pasado un tiempo, se olvide el hecho presuntamente sobrenatural); sin embargo, no abstenerse de vigilar que, si fuera necesario, pueda intervenirse pronto y prudentemente.

Sobre la Autoridad competente para intervenir:

*El deber de vigilar o intervenir compete, en primer lugar, al Ordinario del lugar.
*La Conferencia Episcopal, Regional o Nacional, puede intervenir en los siguientes casos:
*Cuando el Ordinario de la Diócesis, después de haber realizado lo que le compete, recurre a ella para discernir con mayor seguridad sobre la cuestión.
*Cuando la cuestión ha trascendido ya el ámbito nacional o regional, contando siempre con el consenso del Ordinario del lugar.
*La Sede Apostólica puede intervenir a petición del mismo Ordinario o de un grupo cualificado de fieles, o también directamente, en razón de la jurisdicción universal del Sumo Pontífice