Santoral del 01 de Abril


Autor: . | Fuente: Archidiósesis de Madrid
Hugo de Grenoble, Santo
Obispo, 1 de abril
Hugo de Grenoble, Santo
Hugo de Grenoble, Santo

Obispo

Martirologio Romano: En Grenoble, en Burgundia, san Hugo, obispo, que se esforzó en la reforma de las costumbres del clero y del pueblo, y siendo amante de la soledad, durante su episcopado ofreció a san Bruno, maestro suyo en otro tiempo, y a sus compañeros, el lugar de la Cartuja, que presidió cual primer abad, rigiendo durante cuarenta años esta Iglesia con esmerado ejemplo de caridad (1132).

Etimológicamente: Hugo = Aquel de Inteligencia Clara, es de origen germano.

Fecha de canonización: 22 de abril de 1134 por el Papa Inocencio II.

El obispo que nunca quiso serlo y que se santificó siéndolo.

Nació en Valence, a orillas del Isar, en el Delfinado, en el año 1053. Casi todo en su vida se sucede de forma poco frecuente. Su padre Odilón, después de cumplir con sus obligaciones patrias, se retiró con el consentimiento de su esposa a la Cartuja y al final de sus días recibió de mano de su hijo los últimos sacramentos. Así que el hijo fue educado en exclusiva por su madre.

Aún joven obtiene la prebenda de un canonicato y su carrera eclesiástica se promete feliz por su amistad con el legado del papa. Como es bueno y lo ven piadoso, lo hacen obispo a los veintisiete años muy en contra de su voluntad por no considerarse con cualidades para el oficio -y parece ser que tenía toda la razón-, pero una vez consagrado ya no había remedio; siempre atribuyeron su negativa a una humildad excesiva. Lo consagró obispo para Grenoble el papa Gregorio VII, en el año 1080, y costeó los gastos la condesa Matilde.

Al llegar a su diócesis se la encuentra en un estado deprimente: impera la usura, se compran y venden los bienes eclesiásticos (simonía), abundan los clérigos concubinarios, la moralidad de los fieles está bajo mínimos con los ejemplos de los clérigos, y sólo hay deudas por la mala administración del obispado. El escándalo entre todos es un hecho. Hugo -entre llantos y rezos- quiere poner remedio a todo, pero ni las penitencias, ni las visitas y exhortaciones a un pueblo rudo y grosero surten efecto. Después de dos años todo sigue en desorden y desconcierto. Termina el obispo por marcharse a la abadía de la Maison-Dieu en Clermont (Auvernia) y por vestir el hábito de san Benito. Pero el papa le manda taxativamente volver a tomar las riendas de su iglesia en Grenoble.

Con repugnancia obedece. Se entrega a cumplir fielmente y con desagrado su sagrado ministerio. La salud no le acompaña y las tentaciones más aviesas le atormentan por dentro. Inútil es insistir a los papas que se suceden le liberen de sus obligaciones, nombren otro obispo y acepten su dimisión. Erre que erre ha de seguir en el tajo de obispo sacando adelante la parcela de la Iglesia que tiene bajo su pastoreo. Vendió las mulas de su carro para ayudar a los pobres porque no había de dónde sacar cuartos ni alimentos, visita la diócesis andando por

Hugo de Grenoble, Santo
Hugo de Grenoble, Santo

los caminos, estuvo presente en concilios y excomulgó al antipapa Anacleto; recibió al papa Inocencio II -que tampoco quiso aceptar su renuncia- cuando huía del cismático Pedro de Lyon y contribuyó a eliminar el cisma de Francia.

Ayudó a san Bruno y sus seis compañeros a establecerse en la Cartuja que para él fue siempre remanso de paz y un consuelo; frecuentemente la visita y pasa allí temporadas viviendo como el más fraile de todos los frailes.

Como él fue fiel y Dios es bueno, dio resultado su labor en Grenoble a la vuelta de más de medio siglo de trabajo de obispo. Se reformaron los clérigos, las costumbres cambiaron, se ordenaron los nobles y los pobres tuvieron hospital para los males del cuerpo y sosiego de las almas. Al final de su vida, atormentado por tentaciones que le llevaban a dudar de la Divina Providencia, aseguran que perdió la memoria hasta el extremo de no reconocer a sus amigos, pero manteniendo lucidez para lo que se refería al bien de las almas. Su vida fue ejemplar para todos, tanto que, muerto el 1 de abril de 1132, fue canonizado solo a los dos años, en el concilio que celebraba en Pisa el papa Inocencio.

No tuvo vocación de obispo nunca, pero fue sincero, honrado en el trabajo, piadoso, y obediente. La fuerza de Dios es así. Es modelo de obispos y de los más santos de todos los tiempos.

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Autor: . | Fuente: ACI Prensa
Celso de Armagh, Santo
Arzobispo, 1 de abril
Celso  de Armagh, Santo
Celso de Armagh, Santo

Arzobispo de Armagh

Martirologio Romano: En el lugar llamado Ardpatrick, en la región de Munster, en Irlanda, san Celso, obispo de Armagh, que trabajó en favor de la instauración de la Iglesia (1129).

Etimológicamente: Celso = Aquel que es excelso, es de origen latino.Como sus ocho predecesores, Celso era laico, al asumir la sede en 1105, a los veintiséis años de edad.

Consagrado obispo, fue un excelente pastor. Fue muy asiduo en las visitas pastorales, administró sabiamente las posesiones de su diócesis y restauró la disciplina eclesiástica.

Con este último punto se relaciona su presencia en el gran sínodo de Rath Breasail, al que asistieron no menos de cincuenta obispos, bajo la presidencia del legado pontificio Gilberto de Limerick.

El pueblo no recibió de buen grado ni las reformas que llevó al cabo el sínodo, ni la nueva división de las diócesis.

Los anales de Four Masters cuentan que San Celso recontruyó la catedral de Armagh.

La época en que vivió fue muy agitada; tuvo que ejercer el oficio de mediador en las discordias de los príncipes irlandeses y sufrió las invasiones de los O´Rourke y los O´Brien.

En todas sus dificultades le asistió San Malaquías, quien fue primero archidiácono suyo y después obispo de Connor. Poco antes de su muerte, ocurrida en Ardpatrick de Munster, en 1129, el santo acabó con la costumbre de la sucesión hereditaria, nombrando por sucesor a Malaquías. Según su deseo, fue enterrado en Lismore.

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Autor: . | Fuente: Vatican.va
Vicente Vargas González, Beato
Mártir, 1 de abril
Vicente Vargas González, Beato
Vicente Vargas González, Beato

Mártir Laico

Fecha de beatificación: 20 de noviembre de 2005, por el Papa Juan Pablo II, como parte de un grupo formado por él y otros 8 mártires méxicanos.Nació en Ahualulco, Jalisco, el 22 de enero de 1905. Fue el séptimo de once hermanos; tres notas lo distinguieron de ellos: el color rojo de su pelo, que le ganó el sobrenombre de Colorado, su elevada estatura y su jovialidad. Siguió los pasos de su padre al ingresar a la Escuela de medicina, donde destacó por su buen humor, su camaradería y su clara identidad católica.

En cuanto pudo hacerlo, atendió gratuitamente la salud de los pobres. A los 22 años, próximo a concluir sus estudios universitarios, recibió en su hogar, con responsabilidad subsidiaria, a Anacleto González Flores, quien no tardó en advertir las cualidades de Ramón, pidiéndole sumarse a los campamentos de la resistencia activa como enfermero: «Por usted hago lo que sea, Maistro, pero irme al monte, no», contestó el interpelado.

La madrugada del 1 de abril de 1927 alguien azotó la puerta de los Vargas González; Ramón atendió el llamado; al entreabrir la puerta, un nutrido grupo de policías se apoderaron de la casa. Se cateó la vivienda y se aprehendió a sus ocupantes. Ramón mantuvo la calma pese a su indignación; en la calle, aprovechando el tumulto, pudo escapar sin que lo advirtieran sus captores, pero no tardó en volver sobre sus pasos y entregarse.

Cuando supo que iba a morir, su hombría de bien y su esperanza cristiana le bastaron para unir su sacrificio al de Cristo. Ante una exclamación de su hermano Jorge, respondió: «No temas, si morimos nuestra sangre lavará nuestras culpas». Para atenuar la cruel sentencia, el general de división Jesús María Ferreira, ofreció dejar en libertad al menor de los hermanos Vargas González; el indulto correspondía a Ramón, pero este, sin admitir reclamos, cede su lugar a Florentino. Era más del mediodía, urgía matar a los reos cuanto antes. Antes de ser fusilado, Ramón flexionó los dedos de su mano diestra formando la señal de la cruz.

El grupo de los 9 mártires beatificados por Benedicto XVI el 20 de Noviembre de 2005, es completado por:
Anacleto Gonzalez Flores, Laico, 1 abril
José Dionisio Luis Padilla Gómez, Laico, 1 abril
Jorge Ramon Vargas González, Laico, 1 abril
Ramón Vicente Vargas González, Laico, 1 abril
José Luciano Ezequiel Huerta Gutiérrez, Laico, 3 abril
José Salvador Huerta Gutiérrez, Laico, 3 abril
Miguel Gómez Loza, Laico, 21 marzo
Luis Magaña Servin, Laico, 9 febrero
José Sanchez Del Rio, Laico, 10 febrero

Ese mismo día también fueron beatificados los mártires:
Andrés Sola Molist, Sacerdote, 25 abril
José Trinitad Rangel Montano, Sacerdote, 25 abril
Leonardo Pérez Larios, Laico, 25 abril
Dario Acosta Zurita, Sacerdote, 25 julio

(las fechas indicadas corresponden a la de sus mártirios).

Reproducido con autorización de Vatican.va

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Autor: . | Fuente: Vatican.va
Nuño de Santa Maria Alvares Pereira, Santo
Religioso Carmelita, 1 de abril
Nuño de Santa Maria Alvares Pereira, Santo
Nuño de Santa Maria Alvares Pereira, Santo

Héroe de Portugal y Religioso Carmelita

Martirologio Romano: En Lisboa, de Portugal, san Nuño Alvares Pereira, que primero fue puesto al frente de la defensa del reino y más tarde recibido entre los hermanos oblatos en la Orden Carmelitana, donde llevó una vida pobre y escondida en Cristo.

Fecha de canonización: 26 de abril de 2009 por el Papa Benedicto XVI.
Nació en Portugal el 24 de junio de 1360, muy probablemente en Cernache do Bomjardin. Era hijo ilegítimo de Álvaro Gonçalves Pereira, caballero de la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, y de Iria Gonçalves do Caravalhal. Cerca de un año después de su nacimiento, fue legitimado por decreto real y pudo recibir la educación caballeresca típica de los hijos de las familias nobles de su tiempo. A los trece años entró a formar parte de los pajes de la reina Leonor; acogido en la corte, pronto fue nombrado caballero. A los dieciséis años, por voluntad de su padre, se casó con una joven viuda rica, doña Leonor de Alvim. De su unión nacieron tres hijos, dos varones, que murieron prematuramente, y una niña, Beatriz, que después se casó con Alfonso, primer duque de Braganza, hijo del rey Juan I.

Cuando murió el rey Fernando, sin herederos varones, el 22 de octubre de 1383, su hermano Juan luchó por la corona lusitana contra el rey de Castilla, que se había casado con la hija del rey difunto. Nuno tomó partido por Juan, el cual lo escogió como su condestable, es decir, comandante en jefe del ejército. Nuno llevó el ejército portugués a la victoria en varias ocasiones hasta la batalla de Aljubarrota, 14 de agosto de 1285, con la que concluyó el conflicto.

Las capacidades militares de Nuno estaban templadas por una espiritualidad sincera y profunda. Su amor a la Eucaristía y a la Virgen María constituían los ejes de su vida interior. Asiduo a la oración mariana, ayunaba en honor de María los miércoles, los viernes, los sábados y en las vigilias de sus fiestas. Participaba diariamente en la misa, aunque sólo podía recibir la Eucaristía en las festividades mayores. El estandarte que eligió como insignia personal llevaba las imágenes de Cristo crucificado, de María y de los santos caballeros Santiago y Jorge. Hizo construir a costa suya numerosas iglesias y monasterios, entre los cuales el convento del Carmen de Lisboa y la iglesia de Santa María de la Victoria, en Batalha.

Cuando murió su mujer, en 1387, no quiso volver a casarse y fue ejemplo de vida casta. Al establecerse la paz, donó a los veteranos gran parte de sus bienes, a los que renunció totalmente en 1423, cuando entró en la Orden de Hermanos de la Bienaventurada Virgen del Monte Carmelo, en el convento que él mismo había fundado. Tomó el nombre de fray Nuno de Santa María. Impulsado por el Amor abandonó las armas y el poder para revestirse de la armadura espiritual recomendada por la Regla del Carmelo. Así cambió radicalmente su vida, coronando el camino de fe auténtica que siempre había seguido.

Hubiera querido retirarse a una comunidad lejos de Portugal, pero el hijo del rey, don Duarte, se lo impidió. Sin embargo, nadie pudo prohibirle que se dedicara a la limosna en favor del convento y sobre todo de los pobres: organizó para ellos una distribución diaria de alimentos.

A pesar de sus grandes títulos —condestable del rey de Portugal, comandante en jefe del ejército, fundador y bienhechor del convento…— no quiso privilegios; eligió el rango más humilde: fraile donado, y se dedicó completamente al servicio del Señor, de María y de los pobres, en los que veía el rostro mismo de Jesús.

Murió, significativamente, el domingo de Pascua, 1 de abril de 1431. Inmediatamente se difundió su fama de santidad. El pueblo comenzó a llamarlo “el santo condestable”. Esa fama aumentó con el tiempo. En 1894 se introdujo el proceso para el reconocimiento de su culto ab immemorabili —desde tiempos inmemoriales—, que se concluyó el 23 de diciembre de 1918 con el decreto Clementissimus Deus del Papa Benedicto XV.

El 3 de julio de 2008, el Santo Padre Benedicto XVI dispuso la promulgación del decreto sobre el milagro para su canonización y fue canonizado el 26 de abril de 2009 por el mismo Papa.

En Portugal se lo recuerda del 1 al 6 de noviembre.

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Autor: . | Fuente: EWTN
María Egipciaca, Santa
Eremita Penitente, 1 de abril
María Egipciaca, Santa
María Egipciaca, Santa

Eremita Penitente

Martirologio Romano: En Palestina, santa María Egipcíaca, célebre pecadora de Alejandría, que por la intercesión de la Bienaventurada Virgen se convirtió a Dios en la Ciudad Santa, y llevó una vida penitente y solitaria a la otra orilla del Jordán (s. V).

Etimológicamente: María = eminencia, excelsa. Es de origen hebreo. Es de origen hebreo.Una hermosa tradición muy antigua cuenta que en el siglo V un santo sacerdote llamado Zózimo después de haber pasado muchos años de monje en un convento de Palestina dispuso irse a terminar sus días en el desierto de Judá, junto al río Jordán. Y que un día vio por allí una figura humana, que más parecía un esqueleto que una persona robusta. Se le acercó y le preguntó si era un monje y recibió esta respuesta: “Yo soy una mujer que he venido al desierto a hacer penitencia de mis pecados”.

Segun la tradición quella mujer le narró la siguiente historia: Su nombre era María. Era de Egipto. Desde los 12 años llevada por sus pasiones sensuales y su exagerado amor a la libertad se fugó de la casa. Cometió toda clase de impurezas y hasta se dedicó a corromper a otras personas.

Después se unió a un grupo de peregrinos que de Egipto iban al Santo Sepulcro de Jerusalén. Pero ella no iba a rezar sino a divertirse y a pasear.

Y sucedió que al llegar al Santo Sepulcro, mientras los demás entraban fervorosos a rezar, ella sintió allí en la puerta del templo que una mano la detenía con gran fuerza y la echaba a un lado. Y esto le sucedió por tres veces, cada vez que ella trataba de entrar al santo templo.

Y una voz le dijo: “Tú no eres digna de entrar en este sitio sagrado, porque vives esclavizada al pecado”. Ella se puso a llorar, pero de pronto levantó los ojos y vio allí cerca de la entrada una imagen de la Sma. Virgen que parecía mirarla con gran cariño y compasión.

Entonces la pecadora se arrodilló llorando y le dijo: “Madre, si me es permitido entrar al templo santo, yo te prometo que dejaré esta vida de pecado y me dedicaré a una vida de oración y penitencia. Y le pareció que la Virgen Santísima le aceptaba su propuesta.

Trató de entrar de nuevo al templo y esta vez sí le fue permitido. Allí lloró largamente y pidió por muchas horas el perdón de sus pecados. Estando en oración le pareció que una voz le decía: “En el desierto más allá del Jordán encontrarás tu paz”.

María egipciaca se fue al desierto y allí estuvo por 40 años rezando, meditando y haciendo penitencia. Se

María Egipciaca, Santa
María Egipciaca, Santa

alimentaba de dátiles, de raíces, de langostas y a veces bajaba a tomar agua al río. En el verano el terrible calor la hacía sufrir muchísimo y la sed la atormentaba. En invierno el frío era su martirio.

Durante 17 años vivió atormentada por la tentación de volver otra vez a Egipto a dedicarse a su vida anterior de sensualidad, pero un amor grande a la Sma. Virgen le obtenía fortaleza para resistir a las tentaciones. Y Dios le revelaba muchas verdades sobrenaturales cuando ella estaba dedicada a la oración y a la meditación.

La penitente le hizo prometer al santo anciano que no contaría nada de esta historia mientras ella no hubiera muerto. Y le pidió que le trajera la Sagrada Comunión. Era Jueves Santo y San Zózimo le llevó la Sagrada Eucaristía.

Quedaron de encontrarse el Día de Pascua, pero cuando el santo volvió la encontró muerta, sobre la arena, con esta inscripción en un pergamino: “Padre Zózimo, he pasado a la eternidad el Viernes Santo día de la muerte del Señor, contenta de haber recibido su santo cuerpo en la Eucaristía. Ruegue por esta pobre pecadora, y devuélvale a la tierra este cuerpo que es polvo y en polvo tiene que convertirse”.

El monje no tenía herramientas para hacer la sepultura, pero entonces llegó un león y con sus garras abrió una sepultura en la arena y se fue. Zózimo al volver de allí narró a otros monjes la emocionante historia, y pronto junto a aquella tumba empezaron a obrarse milagros y prodigios y la fama de la santa penitente se extendió por muchos países.

San Alfonso de Ligorio y muchos otros predicadores narraron muchas veces y dejaron escrita en sus libros la historia de María Egipciaca, como un ejemplo de lo que obra en un alma pecadora, la intercesión de la Sma. Madre del Salvador, la cual se digne también interceder por nosotros pecadores para que abandonemos nuestra vida de maldad y empecemos ya desde ahora una vida de penitencia y santidad.

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Autor: . | Fuente: Vatican.va
Jorge Vargas González, Beato
Mártir, 1 de abril
Jorge Vargas González, Beato
Jorge Vargas González, Beato

Mártir Laico

Fecha de beatificación: 20 de noviembre de 2005, por el Papa Juan Pablo II, como parte de un grupo formado por él y otros 8 mártires méxicanos.Nació en Ahualulco, Jalisco, el 28 de septiembre de 1899. Fue el quinto de once hermanos. Recibió el bautismo el 17 de octubre de ese año, imponiéndole el nombre de Jorge Ramón, aunque durante su vida utilizó sólo el primero. Siendo niño, su familia se trasladó a Guadalajara. Como muchos jóvenes católicos en México, Jorge participó de los anhelos y de las inquietudes de quienes sufrían el flagelo de la persecución religiosa; ejemplos en su familia no faltaban, en especial el de su íntegra y piadosa madre.

Durante la persecución religiosa, en 1926, siendo Jorge empleado de la Compañía hidroeléctrica, su hogar sirvió de refugio a muchos sacerdotes perseguidos, entre otros, el padre Lino Aguirre, quien sería luego obispo de Culiacán, Sinaloa, de quien Jorge fue custodio y compañero de correrías. A finales de marzo de 1927, los Vargas González recibieron en su hogar al proscrito líder Anacleto González Flores, columna de la resistencia católica de Jalisco y sus alrededores; la familia conocía de sobra lo que podía costar su acción.

En ese lugar los sorprendió la celada del 1 de abril. Todos, hombres, mujeres y niños, entre vejaciones y sobresaltos, fueron aprehendidos por el jefe de la policía de Guadalajara. Un mismo calabozo sirvió para alojar a tres de los Vargas González: Florentino, Jorge y Ramón; su crimen, haber alojado a un católico perseguido.

Horas después encerraron en una celda contigua a Luis Padilla Gómez y a Anacleto González Flores. Se lamentó luego de no poder recibir la Comunión, siendo ese día viernes primero, pero su hermano Ramón le reconvino: “No temas, si morimos, nuestra sangre lavará nuestras culpas”. La entereza de ánimo de los hermanos se mantuvo, charlando con desenfado antes de ser ejecutados. Por una orden de último momento, uno de los tres hermanos, Florentino, fue separado del resto.
Antecedió a la muerte de Jorge algún tipo de tormento, pues su cadáver presentó un hombro dislocado, contusiones y huellas de dolor en el semblante; lo cierto es que llegada la hora, con un crucifijo en la mano, y esta junto al pecho, el siervo de Dios recibió la descarga del batallón, que ejecutó la sentencia. Durante el sepelio, cuando la madre de las víctimas estrechó en sus brazos a Florentino, le dijo: “¡Ay, hijo! ¡Qué cerca estuvo de ti la corona del martirio!; debes ser más bueno para merecerla”; el padre, por su parte, al enterarse cómo y por qué murieron, exclamó: “Ahora sé que no es el pésame lo que deben darme, sino felicitarme porque tengo la dicha de tener dos hijos mártires”.

El grupo de los 9 mártires beatificados por Benedicto XVI el 20 de Noviembre de 2005, es completado por:
Anacleto Gonzalez Flores, Laico, 1 abril
José Dionisio Luis Padilla Gómez, Laico, 1 abril
Jorge Ramon Vargas González, Laico, 1 abril
Ramón Vicente Vargas González, Laico, 1 abril
José Luciano Ezequiel Huerta Gutiérrez, Laico, 3 abril
José Salvador Huerta Gutiérrez, Laico, 3 abril
Miguel Gómez Loza, Laico, 21 marzo
Luis Magaña Servin, Laico, 9 febrero
José Sanchez Del Rio, Laico, 10 febrero

Ese mismo día también fueron beatificados los mártires:
Andrés Sola Molist, Sacerdote, 25 abril
José Trinitad Rangel Montano, Sacerdote, 25 abril
Leonardo Pérez Larios, Laico, 25 abril
Dario Acosta Zurita, Sacerdote, 25 julio

(las fechas indicadas corresponden a la de sus mártirios).

Reproducido con autorización de Vatican.va

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Autor: . | Fuente: Vatican.va
Luis Padilla Gómez, Beato
Mártir, 1 de abril
Luis Padilla Gómez, Beato
Luis Padilla Gómez, Beato

Mártir Laico

Fecha de beatificación: 20 de noviembre de 2005, por el Papa Juan Pablo II, como parte de un grupo formado por él y otros 8 mártires méxicanos.Nació en Guadalajara, Jalisco, el 9 de diciembre de 1899. Recibió una esmerada educación en el seno de una familia distinguida y cristiana. En 1917 ingresó al seminario conciliar de Guadalajara, donde destacó por su conducta intachable y la pureza de sus costumbres; abandonó la institución en 1921 para aclarar ciertas dudas vocacionales.

Una vez fuera del seminario, se dio de alta como profesor, impartiendo clases sin retribución alguna a niños y jóvenes pobres. Fue socio fundador y miembro activo de la Asociación católica de la juventud mexicana, donde desarrolló un intenso apostolado, sobre todo en el campo de la promoción social; tenía una ferviente devoción a la Santísima Virgen.

Al estallar la persecución del Estado contra la Iglesia católica, Luis se afilió a la Unión Popular para trabajar a través de medios pacíficos en la defensa de la religión. En repetidas ocasiones expresó su deseo de seguir a Jesús hasta el dolor, el sufrimiento y la entrega total de la vida.

El día 1 de abril de 1927, a las dos de la mañana, fue acordonado su domicilio por un grupo de soldados del ejército federal, bajo las órdenes del mismo jefe de operaciones militares del Estado de Jalisco, general de división Jesús María Ferreira, quien con lujo de fuerza ordenó el saqueo de la morada y la aprehensión de sus habitantes, además de Luis, su anciana madre y una de sus hermanas.

El joven Luis fue remitido al cuartel Colorado, soportando en el trayecto golpes, insultos y vejaciones. Poco después fueron aprehendidos otros cuatro cristianos. Presintiendo su fin, Luis expresó su deseo de confesarse sacramentalmente; su compañero de apostolado y de prisión, Anacleto González Flores, lo confortó diciéndole: “No, hermano, ya no es hora de confesarse, sino de pedir perdón y de perdonar. Es un Padre y no un juez el que te espera. Tu misma sangre te purificará”. Ya en el paredón mientras Luis, arrodillado, ofrecía su vida a Dios con ferviente oración, los verdugos descargaron sus armas sobre él, consumando, a los 26 años cumplidos, su oblación a Dios hasta el derramamiento de la sangre.

El grupo de los 9 mártires beatificados por Benedicto XVI el 20 de Noviembre de 2005, es completado por:
Anacleto Gonzalez Flores, Laico, 1 abril
José Dionisio Luis Padilla Gómez, Laico, 1 abril
Jorge Ramon Vargas González, Laico, 1 abril
Ramón Vicente Vargas González, Laico, 1 abril
José Luciano Ezequiel Huerta Gutiérrez, Laico, 3 abril
José Salvador Huerta Gutiérrez, Laico, 3 abril
Miguel Gómez Loza, Laico, 21 marzo
Luis Magaña Servin, Laico, 9 febrero
José Sanchez Del Rio, Laico, 10 febrero

Ese mismo día también fueron beatificados los mártires:
Andrés Sola Molist, Sacerdote, 25 abril
José Trinitad Rangel Montano, Sacerdote, 25 abril
Leonardo Pérez Larios, Laico, 25 abril
Dario Acosta Zurita, Sacerdote, 25 julio

(las fechas indicadas corresponden a la de sus mártirios).

Reproducido con autorización de Vatican.va

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Autor: . | Fuente: misa_tridentina.t35.com
Hugo de Bonnevaux, Beato
Abad, 1 de abril
Hugo de Bonnevaux, Beato
Hugo de Bonnevaux, Beato

Abad

Martirologio Romano: En el monasterio cisterciense de Bonnevaux, en el Delfinado, en Francia, beato Hugo, abad, cuya caridad y prudencia lograron la armonía entre el papa Alejandro III y el emperador Federico I. (1194)

Fecha de beatificación: 9 de diciembre de 1903 por el Papa San Pío X.En una de sus cartas San Bernardo prodiga grandes alabanzas a un novicio llamado Hugo, que había renunciado a una fortuna considerable y entrado en la abadía de Méziéres siendo muy joven, contra los deseos de sus parientes. Se trataba de un sobrino de San Hugo de Grenoble.

Un día en que le asaltaban terribles tentaciones de volver al mundo, entró a una iglesia a pedir el auxilio divino. La Virgen de la Merced se le apareció, le miró con gran cariño, y le dijo: “Muestra que eres hombre y abre tu corazón a la fortaleza de Dios. Puedes estar seguro de que jamás te asaltará de nuevo esta tentación”. Hugo se entregó a penitencias tan severas, que acabó con su salud y empezó a perder la memoria; pero logró restablecerse gracias al sentido común de San Bernardo, quien le envió a la enfermería con instrucciones de que le atendiesen bien y le dejasen hablar con quien quisiera.

Poco después, Hugo fue nombrado abad de Bonnevaux, y la abadía floreció mucho bajo su gobierno. Se cuenta que podía leer el pensamiento y que tenía un sentido especial para descubrir las tentaciones de sus hermanos.

Los relatos que han llegado hasta nosotros confirman sus dones de adivinación y exorcismo. Como el de tantas otras lumbreras de la vida monástica, el celo de Hugo no se confinaba a su monasterio ni a su orden. Movido por divina inspiración, fue a Venecia en 1177 para actuar como mediador entre el Papa Alejandro III y el emperador Federico Barbarroja. Gracias a él, se hizo la paz entre los dos. San Hugo murió en 1194.

La imágen que vemos es de la moderna estatua del Beato Hugo que da la bienvenida a los visitantes de su abadía.

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Autor: . | Fuente: misa_tridentina.t35.com
Gilberto de Caithness, Santo
Obispo, 1 de abril
Gilberto de Caithness, Santo
Gilberto de Caithness, Santo

Obispo

Martirologio Romano: En Caithness, en Escocia, san Gilberto, obispo, que erigió la iglesia catedral en Dornoch y dispuso hospederías para los pobres, y al morir recomendó lo que él mismo había observado durante su vida, a saber, no hacer daño a ningún ser, llevar con paciencia las correcciones divinas y a nadie dar ocasión de tropiezo. (c. 1245)
Los escoceses honraron desde antiguo a San Gilberto como a un gran patriota, porque defendió la libertad de la Iglesia escocesa contra las amenazas de Inglaterra, según cuenta la tradición. Nacido en Moray, San Gilberto recibió las órdenes sagradas y fue nombrado archidiácono de Moray. Según la tradición, siendo todavía muy joven, fue convocado con los obispos de la Iglesia de Escocia a un concilio que tuvo lugar en Northampton, en 1176. Como portavoz de los obispos escoceses, se opuso con fervor y elocuencia a la idea de covertir a los prelados del norte de Gran Bretaña en sufragáneos del Arzobispo de York. Sostuvo firmemente que la Iglesia de Escocia había sido libre desde el principio y que sólo estaba sujeta a la autoridad del Papa; por lo tanto habría sido injusto someterla a la autoridad de un metropolitano inglés, tatno más cuanto que loa ingleses y los escoceses, vivían perpetuamente en guerra. Según parece, ésta fue la idea que se impuso en el concilio. Es cierto que en el sínodo de Northampton un clérigo llamado Gilberto pronunció un discurso en este sentido, pero es muy difícil probar que se trataba de Gilberto que fue nombrado obispo de Caithness, en 1223.

Según el Breviario de Aberdeen, San Gilberto sirvió a varios monarcas, La leyenda cuenta que sus amigos quemaron los libros en que guardaba las cuentas, con la esperanza de desacreditarle; pero las oraciones del santo lograron que los libros aparecieran íntegros. Después del asesinato del obispo Adam, Alejandro nombró a Gilberto obispo de Caithness. El santo gobernó su diócesis sabiamente durante veinte años, construyó varios albergues para los pobres, erigió la catedral de Dornoch y, con su predicación y ejemplo, contribuyó a la civilización de su pueblo.

En su lecho de muerte dijo a los que le rodeaban: “Os recomiendo tres máximas que yo he tratado de observar toda mi vida: No hagáis daño a nadie ni tratéis de vengaros si os lo hacen. Soportad con paciencia los sufrimientos que Dios os envíe, teniendo presente que Él purifica así a sus hijos para el cielo. Por último, obedeced a la autoridad para no escandalizar a nadie.”

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Autor: . | Fuente: Vatican.va
José Anacleto González Flores, Beato
Mártir, 1 de abril
José Anacleto González Flores, Beato
José Anacleto González Flores, Beato

Mártir Laico

Etimológicamente: Anacleto = Aquel que es requerido o llamado, es de origen griego.

Fecha de beatificación: 20 de noviembre de 2005, por el Papa Juan Pablo II, como parte de un grupo formado por él y otros 8 mártires méxicanos.José Anacleto González Flores nació en Tepatitlán, Jalisco, el 13 de julio de 1888, en un ambiente de extrema pobreza.

En 1908 ingresó al seminario auxiliar de San Juan de los Lagos; pronto alcanzó grandes adelantos en las ciencias y hasta pudo suplir con creces las ausencias del catedrático, ganándose el apodo de toda su vida: “Maistro Cleto”. Cuando comprendió que su vocación no era el sacerdocio ministerial ingresó en la Escuela libre de leyes. Notable pedagogo, orador, catequista y líder social cristiano, se convirtió en paladín laico de los católicos de Guadalajara.

Poseedor de vasta cultura, escribió algunos libros llenos de espíritu cristiano, así como centenares de artículos periodísticos. En octubre de 1922 contrajo matrimonio con María Concepción Guerrero, quien no asimiló el amor al apostolado de su marido; con todo fue esposo modelo y padre responsable de sus dos hijos.

Muy fiel a su prelado, el siervo de Dios Francisco Orozco y Jiménez, propuso a los católicos la resistencia pacífica y civilizada a los ataques del Estado contra la Iglesia; constituyó por ese tiempo la obra cumbre de su vida, la Unión Popular, que llegó a contar con decenas de miles de afiliados.

Al finalizar el año 1926, después de haber agotado todos los recursos legales y cívicos habidos, y ante la inminente organización de la resistencia activa de los católicos, apoyó con su prestigio, su verbo y su vida, los proyectos de la Liga nacional defensora de la libertad religiosa.

Alimentado con la oración y la comunión diaria, fortaleció su espíritu para dar su voto con sangre por la libertad de la Iglesia católica. La madrugada del 1 de abril de 1927 fue aprehendido en el domicilio particular de la familia Vargas González; se le trasladó al cuartel Colorado, donde se le aplicaron tormentos muy crueles; le exigían, entre otras cosas, revelar el paradero del arzobispo de Guadalajara: “No lo sé, y si lo supiera, no se lo diría”, respondió. Los verdugos, bajo las órdenes del general de división Jesús María Ferreira, jefe de operaciones militares de Jalisco, descoyuntaron sus extremidades, le levantaron las plantas de los pies y, a golpes, le desencajaron un brazo.

Antes de morir, dijo a Ferreira: “Perdono a usted de corazón, muy pronto nos veremos ante el tribunal divino, el mismo juez que me va a juzgar, será su juez, entonces tendrá usted, en mi, un intercesor con Dios”. El militar ordenó que lo traspasaran con el filo de una bayoneta calada. Su muerte hundió en luto a los tapatíos.

El grupo de los 9

José Anacleto González Flores, Beato
José Anacleto González Flores, Beato

mártires beatificados por Benedicto XVI el 20 de Noviembre de 2005, es completado por:
Anacleto Gonzalez Flores, Laico, 1 abril
José Dionisio Luis Padilla Gómez, Laico, 1 abril
Jorge Ramon Vargas González, Laico, 1 abril
Ramón Vicente Vargas González, Laico, 1 abril
José Luciano Ezequiel Huerta Gutiérrez, Laico, 3 abril
José Salvador Huerta Gutiérrez, Laico, 3 abril
Miguel Gómez Loza, Laico, 21 marzo
Luis Magaña Servin, Laico, 9 febrero
José Sanchez Del Rio, Laico, 10 febrero

Ese mismo día también fueron beatificados los mártires:
Andrés Sola Molist, Sacerdote, 25 abril
José Trinitad Rangel Montano, Sacerdote, 25 abril
Leonardo Pérez Larios, Laico, 25 abril
Dario Acosta Zurita, Sacerdote, 25 julio

(las fechas indicadas corresponden a la de sus mártirios).

Reproducido con autorización de Vatican.va

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Autor: . | Fuente: Vatican.va
Ludovico Pavoni, Beato
Sacerdote y Fundador, 1 de abril
Ludovico Pavoni, Beato
Ludovico Pavoni, Beato

Presbítero y Fundador de la
Congregación de los Hijos de María Inmaculada

Martirologio Romano: En Brescia, de Lombardía, en Italia, beato Ludovico Pavoni, presbítero, que se entregó con ánimo decidido a la formación de los jóvenes pobres, interesándose sobre todo en su educación religiosa y artesana, fundando para ello la Congregación de los Hijos de María Inmaculada (1848).

Etimológicamente: Ludovico = nombre de origen germánico equivalente a Luis, su significado es: Aquel guerrero que es popular.

Fecha de beatificación: 14 de Abril de 2002 por S.S. Juan Pablo IILudovico Pavoni nace en Brescia el 11 de septiembre de 1784, el primero de cinco hermanos, del matrimonio Alejandro y Lelia Poncarali.

Vivió en una época caracterizada por profundos cambios políticos y sociales: la Revolución Francesa (1789), la Jacobina (1797), el dominio napoleónico con sus diferentes denominaciones y por fin, desde 1814, el Austriaco. Pero la «política» de Ludovico Pavoni, ordenado sacerdote en 1807, fue siempre y únicamente la política del amor. Renunciando a alcanzar altos cargos eclesiásticos, a los que parecía estar llamado cuando el Obispo Monseñor Gabrio

María Nava le quiere como su secretario (1812), supo dedicarse con creatividad generosa a quien tenía más necesidad: los jóvenes y entre éstos los más pobres. Para ellos abrió un centro formativo, su «Oratorio» (1812). Al mismo tiempo, se entregaba, como destacará el Obispo, «en apoyo de los párrocos para instruir, catequizar por medio de homilías, de catequesis, de ejercicios espirituales sobre todo a la juventud y especialmente a la más pobre que tenía mayor necesidad, con muy buenos resultados». El 16 de marzo de 1818 es nombrado Canónigo de la Catedral y se le confia la rectoría de la Basílica de S. Bernabé.

Notando, entonces, que muchos de los chicos de su Oratorio, sobre todo los pobres, decaían en su empeño y se desviaban del buen camino, cuando tenían que insertarse en el mundo del trabajo, que por desgracia no garantizaba un sano ambiente moral y cristiano, Ludovico Pavoni decide fundar «un Instituto o Escuela de Artes de carácter benéfico y privado, donde al menos los huérfanos, o abandonados por sus propios padres fuesen acogidos, mantenidos gratuitamente, educados cristianamente, y capacitados para desempeñar alguna arte, a fin de formarles queridos para la religión, y útiles para la sociedad y el Estado». Nace así, en 1821, el Instituto de S. Bernabé.

Entre las artes, la más importante fue la Tipografia, querida por Pavoni como «Escuela Tipográfica», que se puede considerar la primera Escuela gráfica de Italia y que pronto llega a ser una verdadera Casa Editorial. Con el paso del tiempo se multiplican los oficios enseñados en S. Bernabé: en 1831, Pavoni detalla ocho oficios existentes: Tipografia, encuadernación de libros, papelería, plateros, cerrajeros, carpinteros, torneros, zapateros.

El Instituto de S. Bernabé unía por primera vez el aspecto educativo, el asistencial y el profesional, pero la fisonomía más profunda «la idea característica» del nuevo Instituto era que «los muchachos pobres, abandonados por sus padres y sus parientes más cercanos, encontrasen todo lo que habían perdido: … no solamente… pan, vestido y educación en las letras y las artes, sino también el padre y la madre, la familia, de los cuales la mala suerte les ha privado, y con el padre, la madre, la familia todo lo que un pobre podía recibir y gozar».

Durante el cólera de 1836, «con una simple invitación Municipal, y sin la esperanza de recibir ninguna contribución económica, son acogidos gratuitamente en el Pío instituto, alimentados y educados con verdadero amor paterno. … muchos, y muchos muchachos aun incapaces». Así se lee en las actas de la reunión extraordinaria del Municipio de Brescia del 21 de agosto de 1841.

Pavoni pensó también en los labradores y proyectó una Escuela Agrícola. En 1841, acoge en el Instituto a los Sordomudos.

El 3 de junio de 1844 era condecorado por el Emperador de Austria con el título de Caballero de la Corona de hierro.

Para sostener y continuar el Instituto, Ludovico Pavoni ya desde hacía tiempo andaba madurando la idea de formar con sus jóvenes más fervorosos «una Congregación, que unida con los estrechos vínculos de la caridad, y basada en las virtudes evangélicas, se consagrase a acoger y a educar a los muchachos abandonados, y dilatase gratuitamente sus cuidados también a favor de las Casas de Industria, que quizá por falta de Maestros sabios y hábiles en las artes, sienten prejuicios, y agravios»: así ya en 1825 escribía al Emperador Francisco I, de visita en Brescia.

Obtenido el elogio del fin de la Congregación, con decreto del 31 de marzo de 1843 de parte del papa Gregorio XVI, llega por fin la aprobación imperial el 9 de diciembre de 1846.

Monseñor Luchi, Vicario General Capitular, haciendo uso de la facultad otorgada por la Santa Sede, erige canónicamente la Congregación de los Hijos de Maria, el 11 de agosto de 1847. Después de haber dado formalmente el 29 de noviembre las dimisiones del Capítulo de la Catedral, el 8 de diciembre de 1847, solemnidad de la Inmaculada, Pavoni emite su profesión perpetua.

Acerca de la fisonomía de la nueva familia religiosa, los contemporáneos reconocen unánimemente la novedad y la originalidad, pues se compone de Religiosos sacerdotes para la dirección espiritual, disciplinar y administrativa de la obra y de religiosos Laicos para llevar adelante los talleres y la educación de los jóvenes. Aparece así la nueva figura del religioso trabajador y educador: el hermano coadjutor pavoniano, insertado directamente en la misión específica de la Congregación, con igualdad de derechos y de deberes con los Sacerdotes.

El día después de estallar la insurrección contra los Austríacos, llamada de «los Diez Días», el sábado 24 de marzo de 1849, Ludovico Pavoni acompañaba a sus muchachos a la colina de Salano, a doce kilómetros de Brescia, para ponerlos a salvo del saqueo y de los incendios causados por la revuelta, que justo en la plaza de S. Bernabé había montado una barricada. No muy bien de salud, el 26 de marzo se agrava y al amanecer del uno de abril de 1849, domingo de Ramos, muere.

La beatificación de Ludovico Pavoni confirma el decreto que el 5 de junio de 1947 Pío XII emanó sobre las virtudes heroicas, en el cual es llamado «otro Felipe Neri… precursor de san Juan Bosco… perfecto emulador de S. José Cottolengo».

Reproducido con autorización de Vatican.va

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Autor: . | Fuente: Vatican.va
Carlos I de Habsburgo, Beato
Laico, 1 de abril
Carlos I de Habsburgo, Beato
Carlos I de Habsburgo, Beato

Emperador

Fecha de beatificación: 3 de octubre de 2004 por el Papa Juan Pablo II.Carlos de Austria nació el 17 de agosto de 1887 en el Castillo de Persenbeug, en la región del Austria Inferior. Sus padres eran el archiduque Otto y la Princesa María Josefina de Sajonia, hija del último rey de Sajonia. El emperador José I era el tío abuelo de Carlos.

Carlos recibió una educación expresamente católica y desde su niñez fue acompañado con la oración por un grupo de personas, porque una religiosa estigmatizada le había profetizado grandes sufrimientos y ataques contra él. De aquí surgió, tras la muerte de Carlos, la «Liga de oración del emperador Carlos por la paz de los pueblos», que en 1963 se convertirá en una comunidad de oración reconocida en la Iglesia.

Muy pronto creció en Carlos un gran amor por la Santa Eucaristía y por el Corazón de Jesús. Todas las decisiones importantes provenían de la oración.

El 21 de octubre de 1911 se casó con la princesa Zita de Borbón-Parma. Durante los diez años de vida matrimonial feliz y ejemplar la pareja recibió el don de ocho hijos. En el lecho de muerte, Carlos decía aún a Zita: «!Te quiero sin fin»!

El 28 de junio de 1914, tras el asesinato del archiduque Francisco Fernando, heredero al trono, en un atentado, Carlos se convierte en el heredero al trono del Imperio Austro-Húngaro.

Mientras se encarnizaba la primera Guerra Mundial, con la muerte del emperador Francisco José, el 21 de noviembre de 1916, Carlos se convierte en emperador de Austria. El 30 de diciembre es coronado Rey apostólico de Hungría.

Este deber Carlos lo concibe, también, como un camino para seguir a Cristo: en el amor por los pueblos a él confiados, en el cuidado por su bien y en la donación de su vida por ellos.

El deber más sagrado de un rey – el compromiso por la paz – Carlos lo puso al centro de sus preocupaciones a lo largo de la terrible guerra. Fue el único, entre los responsables políticos, que apoyó los esfuerzos por la paz de Benedicto XV.

Por lo que respecta a la política interior, incluso en tiempos extremadamente difíciles, abordó una amplia y ejemplar legislación social, inspirada en la enseñanza social cristiana.

Su comportamiento hizo posible al final del conflicto una transición a un nuevo orden sin guerra civil. A pesar de ello fue desterrado de su patria.

Por deseo del Papa, que temía el establecimiento del poder comunista en Centroeuropa, Carlos intentó restablecer su autoridad de gobierno en Hungría. Pero dos intentos fracasaron, porque él quería en cualquier caso evitar el estallido de una guerra civil.

Carlos fue enviado al exilio en la Isla de Madeira (Portugal). Como él consideraba su misión como un mandato de Dios, no pudo abdicar de su cargo.

Sumergido en la pobreza, vivió con su familia en una casa bastante húmeda. A causa de ello se enfermó de muerte y aceptó la enfermedad como un sacrificio por la paz y la unidad de sus pueblos.

Carlos soportó su sufrimiento sin lamento, perdonó a todos los que no le habían ayudado y murió el 1 de abril de 1922 con la mirada dirigida al Santísimo Sacramento. Como él mismo recordó todavía en el lecho de muerte, el lema de su vida fue: «Todo mi compromiso es siempre, en todas las cosas, conocer lo más claramente posible y seguir la voluntad de Dios, y esto en el modo más perfecto».

Reproducido con autorización de Vatican.va

Si conoce información relevante para la canonización del Beato Carlos, contacte a:
Gebetsliga Kaiser Karl für den Frieden der Welt
Domplatz 1
A-3100 St. Pölten, AUSTRIA

NOTA: En algunos santorales se lo menicona el día 21 de octubre, pero consideramos que lo correcto es celebrar el día de su ingrreso a la casa del Padre.


ACTUALIZACIÓN

El beato Carlos de Habsburgo, último emperador del Imperio Austro-Húngaro, podría ser canonizado por un supuesto milagro obrado por su intercesión. Una mujer bautista de Florida afirma haber sido curada del cáncer de mama que padecía.

La mujer, de la localidad de Kissimmee en Florida, recibió de una amiga una estampa del beato, cuya vida conoció durante un viaje a Europa.

Según informó el periódico Orlando Sentinel, los médicos y el tribunal de la Diócesis de Orlando están de acuerdo en que aparentemente no hay explicación médica para la recuperación de la mujer, cuya identidad se mantienen en reserva.

Para el Obispo de Orlando, Mons. Thomas Wenski, “es un honor para nuestra diócesis ser parte de algo que es más grande que nosotros”.

ver nota en video de ACItv

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Autor: . | Fuente: misa_tridentina.t35.com
Valerio de Lauconne, Santo
abad, 1 de abril
Valerio de Lauconne, Santo
Valerio de Lauconne, Santo

Abad

Martirologio Romano: En Lauconne, cerca de Amiens, en Francia, san Valerico o Valerio, abad, que atrajo a no pocos compañeros hacia la vida eremítica.
Hoy 01 de Abril la Iglesia Católica recuerda a San Valerio quien nació en Auvernia, en el seno de una familia humilde. Guillermo el Conquistador mandó exponer solemnemente sus reliquias para obtener del cielo un viento favorable a fin de que zarpara su expedición a Inglaterra. El santo, que era su pastor, se las arregló para aprender a leer mientras cuidaba el ganado y llegó a conocer de memoria el salterio. Un día, su tío le llevó a visitar el monasterio de Autumo, Valerio insistió en quedarse y su tío le permitió continuar ahí su educación, aunque no es del todo, cierto que el santo haya tomado el hábito en ese convento. Algunos años después. Pasó a la abadía de San Germán de Auxerre, pero no parece que haya vivido ahí mucho tiempo. En aquella época de los monjes podían pasar libremente de un convento a otro, algunos eran simplemente espíritus inquietos, incapaces de establecerse en un sitio pero otros cambiaban de monasterio por verdadero espíritu de perfección, en busca de directores espirituales capaces de ayudarlos a santificarse. San Valerio se contaba entre sitios últimos. La fama de San Columbano y sus discípulos le movió a ir a Luxueil para ponerse bajo la dirección del gran santo irlandés. Con él fue su amigo Bobo, un noble a quien Valerio había convertido y que abandonó todas sus posesiones para seguirle. Ambos se establecieron en Luxueil, donde encontraron el director espiritual y la forma de vida que necesitaban. San Valerio estaba encargado de cultivar un aparte del huerto. Los otros monjes consideraron como un milagro que los insectos no atacasen la parte del huerto confiada a Valerio, en tanto que devastaban todo el resto, también parece que esto fue lo que movió a San Columbano, quien tenía ya una idea muy elevada de la santidad de Valerio, a admitirle a la profesión después de un noviciado excepcionalmente breve.

El rey Teodorico expulsó al abad del monasterio y sólo permitió que partiesen con él lo monjes irlandeses y bretones. San Valerio, que no quería quedarse en el monasterio sin su maestro, obtuvo permiso de acompañar a un monje llamado Waldolano, quien iba a partir a una misión de evangelización. Se establecieron en Neustria, donde predicaron con gran libertad, la elocuencia y los milagros de Valerio lograron numerosos conversiones. Sin embargo el santo se sintió pronto llamado de nuevo retirarse del mundo, esta vez a la vida eremítica. Siguiendo el consejo del obispo Bercundo, escogió un sitio solitario cerca de mar, en la desembocadura del río Somme. Pero, a pesar de todos sus esfuerzos por ocultarse, no consiguió permanecer ignorado, pronto se le reunieron algunos discípulos y las celdas empezaron a multiplicarse en lo que más tarde se convertiría en la célebre abadía de Lauconne.

San Valerio partía, de vez en cuando, a predicar misiones en la región, obtuvo un éxito tan grande, que se cuenta que evangelizó no sólo lo que ahora se llama Pas-de-Calais, sino toda la costa oriental del estrecho.

San Valerio era alto y de figura ascética, su singular bondad suavizó la rigidez de la regla de San Columbano con excelentes resultados. Los animales acudían a él sin temor, los pájaros iban a posarse sobre sus hombros y a comer en sus manos, en más de una ocasión, el buen abad dijo a os que iban a visitarle. “Dejad comer en paz a estas inocentes criaturas de Dios”. San Valerio gobernó el monasterio durante seis años por lo menos y murió hacia el año propagar rápidamente su culto. Dos poblaciones francesas le deben su nombre: Saint-Valéry-sur-Somme y Saint-Valéry-en-Caux. Ricardo Corazón de León trasladó las reliquias del santo a esta última ciudad, que se halla en Normandía, pero más tarde fueron nuevamente llevadas a Saint-Valéry-sur-Somme, a la abadía de Lauconne.

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Autor: . | Fuente: misa_tridentina.t35.com
Agape y Quionia, Santas
Virgenes y Mártires, 1 de abril
Agape y Quionia, Santas
Agape y Quionia, Santas

Vírgenes y Mártires

Martirologio Romano: En Tesalónica, ciudad de Macedonia, santas Agape y Quionia, vírgenes y mártires, que en la persecución bajo el emperador Diocleciano, por negarse a comer carne sacrificada a los ídolos, fueron entregadas al prefecto Dulcecio, quien las condenó a ser quemadas vivas.( 305)El año 302, el emperador Diocleciano publicó un decreto que condenaba a la pena de muerte a quienes poseyesen o guardasen una parte cualquiera de la Sagrada Escritura. En aquella época vivían en Tesalónica de Macedonia tres hermanas cristianas, Agape, Quionia e Irene, hijas de padres paganos, que poseían varios volúmenes de la Sagrada Escritura. Tan bien escondidos los tenían, que los guardias no los descubrieron sino hasta el año siguiente, después de que las tres hermanas habían sido arrestadas por otra razón.

Dulcicio presidió el tribunal, sentado en su trono de gobernador. Su secretario, Artemiso, leyó la hoja de acusaciones, redactada por el procurador. El contenido era el siguiente: “El pensionario Sandro saluda a Dulcicio, gobernador de Macedonia, y envía a su Alteza seis cristianas y un cristiano que se rehusaron a comer la carne ofrecida a los dioses. Sus nombres son: Agape, Quionia, Irene, Casia, Felipa y Eutiquia. El cristiano se llama Agatón”. El juez dijo a las mujeres: “¿Estáis locas? ¿Cómo se os ha metido en la cabeza desobedecer al mandato del emperador? Después, volviéndose hacia Agatón, le preguntó: “¿Por qué te niegas a comer la carne ofrecida a los dioses, como lo hacen los otros súbditos del emperador?” “Porque soy cristiano, replicó Agatón. “¿Estás decidido a seguir siéndolo?” “Sí”. Entonces, Dulcicio interrogó a Agape sobre sus convicciones religiosas. Su respuesta fue: “Creo en Dios y no estoy dispuesta a renunciar al mérito de mi vida pasada, cometiendo una mala acción”. “Y tú, Quionia, ¿qué respondes?” “Que creo en Dios y por consiguiente no puedo obedecer al emperador”. A la pregunta de por qué no obedecía al edicto imperial, Irene respondió: “Porque no quiero ofender a Dios”. “¿Y tú, Casia?”, preguntó el juez. “Porque deseo salvar mi alma. “¿De modo que no estás dispuesta a comer la carne ofrecida a los dioses?” “¡No!” Felipa declaró que estaba dispuesta a morir antes que obedecer. Lo mismo dijo Eutiquia, una viuda que pronto iba a ser madre. Por esta razón, el juez mandó que la condujesen de nuevo a la prisión y siguió interrogando a sus compañeros: “Agape, preguntó, ¿has cambiado de decisión? ¿Estás dispuesta a hacer lo que hacemos quienes obedecemos al emperador?” “No tengo derecho a obedecer al demonio”, replicó la mártir; todo lo que digas no me hará cambiar”. “¿Cuál es tu última decisión, Quionia?”, prosiguió el juez. “La misma de antes”. “¿No poseéis ningún libro o escrito referente a vuestra impía religión?” No. El emperador nos los ha arrebatado todos”. A la pregunta del juez de quién las había convertido al cristianismo, Quionia respondió simplemente: “Nuestro Señor Jesucristo”.

Entonces Dulcio dictó la sentencia: “Condeno a Agape y a Quionia a ser quemadas vivas por haber procedido deliberada y obstinadamente contra los edictos de nuestros divinos emperadores y césares y porque se niegan a renunciar a la falsa religión cristiana, aborrecida por todas las personas piadosas. En cuanto a los otros cuatro, los condeno a permanecer prisioneros hasta que se juzgue conveniente”.

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Autor: Xavier Villalta
Sofía Czeska-Maciejowska, Venerable
Fundadora, 1 de abril
Sofía Czeska-Maciejowska, Venerable
Sofía Czeska-Maciejowska, Venerable

Fundadora de la Congregación de las Vírgenes
de la Presentación de la Bienaventurada Virgen María

Martirologio Romano: En Cracovia, Polonia, Venerable Sofía Czeska-Maciejowska, fundadora de la Congregación de las Virgenes de la Presentación de la Bienaventturada Virgen María ( 1650)
Sofía Czeska-Maciejowska nació en 1584. Sus padres, Matthew y Catherine Maciejowski Lubowiecka, pertenecían a la “Nobleza Media”1 de Małopolska (Pequeña Polonia). Tenían bienes cerca de Cracovia y dos casas en la calle Szpitalna en Cracovia. Era una familia numerosa -cinco varones y cuatro mujeres- criados todos en un ambiente religioso. Sofía fue la tercera.

A los 16 años, se casó con Jana Czeskiego, y se mudó a Slomniki, cerca de la República Checa. Después de seis años de matrimonio –en los que no tuvo hijos- quedó viuda. A pesar de su corta edad, su belleza, riqueza y varios pretendientes, no se volvió a casar. Dedicó su vida a la realización de obras de caridad, incluyendo la renovación de la vida religiosa en Polonia a través de la labor de formación y educación de la nueva generación.

En aquellos tiempos ella fue testigo de la guerra, las epidemias, las inundaciones, las malas cosechas, el hambre, por lo tanto presenció la muerte de muchas personas. Sofía decidió hacerse cargo de las niñas, especialmente los huérfanas y de familias pobres. Cedió su casa en la calle Szpitalna para ellas, donde no sólo podían vivir y recibir atención médica, sino también estudiar. Entre los años 1621-1627 allí funcionó un internado y un lugar llamado la Casa de las Vírgenes de la Presentación de la Bienaventurada Virgen María. Era la primera vez que formalmente se había organizado una escuela para niñas en Polonia, institución que además contaba con estructuras orgánicas adecuadas, en esos tiempos tan sólo los varones iban a la escuela.

Para garantizar la durabilidad de su obra, Sofía Czeska fundó una nueva congregación religiosa: las Hermanas de la Presentación de la Santísima Virgen María, la Presentación de la Virgen María fue tomado como ejemplo y carisma para el trabajo de esta nueva congregación, ya que veía en este hecho el modelo más perfecto de la devoción y entrega total a Dios.

La Madre Sofía Czeska murió el 1 de abril de 1650, a la edad de 66 años. Fue enterrada en la iglesia de Santa María en Cracovia, pero sus restos mortales se encuentran actualmente en la capilla lateral en la iglesia de San Juan (de las Hermanas de la Presentación) en Cracovia.

S.S. Benedicto XVI firmó el 20 de diciembre de 2012 el decreto con el cual se reconoce un milagro gracias a la intercesión de la Venerable Sofía Czeska-Maciejowska, lo cual permitirá su próxima beatificación.

NOTAS PIE DE PÁGINA
1 Nobleza Media era una de las categorías en que se dividía la nobleza polaca, a este grupo pertenecían familias con bienes de cierta importancia, eran propietarios tanto de tierras como de siervos.

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Autor: . | Fuente: Dominicani.it
José (Giuseppe) Girotti, Beato
Sacerdote y Mártir, 1 de abril
José (Giuseppe) Girotti, Beato
José (Giuseppe) Girotti, Beato

Sacerdote y Mártir

José (Giuseppe) Girotti nació en Alba (Piamonte, Italaia) el 19 de julio de 1905. Entró en el seminario Dominico a los trece años. En 1923 emitió la profesión y 3 de agosto de 1930 fue ordenado sacerdote en Chieri.

Se especializó en la famosa “Escuela Bíblica” de Jerusalén, y se dedicó a la enseñanza de la Sagrada Escritura en el Seminario Teológico Dominico de Turín (S. Maria delle Rose).

Respetado por su amplia cultura, amaba a ejercer el ministerio sacerdotal entre los humildes y pobres, sobre todo en el Hospicio “Real Instituto para Ancianos” (conocido popularmente como “Casa de los pobres viejos”) vecino a su convento. Pero vinieron los años de sufrimiento y de prueba, que él aceptó con humildad: se le privó de la enseñanza y fue trasladado a otra comunidad en el centro histórico de Turín. Sin embargo, él continuó sus estudios bíblicos e intensificó el ejercicio de sus actividades caritativas.

“Todo lo que hago es por caridad”, dijo una vez, revelando su continuo progreso en la virtud de la caridad.

Cuando estalló la guerra, hizo todo lo posible para ayudar a los necesitados y no dudó en socorrer especialmente a los judíos perseguidos. Por este motivo fue detenido el 29 de agosto de 1944, las etapas principales de su tremendo Via Crucis fueron: Le Nuove (Turín), San Vittore (Milán), Bolzano y, finalmente, Dachau, en Alemania.

Pese a las dificultades del campo de exterminio, en él se observaba lo siguiente: humildad, sencillez, oración, consuelo para con los demás, abnegación y gran altruismo, frutos de su inexorable caridad; obtenía la fuerza y vigor de la Eucaristía y de las Sagradas Escrituras que el padre Girotti siguió profundizando y compartiendo con sus compañeros de prisión.

Su salud se deteriora y fue ingresado en la enfermería, donde el 01 de abril de 1945 (Domingo de Pascua), fue asesinado con una inyección de gasolina.

El 28 de marzo de 2013 S.S. Francisco firmó el decreto reconociemdo el martirio de este Siervo de Dios, la fecha de la ceremonia de beatificación aún no ha sido señalada.

responsable de la traducción: Xavier Villalta

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Autor: . | Fuente: Martirologio Romano
Otros Santos y Beatos
Completando santoral de este día, 1 de abril
Otros Santos y Beatos
Otros Santos y Beatos

Santos Venancio, obispo, y compañeros de Dalmacia y de Istria, Anastasio, Mauro, Pauliniano, Telio, Asterio, Septimio, Antioquiano y Gayano, mártires
En Roma, conmemoración de los santos mártires Venancio, obispo, y compañeros de Dalmacia y de Istria, a saber, Anastasio, Mauro, Pauliniano, Telio, Asterio, Septimio, Antioquiano y Gayano, que la Iglesia se complace en honrar juntamente (s. III/IV).

Beato Juan Bretton, mártir
En York, en Inglaterra, beato Juan Bretton, mártir, que, siendo padre de familia, mostró una gran constancia en la fe de la Iglesia Romana durante el reinado de Isabel I y, amenazado varias veces, se mantuvo firme, por lo que al fin, falsamente acusado de sedición, fue estrangulado (1598).

 

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