Distinguir no es discriminar


Publicado en web el 4 de julio, 2013

Distinguir no es discriminar
La Sociedad ha renunciado a la reflexión

Y es por esto que se hace urgente volver a pensar, reflexionar, cuestionar hasta qué punto pueden cambiarse y modificarse estructuras, para no llegar a construir una Sociedad sin espíritu.

Mónica Livier Alcalá Gómez

pituEl pasado 18 de abril, el Diputado perredista Enrique Velázquez presentó ante el Congreso de Jalisco una Iniciativa de Ley que, según dijo, pretende regular un estado de vida en el que se encuentran “muchas” personas, promoviendo la “Ley de Sociedades de Convivencia” para garantizar, aseveró, los derechos de personas del mismo o de distinto sexo que formen un hogar común: “El planteamiento es crear un estado civil para las personas que viven juntas, que no sería un matrimonio, pero sí una unión de convivencia que establezca ante la Ley los derechos y obligaciones derivados de la misma”.
Reiteró que su propuesta de legislar la Libre Convivencia es una iniciativa distinta a la de los “matrimonios” entre personas del mismo sexo: “No estamos pensando en matrimonio, nosotros creemos que esta iniciativa está completa y cubre el tema de igualdad, pues da la posibilidad, a distintas parejas, de elegir entre distintas figuras, no necesariamente el matrimonio. Ahorita, en este momento, el planteamiento fundamental es la Ley de Libre Convivencia, y creemos que tiene muchas ventajas para apoyar a distintos tipos de familias que existen en Jalisco”.
Hasta aquí vista, la Iniciativa pudiera parecer generosa, excepto que en el discurso mediático y en la redacción del documento mismo no está planteada la Iniciativa tal como la “vende” el Diputado del Partido de la Revolución Democrática.
A este respeto, platicó con Semanario el Doctor Rodrigo Soto Morales, Abogado, Filósofo y Catedrático en Derecho por la Universidad Panamericana.

El tema de la igualdad

La batalla jurídica está perdida: “El discurso de la igualdad es necesario, pero si se discute sólo en el ámbito jurídico, pierde su identidad, pues lo que el Derecho ha hecho desde hace siglos, es tratar de eliminar la conflictividad que existe en una comunidad política.
“En este caso, con esta Iniciativa y con las nuevas Leyes que se desea aprobar, es al contrario, pues el Derecho entra en conflicto, afirmó el Doctor Rodrigo Soto, y añadió: “El Derecho establece relaciones del hombre con la Naturaleza. Pero eso es un segundo momento; el primer momento, es la reflexión”.
En el sentido estricto, desde el Derecho, podríamos comprobar que no somos iguales: “Simplemente, usted y yo no nos parecemos; yo tengo barba; nuestro tono de voz es distinto, etc. Basta asomarse por la ventana y ver que la realidad es un conjunto complejo de diferentes seres que perduran. Por eso, el discurso de la igualdad sí es necesario, pues lo que sí es igual no es algo natural solamente, sino algo más profundo, que es lo que llamamos dignidad, que es algo que se manifiesta sólo con la relación con los demás”.

Afirmó el Académico que los homosexuales tienen un legítimo reclamo de igual dignidad, e incluso la Iglesia defiende este derecho: “Son hijos de Dios y merecen ir al Cielo”.
La verdadera pregunta ante todo esto, advirtió el entrevistado, es ver si el Estado tiene que atender los reclamos preferenciales de ciertos grupos, sin ningún tipo de mediación racional y de forma inmediata: “En este sentido, lejos de eliminar el conflicto, lo está generando. Está comprobado en la Historia de la Humanidad que ha habido Leyes inicuas e injustas. Sólo racionalizando logramos entender cuando una Ley no es justa”.

Aunque el Diputado perredista Enrique Velázquez habla (mediáticamente) de proteger a las “distintas familias”, en la “Exposición de motivos” enfatiza claramente el “derecho a la preferencia sexual” y, de hecho, solamente incluye un “consorcio de dos”, por lo que no arropa las otras situaciones familiares que supuestamente la Iniciativa contempla.

El caso de una Ley de Libre Convivencia

Si el objetivo de esta Iniciativa es presentar que unas personas con una determinada preferencia sexual puedan desplegar esta preferencia de una manera más pública y, en el fondo, sin ningún remordimiento de conciencia social, sería entonces una Ley con dedicatoria particular para una minoría; y una característica de las Leyes es que tienen que ser pensadas en la generalidad. De inicio, pues, sería una Ley con un punto de partida no justo, pues atendería a intereses de grupo, aseveró categórico el Doctor Soto.
Las minorías tienen derechos, siempre cuando sean derechos que compartan con las mayorías. Cuando se habla de derechos de minorías es cuando se descuidan los derechos básicos que las mayorías tienen y ellos no. “En este punto es cuando la cosa se pone compleja, pues cuando dicen: ‘Nosotros tenemos derecho al matrimonio’, yo les digo que el Matrimonio no es un título, es un don. Estamos hablando de una institución social que ya goza de naturaleza propia, probada a lo largo de milenios, y que sólo se constituye aportando dos distintas naturalezas, masculina y femenina, y así se ha ido sedimentando a lo largo de los siglos. Tiene un peso específico social y político propio -el Estado no hizo al Matrimonio-. Es este peso que el Derecho ha recogido y arropado con Leyes”
Entonces, cuando se reclama este “derecho”, so pretexto de igual dignidad, “ya hay un choque de autonomías: la propia de la dignidad de la persona, y la de la institución que tiene un corte natural”.

Los límites del Derecho

“El Derecho sirve al fenómeno político y social; por ello, el problema no es jurídico. Como hemos visto en regímenes totalitarios, sirve a quien tiene el poder. ¿La Corte puede equivocarse? Por supuesto. Las interpretaciones de la Corte varían en función del poder en turno. Allí se puede ver cómo el Derecho tiene límites. Sin embargo, existe un basamento humano natural; es decir, el Derecho Natural. El fenómeno de ser personas establece los límites para no caer en injusticias”.

Alteración del lenguaje

(12052011)Breve historia de abuelos y nietosLo hacemos bien manejando el lenguaje, continuó el Doctor Rodrigo: “Cuando tú no puedes alterar el ser de las cosas, lo que debes alterar es cómo referirte a ellas. Porque entonces, al cambiar el significado de las cosas, alteras los conceptos y, por lo tanto, generas nuevas ideas al respecto”.
Ahora, si las Leyes de Convivencia no tocan el Matrimonio y sus atributos como piedra angular para la familia, sería una figura que ayudaría a proteger otras situaciones de convivencia que no se reducen tampoco única y exclusivamente a la situación homosexual.
“Entonces -aclaró el Jurisperito- “sería interesante pensar, por ejemplo, en una fraternidad sacerdotal, en una comunidad religiosa, en un monasterio, donde se pueda administrar un patrimonio y heredarse a otros Superiores y acceder a todos estos beneficios que ellos defienden. Y lo mismo puede decirse de un grupo de hermanos huérfanos que se apoyan entre ellos; en este sentido, sí podrían constituir una Sociedad de Convivencia Temporal”.
Sin embargo, para garantizar esto, no es necesario instituir un nuevo estado civil: “No es necesario crear tal; basta con crear Leyes Administrativas que protejan estas realidades; sólo que la Iniciativa perredista está muy limitada, pues habla de un consorcio de dos, por lo que claramente se refiere solamente a la pareja homosexual y no arropa las otras situaciones de que hablábamos”.

•“Si la Iniciativa prospera tal como está, se tratará de un acto de agresión de esas minorías al intentar imponer a las mayorías su propia conciencia”.

•“La Política está por encima del Derecho, entendida no como Partidos Políticos, sino como la Ciencia de buscar y obtener el Bien Común”.

•“Yo sí quisiera ver esta Ley como un dique que proteja al Matrimonio, pero que no dé pie ni al ‘matrimonio’ homosexual ni a las adopciones por parte de ellos”.

•“Yo creo que muchos homosexuales de buena fe, sin saberlo, son parte de una campaña de mercadotecnia de grandes transnacionales, muy estudiada, que ha de redituar en ventas millonarias”.

•“El poder ahora es ideológico, a través de los Medios de Comunicación, que a su vez están al servicio de empresas que, finalmente, lo que quieren es vender”.

•“Entre menos leamos y menos pensemos, seremos mucho más susceptibles a los argumentos sentimentalistas”.

Toda una estrategia gradual

MP900430788Es verdad que en el lobby gay existe la estrategia de la gradualidad, aunque no tanto jurídica, sino ante todo ideológica. ¿A qué se refiere la gradualidad? Al hecho de comenzar promoviendo realidades, derechos, para después dar paso a otros beneficios: “Los mejores aliados de esto han sido la Televisión y la industria del entretenimiento, porque es por donde se sensibilizan las mentes de los ciudadanos.
“Cuando insistes, en tu exposición de motivos, en el enfoque sexual, aquí mismo se está hablando ya de lo que pretendes. No es, entonces, una Ley que busque proteger la convivencia de personas en diversas situaciones familiares, sino que trae dedicatoria para una minoría muy específica. Eso la hace una propuesta incompleta, por defecto”.
La Iniciativa se presentó en abril; se encuentra en estudio de Comisiones Legislativas y probablemente se resuelva en agosto. “Yo propondría que se estudiara con más calma, pues no veo la urgencia. Yo esperaría una ampliación de la Ley a otros fenómenos y un cambio en la exposición de motivos que sea más clara, que se remita menos a los estatutos internacionales y menos al fenómeno de la convivencia homosexual; que legitime y proteja de forma administrativa otras manifestaciones de convivencia humana, sin que sea un estado civil”.

Desaparecen los límites

“La pregunta es, si entonces cualquier límite que pone el Derecho debe de ser transgredido por un interés de grupo, incluso de mayoría, so pretexto de igualdad”. Haciéndolo así, desaparecen los límites en lo absoluto, aseveró el Abogado entrevistado.
“Si juntamos una mayoría que tenga preferencia por las relaciones incestuosas, porque es una preferencia legítima, porque hemos crecido juntos bajo un mismo techo familiar y ahora con la ciencia biomédica podemos evitar problemas degenerativos, entonces, ¿por qué no dar entrada a estas relaciones? Y si yo tengo la capacidad económica de mantener una familia poligámica, ¿por qué no? Démosle entrada, porque si no, me estarás limitando en mi preferencia”.

Lo importante es volver a pensar

El Jurisconsulto y Catedrático de la Universidad Panamericana recomendó que todos debemos hacer este ejercicio: “Cuando nos propongan algo afirmativamente, tendremos qué pensarlo y confrontarlo con la realidad, y la realidad de las instituciones sociales sólo se demuestra con su historia a lo largo de los años”.
A cambio, lo que hacen muchos loobys es inhibir esa capacidad de reflexión con el sentimiento: “Cuando la discusión va en el sentido de que es el amor lo que los mueve, que es el cariño que hay entre ellos, entonces se pierde el razonamiento. Sobre todo porque en estos tiempos se da mucho énfasis en que cada quien puede y debe hacer lo que quiera, lograr sus sueños, para ser feliz. La reflexión iría en este sentido: ¿Realmente en la vida puedo y debo hacer todo lo que yo quiero? Porque, en todo caso, si no hago lo que quiero, sería infeliz. Darle la vuelta a la pregunta, sería: ¿Puedo ser feliz aun cuando no haga todo lo que quiero? Yo creo que sí. Un papá puede renunciar a su tiempo de ver futbol para atender a su hijo; y esa renuncia, ¿le imposibilita para la felicidad? No, porque hace lo que debe hacer; entonces, obtendrá una felicidad más duradera que lo que el impulso inicial le proponía. El cumplimiento del propio deber también ofrece felicidad, y más duradera.
“Sólo el diálogo y la lectura, la reflexión pausada y reposada, nos ayudarán a escapar de esta vorágine que implica la ‘revolución multimedia’ que nos conduce a un pensamiento ligero que se caracteriza por lo efímero, lo cambiante; en suma, lo inestable”.

Un caso de conveniencia política

“Claro que quien ganará más reflectores por esto será el propio PRD, tiene un claro botín político al proponer esta Iniciativa. Los demás partidos que ya tienen una tendencia clara como Movimiento Ciudadano o hasta el Partido Acción Nacional no tiene tanto interés, pero el PRD no tiene nada, por lo que esto le da una sonoridad que de otra forma no tendría.
“Ya quisiera yo que este Partido gastara ese tiempo en otras iniciativas más coyunturales. Mi propuesta para ellos es que sean más creativos, no ir por los tópicos de moda, sino a los temas concretos de las reales necesidades de Jalisco”.

HABLAR CLARO

Finalmente, el Dr. Soto Morales quiso concluir con un llamado a los cristianos ante este tema que a todos interesa:
“Primero: el cristiano no puede renunciar a la Verdad, pues si lo hace, renuncia al Bien. Por eso, al enemigo lo llamamos el Padre de la Mentira. Por lo tanto, la primera invitación es a pensar, porque el cristiano no puede renunciar a pensar. Implica contemplar la realidad; y en este mundo multimedia, la primera facultad que estamos perdiendo es ésta, y el cristiano no sólo piensa con la cabeza, sino también con el corazón.
“Segundo: no hay que juzgar a las personas, lo cual no quiere decir que hay que complacer a todos. Dijo Aristóteles: ‘Soy amigo de Platón, pero soy más amigo de la verdad’. No podemos pactar con la mentira; tenemos la obligación de decir las cosas como son; por eso, el Papa nos está hablando continuamente de la Verdad, nos está poniendo a San Francisco como modelo; la persona está por encima de las cosas. Además, nos invita a ser humildes, pues la gran mentira en la que solemos caer es la soberbia.
“Tercero: es necesario convencerse de que la mejor empresa que puede hacer un hombre en su vida es formar y conservar su familia, porque para el cristiano la familia es una Iglesia Doméstica; debemos ser familias que no renuncien a la verdad, que no renuncien a la oración y que no pacten con la mentira. Además, es en el hogar donde se habla con claridad de estos temas, pues la familia cristiana está en medio de un mundo hostil al que no puede volverle la espalda; al contrario, tiene que ser como un pequeño bastión, pequeña célula purificadora.
“Cuarto: se requiere hablar con la gente acerca del tema; hay que leer, estudiar, no sólo juzgar. No hay que segregar a los diferentes ni faltarles a la caridad, pero también hay que hablar claro y ser reflexivos. Es menester ejercer nuestro derecho a hablar. Cuando so pretexto de no discriminar, alguien quiere imponerse sobre la conciencia de los demás, hay que levantar la voz y protestar.
“Finalmente: los cristianos en la Política y en los Medios. Las cosas están como están porque hemos renunciado a participar en estos rubros, por lo que no debemos asombrarnos de que todo esto se nos haya venido encima ahora. Que haya apertura, sí; tolerancia, sí; no discriminación, también de acuerdo, pero sin que renunciemos a la defensa de la verdad”.

Rodrigo Soto Morales

Rodrigo SotoEs Abogado y Doctor en Filosofía. Desde hace más de 15 años combina el ejercicio práctico de la profesión con tareas académicas y de investigación.
Sus materias de enfoque son Litigio Civil y Mercantil, Medios Alternativos de Solución de Controversias (Arbitraje, Mediación y Negociación), y más recientemente, Derecho Aeronáutico y de las Comunicaciones. Académicamente se ha enfocado en la Filosofía del Derecho y la Filosofía Política. Ha sido Coordinador General de la Licenciatura en Derecho, de la Universidad Panamericana.

 

Más reflexiones del Doctor Soto:
http://rsotomorales.net

Por el bien de la célula de la Sociedad y de la Iglesia
Preservando el bienestar integral de la familia

En todo momento y bajo cualquier circunstancia, como ciudadanos responsables, tenemos que defender y conservar el valor y la fuerza que la familia tiene en la Sociedad.

Dulce Natalia Romero Cruz

IMG 0929En entrevista con el Presbítero Daniel Guadalupe Jiménez Cortez, Licenciado en Derecho Canónico y Vicario Judicial Adjunto del Tribunal Eclesiástico de nuestra Arquidiócesis, aseguró que para hablar de una “sociedad de libre convivencia”, primero se debe saber cuál es el hacer y quehacer de la familia, institución que se ve atacada ante ciertas propuestas de Ley que disfrazan el bienestar de la Sociedad.
“La familia es una institución por naturaleza; es la comunidad cuyos lazos son de carácter natural y no meramente convencional. Es una relación natural, cuyos vínculos van a llevar a la realización de la persona.
“Rescatar el valor de la familia como la célula madre, célula de la Sociedad y de la Iglesia, es rescatar no algo que puede manipularse, sino algo que es estable. Cuando queremos equipararla o compararla con sociedades de convivencia, le estamos quitando crédito a la célula de la cual todos hemos nacido, y en la cual vamos a realizarnos”.

Algo para siempre

El Padre Jiménez Cortez explicó que la familia “es una institución natural, no una realidad meramente convencional. Por natural no debe entenderse que sea algo espontáneo, en el sentido meramente naturalista, sino aquello que es conveniente a la dignidad de la persona humana. Mas, cuando se habla de libre convivencia, no hablamos de algo natural, sino de algo provocado, y no se menciona la dignidad de la persona humana.
“Así pues, cuando se propone una Ley de este tenor, lo que se está promoviendo es algo meramente político. ¿Por qué? Porque se está introduciendo el positivismo, dando a entender que la Ley se puede manipular e imponer. Y se está imponiendo ante una institución natural, como lo es la familia”.
Aseguró también que “cuando se habla de libre convivencia, esto no tiene razón de ser porque ese término de ‘libre’ no se refiere a la estabilidad, sino más bien a algo convencional. La familia, siempre y en todas las legislaciones del mundo, ha tenido su valor, y por eso se ha dicho que el estado civil es la condición jurídica que tiene el individuo en relación a la familia, ya sea padre, hermano, hijo, suegro, etc.; siempre en relación a la familia, porque es lo digno para la persona humana. En todas las Constituciones así es; en la Teoría General del Derecho, el estado civil se define como la condición jurídica de la persona en relación a la familia”.

“Que no nos confundan, que por el solo hecho de que sientan una tendencia o una determinada preferencia ya tienen que reconocerse legalmente, no es verdad, porque olvidan que una preferencia es espontánea, por lo cual es también temporal, y la Ley debe ser sólida, pues, de otra manera, se está poniendo en riesgo la estabilidad de la Sociedad”.

Un gran daño

Dejó en claro el Sacerdote Especialista que “cuando se está proponiendo una Ley para elevar una sociedad de convivencia a estado civil, en primer lugar ya no va en relación a la familia, porque no hace referencia en el sentido de que ¿con quién, para qué, por qué?, sino que, simplemente, se vuelve un contrato. No es importante, porque la realidad familia y persona, en su dignidad, ya están por la Ley amparados y se les garantizan sus derechos y deberes”.
Luego hizo un atento llamado a la ciudadanía: “Tenemos que levantar la voz y decir que no es digno que se le dé una facultad legal a esta convivencia, porque si quieren hacer una asociación o un trato, no es necesario que lo equiparen a la familia; basta que hagan un contrato. Es importante entender que se están tratando conceptos ambiguos. No porque una minoría tenga interés en una libre convivencia quiere decir que eso sea lo correcto. Si bien es cierto que se está dando este fenómeno, sí es importante atenderlo y entenderlo, mas no solamente legislarlo”.
Concluyó, el Vicario Judicial, asegurando que para refutar este tipo de propuestas se debe seguir trabajando desde el orden civil y eclesiástico, para que cada persona conozca sus derechos y sus deberes, para que procure que se garanticen, “porque si no los conocen, les van a proponer Leyes nuevas que en verdad ya existen, y van a dejarse deslumbrar, pero sin mejorar la relación entre los que formamos la Sociedad”.
También señaló que la Iglesia trató ampliamente el tema en la pasada Asamblea Diocesana, donde se concluyó que falta formar a la familia; que no basta con informarla, sino que tiene que recibir formación constante y consciente, con elementos suficientes para que valore su ser, su quehacer y su trascendencia como Iglesia Doméstica que es.

¿La Ley discrimina?

El Artículo 4º de la Constitución Mexicana menciona: “El varón y la mujer son iguales ante la Ley. Ésta protegerá la organización y el desarrollo de la familia.
…Toda persona tiene derecho a decidir de manera libre, responsable e informada sobre el número y el esparcimiento de sus hijos… Toda persona tiene derecho a la alimentación nutritiva, suficiente y de calidad; el Estado lo garantizará.
Toda persona tiene derecho a la protección de la salud. La Ley definirá las bases y modalidades para el acceso a los servicios de salud y establecerá la concurrencia de la Federación y las Entidades Federativas en materia de salubridad general, conforme a lo que dispone la Fracción 16ª del Artículo 73 de la Constitución Mexicana”.
“La Ley no discrimina porque estipula que hay varón y hay mujer. Nunca habla de discriminar por preferencias, y si realmente no queremos discriminación, tendríamos que pensar en las personas a las que no se les aplica adecuadamente la Ley. ¿Cuántas personas hay con derecho a la salud, a la alimentación y a la educación y no se les garantiza?”, cuestionó el Vicario Judicial de la Arquidiócesis.

fuente: semanario.com.mx

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