Santoral del 11 de Abril


Autor: P. Ángel Amo | Fuente: Catholic.net
Estanislao de Cracovia, Santo
Obispo y Mártir, 11 de abril
Estanislao de Cracovia, Santo
Estanislao de Cracovia, Santo

Obispo y Mártir

Martirologio Romano: Memoria de san Estanislao, obispo y mártir, que en medio de las dificultades de su época fue constante defensor de la humanidad y de las costumbres cristianas, rigió como buen pastor la Iglesia de Cracovia, en Polonia, ayudó a los pobres, visitó cada año a sus clérigos y, finalmente, mientras celebraba los divinos misterios, fue muerto por orden de Boleslao, rey de Polonia, a quien había reprendido severamente. (1079)

Fecha de canonización: 17 de agosto de 1253 por el Papa Inocencio IV.La historia recuerda al rey Boleslao II de Polonia (1058-1079) por sus victorias militares que consolidaron su joven Estado y lo ampliaron, por la valorización de las tierras que él promovió con una nueva organización territorial, y por las reformas jurídicas y económicas. Pero el primer historiador polaco, Vicente Kadlubeck, de este rey recuerda también las graves injusticias y la conducta privada inmoral.

Pero en su camino Boleslao se encontró con un severo censor. Como Juan Bautista respecto de Herodes, el valiente obispo de Cracovia, Estanislao, levantó la voz, amonestando al poderoso soberano sobre el deber de respetar los derechos ajenos.

Estanislao nació en Szczepanowski (Polonia) hacia el año 1030, de padres más bien pobres. Hizo sus primeros estudios con los benedictinos de Cracovia, y después los perfeccionó en Bélgica y en París. Cuando regresó a la patria, se distinguió por su celo y por las benéficas iniciativas que realizó con caridad e inteligencia. Muerto el obispo de Cracovia, el Papa Alejandro II lo nombró su sucesor. Su nombramiento fue promovido no sólo por el pueblo y el clero, sino también por el mismo Boleslao II, que en los primeros años colaboró en la obra de evangelización de toda la región y en la formación del clero

Estanislao de Cracovia, Santo
Estanislao de Cracovia, Santo

local, secular, que poco a poco debería ocupar el puesto de los monjes benedictinos en la administración de la Iglesia polaca.

La buena armonía entre el obispo y el soberano duró hasta cuando el valiente Estanislao tuvo que anteponer sus deberes de pastor a la tolerancia para con las faltas del amigo, pues la reprochable conducta del soberano podía fomentar las malas costumbres de los súbditos.

En efecto, las crónicas del tiempo narran que el rey se enamoró de la bella Cristina, esposa de Miecislao y, sin pensarlo dos veces, la hizo raptar con grave escándalo para todo el país. Estanislao lo amenazó con la excomunión y después lo excomulgó; entonces el rey Boleslao se enfureció y ordenó asesinar a Estanislao en Cracovia, en la iglesia de santa Matilde, durante la celebración de la misa. Parece que el horrible “asesinato en la catedral” lo cometió el mismo soberano, después que los guardias se vieron obligados a retirarse por una fuerza misteriosa. Era el 11 de abril de 1079.

Desde el mismo día de su martirio, los polacos comenzaron a venerarlo.

San Estanislao fue canonizado el 17 de agosto de 1253 en la basílica de san Francisco de Asís, y desde entonces se difundió su culto en toda Europa y América.

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Autor: P. Ángel Amo | Fuente: Catholic.net
Gema Galgani, Santa
Virgen, 11 de abril
Gema Galgani, Santa
Gema Galgani, Santa

Virgen

Martirologio Romano: En Lucca, en Italia, santa Gema Galgani, virgen, quien, insigne por la contemplación de la Pasión y por los dolores soportados con paciencia, a la edad de veinticinco años consumó su angélica vida el día de Sábado Santo.

Fecha de canonización: 2 mayo de 1940 por el Papa Pío XII.
La historia de esta santa, tan cercana a nosotros por el tiempo (1878-1903) y por las costumbres de la vida cotidiana, tiene cosas increíbles por los fenómenos místicos de que fue protagonista.

En ciertos períodos de su atormentada vida soportó vejámenes de toda clase. El demonio se le aparecía hasta bajo la figura del confesor para sugerirle obscenidades. Otras veces se le aparecía como un ángel luminoso; cuando se veía desenmascarado, desaparecía en una gran llama roja dejando en el suelo una estela de ceniza. A veces la golpeaba y la dejaba exánime en el suelo, en donde la encontraban con el rostro tumefacto y con los huesos dislocados.

Pero la animaba a menudo la compañía de Cristo, de la Virgen y de su ángel custodio. Así narró ella misma, por obediencia, los acontecimientos que precedieron el misterioso fenómeno de los estigmas: “Era la noche del 8 de junio de 1899, cuando de repente siento un dolor interno de mis pecados… Apareció Jesús, con todas las heridas abiertas; pero de esas heridas ya no salía sangre, sino que salían unas como llamas de fuego, que vinieron a tocar mis manos, mis pies y mi corazón. Creí morir…”.

Las llagas que se habían abierto aparecían cada semana de las ocho de la noche del jueves hasta las tres de la tarde del viernes, acompañadas con el éxtasis. Ante estos fenómenos misteriosos, que fueron pronto motivo de curiosidad de los vecinos de Lucca en donde vivía Gema, la gente comenzó a llamarla: “la niña de la gracia”. Era una jovencita crecida rápidamente y madurada por la experiencia del dolor.

Era hija de un farmacéutico de la provincia de Lucca, y cuando tenía ocho años perdió a la madre. Cuidaron de ella los siete hermanos. Pocos años después murió también el padre y ella, curada prodigiosamente de una grave enfermedad que la atormentaba, pidió entrar al convento, pero su petición fue rechazada. Fue recibida en casa del caballero Mateo Giannini, y allí llevó una vida muy retirada, serena y obediente a las directivas del padre espiritual y de las Hermanas pasionistas que se preocuparon de ella. Debajo de los guantes y del modestísimo vestido ocultaba los signos de su participación en la pasión de Cristo.

Mientras tanto las manifestaciones de su santidad habían superado los límites del barrio y de la ciudad. Muchos, que habían ido a su casa movidos por la curiosidad, salían transformados en su espíritu. La enfermedad ósea que la había atacado desde muy joven volvió a aparecer y la hacía sufrir atrozmente. Comprendió que su calvario estaba por terminar. Pero en su humildad no creía haber pagado suficientemente con la moneda del sufrimiento el privilegio de haber sido asociada a la pasión de Cristo.

Murió a los 25 años, el 11 de abril de 1903. era la mañana del sábado santo.

Due canonizada por S.S. Pío XII el 2 de Mayo de 1940, su canonización afrontó la firme oposición de aquellos que deseaban evitar se diara atención a sus visiones y estigmas.

ORACIÓN COMPUESTA POR SANTA GEMA
Aquí me tenéis postrada
a vuestros pies santísimos,
mi querido Jesús,
para manifestaros en cada instante
mi reconocimiento y gratitud
por tantos y tan continuos favores
como me habéis otorgado y que todavía
queréis concederme.
Cuantas veces os he invocado,
¡oh Jesús!
me habéis dejado siempre satisfecha;
he recurrido a menudo a Vos,
y siempre me habéis consolado.
¿Cómo podré expresaros mis
sentimientos, amado Jesús?
Os doy gracias…;
pero otra gracia quiero de Vos,
¡oh Dios mío!,
si es de vuestro agrado…
(aquí se manifiesta la gracia que se desea conseguir).
Si no fuerais todopoderoso no os haría esta súplica.
¡Oh Jesús!,
tened piedad de mí.
Hágase en todo vuestra santísima voluntad.

Rezar Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

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Autor: P.Martinez Puche
Elena Guerra, Beata
Virgen y Fundadora, 11 de abril
Elena Guerra, Beata
Elena Guerra, Beata

Fundadora de las Oblatas del Espíritu Santo

Martirologio Romano: En Lucca, Italia, beata Elena Guerra, virgen, que instituyó la Congregación de Oblatas del Espíritu Santo, para la enseñanza de las niñas, e instruyó admirablemente a los cristianos acerca de la cooperación del Espíritu Santo en la economía de la Salvación. ( 1914)

Fecha de beatificación: 26 de abril de 1959 por el Papa Juan XXIIIElena nació el 23 de junio de 1835.

Una fecha marcaría su vida: el 5 de junio de 1845, fecha de su Confirmación. La preparación para este sacramento y la vivencia de la presencia del Espíritu significaron, para aquella niña de diez años, un paso decisivo en su espiritualidad, que jamás olvidaría.

Y, para conocer más y mejor al Espíritu Santo, comenzó a leer asiduamente la Sagrada Escritura y los Santos Padres, en la lengua en que por entonces podían leerse: el latín.

En 1872, después de una enfermedad, que la retuvo en casa durante años, y de una peregrinación a Roma, fundó la «Congregación de Santa Zita», sin un proyecto claro de vida comunitaria, para la formación de niñas y jóvenes.

La alumna más famosa del colegio de las ««zitinas» de Luca fue Gema Galgani. Más tarde cuando se decidieron a la vida en común, vistieron el hábito religioso y redactaron las Constituciones, recibieron la aprobación del obispo diocesano, monseñor Ghilardi.

Así nació la Congregación de las Oblatas del Espíritu Santo. Elena descubrió la importancia de la «buena prensa», y a escribir folletos y hojas sueltas dedicó todo el tiempo que le dejaba el gobierno de su congregación, y todo el dinero que pudo conseguir de su familia.

Sus escritos tenían un destinatario casi fijo: la mujer en sus distintos estados de vida. Los temas eran varios, aunque poco a poco fue decantándose por lo que constituiría el principal objetivo de su vida y de su apostolado: el Espíritu Santo.

A iniciativa de la Beata Elena Guerra a finales del siglo diecinueve, el Papa León XIII pidió a todos los fieles que celebraran una novena solemne (9 días de oración) perpetuamente entre la Ascensión y Pentecostés por la unidad de la cristiandad.

Murió rechazada, calumniada e incomprendida el 11 de abril de 1914.

El 26 de abril de 1959 Juan XXIII la proclamó beata y apóstol del Espíritu Santo.

BENIGNÍSIMO JESÚS
Benignísimo Jesús,
mandadnos vuestro Espíritu con su Luz,
para que seáis mejor conocido.
Mandádnoslo con su Fuego,
para que seáis más amado.
Mandádnoslo con sus Dones
para que seáis verdaderamente imitado.
Amén.

Oración escrita por la Beata Elena Guerra

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Autor: . | Fuente: Franciscanos.net
Angelo Carletti de Chivasso, Beato
Presbítero Franciscano, 11 de abril
Angelo Carletti de Chivasso, Beato
Angelo Carletti de Chivasso, Beato

Presbítero Franciscano

Martirologio Romano: En Cúneo, del Piamonte, beato Ángel (Antonio) Carletti de Chivasso, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, insigne en la doctrina, la prudencia y la caridad. ( 1495)

Fecha de beatificación: 25 de abril de 1753Angel Carletti, bautizado con el nombre de Antonio, nació en 1411 en Chiavasso, en el Piamonte. Estudió en su ciudad natal y luego en Bolonia, donde obtuvo la láurea en derecho canónico y civil. Culto, brillante, docto, tenía por delante una brillante carrera, y su madre ya le había escogido mujer de acuerdo con su condición. Pero el joven secretamente ya había decidido desposarse con la pobreza evangélica, la dama de san Francisco y sus frailes.

Dio este paso cuando tenía 33 años, después de la muerte de su madre. Sus bienes los dividió por mitades entre su hermano y los pobres. La Orden de los Hermanos Menores, que poco antes había perdido a San Bernardino de Siena, lo recibió con su ingenio, su fe, su espíritu de renuncia. Con tales dotes, Fray Angel de Chiavasso fue predicador, estudioso y teólogo, polemista y maestro de almas.

Se confiaron a su dirección personajes como el duque de Savoya Carlos I, y la Beata Paula Gambara Costa, condesa de Binasco y Santa Catalina de Génova. Y precisamente para ayudar a los directores de almas compuso su «Suma de los casos de conciencia», tratados con delicadeza verdaderamente angelical.

Por encargo de Sixto IV predicó la cruzada contra los turcos que ocupaban a Otranto, en 1480. Fue apóstol en los valles alpinos contra los herejes, obteniendo espectaculares y conmovedoras conversiones. Pobrísimo por renuncia voluntaria, fue gran benefactor de los pobres, a quienes defendió de los prepotentes y de los usureros.

Los breves papales no lograron alejarlo de las responsabilidades importantes de la Orden, entre ellas la de Vicario General de la Orden. Después de la edad de ochenta años finalmente pudo volver a ser el humilde hermano en el convento de Cuneo, donde murió en 1495, y donde todavía hoy se venera su cuerpo incorrupto.

El 10 de diciembre de 1520, en Wittemberg, el monje rebelde Martín Lutero, arrojó a las llamas no sólo la bula papal de excomunión, sino también el «Código de derecho canónico», la «Suma de los casos», del beato Carletti, llamada comúnmente «Suma angélica», y que el reformador alemán definía como «más que diabólica». Angel Carletti había muerto un cuarto de siglo antes, en 1495 y es cierto que si todos los religiosos de la época hubieran sido como él, la polémica de los reformadores habría perdido mucho de su atractivo.

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Autor: Rufino María Grández
Sinforiano Ducki, Beato
Mártir, 11 de abril
Sinforiano Ducki, Beato
Sinforiano Ducki, Beato

Religioso y Mártir

Martirologio Romano: En el campo de concentración de Auschwitz, cerca de Cracovia, en Polonia, beato Sinforiano Ducki, religioso de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos y mártir, que apresado en tiempo de guerra por su fidelidad a Cristo, culminó su martirio en medio de torturas. ( 1942)

Fecha de beatificación: 13 de junio de 1999 por el Papa Juan Pablo II, junto a otros 107 mártires polacos de la Segunda Guerra Mundial.Nació el 10 de mayo de 1888 en Varsovia. En el bautismo, el 27 de mayo, recibió el nombre de Félix. Frecuentó la escuela elemental en la nativa Varsovia. Cuando en 1918 los capuchinos regresaron a su convento propio, abandonado con la supresión zarista de 1864, Félix Ducki, que de tiempo atrás sentía la vocación, se unió a ellos, primero ayudando simplemente a la reorganización del convento y más tarde como postulante. El 19 de mayo de 1920 comenzó el noviciado en Nowe Miasto con el nombre de fray Sinforiano. Terminado el año de noviciado se dedicó al servicio fraterno en los conventos de Varsovia, de Lomza y de nuevo en Varsovia (desde el 27 de mayo de 1924), hasta la profesión solemne, el 22 de mayo de 1925.

En Varsovia desempeñó primero el oficio de hermano limosnero, preocupándose sobre todo de recoger ofertas para la construcción del Seminario Menor de San Fidel. Después fue nombrado hermano socio del padre Provincial.

De carácter sociable, simple, cortés y amigable, fácilmente conquistaba la simpatía del pueblo y nuevos amigos para la Orden. No obstante su vida tan activa en medio de la gente, no perdió nunca el espíritu interior, distinguiéndose por su oración devota y fervorosa. Era conocido y estimado por los habitantes de la capital y le llamaban “padre” aunque no era sacerdote.

Al sobrevenir la II Guerra mundial se esforzó para que no faltara lo necesario ni a sus hermanos frailes ni a los demás pobres, hasta el 27 de junio de 1941, día en que la Gestapo arrestó a todos los 22 capuchinos del convento de la capital. En un primer momento fray Sinforiano fue internado en la prisión di Pawiak, y luego, el 3 de septiembre, en el campo de concentración de Auschwitz. De constitución robusta, sufrió más que los demás el hambre y las persecuciones, soportando todo en silencio. Las míseras raciones que recibían no cubrían ni siquiera la cuarta parte de la necesidad del organismo de un hombre normal. Después de siete meses fue condenado a una muerte lenta.

Una tarde, mientras los custodios del campo habían comenzado a asesinar prisioneros de un modo bestial, destrozándoles la cabeza a garrotazos, fray Sinforiano tuvo la valentía de hacer sobre los caídos la señal de la cruz. El testigo ocular y compañero de prisión César Ostankowicz declara que hubo un momento de aturdimiento y sorpresa, al que siguió la orden de apalear a Sinforiano. Un golpe en la cabeza le hizo caer al suelo entre los esbirros y los prisioneros. Poco después tuvo fuerzas para levantarse y hacer de nuevo la señal de la cruz. Fue entonces cuando lo asesinaron. Era el 11 de abril de 1942. La muerte de fray Sinforiano puso fin a la tremenda matanza que los soldados estaban perpetrando, y unos quince prisioneros se salvaron así de la muerte. Estos, con grande veneración, cargaron a fray Sinforiano en el carro que le llevaría, con los demás cadáveres, al horno crematorio.

Con su martirio fray Sinforiano demostró heroicamente su fe en la Trinidad, y salvó de una muerte segura a un grupo de compañeros de prisión.

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Autor: Xavier Villalta
Sancha de Portugal, Beata
Virgen, 11 de abril
Sancha de Portugal, Beata
Sancha de Portugal, Beata

Virgen

Martirologio Romano: En Coimbra, ciudad de Portugal, beata Sancha, virgen, hija del rey Sancho 1, que fundó el monasterio de Cellis de monjas cistercienses, y en él abrazó la vida regular. ( 1229).

Fecha de beatificación: Junto a su hermana Teresa, el 13 de diciembre de 1705 por el Papa Clemente XI.Fue la segunda hija de Sancho I el Poblador y de Dª Dulce de Barcelona, hermana de las beatas Mafalda yTeresa.

A la muerte de Sancho I, Sancha debía recibir, sigiendo las disposiciones testamentárias de su padre, el Castillo de Alenquer, como el resto del terrritorio, y todos los rendimientos allí producidos, podiendo usar el título de reina en cuanto señora de ese mismo castillo.

Esto genero una lucha con su hermano Alfonso II, que deseando centralizar el poder, obstruyo la prosecución del testamento de su padre, impidiendo a la infanta-reina recibir los títulos y los réditos a que tenia de derecho y de facto. Alfonso II temía que esta pudiese pasar a eventuales herederos el vasto património que el testamento le legaba, creando así un problema a la soberanía del rey de Portugal y dividiendo al país al medio.

El testamento proveía también tierras y castillos para sus hermanas Teresa e Mafalda, formadandose un partido de nobres afectos a las infantas, liderado por el infante Pedro (que se exilió en León bajo la protección de Teresa, a la sazón reina consorte de León, y tomó algunas plazas transmontanas), que acabó por ser derrotado. Con la muerte de Alfonso II, y la subida de su hijo Sancho II el Capelo resolvió el problema, concediendo los impuestos de los castillos a sus tias, nombrando a sus alcaides de entre los nombres que estas propusieron, pidiendoles apenas que renunciasen al título de reinas (1223).

Sancha renunció al matrimonio e ingresa al monasterio cistercienses de Cellas, es el monasterio que ella misma había contribuido a fundar en 1216, allí tomó el hábito regular y transcurrió el resto de sus años.

Murió el 13 de marzo de 1229; posteriormente sus restos fueron trasladados a Lorvao.


Las Beatas Mafalda, Teresa y Sancha de Portugal
Pintura barroca conservada en el Monasterio de Lorvao

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Autor: Juan Mayo Escudero | Fuente: Libro “Santos y Beatos de la Cartuja”
Lanuino, Beato
Monje, 11 de abril
Lanuino, Beato
Lanuino, Beato

Monje

Martirologio Romano: En Calabria, Italia, beato Lanuino, que fue compañero de san Bruno y sucesor suyo, insigne intérprete del espíritu del fundador en las instituciones y monasterios de la Cartuja. ( 1119)

Fecha de beatificación: Culto confirmado el 4 de febrero de 1893 por el Papa León XIII.Lanuino era hijo de una familia oriunda de Normandía (Francia), ignorándose más detalles de su vida anterior al año de 1087, fecha en que parece ser vino a solicitar su ingreso en Chartreuse, atraído por la gran fama de santidad de que gozaban Maestro Bruno y sus compañeros. Varón letrado, de exquisita prudencia y de muy grande integridad en las costumbres, atrájose desde el comienzo de su vida monástica el afecto y la admiración de todos, que veían en él un fiel discípulo de Maestro Bruno, que le distinguía con particular amor y consideración. Dos años más tarde, habiendo sido llamado a Roma San Bruno por su antiguo discípulo el Papa Urbano II, para ser ocupado en los asuntos de la Cristiandad, siguiéronle varios de los suyos, entre ellos Lanuino, el cual «por haber pasado casi toda su vida anterior en la Ciudad Eterna, y aplicándose en ella a los estudios literarios y morales, con tanto éxito que se le tenía como uno de los más sabios», fue para San Bruno una ayuda incomparable, hasta el punto de parecer que nada importante quiso hacer allí Bruno sin este auxiliar, a quien estimaba en sumo grado. Feliz de poder en cierto modo eludir su responsabilidad y el lucimiento de su propia actuación, se complacía en ver el crédito que su discípulo tenía con todos, y encontró en él una preciosa ayuda en sus entrevistas con los Príncipes Normandos, que estaban encantados de encontrar uno de su raza, tan eximio en letras y en virtud.

Establecidos en aquella relativa soledad de las Termas de Diocleciano, que les cedió el Papa, hicieron un ensayo de vida monástica, mientras su santo Fundador, aún después de haber rehusado el Episcopado de Reggio, con el que le instaban, se veía precisado a permanecer al lado del Pontífice. Pero pronto comprendieron que el ruido de la Ciudad, junto con las frecuentes molestias que les irrogaba el Antipapa, no eran ambiente a propósito para la vida de recogimiento y de oración; y entonces, por consejo de San Bruno, emprendieron el retorno a la Grande Chartreuse, presididos por Landuino (no Lanuino), que por lo mismo vino a ser el segundo Prior de la Casa Madre. Otros empero, no consintieron en separarse de nuestro Padre, y se quedaron formando con él una pequeña comunidad monástica. Entre estos se contaba Lanuino. Con ocasión de un viaje que la Corte Pontificia emprendió por el sur de Italia, se le presentó a San Bruno buena ocasión de obtener para los suyos un lugar adecuado a su género de vida. Encontrólo en La Torre, de los dominios del Conde Roger, en Calabria.

Dejó allí Maestro Bruno a Lanuino de Superior, mientras él acompañaba al Papa y ayudaba a la preparación del Concilio de Plasencia. Sólo después de éste, cuando en 1095 pasó el Pontífice a Francia, obtuvo San Bruno el anhelado premiso de retirarse a su amada soledad de Calabria. Ya a partir de este momento, y hasta la muerte de nuestro Santo, apenas hay documento eclesiástico o civil en que se hable de él sin mencionar también a su compañero Lanuino; siempre se los encuentra juntos a padre e hijo, maestro y discípulo.

En 1097 construyóse la Casa de San Esteban, al estilo de Casa Inferior, pero con la particularidad de que en ella, además de las Obediencias y del gobierno de las cosas materiales, había también una pequeña comunidad de monjes, integrada por aquellos que, a consecuencia de sus años, o de achaques de enfermedad, no podían seguir en todo la observancia del Yermo de Santa María; siendo nombrado para presidirla, en calidad de Prior y Procurador, nuestro Lanuino.

En 1098 acudió nuestro Beato, en compañía de San Bruno, a Esquilache, donde se encontraba Urbano II, para revalidar los títulos de la donación del Conde Roger, y obtuvieron la exención de la autoridad de los Obispos; siendo de notar que en la bula de la citada confirmación les llama el Papa «Muy queridos y venerados hijos Bruno y Lanuino». Juntos también, asistieron a la muerte del Conde Roger.

Estando Pascual II en Mileto, acudió allí Lanuino y alcanzó de él la aprobación de todas las posesiones recibidas.

Muerto San Bruno el 6 de octubre del 1101, hubo alguna división de pareceres entre sus hijos, en relación con la sucesión, pues algunos querían que Lanuino continuase al frente de San Esteban, y se eligiese otro para Santa María de la Torre; o que, si Lanuino pasaba a ésta, se le diese a San Esteban otro Prior; pero la mayor y mejor parte opinaban que era Lanuino, como tan unido e identificado con San Bruno, el que debía ser elegido como Prior de ambas casas; y este fue el parecer que triunfó. En efecto, en la elección canónica que por delegación del Papa vino a presidir un Obispo, fue designado Lanuino, como tal, por unanimidad, y todos le prestaron obediencia. Escribióle por ello Pascual II, diciéndole: «Lo que tanto deseábamos, y con vehemente deseo esperábamos, ya ha sucedido. Por nuestro hermano R. Albano, Obispo, nos hemos enterado de que la paz se ha restablecido entre vosotros, y que habéis sucedido al Maestro Bruno, de santa memoria. Tened el mismo celo austero por la disciplina eremítica, la misma constancia, la misma gravedad de costumbres. Todo cuanto su sabiduría y piedad merecieron en cuanto a autoridad y favor de la Sede Apostólica, os lo concedemos a Vos, si os acompaña su espíritu; y os mandamos que vengáis la próxima Cuaresma, para hablar de viva voz cosas íntimas del corazón».

Conocido por su reputación de santidad y prudencia, ya Urbano II había confiado a nuestro Beato una importante misión en Salerno; y Pascual II confió en él más aún que su antecesor; y así, en 1102, lo llamó a Roma para que asistiera al Concilio, y en los años siguientes lo honró con muchas delegaciones, muy delicadas, como la de hacer elegir Obispo a los canónigos de Mileto, y en caso de que no hiciesen, hacerlo él mismo; y la de deponer al Abad de Santa Eufemia, y de excomulgarlo si se resistía, y de poner un nuevo Abad, etc.

El siervo de Dios desempeñó tan bien estas misiones, que en 1104 le escribía el Papa felicitándolo calurosamente por ello y nombrándolo Visitador general de todos los Monasterios de la Provincia, diciéndole entre otras cosas: «La santidad, la sinceridad y el celo religioso de que habéis dado pruebas en la reforma de iglesias y monasterios, nos hacen fuerza a estimaros y a elevar acciones de gracias al Todopoderoso. Nos, pues, al alegrarnos de vuestra piedad y confiar plenamente en vuestro fervor, hijo amadísimo, os exhortamos y obligamos a tomar a vuestro cargo el cuidado de los monasterios de nuestra jurisdicción, que están en vuestra vecindad. Examinad lo que en ellos haya contrario a la disciplina monástica, y esforzaos en reformar todos los abusos con gran moderación y discreción. No descuidéis el castigar aquellos que hasta el presente no se han comportado del modo debido. También os ordenamos que os entrevistéis con el Obispo de Mileto y tratéis fraternalmente con él de las cuestiones que tiene con los monjes de Santangelo».

Claramente se ve cómo Pascual II ponía al Beato Lanuino en el mismo rango que los Obispos, e incluso lo constituía árbitro de las cuestiones que pudieran ellos tener con los religiosos. Algunos años más tarde, en 1113, otorgó al santo Prior de Calabria el poder de excomulgar a los laicos que habían violado las posesiones de su monasterio; y es de notar que en su última carta Pascual II no le llama «su hijo», sino «su hermano», título reservado ordinariamente para los Obispos, por los Pontífices. En la última fecha citada asistió al Concilio de Benevento.

Tantas y tales ocupaciones exteriores no impidieron a nuestro Beato su recogimiento y alto don de contemplación. Solía decir afligido, que lo exterior se le imponía como penitencia, mientras que en la soledad le era dado gustar cuán suave es el Señor. Tornando tan pronto como podía al silencio de su desierto, daba en él ejemplo a sus religiosos de las más austeras virtudes y de la más perfecta fidelidad a las observancias monásticas, haciendo con ello florecer el yermo en todo género de santidad. Era admirable sobre todo su dulzura. Atraído el pueblo por su fama, acudía a él, y nadie se marchaba de su lado, que no fuese con la sonrisa en los labios y lleno de consuelo. Su bondad era tan notoria que Pascual II se juzgó en el caso de deber advertirle no permitiese excesos de nadie en relación con la misma: «Nadie abuse de tu bondad» (Anales, I, pág. 153). En esto hay, sin duda, una alusión a ciertos conflictos suscitados por algunos religiosos que, pretextando oraciones y ayunos, descuidaban el ejercicio de la caridad; por esto en otra de las cartas de dicho Pontífice a la Comunidad de Calabria, se lee: «No queráis presumir de ayunos y oraciones; buscad a Dios, que es caridad. El Dios de la paz y del amor permanezca siempre con vosotros».

Con la aprobación del Sumo Pontífice fundó Lanuino en 1114 un nuevo monasterio, llamado de Santiago de Montauro, para reunir en él a los novicios que después de la probación hubieran reconocido que nuestra Regla estaba por encima de sus fuerzas, y experimentado la necesidad de un estado monástico en el que la vida conventual encontrase mayor cabida. Y al poco tiempo obtuvo permiso del Papa para formar en él a todos los novicios, y sólo los que eran juzgados aptos para sobrellevar todo el rigor de la vida eremítica, pasaban a Santa María de la Torre. Después de haber gobernado los tres monasterios hasta el fin, y de haber sido por su doctrina, celo y vigilancia, por su ternura paternal, y por su caridad para con todos, el mejor y más fiel imitador de San Bruno, murió el Beato Lanuino, cargado de méritos, el 11 de abril de 1120, dejando una gran reputación de santidad. Ni después de muerto se separó de su amado Padre, al que había estado en vida tan ligado; y así compartió con él la misma tumba y los honores de un mismo culto; siendo esto buena prueba del elevado juicio que sobre su muerte, al igual que sobre su vida, se habían hecho sus contemporáneos: a sus ojos era evidentemente un santo.

El Sumo Pontífice León XIII, por decreto de la Sagrada Congregación de Ritos, del 4 de febrero de 1893, se dignó confirmar el culto otorgado a nuestro Beato desde tiempo inmemorial; y el día 27 de junio del mismo año autorizaba el Oficio, la Misa y el elogio del Martirologio, para la diócesis de Esquilache, y concedía también a la Orden, su Oficio y Misa. La Orden, a su vez, publicó estos decretos el 17 de noviembre del expresado año 1893, y el Capítulo General del año siguiente mandó que la fiesta del Beato Lanuino se celebrase en todas las Casas el 11 de abril con Oficio de XII lecciones del Común de Conf. no Pontífices y Misa con oración propia. Recientemente su fiesta se ha trasladado al 13 de octubre.

ORACIÓN
Señor, tu hiciste al beato Lanuino compañero
de nuestro Padre San Bruno en la vida solitaria;
concédenos, por los méritos de entrambos,
alcanzar los bienes eternos del cielo.
Por N.S.JC.

“Santos y Beatos de la cartuja”, pág. 89, autor Juan Mayo Escudero, Edit. Analecta Cartusiana, ISBN 3-901995-24-2, año 2000 REPRODUCIDO CON AUTORIZACIÓN DEL AUTOR

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Autor: . | Fuente: santiebeati.it
Antipas, Santo
Mártir, 11 de abril
Antipas, Santo
Antipas, Santo

Mártir

Martirologio Romano: En Pérgamo, en la provincia romana de Asia, en la moderna en Turquía, conmemoración de san Antipas, que fue testigo fiel, como dice san Juan en el Apocalipsis, al ser martirizado por el nombre de Jesús. ( s. I)El nombre de San Antipas nos ha sido transmitido por el libro de Apocalipsis: “Eres fiel a mi nombre y no has renegado de mi fe, ni siquiera en los días de Antipas, mi testigo fiel, que fue muerto entre vosotros, ahí donde habita Satanás” (Ap. 2;13), esa es la única mención que nos da el Apóstol San Juan.

Un relato escrito muy posteriormente nos cuenta que Antipas fue martirizado en Pérgamo, en Asia Menor, durante el reinado de Nerón, emperador que realizara una feroz persecución a los cristianos. Andrés de Cesarea, en sus comentaros del Apocalipsis escritos en el siglo VII, declara haber leído el relato del martirio del santo, pero tan sólo nos da brochazos de información, tal como se acostumbraba en el modelo del género literario usado por el autor.

De acuerdo a este relato Antipas, ya de avanzada edad, fue arrestado tras un levantamiento popular y llevado ante el tribunal del prefecto de la ciudad. Interrogado como de costumbre, se le instó a obedecer las órdenes imperiales y ofrecer sacrificio a los dioses, por su negativa fue arrastrado hasta el templo de Diana y encerrado en un toro de bronce que puesto al fuego tomaba un intenso brillo incandescente.

Tanto en el Sinasario Bizantino cuanto en el Martirologio Romano a San Antipas se lo conmemora el 11 de abril. La iconografía lo representa como obispo y según la tradición oriental él era parte de los 72 discípulos de Cristo que se menciona en los Evangelios.

Reproducido con autorización de Santiebeati.it

responsable de la traducción: Xavier Villalta

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Autor: . | Fuente: misa_tridentina.t35.com
Jorge Gervase, Beato
Sacerdote y Mártir, 11 de abril
Jorge Gervase, Beato
Jorge Gervase, Beato

Presbítero y Mártir

Martirologio Romano: En Londres, en Inglaterra, beato Jorge Gervase, presbítero de la Orden de San Benito y mártir, alumno del Colegio de los Ingleses de Douai, que en tiempo del rey Jacobo I, mientras ejercía el ministerio pastoral en su patria, fue detenido dos veces, y no dejó de confesar con constancia su fe católica hasta ser ahorcado. ( 1608)

Fecha de beatificación: 15 de diciembre de 1929 por el Papa Pío XI, junto a otros 106 mártires de Inglaterra y Gales.Jorge Gervase nació en el año 1569, en el puerto de Bosham de Sussex, Inglaterra, como puede leerse todavía en el acta bautismal que se halla en el registro de la famosa parroquia. Según parece abandonó la fe católica durante algún tiempo, a pesar que su madre pertenecía a la familia del Beato Eduardo Shelley. Challoner cuenta que los piratas raptaron a Jorge a los doce años, y le llevaron a las Indias Occidentales, donde pasó a los siguientes doce años. Lo que sucedió en realidad fue que, a los veintiséis años de edad, Jorge tomó parte en la desastrosa expedición a las Indias, que partió de Plymouth en 1595, al mando de Sir Francis Drake, aunque es muy probable que Jorge haya tenido que ir en la expedición contra su voluntad.

A su regreso, sirvió dos años en Flandes, en el ejército español. Tal vez en 1599, “entró finalmente a servir en el ejército de Cristo, en el Colegio Inglés de Douai”. Se ordenó sacerdote en Cambrai en 1603 y al año siguiente, partió a Inglaterra. Durante dos años ejerció los ministerios apostólicos en diversas regiones, hasta que cayó prisionero en Haggerston. Todavía se conservan las actas de las preguntas que le hizo el dean de Durham, con las respuestas del beato.

Estuvo preso, en Londres, hasta julio de 1606, fecha en que fue desterrado del reino con otros sacerdotes. Jorge hizo entonces una peregrinación a Roma, y probablemente solicitó ahí el hábito de los benedictinos ingleses, porque en el mismo año de 1607, a su vuelta a Douai, entre los meses de julio y septiembre, recibió el hábito de manos del prior general, Agustín Bradshaw.

En septiembre, se embarcó para Inglaterra. Apenas dos meses después de su llegada, fue arrestado y encarcelado en la prisión de Gatehouse, en Westminster. Juzgado en el Tribunal de Old Bailey, se rehusó a prestar el juramento de lealtad al rey, ya que el texto del juramento había sido condenado por la Santa Sede, pero protestó que se dudara de su lealtad a la corona. Cuando le interrogaron sobre el poder del Papa para deponer a los monarcas, respondió. “Declaro que el Papa puede deponer a los reyes y emperadores cuando éstos lo merecen”.

También confesó que era sacerdote. Fue condenado a muerte inmediatamente. Roberto Chamberlain, confesor del mártir, anota que, cuando el verdugo le echó la cuerda al cuello, el P. Jorge levantó los brazos y miró al cielo, en la actitud del novicio que recita el “Suscipe” el día de su profesión. Y así, “abriendo los brazos como si fuesen alas”, voló a recibir el premio celestial.

El Beato Jorge Gervase, protomártir del monasterio benedictino de San Gregorio de Douai (actualmente San Gregorio de Downside), murió el 11 de abril de 1608. El mismo día y a la misma hora, un incendio destruyó casi toda la ciudad de Bury y St. Edmunds, en la que el Beato Jorge había pasado gran parte de su juventud.

Si usted tiene información relevante para la canonización del Beato Jorge, contacte a:
Catholic Bishops´ Conference of England and Wales
39 Eccleston Square
London SW1V 1BX, UNITED KINGDOM

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Autor: . | Fuente: Martirologio Romano
Otros Santos y Beatos
Completando el santoral de este día, 11 de abril
Otros Santos y Beatos
Otros Santos y Beatos

San Felipe de Gortina, obispo
Conmemoración de san Felipe, obispo de Gortina, en Creta, Grecia, que en tiempo de los emperadores Marco Antonio Vero y Lucio Aurelio Cómodo, tuteló enérgicamente la Iglesia que se le había encomendado, frente a la violencia de los paganos y las insidias de los herejes. († c.180)

San Domnión de Salona, obispo y mártir
En Salona, en Dalmacia, san Domnión, hoy Croacia, obispo y mártir, que, según la tradición, fue martirizado durante la persecución desencadenada bajo el emperador Diocleciano. († 299)

San Barsanufio, eremita
Cerca de Gaza, en Palestina, san Barsanufio, anacoreta, el cual, de origen egipcio, dotado de gracias de contemplación, fue también eximio por la integridad de su vida. († 540)

San Isaac, monje
En Spoleto, población de Umbría, Italia, san Isaac, monje, oriundo de las regiones de Siria y fundador del monasterio de Monteluco, cuyas virtudes fueron recordadas por el papa san Gregorio Magno. († c.550)

 

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