Santoral del 25 de Marzo


Autor: . | Fuente: Archidiócesis de Madrid
La Anunciación del Ángel a la Virgen María
Solemnidad, 26 de marzo de 2012
La Anunciación del Ángel a la Virgen María
La Anunciación del Ángel a la Virgen María

Solemnidad

Martirologio Romano: Solemnidad de la Anunciación del Señor, cuando, en la ciudad de Nazaret, el ángel del Señor anunció a María: Concebirás y darás a luz un hijo, y se llamará Hijo del Altísimo. María contestó: He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra. Y así, llegada la plenitud de los tiempos, el que era antes de los siglos el Unigénito Hijo de Dios, por nosotros los hombres y por nuestra salvación, se encarnó por obra del Espíritu Santo de María, la Virgen, y se hizo hombre.

La última fase de toda la apoteosis salvadora comenzó en Nazaret. Hubo intervenciones angélicas y sencillez asombrosa. Era la virgen o pártenos del Isaías viejo la destinataria del mensaje. Todo acabó en consuelo esperanzador para la humanidad que seguía en sus despistes crónicos e incurables. Los anawin tuvieron razones para hacer fiesta y dejarse por un día de ayunos; se había entrado en la recta final.

La iconografía de la Anunciación es, por copiosa, innumerable: Tanto pintores del Renacimiento como el veneciano Pennacchi la ponen en silla de oro y vestida de seda y brocado, dejando al pueblo en difusa lontananza. Gabriel suele aparecer con alas extendidas y también con frecuencia está presente el búcaro con azucenas, símbolo de pureza. Devotas y finas quedaron las pinturas del Giotto y Fra Angélico, de Leonardo da Vinci, de fray Lippi, de Cosa, de Sandro Botticelli, de Ferrer Bassa, de Van Eyck, de Matthias Grünewald, y de tantos más.

Pero probablemente sólo había gallinas picoteando al sol y grito de chiquillos juguetones, estancia oscura o patio quizá con un brocal de pozo; quizá, ajenos a la escena, estaba un perro tumbado a la sombra o un gato disfrutaba con su aseo individual; sólo dice el texto bíblico que “el ángel entró donde ella estaba”.

Debió narrar la escena la misma María a san Lucas, el evangelista que la refiere en momento de intimidad.

Así fue como lo dijo Gabriel: “Salve, llena de gracia, el Señor es contigo”. Aquel doncel refulgente, hecho de claridad celeste, debió conmoverla; por eso intervino “No temas, María, porque has hallado gracia ante de Dios; concebirás en tu seno y darás a luz un Hijo a quien pon-drás por nombre Jesús. Éste será grande: se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará

La Anunciación del Ángel a la Virgen María
La Anunciación del Ángel a la Virgen María

por los siglos sobre la casa de Jacob y su reino no tendrá fin”. La objeción la puso María con toda claridad: “¿Cómo será esto, pues no conozco varón?” No hacía falta que se entendiera todo; sólo era precisa la disposición interior. “El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso, el que nacerá será llamado santo, Hijo de Dios”.

Luego vino la comunicación del milagro operado en la anciana y estéril Isabel que gesta en su sexto mes, porque “para Dios ninguna cosa es imposible”.

Fiesta de Jesús que se encarnó -que no es ponerse rojo, sino que tomó carne y alma de hombre-; el Verbo eterno entró en ese momento histórico y en ese lugar geográfico determinado, ocultando su inmensidad.

Fiesta de la Virgen, que fue la que dijo “Hágase en mí según tu palabra”. El “sí” de Santa María al irrepetible prodigio trascendental que depende de su aceptación, porque Dios no quiere hacerse hombre sin que su madre humana acepte libremente la maternidad.

Fiesta de los hombres por la solución del problema mayor. La humanidad, tan habituada a la larguísima serie de claudicaciones, cobardías, blasfemias, suciedad, idolatría, pecado y lodo donde se suelen revolcar los hombres, esperaba anhelante el aplastamiento de la cabeza de la serpiente.

Los retazos esperanzados de los profetas en la lenta y secular espera habían dejado de ser promesa y olían ya a cumplimiento al concebir del Espíritu Santo, justo nueve meses antes de la Navidad.

¡Cómo no! Cada uno puede poner imaginación en la escena narrada y contemplarla a su gusto; así lo hicieron los artistas que las plasmaron con arte, según les pareció.

****************************************************************************************************

Autor: . | Fuente: ar.geocities.com/misa_tridentina01
Margarita Clitherow, Santa
Mártir, 25 de marzo
Margarita Clitherow, Samta
Margarita Clitherow, Samta

Mártir

Martirologio Romano: En York, en Inglaterra, santa Margarita Clitherow, mártir, la cual, con la anuencia de su marido, abrazó la fe católica, en la que educó también a sus hijos, y se preocupó de ocultar en su casa a sacerdotes que eran perseguidos, por cuyo motivo fue detenida varias veces durante el reinado de Isabel I, y finalmente, rehusando que su causa fuese llevada ante el tribunal para que los ánimos de los consejeros del juez no cargasen con la responsabilidad de su sentencia a muerte, la condenaron, por su fe en Cristo, a ser asfixiada hasta la muerte bajo un gran peso (1586).

Etimológicamente: Margarita = Aquella de belleza poco común, es de origen latino.

Fecha de canonización: 25 de octubre de 1970 por el Papa Paulo VI, unto a otros 39 mártires de Inglatera y Gales.Tenemos la fortuna de poseer amplia información acerca de Margarita Clitherow, gracias a la biografía escrita por su confesor, padre John Mush, completada en sus detalles con otros documentos contemporáneos. En York todavía podemos ver la casa del ayuntamiento donde fue juzgada, el castillo en que estuvo encarcelada, la casa vecina al matadero, que se cree haber sido su hogar durante su vida matrimonial y la habitación con la buhardilla en la posada del Cisne Negro, que la tradición señala como el lugar que ella alquiló para que se celebrara la misa, cuando se consideró insegura su propia capilla.

Margarita fue hija de un rico vendedor de cera, llamado Tomás Middleton, que era hacendado de la ciudad de York y que tuvo el cargo de comisario, del año 1564 a 1565. Este murió poco después y su esposa, luego de cinco meses, contrajo nupcias con un hombre de inferior condición, de nombre May, que estableció su residencia con la familia en la casa Middleton y Davygate.

Allí fue donde Margarita se casó, en 1571, con Juan Clitherow, ganadero y carnicero que, como el padre de Margarita, era un hombre acomodado y había tenido cargos públicos. Había sido encargado de puente y camarlengo con lo que llegó a merecer el derecho de usar el título de Sir antes de su nombre.

Margarita fue educada en el protestantismo, pero dos o tres años después de su matrimonio abrazó la fe católica, después de haberla estudiado, como su biógrafo nos dice: “al no encontrar fundamento, verdad, ni consuelo cristiano en los ministros del Nuevo Evangelio, ni en su propia doctrina y, al enterarse de que muchos sacerdotes y laicos sufrían al defender la antigua fe católica”.

Su esposo, bondadoso y de buen carácter, parece no haberse opuesto entonces ni en ningún momento a los deseos de su mujer. El no tenía madera de héroe y continuaba conforme a la religión del Estado, pero tenía un hermano sacerdote, y un cierto Tomás Clitherow que estuvo preso en el castillo de York a causa de su religión, en 1600, fue probablemente otro de sus hermanos.

El señor Clitherow acostumbraba decir que encontraba dos defectos en su mujer: que ayunaba demasiado y que nunca lo acompañaba a la iglesia. Muy al principio, parecía que Margarita podía practicar su fe sin mucha dificultad y podía buscar a los apóstatas y hacer que se convirtieran, pero las leyes se hicieron más duras y fueron cumplidas más estrictamente.

Varios cautelosos amigos le advirtieron que fuera más circunspecta. Se le impusieron multas al señor Clitherow por las continuas faltas de asistencia de su mujer a la iglesia y a ella misma se le encarceló varias veces en el castillo, una de ellas por dos largos años. Las condiciones de vida allí, como sabemos por datos contemporáneos, eran muy malas; las celdas eran obscuras, húmedas, llenas de parásitos, y muchos de los cautivos morían durante su reclusión; aún así, Margarita consideraba esos períodos de encarcelamiento como retiros espirituales, orando y ayunando cuatro días a la semana, práctica que continuó después de obtener su libertad. No está clara la fecha en que ella empezó a abrir su casa a sacerdotes fugitivos, pero se sabe que continuó haciéndolo así hasta el fin, a pesar de la promulgación de la ley que castigaba con la muerte el dar albergue a los sacerdotes.

Los padres Thompson, Hart Thirkill, Ingleby y muchos otros habían estado ocultos en la cámara secreta para sacerdotes, cuya entrada “era molesta para aquél que no estuviera familiarizado con la gran estrechez de la puerta, que era sin embargo amplia para un joven”.

Más aún, a fin de que no se privara a nadie de la misa, cuando se podía celebrar, el padre Mush nos dice:“Ella había preparado dos cuartos, uno junto a su propia casa, adonde ella pudiera tener acceso en cualquier momento, sin ser vista o notada por sus vecinos. El otro, un poco distante de su casa, mantenido en secreto para todos, excepto para aquellos que ella sabía eran fieles y discretos. Ella preparaba este lugar para tiempos más calamitosos a fin de que Dios pudiera ser servido allí, cuando su propia casa no se considerara tan segura, aunque ella no pudiera acudir a ese lugar diariamente, como lo deseaba. También proporcionaba y se encargaba del cuidado de todo el material que se requería para el servicio del altar, tanto ornamentos como vasos sagrados.

Poseyendo una agradable figura, dotada de agudo ingenio y alegría, Margarita tenía una encantadora personalidad. “Todos la amaban”, leemos, “y acudían a ella en demanda de auxilio, consuelo y consejo en sus penas. Su servidumbre le tenía un amor tan reverente que, a pesar de que su ama los corregía con razonable dureza por sus faltas y negligencias y que sabían cuándo los sacerdotes frecuentaban la casa, tenían tanto cuidado de conservar los secretos de su ama, como si fueran sus verdaderos hijos”.

En muchos casos, gentes que sostenían otras creencias eran las primeras en escudarla y advertirla de algún peligro que la amenazaba. Más aún, como una verdadera mujer de Yorkshire, era una magnífica ama de casa y hábil para los negocios. “Al comprar y vender mercancía”, se nos dice, “tenía mucho cuidado de saber su verdadero precio para satisfacer a su esposo que lo dejaba todo a su confianza y discreción”.

No nos sorprende encontrar que a menudo urgía a su esposo a desentenderse de la tienda y todas sus preocupaciones y dedicar sus energías a ventas al mayoreo. Empezaba cada día con una hora y media dedicada a la oración y meditación. Si había algún sacerdote disponible, se celebraba la misa y para escucharla se arrodillaba atrás de sus hijos y sirvientes en el lugar más bajo, a un lado de la puerta, tal vez para poder dar la señal de alarma en caso de ser sorprendidos.

Dos veces por semana, los miércoles y domingos, trataba de confesarse. Aunque no era una mujer muy culta, había aprendido mucho de los sacerdotes que frecuentaban la casa y conocía tres libros perfectamente: la Biblia, la Imitación de Cristo, de Tomás de Kempis y el Ejercicio de Perrín. En alguna ocasión -quizás en la cárcel-, había aprendido de memoria el pequeño oficio de Nuestra Señora en latín, en previsión de que Dios la llamase alguna vez a la vida religiosa.

El recuerdo de los sacerdotes martirizados a quienes ella había conocido y que habían sufrido en Knavesmire, estaba constantemente en ella y, cuando su esposo salía de viaje, ella algunas veces iba descalza en peregrinación con otras mujeres al lugar de la ejecución, fuera de las murallas de la ciudad. A todas horas, era esto una acción peligrosa debido a los espías, pero particularmente durante el día, y por lo tanto, iban generalmente de noche y Margarita permanecía meditando y orando bajo la horca “todo el tiempo que su acompañamiento se lo permitía”.

Estas visitas pronto terminaron, ya que Margarita, durante el último año y medio antes de su aprehensión final tuvo que permanecer recluida en su propia casa, “como en libertad encadenada”, por el delito de haber enviado a su hijo mayor a una escuela allende los mares.

El 10 de marzo de 1586, el señor Clitherow fue citado a comparecer ante el tribunal de York, establecido por el Gran Consejo del Norte y, en ausencia del amo, su casa fue cateada. No se encontró nada sospechoso, hasta que los esbirros llegaron a un cuarto alejado, donde los niños y otros más estaban siendo instruidos por un maestro de escuela llamado Stapleton, a quien ellos tomaron por sacerdote.

En la confusión que se siguió, el maestro pudo eludirlos y escapar por el cuarto secreto, pero los niños fueron interrogados y amenazados. Un niño extranjero, de once años, que vivía con la familia, se aterrorizó tanto, que descubrió la entrada del cuarto de los sacerdotes. Nadie lo ocupaba, pero en una alacena se encontraron vasos y libros que obviamente eran usados para la celebración de la misa. Estos fueron confiscados y Margarita fue aprehendida y llevada, primero ante el Consejo y después a prisión en el castillo.

Una vez tranquilizada sobre la seguridad de su familia, su valor nunca la abandonó y cuando dos días más tarde se le reunió la señora Ana Tesk, a quien el mismo niño había delatado por frecuentar los sacramentos, las dos amigas bromearon y rieron juntas hasta que Margarita exclamó: “Hermana, estamos tan contentas juntas que temo, a no ser que se nos separe, perder el mérito de estar encarceladas.” 

Poco antes de que se les citara a comparecer ante el juez, dijo: “Antes de partir, haré felices a todos mis hermanos y hermanas del otro lado de la sala”; y, mirando hacia ellos a través de una ventana -eran 35 y la podían fácil mente ver desde allí- hizo un par de horcas con sus dedos y agradablemente se rió de ellas.

Después de leído el cargo, en que se le acusaba de albergar y sostener a los sacerdotes y de oír la misa, el juez le preguntó si se consideraba culpable o inocente. Ella replicó: “No conozco ninguna ofensa por la que me deba declarar culpable”, y cuando se le preguntó cómo quería ser juzgada, ella sólo dijo: “No habiendo cometido ningún delito, no necesito ser juzgada”.

Nunca se apartó de esta posición, aunque se le instruyó varias veces y se le urgió a que se declarara culpable y escogiera ser juzgada por un jurado. Ella sabía que esto significaba la muerte de todas maneras, pero si aceptaba ser juzgada, sus hijos, sirvientes y amigos serian llamados a atestiguar y, o mentirían para salvarla, cometiendo perjurio o tendrían que dar testimonio de lo que sabían y así sufrir el escándalo y la pena de haber causado su muerte.

Se hicieron muchos intentos para persuadirla a que apostatara o, por lo menos, a que se sujetara al juicio y un puritano, que había discutido con ella en la prisión, tuvo el valor de ponerse en pie en la corte y declarar que la condenación, basada en la acusación de un niño, era contraria a la ley de Dios y de los hombres. El juez Clinch, que habría querido salvarla, fue dominado por los otros miembros del Consejo y, finalmente, pronunció la terrible sentencia que la ley inglesa decretaba para todo el que se negaba a declararse culpable, a saber, que debería ser prensado hasta morir. Ella oyó la sentencia con la mayor serenidad y dijo: “Gracias sean dadas a Dios; todo lo que El me envíe es bien recibido. No soy digna de tener una muerte tan buena como ésta”.

Después de esto, fue puesta en prisión en casa de Juan Trew, en Ouse bridge. Ni siquiera entonces se le dejó en paz, sino que fue visitada por diversas gentes que trataban en vano de conmover su constancia, incluyendo a su padrastro, Enrique May, que había sido elegido alcalde de York. Nunca le permitieron ver a sus hijos y solamente una vez pudo entrevistarse con su marido y eso en presencia del carcelero.

Margarita iba a ser ejecutada el 25 de marzo, viernes de la Semana de Pasión y la noche anterior, ella cosió su propia mortaja. Después pasó la mayor parte del tiempo de rodillas. A las ocho de la mañana, el comisario llegó a conducirla al calabozo, a pocos metros de la prisión y “todos se maravillaron de verla gozosa y de alegre semblante”.

Llegados al lugar de la ejecución, se arrodilló para rezar y, algunos de los anglicanos ahí presentes le pidieron que rezara con ellos; pero Margarita rehusó, como el beato Guillermo Hart lo había hecho casi exactamente tres años antes. “Yo no rezaré con vosotros, ni vosotros rezaréis conmigo”, dijo, “ni yo diré Amén a vuestras oraciones, ni vosotros a las mías”. Ella rezó en voz alta por el Papa, los cardenales, el clero, los príncipes cristianos, y especialmente por la reina Isabel para que Dios la convirtiera a la fe y salvara su alma.

Entonces fue obligada a desnudarse y tenderse boca bajo en el suelo. Se le puso una piedra lisa sobre sus espaldas y sus manos fueron atadas a postes a los lados. Se colocó otra losa encima de ella y se pusieron pesas sobre esta piedra, hasta llegar a la cantidad de 700 u 800 kilos. Sus últimas palabras, al recibir el peso sobre su cuerpo, fueron: “¡Jesús, Jesús, ten misericordia de mí!” 

Tardó alrededor de un cuarto de hora en morir, pero su cuerpo fue dejado seis horas en la prensa. Tenía aproximadamente treinta años. A su esposo le había enviado su sombrero “en señal de amorosa devoción, como cabeza de su familia” y a Inés, su hija de doce años, sus zapatos y medias para significar que debería seguir sus pasos.

La niñita se hizo monja en Lovaina, mientras que dos de los hijos de la mártir fueron después sacerdotes. Una de las manos de Margarita Clitherow se conserva en un relicario en el Convento Bar, en York.

**************************************************************************************

Autor: . | Fuente: P. Felipe Santos | Vatican.va
Emiliano (Omeljan) Kovc, Beato
Sacerdote y Mártir, 25 de marzo
Emiliano (Omeljan) Kovc, Beato
Emiliano (Omeljan) Kovc, Beato

Sacerdote de la Archieparquía de Lvov de los ucranios

Martirologio Romano: En la ciudad de Majdanek, cerca de Lublín, en Polonia, beato Emiliano Kovc, presbítero y mártir, que en tiempo de guerra fue deportado a un campo de concentración, donde, por el combate de la fe, alcanzó la vida eterna (1944).

Etimológicamente: Emiliano = Aquel que es gentil y amable, es de origen latino.

Fecha de beatificación: 27 de junio de 2001 por el Papa Juan Pablo II.Cuando el Papa Juan Pablo II hizo su viaje pastoral a Ucrania, entre los muchos actos que llevó a cabo en tan poco tiempo, uno de los más importantes fue, sin duda, la beatificación de varios ucranianos y ucranianas.

En el discurso, con motivo de tal evento, el Papa –al dirigirse a los jóvenes–, les dijo: “Queridos jóvenes. Vuestro pueblo está viviendo un paso difícil y complejo desde el paso del régimen totalitario –que lo ha oprimido durante tantos años– a una sociedad libre y democrática. La libertad requiere conciencias fuertes, responsables y maduras. La libertad cuesta más que la esclavitud.. No paséis del régimen comunista al del consumo. Es otra forma de materialismo que, sin rechazar a Dios, en la realidad lo niega”.

Nació el 20 de agosto de 1884 en Kosmach (región de Stanislaviv, actualmente Ivano-Frankivsk).

Fue ordenado sacerdote en 1911 e incardinado en la diócesis de Stanislaviv. En 1922 pasó a la archieparquía de Lvov, y ejerció su ministerio pastoral en Przemyslijany, en la región occidental de Ucrania.

Los comunistas lo encarcelaron en 1941, pero fue liberado por las tropas alemanas.

En 1942 los alemanes encerraron a los judíos en la zona del gueto. Acusado de ayudar a los judíos a evitar la deportación, fue arrestado el 30 de diciembre de 1942 y trasladado al campo de concentración de Majdanek, en la cercanías de Lublin (Polonia).

Murió allí el 25 de marzo de 1944, a los 60 años.

Juan Pablo II lo ha llevado al honor de los altares juntamente con otros 26 ucranianos:

Mycola Čarneckyj (Obispo, Exarca Apostólico de los ucranios de Volyn’ y Pidljašja, de la Congregación del Santísimo Redentor (1884-1959}) y 24 compañeros:
Gregorio Khomyšyn, Obispo de Stanislaviv de los ucranios, actualmente Ivano-Frankivsk (1867-1945)
Josafat Kocylovskyj, Obispo de Peremyšl de los ucranios, de la Orden Basiliana de San Josafat (1876-1947)
Simeón Lukač, Obispo de la Iglesia greco-católica ucraniana “clandestina” (1893-1964)
Basilio VeIyčkovskyj, Obispo de la Iglesia greco-católica ucraniana “clandestina”, della Congregacióne del Santísimo Redentor (1903-1973)
Iván Slezyuk, Obispo de la Iglesia greco-católica ucraniana “clandestina” (1896-1973)
Mykyta Budka, Obispo auxiliar de Lvov de los ucranios, primer obispo de los católicos ucranianos de Canadá (1877-1949)
Gregorio Lakota, Obispo auxiliar de Peremyšl de los ucranios (1883-1950)
Leonidas Fëdorov, Exarca de los católicos rusos de rito bizantino y sacerdote de los Monjes Estuditas (1879-1935)
Mykola Konrad, Sacerdote de la archieparquía de Lvov de los ucranios (1876-1941)
Andrés Iščak, Sacerdote de la archieparquía de Lvov de los ucranios (1887-1941)
Román Lysko, Sacerdote de la archieparquía de Lvov de los ucranios (1914-1949)
Mykola Cehelskyj, Sacerdote de la archieparquía de Lvov de los ucranios (1896-1951)
Pedro Verhun, Sacerdote de la archieparquía de Lvov de los ucranios y visitador apostólico para los católicos ucranios residentes en Alemania (1890-1957)
Alejandro Zaryckyj, Sacerdote de la archieparquía de Lvov de los ucranios (1912-1963)
Clemente Šeptyckyj, Sacerdote profeso de los Monjes Estuditas ucranianos y archimandrita del Monasterio de Univ (1869-1951)
Severiano Baranyk, Sacerdote profeso de la Orden Basiliana de San Josafat (1889-1941)
Joaquín Senkivskyj, Sacerdote profeso de la Orden Basiliana de San Josafat (1896-1941)
Cenobio Kovalyk, Sacerdote profeso de la Congregación del Santísimo Redentor (1903-1941)
Vidal Bajrak, Sacerdote profeso de la Orden Basiliana de San Josafat (1907-1946)
Ivín Ziatyk, Sacerdote profeso de la Congregación del Santísimo Redentor y vicario general de la Iglesia greco-católica ucraniana (1899-1952)
Tarsicia (en el siglo, Olga), Religiosa profesa de la congregación de las Esclavas de María Inmaculada (1919-1944)
Olimpia (en el siglo, Olga), Religiosa profesa de la Congregación de las Religiosas de San José (1903-1952
Lorenza Harasymiv (en el siglo, Leocadia ), Religiosa profesa de la Congregación de las Religiosas de San José (1911-1952)
Vladimiro Pryjma, Laico y padre de familia, cantor (1906- 1941)

Teodoro Romża (1911-1947)

Josafata Hordashevska (en el siglo, Micaela ) (1869-1919)

¡Felicidades a quien lleve este nombre!

*********************************************************************************************

Autor: . | Fuente: misa_tridentina.t35.com
Lucia Filippini, Santa
Fundadora, 25 de marzo
Lucia Filippini, Santa
Lucia Filippini, Santa

Fundadora del Instituto
de Maestras Pías

Martirologio Romano: En el Montefiascone, en la Toscana, santa Lucía Filippini, fundadora del Instituto de Maestras Pías, para promover la enseñanza cristiana de jóvenes y mujeres, especialmente las carentes de recursos (1732).

Etimológicamente: Lucía = Aquella que lleva la luz, es de origen latino.

Fecha de canonización: 22 de junio de 1930 por el Papa Pío XI.El Instituto de “Maestre Pie” no es tan conocido fuera de Italia como merece serlo. Pero en una época en la que todavía no se pensaba en la educación obligatoria, obró maravillas tanto en el mejoramiento religioso como en el social de las mujeres de su país.

Aunque Santa Lucía no fue la verdadera fundadora de esta notable organización, fue quizás la más celosa, la de mayor influencia y la más santa entre todas sus primeras propulsoras.

Nacida un 13 de Enero de 1672, en Tarquinia, en Toscana, distante aproximadamente nueve kilómetros de Roma, quedó huérfana a temprana edad. Siendo aún joven, la seriedad de sus intenciones, su gran piedad y sus notables cualidades llegaron a oídos del obispo de la diócesis, cardenal Marcantonio Barbarigo, quien la persuadió a ir a Montefiascone para trabajar en un instituto educacional para el entrenamiento de maestros, que él había fundado y puesto bajo la dirección de religiosas.

Lucía se dedicó en cuerpo y alma al trabajo, donde tuvo contacto con la Beata Venerini, a quien por ser la más eficaz y dedicada organizadora de un instituto similar en Viterbo, el cardenal había llamado a Montefiascone para que con tribuyera con su experiencia al bien de su fundación.

Ningún alumno pudo haber mostrado más aptitudes que Santa Lucía. Su modestia, su caridad y su profunda convicción del valor de las cosas espirituales, aunados a su decisión y su práctico sentido común, se ganaron todos los corazones.

La obra prosperó asombrosamente. Nuevas escuelas para niños y centros educacionales se multiplicaron en todas direcciones y, en 1707, por deseo expreso del Papa Clemente XI, ella fue a Roma a fundar allí la primera escuela de “Maestre Pie” en la calle de Chiavi d´Oro.

Lucía pudo permanecer en la ciudad tan sólo un poco más de seis meses, ya que sus obligaciones la llamaban a otras partes, pero los niños acudían en multitudes que excedían, con mucho, el cupo destinado para ellos; a Lucía antes de partir, se le llegó a conocer en casi todo el distrito, como la Maestra Santa.

Como Rosa Venerini, tenía el don de la palabra fácil y convincente. Sin embargo, su fortaleza no igualaba el esfuerzo con que se dedicaba al trabajo. Enfermó gravemente en 1726 y, a pesar de la atención médica que se le dio en Roma, nunca pudo recuperar del todo su salud.

Murió con la más santa de las muertes, el 25 de marzo de 1732, día que ella misma había predicho.

****************************************************************************************

Autor: P. Felipe Santos
Agapito de Sínada, Santo
Obispo de Sínada, 25 de marzo
Agapito de Sínada, Santo
Agapito de Sínada, Santo

Obispo de Sínada

Esta santo que recordamos hoy, murió en el siglo III. Nació en Roma en el seno de la familia Anicia.

Su fe era tan firme que no dudó lo más mínimo en dedicarse a evangelizar. Se alimentaba de una continua oración y de la presencia de Dios en cuanto pensaba y hacía.

Fue obispo de Sínada, en Frigia (hoy Çifitkasaba, en Turquía). Una de las armas de su apostolado fue la correspondencia. Quedan muchas cartas de en las que se relatan sus dones taumatúrgicos y el sentido de su apostolado epistolar.

Una de estas cartas, dirigidas a su amigo san Teófilo, obispo de Alejandría, dice:”Si me dices, muéstrame a tu Dios”, te diré yo a mi vez: “Muéstrame primero a tu hombre y te diré quién es mi Dios”.

Cuando fue elegido obispo ,tuvo que afrontar un problema serio: Belisario, general de Justiniano, había entrado en Italia para luchar contra los Godos. Su intención era someter la península bajo la jurisdicción de Constantinopla.

El rey godo le pidió al Papa que intercediera para que no llevase a cabo su propósito.

Agapito fue a Oriente pero no logró nada en su misión. No obstante tuvo el valor de excomulgar al patriarca Antimo, y en su lugar consagró obispo a Menas con la aprobación del propio Justiniano. De vuelta a Roma murió de repente.

¡Felicidades a quien lleve este nombre! 

Comentarios al P. Felipe Santos: fsantossdb@hotmail.com

NOTA: Su nombre no consta en el actual Martirologio Romano, pero si en la edición de 1956.

*******************************************************************************************

Autor: . | Fuente: Vatican.va
Josafata (Micaela) Hordashevska, Beata
Co-Fundadora, 25 de marzo
Josafata (Micaela) Hordashevska, Beata
Josafata (Micaela) Hordashevska, Beata

Cofundadora de la congregación de las Esclavas de María Inmaculada

Martirologio Romano: En el lugar de Chervonohrad, junto a Lwiw, en Ucrania, beata Josafata (Micaela) Hordáshevska, virgen, que fundó el Instituto de Hermanas Esclavas de María Inmaculada, dedicándose a hacer el bien donde fuese mayor la necesidad (1919).
(1869-1919)
Nació el 20 de diciembre de 1869 en Lvov (Ucrania), en el seno de una familia numerosa, honrada y laboriosa, de rito bizantino.

Tuvo que renunciar a los estudios para dedicarse al trabajo, a fin de ayudar económicamente a los suyos.

Sensible e interesada en la vida espiritual, encontró un óptimo guía en el misionero basiliano padre Jeremías Lomnitskyj, que apoyó su deseo de consagrarse al Señor.

A los 20 años emitió el voto de castidad. En 1892 abandonó el proyecto de entrar en el monasterio de clausura de las monjas basilianas, y juntamente con el padre Jeremías fundó el instituto de las religiosas Esclavas de María Inmaculada, al servicio del pueblo.

El 24 de agosto de 1892 vistió el hábito religioso, tomando el nombre del gran obispo y mártir ucraniano san Josafat Kuntsevych. Así nació la congregación de Esclavas de María Inmaculada, la primera de vida activa para la asistencia a los hijos de campesinos, a los enfermos y a los pobres de las comarcas, así como para la instrucción de los analfabetos y los marginados.

Falleció el 25 de marzo de 1919.

Fue beatificada en Ucrania por Su Santidad Juan Pablo II el 27 de Junio de 2001

*************************************************************************************************

Autor: P. Felipe Santos | Fuente: Catholic.net
Everardo (Everado) de Nellenburg, Beato
Monje Benedictino, 25 de marzo
Everardo (Everado) de Nellenburg, Beato
Everardo (Everado) de Nellenburg, Beato

Monje Benedictino

Martirologio Romano: En Schaffhausen, en Suabia, beato Everado, que, siendo conde de Nellenburg, abrazó la vida monástica en el cenobio de Todos los Santos (Allerheiligen), construido con su esfuerzo (1078).

Etimológicamente: Everardo = Fuerte como un jabalí, es de origen anglosajón.Llevado por los impulsos hacia la santidad, pensó que su camino estaba centrado en la vida benedictina.

Ya hacia el 1050 fundó el monasterio de Allerheigen (Todos los Santos) en Schaffhausen.

Tuvo la inmensa suerte de que fuera a consagrarlo el propio Papa León IX el 22 de noviembre de 1049.

Y juntamente con el monasterio consagró también otras tres iglesias pocos años después.

Era todo un torrente de alegría y de satisfacción construyendo la paz entre la gente, haciendo el bien y evitando que el mal se extendiera.

Murió en el año 1080, en la fiesta de la Anunciación, pero su memoria tiene lugar en este día.

Su sepulcro, que está en la iglesia del monasterio era muy visitado, prácticamente como un lugar de peregrinaciones.

Pero en la época de la Reforma protestante –como ellos no quieren cultos a santos– decayó mucho.

El sarcófago se conserva todavía con la figura de Everardo al natural.

Igualmente, la esposa de Everardo, la condesa Ita, era muy venerada. Entre otras cosas, fue ella la fundadora del monasterio femenino de santa Inés.

Fue muy venerada en aquellos tiempos.

No hay mayor gozo que hacer desaparecer de nuestro lado el mal, e implantar – con la gracia y ayuda de Dios – el mundo del bien.

¡Felicidades a quien lleve este nombre!

Comentarios al P. Felipe Santos: fsantossdb@hotmail.com

**********************************************************************************************

Autor: . | Fuente: misa_tridentina.t35.com
Tomás de Costacciaro, Beato
Eremita Camaldulense, 25 de marzo
Tomás de Costacciaro, Beato
Tomás de Costacciaro, Beato

Eremita

Martirologio Romano: Junto a Costacciaro, en la Umbría, beato Tomás, ermitaño, que pasó sesenta y cinco años en vida eremítica y la enseñó a otros a vivirla (1337).

Etimológicamente: Tomás = mellizo, es de origen arameo.

Fecha de beatificación: Su culto fue confirmado el 18 de Marzo de 1778 por el Papa Pío VIEl Beato Tomás nació en el pequeño pueblo de Costacciaro, distante alrededor de once kilómetros de Gubbio, en Umbría.

Todavía niño, su corazón se inclinaba por las prácticas piadosas y su padre lo llevaba a la campiña a visitar los santuarios y lugares de peregrinación.

Fue de esta manera como conoció a los ermitaños camaldulenses de San Romualdo, en su retiro de Sitria y, le atrajo de tal suerte esa manera de vida, que obtuvo el consentimiento de su padre para entrar en esa orden.

Pasó varios años entre ellos, pero añoraba mayor penitencia y vida solitaria. Con el consentimiento del abad, tomó posesión de una vieja cueva en Montecupo o Montecucco, que se suponía haber estado habitada, en alguna ocasión, por San Jerónimo.

Cuatro años vivió en aquélla soledad y su manera de vida, como dice su biógrafo, fue sólo conocida de Dios. Es cierto que haya vivido de raíces y frutas silvestres, y que los fieles, no sabiendo de su existencia, no pudieron proporcionarle alimentos, como lo hacían con los otros ermitaños.

Por último, accidentalmente fue descubierto por unos viajeros que se habían extraviado en su camino. Sus penitencias y ayunos lo habían dejado reducido a la piel y a los huesos y la gente piadosa le trajo alimento y bebida, pero él no alteró su manera de vivir y regaló todo a los pobres que se habían empezado a reunir a su alrededor.

Varios jóvenes quisieron unirse a él y sujetarse a su disciplina, pero no los ató con ninguna promesa y les permitió discurrir libremente. Ellos atesoraron sus dichos y sus milagros y uno de ellos, posteriormente, escribió su vida.

Se dice que Tomás murió el año de 1337, agotado por las austeridades y privaciones.

****************************************************************************************************************

Autor: . | Fuente: ar.geocities.com/misa_tridentina01
Hermelando, Santo
Abad, 25 de marzo
Hermelando, Santo
Hermelando, Santo

Abad

Martirologio Romano: En la isla de Antrum (hoy Aindre), cerca de Nantes, en Francia, san Hermelando, el cual, después de servir en la corte real, se hizo monje del monasterio de Fontenelle y finalmente fue designado primer abad del lugar (c. 720).San Hermelando nació en la diócesis de Noyon y desde su más temprana juventud aspiró a la vida religiosa. Sus padres, sin embargo, tenían mundanas ambiciones respecto a él y lo enviaron a la corte del rey Clotario III, donde fue nombrado escanciador.

Se dispuso casarlo y ya se hacían los preparativos para la boda, cuando convencido de que esa no era la voluntad de Dios para él, Hermelando abrió su corazón al rey que, aunque entristecido ante la idea de separarse de él, consintió en que siguiera su verdadera vocación.

Se trasladó a la abadía de Fontanelle, en Normandía, y recibió el hábito de manos de San Lamberto. Cuando San Pascasio, obispo de Nantes, solicitó monjes del monasterio para que tomaran parte en la evangelización de su diócesis, Lamberto escogió a Hermelando y le nombró superior de los doce hermanos que fueron enviados.

Pascasio les dio para que se establecieran un monasterio que él había construido en el estuario del río Loira, en la isla llamada Aindré; ahí observaron la regla de San Columbano, como la habían observado en Fontenelle. En aquélla soledad, San Hermelando y sus hermanos vivieron una vida de gran austeridad y, a pesar de su aislamiento, su fama se extendió rápidamente entre los habitantes de tierra firme. Los padres llevaban a sus hijos para que fueran educados por los monjes, que les enseñaban a ser buenos cristianos así como el amor al estudio.

El abad procuraba escapar a veces de la afluencia de visitantes que frecuentaban el monasterio y en ciertas épocas, especial mente en Cuaresma, se retiraba con otros varios monjes a Aindrette, una pequeña isla vecina para pasar allí unos días de retiro y especial austeridad.

San Hermelando tuvo el don de profecía y podía leer los pensamientos de los hombres. También fue famoso como obrador de portentos. Se dice que cierta vez cuando uno de sus monjes hablaba del exquisito sabor de una lamprea que había gustado a la mesa del obispo de Nantes, Hermelando preguntó: “¿No creéis que Dios sea capaz de enviamos una aquí?” Al terminar de hablar, una ola arrojó una lamprea a sus pies y, ese pequeño pez, distribuido por el abad, alimentó a la comunidad entera de monjes.

Otra leyenda refiere que, cuando el santo tuvo ocasión de visitar Coutances, recibió hospitalidad de un ciudadano al que le quedaba solamente un poco de vino para agasajar a sus huéspedes. Aunque un gran número de gente participó del vino, el barril, en lugar de agotarse, se encontró lleno milagrosamente. Cuando el santo envejeció, renunció a su oficio y se retiró a Aindrette, donde pasó los últimos años de su vida en la soledad.

Murió alrededor del año 720 D.C.

**********************************************************************************************************

Autor: . | Fuente: ACI Prensa
Dimas, Santo
El buen ladrón, 25 de marzo
Dimas, Santo
Dimas, Santo

“HOY estarás conmigo en el Paraíso”

Martirologio Romano: Conmemoración del santo ladrón, que en la cruz reconoció a Cristo, y de Él mereció oír: Hoy estarás conmigo en el Paraíso (s. I).Sólo poseemos noticias ciertas acerca de su muerte y de su solemne canonización -por parte del mismo Jesucristo-, no repetida en la historia de la Santidad. – Fiesta: 25 de marzo.

“Y con Él crucificaron dos ladrones, uno a la derecha y otro a la izquierda de Él. Y fue cumplida la Escritura que dice: Y fue contado entre los inicuos.

“Uno de los malhechores le insultaba diciendo: ¿No eres Tú el Mesías? Sálvate a Ti mismo y a nosotros.

“Mas el otro, respondiendo, le reconvenía diciendo: ¿Ni siquiera temes tú a Dios estando en el mismo suplicio? Nosotros, la verdad, lo estamos justamente, pues recibimos el justo pago de lo que hicimos; mas Éste nada ha hecho; y decía a Jesús Acuérdate de mí cuando vinieres en la gloria de tu realeza.

“Díjole: En verdad te digo, que hoy estarás conmigo en el Paraíso” (Marcos 17, 27s. y Lucas 23, 39-43).

Como hemos indicado al principio, nada más sabemos de San Dimas con certeza histórica, pues son unas actas, aunque muy antiguas, apócrifas las que iniciaron la leyenda sobre el mismo, que todos hemos oído relatar alguna vez.

La Sagrada Familia, según nos narra la Biblia, se vio obligada a huir a Egipto, debido al peligro que corría la vida de Jesús, por la persecución de los niños menores de dos años que Herodes el Grande había decretado.

En cierta ocasión en que los soldados del rey -y empieza aquí la narración apócrifa- estaban sobre la pista de la Familia Santa, y cuando ya les andaban muy cerca, José y María encontraron una casa en la que fácilmente se podrían esconder, si les dejaban entrar.

Esta casa era la que habitaba Dimas con los suyos. José les pide que los escondan, pues los soldados del rey con sus caballos, mucho más veloces que el sencillo borrico que montan, ya casi les dan alcance. Pero los habitantes de aquella casa se niegan a ello.

En este momento sale el joven Dimas, que seguramente por su carácter y decisión gozaba entre sus camaradas de gran autoridad, y dispone que se queden y les esconde en un lugar tan oculto que la policía romana no consigue descubrirlos, ni puede detenerlos. Jesús promete a Dimas, agradecido, que su acto no quedará sin recompensa, y le anuncia que volverán a verse en otra ocasión y aún en peores condiciones, y entonces será Él, Cristo, quien ayudará a su benigno protector.

De este modo terminan su narración las actas apócrifas. Explicación suficiente, sin embargo, para observar en ella una diferencia total entre las leyendas atribuidas a Jesús, y la sobriedad evangélica, aun en los momentos más sublimes en que para confirmar su doctrina, Jesucristo obra algunos de sus milagros. Por esta razón nos ceñiremos a continuación al relato evangélico, Palabra Viva, que nos conduce a importantes enseñanzas.

¿A qué fue debida la conversión de Dimas, un ladrón, un malhechor, que seguramente en toda su vida no había visto a Jesús, aunque hubiera oído hablar de Él, como de alguien grande, misteriosamente poderoso y enigmático para muchos?

Porque en la cruz, Dimas se nos presenta ya convertido, como creyente en la divinidad de Cristo: “¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en el mismo suplicio?”.

Un autor moderno atribuye la conversión de Dimas a la mirada de Jesucristo, la mirada clara de Cristo; en su cara abofeteada, escupida y demacrada, la mirada que había obrado tantos prodigios y que convertía al que se adentraba en ella con corazón limpio, en seguidor y discípulo…

Y el corazón de Dimas debía ser limpio, a pesar de todos sus delitos. Inclinado al robo quizá por circunstancias externas, circunstancias tal vez de tipo social, había sabido conservar, empero, cierto cariño a los que le rodeaban, y un respeto sincero a sus padres y a las vidas de los demás.

Y Dios, por la Sangre de su Hijo que estaba a punto de derramarse, le premiaba lo bueno que había hecho y le perdonaba lo malo. Y en su Amor insondable -Dios es Amor- le había concedido las gracias suficientes y necesarias para aquel acto profundo de fe.

Y a continuación el gran acto de sometimiento a la Voluntad de Dios y a la justicia de los hombres: “Nosotros, la verdad, lo estamos justamente, pues recibimos el justo pago de lo que hicimos”; y después, en aquellos momentos solemnes, alrededor de los cuales gira toda la Historia, quiera el hombre reconocerlo o no, la petición confiada, anhelante a su Dios, que por él, con él y también por nosotros moría en una cruz: “Acuérdate de mí, cuando vinieres en la gloria de tu realeza”.

Y de labios del mismo Cristo oye Dimas las palabras santificadoras: “En verdad te digo que hoy estarás conmigo en el Paraíso”.

He aquí un Santo original: hasta poco antes de morir, un ladrón, un malhechor, de familia seguramente innoble, sin ningún milagro en su haber, que puede ser, para nosotros, un magnífico tema de profunda meditación.

*************************************************************************************

Autor: . | Fuente: OCarm.org
Hilario (Pawel) Januszewski, Beato
Mártir Carmelita, 25 de marzo
Hilario (Pawel) Januszewski, Beato
Hilario (Pawel) Januszewski, Beato

Presbítero y Mártir

Martirologio Romano: En el campo de concentración de Dachau, cercano a Munich, de Baviera, en Alemania, beato Hilario Januszewski, presbítero de la Orden de los Carmelitas Descalzos y mártir, que en tiempo de guerra, por confesar a Cristo fue deportado desde Polonia a esta cárcel, y habiéndose contagiado del tifus por asistir a los enfermos, falleció dejando un hermoso testimonio de fe y caridad (1945).

Etimológicamente: Hilario = Aquel que es alegre, es de origen latino.

Fecha de beatificación: 13 de junio de 1999 oir ek Papa Juan Pablo II, junto a otros 107 mártires de Polonia.El P. Hilario Januszewski nació el 11 de junio de 1907 en Krajenki (Polonia) y se le dio el nombre de Pawel. Fue educado cristianamente por sus padres Martin y Marianne. Después de frecuentar el colegio de Greblin ( donde su familia residía desde 1915), continuó sus estudios en el Instituto de Suchary que abandonó más tarde por problemas económicos familiares. Después de un tiempo la familia se trasladó a Cracovia, donde pudo hacer algunos estudios y entró luego en el 1927 en la Orden Carmelita.

Después de cumplir el noviciado en Leopoli, el 30 de diciembre de 1928, emitió la profesión simple. Al finalizar sus estudios en Cracovia, fue enviado al Colegio Internacional San Alberto en Roma. Fue ordenado sacerdote el 15 de julio de 1934. Habiendo obtenido el lectorado en teología y el premio destinado a los mejores estudiantes de la Academia Romana de Santo Tomás, en el 1935 regresó a Polonia destinado al convento de Cracovia.

Apenas vuelto a Polonia fue nombrado profesor de Teología Dogmática y de Historia de la Iglesia en el estudiantado de la Provincia Polaca en Cracovia. El 1 de septiembre de 1939, el P. Eliseo Sánchez-Paredes Arriaza, Provincial, lo nombró prior de la comunidad. En aquel tiempo, desde hacía pocas semanas, Polonia estaba ocupada por los alemanes. Un año después, los invasores decretaron el arresto de numerosos religiosos y sacerdotes. El 18 de septiembre de 1940, del Carmelo de Cracovia, fueron deportados por la Gestapo cuatro religiosos.

En el mes de diciembre, al ser arrestado de nuevo algunos religiosos, el P. Hilario decidió cambiarse por uno de los religiosos más ancianos y enfermos. Desde aquel día comenzó su calvario. Fue enviado a la prisión de Montelupi (Cracovia), en el campo de concentración de Dachau. Allí fue ejemplo de vida de oración, animando a los otros y sembrando la confianza en un mañana mejor. Junto a otros Carmelitas, entre los cuales estaba el Beato Tito Brandsma, se reunía a menudo para orar.

Mientras, en el campo de concentración, en la barraca 25, se extendía el tifus. Para asistir a los enfermos se presentaron a las autoridades del campo 32 sacerdotes. Un par de días después se asoció espontáneamente el P. Hilario Januszewski. Su apostolado duró 21 días, porque infestado del tifus moría el 25 de marzo de 1945, pocos antes de la liberación del campo de concentración. Su cuerpo fue quemado en el crematorio campestre de Dachau.

El P. Hilario Januszewski fue beatificado el 13 de junio de 1999 por Juan Pablo II durante su viaje apostólico en Varsovia (Polonia). En la misma ocasión el Papa ha beatificado 108 mártires polacos de la segunda guerra mundial, víctimas de la persecución nazista.

************************************************************************************************************

Autor: . | Fuente: ACI Prensa
Isaac, Santo
Patriarca, 25 de marzo
Isaac, Santo
Isaac, Santo

Hijo de Abraham y Sara. Los incidentes de su vida están contenidos en Génesis 15-35, en una narrativa que ha sido estudiada por muchos académicos, basados en varios documentos (J,E,P) utilizados en la composición del Libro de Génesis (véase ABRAHAM).

De conformidad con Génesis 17:17; 18:12; 21:6, su nombre significa “quien ríe”. Tuvo la circuncisión al octavo día después de su nacimiento, proclamándose el legal ancestro del pueblo escogido (21:1-12). Sus primero años los vivió en Bersabee, allí fue donde su padre lo tomó y llevó al Monte Moria para ofrecerlo en sacrificio, y donde su vida milagrosamente fue salvada (21:33; 22:19). Su madre murió cuando tenía treinta y seis años de edad (cf. Génesis 17:17; 23:1).

Unos pocos años más tarde, se casó con Rebeca, la hija de Bathuel, a quien uno de los sirvientes de su padre había traido de Mesopotamia, de acuerdo con indicaciones de Abraham (24). La unión tuvo lugar en el sur del país, donde Isaac vivía y donde continuó viviendo luego de que junto con Ismael sepultaron el cuerpo de Abraham en una cueva de Machpelah (24:62, 67; 25:7-11). Muchos años pasaron antes de que el deseo de Isaac, de tener niños fuera escuchado por Dios.

De los mellizos que procreó, Esaú fue el amado de Isaac, mientras que Jacob era el favorito de Rebeca (25:21-28). La sequía y el hambre hicieron que Isaac tomara el camino de Egipto, pero por llamado de Yahvé, detuvo su rumbo en Gerara, en donde tuvo lugar un incidente similar a la falta de votos de Abraham con Sara (26:1-11). Se nos indica que producto de la envidia que había hacia la prosperidad de Isaac, los filisteos principiaron a efectuar persecusiones, las cuales fueron soportadas por el patriarca de manera paciente. Finalmente él salió para Bersabee.

Allí fue favorecido con una visión por parte de Yahvé, y llegó a establecer una alianza solemne con Abimelech, Rey de Gerara (26:12-33). Durante los últimos años de la carrera de Isaac, ocurrió el muy conocido incidente mediante el cual confirió la divina bendición a Jacob, la que había de ser para Esaú (27). A ello siguió la preocupación de Isaac para proteger a Jacob del resentimiento de su hermano y de asegurarle una esposa del linaje de su madre en Mesopotamia (28:1-5). Luego del retorno de Jacob, Isaac murió a la edad de ciento ochenta años y fue enterrado por sus hijos en la cueva de Machpelah (35: 27-29; 49:31).

Tal y como es delineado en Génesis, la figura de Isaac es mucho menos impactante que la de Abraham, su padre. Aún así, por la forma de su vida, siempre silencioso, gentil, fiel a la guía de Dios, fue de valor en la transmisión de las gloriosas promesas hechas a Abraham. Fue fundamentalmente un hombre de paz, alquien que se ajustaba a ser un príncipe de la paz. Alguien de quien el gran sacrificio del Monte Calvario, fue previsto en la obediencia hasta la muerte en el Monte Moria.

****************************************************************************************************

Autor: . | Fuente: Vatican.va
María Rosa (Margarita) Flesch, Beata
Fundadora, 25 de marzo
María Rosa (Margarita) Flesch, Beata
María Rosa (Margarita) Flesch, Beata

Fundadora del Instituto de Religiosas Franciscanas
de Santa María de los Ángeles

Nació el 24 de febrero de 1826 en Shönstat, localidad situada cerca de Vallander, a orillas del río Rhin, donde sus padres, Jorge Flesch e Inés Breitbach, vivían de la modesta producción de un molino. En el bautismo recibió el nombre de Margarita.

El nacimiento de sus dos hermanas, Mariana y Cristina, obligó al padre a buscar un trabajo de molinero más rentable, que encontró en Urbach, en las proximidades de Unkel. Fue el primer traslado de una serie que llevaría a la familia Flesch a establecerse definitivamente en el hermoso valle del torrente Focken, en Niederbraitbach, para administrar un molino. En 1832 una grave pérdida afectó a toda la familia: la muerte prematura de la madre.

Jorge Flesch, no pudiendo educar solo a sus tres hijas pequeñas, se casó por segunda vez con Helena Richarz, una viuda con un hijo nacido de su matrimonio precedente. El carácter duro y difícil de Helena se convirtió muy pronto en causa de sufrimiento para las tres pequeñas. De la nueva unión nacieron otros dos hijos. Margarita, la primogénita, se puso a disposición de la familia con un sentido de responsabilidad superior a su edad, encontrando sólo en el padre algo de apoyo y consuelo.

Mientras tanto, el don de la fe iba arraigándose cada vez más en su alma, hasta el punto de que sostenía con alegría las primeras pruebas difíciles de la vida. Frecuentaba de buen grado la parroquia y se recogía largamente en oración. Un día, cuando aún tenía siete años, notó por primera vez en la iglesia un cuadro que representaba los estigmas de san Francisco. Ese episodio de la Verna se grabó vivamente en el alma de Margarita, que desde entonces comenzó a cultivar una devoción sincera y confiada al Poverello de Asís.

A la edad de 14 años, Margarita fue admitida a la primera comunión. Fue un día de gracia particular. Pasó toda la tarde ante el sagrario, gustando la intimidad con el Señor. Desde entonces, participó todos los días en la santa misa y recibió la sagrada Comunión.

El 2 de abril de 1845 murió su padre, dejando en la miseria a sus seis hijos y a su viuda. Margarita, que tenía 16 años, no se desanimó, y para ayudar a la familia trabajó como costurera, bordadora y recolectora de hierbas medicinales, mientras que la madrastra llevaba una vida poco decorosa. Mientras tanto, tuvo buenas propuestas de matrimonio, pero las rechazó todas porque comprendió que Jesús había aceptado su propósito, manifestado ya de niña, de permanecer virgen. Con los ahorros de su duro trabajo, logró comprar en 1851 el molino en el que vivía su familia ya desde hacía tiempo, en el valle de Niederbraitbach. Sus hermanos ya eran mayores e independientes. Finalmente, podía entregarse de lleno a los pobres, a los ancianos y a los huérfanos. En la solemnidad de Todos los Santos de aquel año se trasladó a una ermita anexa a la capilla de la Santa Cruz, un ambiente propicio para el recogimiento y la oración.

En 1856, el Señor le mandó a su primera compañera, Margarita Bonner, y, poco después, a la segunda, Gertrudis Beisel. Era imprescindible encontrar una casa para los huérfanos y un hospital para los enfermos. En 1861, en medio de muchas dificultades e incomprensiones, se comenzó una nueva construcción en la cumbre del monte situado detrás de la capilla de la Santa Cruz.

El 13 de marzo de 1863, el obispo de Tréveris aprobó la nueva fundación y admitió a la sierva de Dios y a sus compañeras a la toma del hábito religioso. Margarita tomó el nombre de sor María Rosa. Bajo su guía iluminada, la nueva familia religiosa recibió desde el primer momento un gran impulso, con la apertura de nuevas casas filiales a orillas del Rhin, en la región de Eifel, en Westfalia. En 1869, el obispo de Tréveris aprobó la Regla y las Constituciones del nuevo Instituto de las Religiosas Franciscanas de Santa María de los Ángeles, así llamadas en honor de la Porciúncula de Asís.

La generosidad y la abnegación de las religiosas se mostraron sobre todo en la dolorosa circunstancia de la guerra franco-prusiana, en 1870. Más de cincuenta religiosas, es decir, casi la mitad de los miembros del Instituto, con la fundadora a la cabeza, se prodigaron en la asistencia a los heridos y moribundos, poniendo en peligro su vida. En efecto, doce de ellas murieron mientras realizaban esa obra caritativa. Al final de la guerra, muchas religiosas fueron condecoradas por su valor civil. La madre María Rosa, que había ido hasta el frente de batalla y había sido herida en el hombro por una bala, recibió una de las condecoraciones más elevadas: la “Verdienstkreuz”.

Sin embargo, el Señor quiso probar a la madre María Rosa con la cruz y la humillación: en el capítulo general de 1878, la sierva de Dios entregó su mandato a la superiora general; en su lugar eligieron a sor Agata Simons, secretaria general. La nueva superiora general persiguió sin motivo a la sierva de Dios y dispuso su traslado a la casa más lejana, en Niederwenigern, donde le asignaron una celda sin ventanas y la trataron como la última de las convertidas.

Sor María Rosa aceptó la humillación con plena obediencia y perfecta sumisión, perdonando repetida y explícitamente a quienes le causaban esa pena. La sierva de Dios soportó estas humillaciones durante veintiocho años. Con su comportamiento humilde y heroico, fue la luz del Instituto. Murió el 25 de marzo de 1906, después de recibir con gran devoción los santos sacramentos.

Fue beatificada, bajo el pontificado de S.S. Benedicto XVI, el 24 de mayo de 2008.

Reproducido con autorización de Vatican.va

************************************************************************************************

Autor: . | Fuente: Santiebeati.it
Procopio de Sázava, Santo
Abad, 25 de marzo
Procopio de Sázava, Santo
Procopio de Sázava, Santo

Abad

Martirologio Romano: En Sázava, en Bohemia, san Procopio, que, dejando mujer e hijo, abrazó la vida eremítica y después presidió el monasterio fundado allí por él mismo, celebrando las divinas alabanzas en rito griego y en lengua eslava (1053).

Etimológicamente: Procopio = Aquel que se prodiga, es de origen griego

Fecha de canonización: 2 de junio de 1204 por el Papa Inocencio III.Es uno de los santos Patrones del Bohemia (actual República Checa), su representación es abundante en el País, en especial el episodio legendario, según el cual San Procopio logró atar el demonio a un arado, haciéndoselo tirar de él.

Sobre su historia se han sido escritas ocho obras, la primera de las cuales es de 1061-67 y otras dos estoy en lengua bohemia, uno en versos y uno en prosa.

Desaforadamente estas obras, todas escritas hace muchos siglos, relatan hechos diferentes y a veces contradictorios, a fuerza, es necesario resumir y compaginar las distintas informaciones, teniendo presente que dichos relatos puedan incluir leyendas doradas.

Procopio nació hacia el 975, en el castillo de Kourim cerca de Chotoun y recibe su instrucción en las letras eslavas en Vysehrad, que fue el centro administrativo y eclesiástico del Bohemia, cerca de Praga y dónde existía una famosa escuela de la lengua eslava.

Está comprobado que el alfabeto eslavo fue inventado por el santo obispo Cirillo y aprobado por la Iglesia, teniendo en cuenta que el Cristianismo eslavo influenció en Bohemia ya desde los años 869-870, es decir después del bautismo del duque Borivoj por acción de San Metodio.

Agreguemos ahora que en la época de su nacimiento, que fue alrededor del 975, Bohemia pertenecía, eclesiásticamente hablando, a la diócesis de rito latino de Ratisbona y que en aquel año fue erigida la nueva diócesis latina de Praga; pero pese a estos eventos los duques bohemios opinaban firmemente que debía usarse la liturgia eslava.

Las buenas relaciones que existieron entre Procopio y la familia ducal, indica su noble origen y que el nombre griego Procopio llegó ciertamente a Bohemia a través de la liturgia eslava.

Él fue sacerdote diocesano de vida honesta y casta, dedicado al servicio de Dios; después de su ordenación fue recibido entre los canónigos de Vysehard cercanos a la iglesia de San Clemente.

Siguiendo las costumbres locales, y tal como otros sacerdotes, Procopio era casado y tuvo a un hijo llamado Jimram (Emeramo) quien también llegará a ser monje en el monasterio de su padre, quien, como a menudo sucedía en aquella época, influenciado por el gran movimiento benedictino, fue atraído por el ascetismo de los benedictinos y se hizo monje, casi con certeza en el monasterio de Brevnov, uno de los dos existentes en aquella época en Bohemia.

Pero después de un breve tiempo, Procopio averiguó a sus superiores la posibilidad de asumir una vida aún más austera, y con el permiso de ellos, se apartó en soledad en una gruta cerca del río Sázava a unos dos millas del nativo castillo de Kourim.

Por el año 1009 construyó una capilla y la dedicó a la Virgen y a San Juan Bautista; dedicado a la oración y a la meditación, no descuidó la regla benedictina “Ora y labora” dedicándose a desbrozar el agreste terreno para preparar un área arable.

Y aquí se introduce la leyenda señalada al inicio, de haber obligado al diablo, a tirar el arado por él. Tal como ocurrió con muchos otros santos ermitaños, su soledad atrajo a muchos visitantes, a los que habló de la fe y curó sus enfermedades con hierbas; era natural que algunos quisieran participar de aquella vida de oración y a penitencia, lo que dio inicio a una pequeña aldea de ermitaños, el actual nombre bohemio de la localidad, significa “las chozas negras” y probablemente recuerda sus orígenes.

Un día el duque Oldrich (Ulderico) siguiendo un ciervo en la selva, se extravió y Procopio lo localizó; de tal encuentro nació una relación de amistad y respeto, por lo que el duque sufragó la mano de obra necesaria para la construcción de un monasterio, mismo que contó entre sus monjes, al hijo y al nieto de Procopio: Jimram y Vito.

Después de la muerte del duque Oldrich, el título lo heredó su hijo Bretislav duque de Moravia, el que luego de una visita al monasterio quedó tan complacido con la vida de Procopio, que decidió hacerlo elegir abad, cargo que él no había querido.

El nuevo y primero abad de Sázava, quiso que la Comunidad siguiera la Regla de San Benito, la liturgia del ritual occidental romano, la lengua litúrgica eslava. Bajo su guía, los monjes además de los trabajos normales, se dedicaron a obras literarias y artísticas, ampliando cada vez más las relaciones con el mundo eslavo.

Fue paternal con sus monjes más allá de lo que se pueda contar, exigiéndoles con el ejemplo y también con amonestaciones; durante su gobierno, no les faltó nunca nada.

En todo caso, Procopio tomó parte de la vida eclesiástica de Bohemia en sus tiempos, estuvo en buenas relaciones con el duque Bretislav y con Sebér (Severo) el obispo de Praga, quien presidió el entierro del santo abad de Sázava, cuando murió el 25 de marzo 1053.

Los monjes lo veneraron enseguida como santo, lo testimonia el culto existente en Hungría, país que lo acogió entre el 1056 y el 1061, pocos años después de la muerte del abad, los monjes expulsados por el duque Spytihnev II; su “elevación”, como entonces fue definida la proclamación de un santo de parte de un obispo, ocurrió 40 años después de su muerte en el año 1093, pero la misma no fue reconocida oficialmente, desconocemos los motivos.

De todos modos, la canonización oficial ocurrió el 4 de julio de 1204, bajo el pontificado de Inocencio III; se cuenta que el papa se apresuró en hacer tal proclamación, después de que en un sueño Procopio le dio un golpe en la cabeza con el anillo pastoral de los abades.

La fiesta religiosa por San Procopio de Sázava se celebra el 4 de julio; él es venerado como Patrón de los campesinos y mineros; también algunos manantiales de aguas saludables, cerca del monasterio, llevan su nombre.

Sus reliquias, excluido un brazo devuelto en 1669 a Sázava, fue trasladado al 1588 al monasterio en Praga, dónde ahora se veneran en la Iglesia Ognissanti del castillo real.

El martirologio romano lo recuerda el 25 de marzo.

Reproducido con autorización de Santiebeati.it

*******************************************************************************************************

Autor: . | Fuente: Santiebeati.it
Nicodemo de Mammola, Santo
Eremita, 25 de marzo
Nicodemo de Mammola, Santo
Nicodemo de Mammola, Santo

Eremita

Martirologio Romano: En Mammola, cerca de Gerace, en Calabria, san Nicodemo, eremita, que fue maestro de vida monástica, célebre por la austeridad de vida y por sus virtudes (990). 

Etimológicamente: Nicodemo = Vencedor de entre el pueblo, es de origen griego.Teofane y Pandia fueron los padres de Nicodemo, que nació en Cirò (Catanzaro) en los primeros años del siglo X, lo confiaron a la guía espiritual de un piadoso y docto sacerdote, Galatone, al mismo tiempo el chico progresaba en las ciencias sagradas y en la piedad.

De joven pudo ver el comportamiento libertino de algunos sus contemporáneos, lo que le causó fuertes disgustos, por su parte él sintió la atracción por la vida monástica, que fue profesada en el siglo X, de aquellos ascetas con fama de santidad, en la zona del Mercurion, sobre los barrancos de Pollino en Calabria.

Abandona Cirò, para pedir el hábito monástico al austero abad san Fantino, cosa que le fue negada pese a su insistencia, ya que no se lo consideraba apto para aquella vida de estudios, penitencias y mortificaciones por su frágil constitución física.

Decepcionado pero no convencido, insistió nuevamente a través de los buenos auspicios de otros monjes, hasta que san Fantino, conmovido por sus insistencias, le concedió el “vestido angélico”, así llamado entre los monjes griegos de aquel tiempo.

Nicodemo, tuvo como compañero a san Nilo de Rossano, ejemplo resplandeciente de vida ascética del Mercurion. Crecidos y formados ambos en la rígida escuela del abad san Fantino, ellos, junto a otros santos monjes hicieron famosa su Comunidad en toda la Cristiandad, al punto que Orestes, patriarca de Jerusalén la describió alabándola, en sus acreditados escritos y biografías.

El tipo de vida practicado por ellos es impensable en nuestros días, pero constituyó la bisagra del ascenso, junto a la pureza, de los monjes calabreses de aquella época; vestían con una piel de cabra, caminaban con sus pies descalzos sin importar la estación del año, dormían sobre paja en grutas, comían castañas y altramuces.

En edad bastante madura, decide dejar el Mercurion y apartarse a una ermita en el Monte Cellerano en el Locride pero la fama de santidad que lo precedía, atrajo a muchos monjes que se encomendaron y por lo tanto Nicodemo se vio obligado a fundar una colonia de anacoretas, viviendo separados, cada uno en una choza y se reunían alrededor de él una vez la semana.

Su colonia fue visitada por san Fantino y otros monjes del Mercurion; desafortunadamente estaba demasiada expuesta a la curiosidad de los fieles y sobre todo a las correrías de los sarracenos, por lo que, anticipándose a su destrucción, dispersó a los monjes en otros monasterios y él se apartó cerca de Gerace en un cenobio, acentuando la austeridad de su vida.

Pero también aquí no se radicó y después de algunos años se apartó a un lugar solitario cerca de Mammola, que pronto también se transformó en un famoso monasterio de monjes griegos.

A pesar de los setenta años pasados en la aspereza de la vida ascética, Nicodemo vivió unos 90 años, muchos para aquellos tiempos y a pesar de su frágil constitución física; murió en el monasterio de Mammola, que tomará luego su nombre, el 25 de marzo de 990.

Los milagros florecieron sobre su tumba y por lo tanto fue proclamado santo, en aquel entonces no hubieron todos los procedimientos que hacen falta hoy. En el 1080 los normandos transformaron el pequeño oratorio con su tumba, a una gran iglesia, también restauraron el monasterio.

Las reliquias fueron trasladadas a la iglesia de Mammola en el año 1580, localidad que lo proclamó su patrón en 1630, fijando la fiesta litúrgica al 12 de marzo. Los pontífices en los siglos siguientes concedieron particulares indulgencias en ocasión de su fiesta y otras celebraciones.

En el año 1884 el Ayuntamiento de Mammola hizo decorar artísticamente la capilla, un reconocimiento de las reliquias ha sido efectuado el 12 de mayo de 1922 coincidiendo con la inauguración de la reconstruida y adornada iglesia.

El Martirologio Romano lo recuerda el 25 de marzo.

Reproducido con autorización de Santiebeati.it

********************************************************************************

Autor: Carmen Elena Villa | Fuente: Zenit.org
Maria Alfonsina Danil Ghattas, Beata
Fundadora, 25 de marzo
Maria Alfonsina Danil Ghattas, Beata
Maria Alfonsina Danil Ghattas, Beata

Co-fundadora de la Congregación de
las Hermanas Dominicas del Santísimo Rosario de Jerusalén

En Ain Karem, Palestina, Beata Maria Alfonsina Danil Ghattas, cofundadora de la Congregación de las Hermanas Dominicas del Santísimo Rosario de Jerusalén. ( 1927)

Fecha de beatificación: 22 de noviembre de 2009, en la basílica de la Anunciación de Nazaret.Nacida el 4 de octube de 1843, desde pequeña Mariam Soultaneh, como fue su nombre de pila, sentía una especial devoción a la Vírgen María y al rezo del rosario: “¡Qué madre bella, María! No la puedo describir; ninguna imagen se asemeja ni un poco a su inmensa belleza. ¡Bienaventurado quien goza eternamente!”, dice en uno de sus escritos divulgados por su comunidad.

Fue gracias a su relación estrecha con María que pudo ver con claridad cuando tenía sólo 14 años su llamado a la vida religiosa. Su amor a la Virgen le ayudó a afrontar también algunas dificultades como la oposición de su mismo padre a su vocación. No obstante en 1860 vistió el hábito en la comunidad de San José de la aparición tomando el nombre de Marie-Alphonsine.

“Se distinguía por su profunda piedad y firme adhesión a la fe católica. Fundó la asociación de las Hijas de María y también otra orientada a las Madres cristianas. Prosiguió su labor apostólica en Belén”, asegura el postulador para su causa, padre Vito Tomás Gómez, OP.

Tras 14 años de vida comunitaria sintió un fuerte llamado de la misma Madre de Dios a dejar a las hermanas de San José de la aparición para fundar una congregación que se dedicara al rezo del rosario. Para ello tuvo que solicitar una dispensa a Roma y regresar a vivir a la casa de sus padres. Este permiso lo obtuvo en 1880, luego de muchas dificultades y con la ayuda del padre Josèph Tannùs Yammìn, un sacerdote del patriarcado latino.

Así, ella junto con otras cinco postulantes comenzaron a formar parte de esta nueva comunidad. El 6 de octubre de 1883, la hermana Marie-Alphonsine, quien quiso conservar el mismo nombre como religiosa en su nueva comunidad, recibió el hábito de la Congregación del Rosario. En 1885 fue admitida para hacer su profesión y pronunciar sus primeros votos.

Marie-Alphonsine pasó 42 años al servicio de su comunidad: abrió en Belén un taller para dar trabajo a las jóvenes pobres de la ciudad, luego fue Jaffa de Nazaret donde asistió a su director espiritual, el padre Tannous Giuseppe hasta el momento de su muerte. Más tarde fue a Beit Sahur, Salt, Nablus, Zababdeh, Belén, Jerusalén y, finalmente a Ain Karem, donde mandó fundar un orfanato. Allí permaneció hasta su muerte muerte el 25 de marzo de 1927.

“¡Oh Señor! ¡Es así que te muestras generoso y que consuelas a los pecadores que no te suplican! ¿De qué cosa será hecha tu caridad hacia tus amigos y elegidos? ¡Oh María madre mía! ¿quién te puede comprender? ¿Quién puede darse cuenta de tu compasión hacia las hijas de tu raza, especialmente aquellas que se sienten desorientadas en su vida?”, escribió la futura beata.

En todos los lugares donde habitaba concentró su acción en enseñar a leer o escribir, enseñar los trabajos manuales, fundar confraternidades para mujeres, enseñar el catecismo y, por supuesto, difundir el rezo del rosario. “La mortificación de sí mismo atrae gracias inmensas, así como la oración y la modestia”, repetía constantemente Marie-Alphonsine.

Hoy son cerca de 300 hermanas de la Congregación del Santo Rosario, presentes en Palestina e Israel, Jordania, Líbano, Siria, Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Roma.

La secretaria general de la Congregación, sor Ildefonsa, explicó en declaraciones a la agencia italiana Sir, que no sólo la congregación, sino toda la comunidad cristiana, en especial en Galilea está preparándose desde hace tiempo para esta ceremonia.

La beatificación “será, para nuestras comunidades cristianas, una invitación al valor, a permanecer a pesar de las dificultades”, añadió la religiosa.

“Me he donado con una ofrenda total por todo lo que la Divina Providencia quería de mí. No encuentro ningún mal en aquello que sufro porque soy una ofrenda del Rosario”, decía Marie-Alphonsine.

***************************************************************************************

Autor: Xavier Villalta
Matrona (Madrona), Santa
Mártir, 25 de marzo
Matrona (Madrona), Santa
Matrona (Madrona), Santa

Mártir

Martirologio Romano: En Tesalónica, de Macedonia, santa Matrona, mártir, sirvienta de cierta judía, quien adoraba a Cristo furtivamente e iba todos los días a la iglesia a rezar en secreto, y descubierta por su señora, sufrió muchas penalidades, fue azotada con varas y en la confesión de Cristo entregó a Dios su espíritu incorrupto (s. inc.).Afirma la tradición que santa Matrona era barcelonesa y que su padre, al enviudar, se fue a establecer en Tesalónica. Allí contrajo nuevas nupcias, pero la madrastra no mostraba el menor afecto hacia la joven, quien decidió entrar a servir en la familia de una señora viuda muy rica, llamada Plantilla, que era judía y odiaba profundamente a los cristianos. La santa doncella, cuando se le presentaba la oportunidad, iba a la iglesia, donde bendecía y alababa a Cristo Nuestro Señor. Enterada de esto la viuda, ordenó traerla a su casa, y atada a un banco, la azotó cruelmente, dejándola así todo un día y una noche sin desatarla. Pero vino un ángel que la desató y llevó a la iglesia sin abrir puerta alguna, por lo que Madrona dio infinitas gracias a Dios. Cuando se enteró de esto su señora, la volvió a su casa, otra vez la ató al mismo banco y le dio muchos latigazos con inaudita crueldad, dejándola atada por tres días sin comer. Vino por segunda vez el mismo ángel y librándola la llevó a la iglesia por las puertas cerradas como la vez anterior. Viendo esto Plantilla, la volvió a traer a su casa con una furia infernal, y repitió los latigazos con tal fuerza, que le quitó la vida, entregando de esta manera, la santa doncella, su espíritu a su Creador, cuando gobernaban Diocleciano y Maximiano. Los tesalonicenses sepultaron el santo cuerpo de Matrona con mucha veneración.

Una vez ocupada Tesalónica por los turcos decidieron deshacerse d ela reliquias de la Santa para humillar a los cristianos y privarles de uno de los centros más importantes de peregrinación de la ciudad. Vendieron el cuerpo a unos mercaderes franceses que vieron ahí la oportunidad de hacer dinero. Lo compraron por veintinueve monedas, ya que si hubieran pagado treinta habrían llegado a la misma suma que en otro tiempo se pagó por Jesús, y pensaron que una santa no valía tanto como Nuestro Señor. Los mercaderes embarcaron el cuerpo en una nave que se dirigía a Marsella y se hicieron a la mar. Cuando el barco llegó a aguas de Barcelona se desencadenó un furioso temporal que puso a la nave en peligro. El patrón ordenó atracar en la playa de Sant Bertran, justo donde arrancaba el camino que conducía a la ermita de Sant Fruitós, en la montaña de Montjuïc, y allí depositaron el cuerpo de Santa Matrona en espera de que amainara la tormenta. Los elementos se calmaron pronto, y la tripulación decidió proseguir viaje con el cuerpo a bordo. Pero el fenómeno se repitió una y otra vez, las aguas se encrespaban para calmarse de inmediato en cuanto lo desembarcaban. Finalmente, comprendieron que el deseo de la Santa era el de permanecer en su ciudad natal, y depositaron su cuerpo en la ermita Sant Fruitós, en la montaña de Montjuïc, Barcelona, ciudad que durante muchos siglos le rindió devoción.

Las reliquias fueron veneradas primero en la ermita que con el paso del tiempo paso a ser jurisdicción de la Orden de los monjes capuchinos y al trasladadarse estos al convento de las Ramblas también trasladaron el cuerpo de la Santa. En el primitivo lugar todavía existe una capilla, también dedicada a Santa Madrona, restaurada en 1907.

Según la leyenda dorada, las golondrinas acompañaron el cuerpo de la santa desde que lo embarcaron en Tesalónica hasta su llegada a Barcelona. Al divisar la ciudad gritaron para avisarle del lugar donde se encontraba, desde entonces, cada año, el 27 de marzo, llegan las primeras golondrinas, más chillonas que nunca, en recuerdo de su gesta, puesto que la leyenda afirma que son descendientes de aquellas que viajaron con la santa y cada año, fieles a una tradición familiar, la visitan y se quedan unos días en Barcelona para hacerle compañía.

Santa Matrona es la abogada de las comadronas y parturientas, así como de las muchachas de servicio.

fuente: diversos archivos públicos en Internet

*********************************************************************************

Autor: . | Fuente: santiebeati.it
Mona de Milán, Santo
Obispo, 25 de marzo
Mona de Milán, Santo
Mona de Milán, Santo

Obispo

Martirologio Romano: En Milán, en la región transpadana, san Mona, obispo.Son muchos los pastores que han ocupado la cátedra episcopal de Milán que han merecido ser incluido en la lista de santos de la Iglesia. Entre estos encontramos a San Mona, decimoquinto obispo de la capital lombarda, su episcopado se ubica entre los de San Calimero y San Mirocle. Ellos participaron en los sínodos de Roma en el 313 y de Arles en el314. Sería pues de considerar absolutamente fantasiosa la narración del “Datiana historia ecclesiae Mediolanensis” que pone la fecha de su muerte hacia el 250.

Ocupó el sillón episcopal por cincuenta y nueve años durante los que habría fundado las hoy consideradas más antiguas parroquias rurales esparcidas en la campiña milanesa.

En cuanto a la fecha de su muerte, los antiguos catálogos de los obispos milaneses indican que fue el 25 de marzo, aniversario hoy reproducido en el Martyrologium Romanum, mientras el calendario litúrgico ambrosiano, para evitar la concomitancia con el tiempo cuaresmal, ha trasladado la fiesta del santo al 12 de octubre, aniversario del reconocimiento de las reliquias, realizado en el siglo XI por orden del arzobispo Arnolfo.

San Mona fue enterrado inicialmente en la Basílica Fausta, hoy conocida como iglesia de San Vitale, pero San Carlo trasladó de ello las reliquias a catedral el 6 de febrero de 1576.

Reproducido con autorización de Santiebeati.it

*****************************************************************************************

Autor: . | Fuente: Martirologio Romano
Otros Santos y Beatos
Completando el santoral de este día, 25 de marzo
Otros Santos y Beatos
Otros Santos y Beatos

San Dula, mártir
En Nicomedia, san Dula, mártir (s. inc.).

San Quirino, mártir
En Roma, en el cementerio de Ponciano, en la vía Portuense, san Quirino, mártir (s. inc.).

Beato Jacobo Bird, mártir
En Winchester, en Inglaterra, beato Jacobo Bird, mártir, que bajo la misma reina, a los diecinueve años de edad, convertido desde poco al catolicismo, rechazó participar en una liturgia herética, mereciendo por ello llegar a la celebración del culto celestial (1592).

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s