Dia del Seminario


DIA DEL SEMINARIO

Publicado en web el 1 de marzo, 2013

El Seminario de Guadalajara a través de La Historia
La necesidad de formar buenos Sacerdotes

El 9 de septiembre de 1696, el Obispo de Guadalajara, Fray Felipe Galindo y Chávez, O. P., fundó el Seminario de esta ciudad. Empezó con pocos alumnos, pero poco a poco fue creciendo en prestigio y como institución.

Pbro. Lic. José Guadalupe Miranda Martínez,
Vicerrector del Seminario

6890215127 e5540c769e bA mediados del siglo XVI, la Iglesia inició una profunda renovación mediante el Concilio de Trento. Una de las preocupaciones más acuciantes del Concilio era la sólida formación de buenos Pastores, por lo que en su sesión XXIII, en 1563, se dio el Decreto de Erección de Seminarios. Pero esta disposición no se hizo efectiva en Guadalajara sino hasta 1696, casi siglo y medio después, por diversas situaciones, y porque la Iglesia novohispana estaba tutelada por la monarquía española, bajo lo que se llamaba el “Patronato Regio”.
En aquel entonces, la mayoría de los Sacerdotes venía de España, ya que, en general, en Europa había una sobrepoblación de Sacerdotes tanto Diocesanos como Religiosos, con lo cual se pudo hacer frente a los retos pastorales de la Nueva España y lo que ahora es América Latina. Posteriormente, poco a poco empezaron a surgir Sacerdotes de estas latitudes, formados en Seminarios propios, que estaban directamente bajo la vigilancia del Obispo y de las Autoridades Civiles; Roma los seguía también, a distancia.

La fundación

El 9 de septiembre de 1696, el Obispo de Guadalajara, Fray Felipe Galindo y Chávez, O. P., fundó el Seminario de esta ciudad. Empezó con pocos alumnos, pero poco a poco fue creciendo en prestigio y como institución. Al Seminario recurrían no solamente los que pensaban ser Sacerdotes, sino también aquéllos que querían hacer estudios de calidad, porque durante mucho tiempo se cuidó que la formación humanística fuera muy esmerada. Después venía lo que era propiamente la formación filosófica y teológica para que los candidatos accedieran a las Órdenes Sagradas.

Más de un siglo de dificultades

A partir de 1810, el Seminario sufre vicisitudes por los conflictos armados. La primera vez que se suspendieron labores fue cuando el señor Cura Miguel Hidalgo entró en Guadalajara en noviembre de 1810, y cosa curiosa, buena parte de las tropas de Hidalgo se alojaron en el Seminario, en el edificio que actualmente ocupa el Museo Regional, frente a La Rotonda.
A partir de entonces, el Seminario ya no volverá a respirar la misma paz y tranquilidad del Virreinato. Los enfrentamientos entre Conservadores y Liberales fueron muy comunes. La Guerra de Reforma fue la que más daño hizo al Seminario; su edificio fue expropiado, y de la institución se quiso borrar hasta el nombre, tanto que se puso el nombre de la actual Calle Liceo, a la que antes se llamaba Calle del Seminario.
Así, el Seminario comienza un período de mucha dificultad, de andar de un lado para otro. Se obtuvo una paz relativa en la época de Porfirio Díaz, y fue entonces cuando el Seminario estuvo en condiciones de hacerse de una nueva planta muy digna, a principios del Siglo XX, en ese edificio que la XV Zona Militar ocupó mucho tiempo y que hoy también es un Museo. Pero el gusto de esta nueva casa duró muy poco, pues el 8 de julio de 1914, con la llegada de las tropas de Obregón a la ciudad, fueron expropiados los edificios más importantes de la Iglesia, y ya no los soltaron.
A partir de esa fecha, el Seminario volvió a conocer tiempos de dificultad, dispersión y persecución; los seminaristas andaban de un lado para otro, en casas improvisadas para la formación, escondiéndose continuamente y ocultando sus libros; incluso algunos trataron de esconderse en las barrancas, pero no pudieron perseverar y se interrumpió su proceso formativo.
Gracias a los esfuerzos del señor Cura San Cristóbal Magallanes, el único bastión del Seminario que no dejó de funcionar fue la Casa de Totatiche, que incluso sigue haciéndolo hasta la actualidad.
De esta época surgió el fruto más preciado del Seminario, el de santos Sacerdotes que optaron por quedarse al servicio de sus fieles en medio de las adversidades y la persecución; muchos de ellos fueron martirizados y canonizados. Ellos son nuestros principales intercesores y modelos a seguir.

El Seminario hoy: nuevos desafíos

P1010780A partir de 1940, el Seminario entró en una nueva fase, gracias al liderazgo de Pastores entregados y visionarios, impregnados de Evangelio; primero, Monseñor José Garibi Rivera, quien fuera el primer Cardenal mexicano; y luego, el Padre José Salazar López, Maestro y Rector de esta institución, y quien llegaría a ser Arzobispo y también Cardenal de Guadalajara. Ellos abrieron el Seminario a las necesidades del Nuevo Mundo y a sus nuevas exigencias; y eso sigue siendo hoy un reto, que el Seminario responda a un mundo cada vez más exigente y más crítico del Sacerdote.
Ahora, el seminarista y futuro Sacerdote ha de saber adaptarse al mundo hostil que le toca vivir; sí, hostil, pero ávido y deseoso de ser evangelizado, sobre todo a través de un testimonio vivo y bien encarnado. El Seminario ha de preparar a los jóvenes para que surja este nuevo modelo de Pastores insertados en una Sociedad que ya no es practicante y que poco cree, pero en medio de su agresividad y su crítica siente la necesidad de creer y de ver el testimonio evangélico. Los retos que el mundo nos presenta nos sacuden y cuestionan, y exigen de nosotros una renovación y una respuesta más generosa.

El Seminario, continuidad fructífera

El Seminario ha formado muchos santos Sacerdotes, pero incluso a grandes hombres que no llegaron a ordenarse, los cuales han sido Laicos connotados que ocuparon puestos relevantes, hombres de letras, empresarios, maestros, médicos y benefactores sociales. Esta institución seguirá funcionando porque en ella trabaja el Señor. Ciertamente tendrá dificultades y confrontaciones, pero saldrá siempre renovada y acrisolada de la prueba y la persecución, como sucedió en otros tiempos.

El Seminario, sus distintas Casas y etapas de formación
Formadores y alumnos viven en comunión y fraternidad

El Seminario Diocesano de Guadalajara, en su tarea de formar a los futuros Pastores, cuenta con ocho Casas donde alberga a los seminaristas de distintas edades y regiones del territorio diocesano. Presentaremos aquí una breve semblanza histórica de cada una de ellas, y qué etapas de la formación tienen a su cargo.

José Antonio Larios Suárez, 3º de Teología

En los Seminarios Auxiliares se reciben las vocaciones tempranas de alumnos que cursan la Secundaria y, en algunos casos, también la Preparatoria.

Seminario Auxiliar de Ahualulco

Se inició el 15 de agosto de 2000 en una casa prestada. El señor Cardenal, hoy Arzobispo Emérito, Juan Sandoval Íñiguez, llevó a cabo la solemne fundación canónica el 18 de septiembre de ese mismo año. En marzo de 2006, este Seminario pasó a ocupar sus actuales instalaciones.
Cabe recordar con profundo agradecimiento al Presbítero Ismael Rosales Jiménez, quien prestó su servicio ministerial como Formador en esa Casa del Seminario hasta el 9 de febrero de 2013, cuando fue llamado a la Casa del Padre, después de un breve pero fecundo ministerio.

Seminario Auxiliar de Cuquío

CuquíoEl proyecto de esta Casa de formación fue iniciativa del Padre José Rosario Ramírez, el cual recibió la anuencia y apoyo del Cardenal Juan Sandoval y el entonces Rector del Seminario, el Presbítero Alfredo Dávalos. Se inició con el curso 1999, y en el año 2002 ocupó su actual edificio.

Seminario Auxiliar de La Barca

Fue el señor Cardenal José Salazar López quien apoyó la fundación de esta Casa, aunque fue su sucesor, el Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, quien aprobó su fundación y lo bendijo el 22 de septiembre de 1987. En 1998 se adquirió el terreno donde se fue edificando con la generosidad del pueblo santo de Dios.

Seminario Auxiliar de Totatiche

Cuenta con 96 años de existencia; fue fundado por el señor Cura Cristóbal Magallanes, Santo Mártir mexicano que encabeza la lista de los 25 canonizados el 21 de Mayo de 2000 por el papa Juan Pablo II. Su fundación fue el 1º de Julio de 1915; para el año siguiente ya se tenían 16 alumnos. El entonces Arzobispo de Guadalajara, Francisco Orozco y Jiménez, lo visitó y le concedió el reconocimiento oficial, nombrando como responsable al Padre José Garibi Rivera, quien después sería el Arzobispo de Guadalajara y primer Cardenal mexicano.

Seminario Auxiliar Anacleto González Flores

GraficaAbrió sus puertas el 22 de Agosto de 2005, y el 13 de diciembre de ese mismo año se instaló en Atemajac del Valle. Actualmente es el más prometedor de los Seminarios Auxiliares; el reto que tiene es concluir su Casa para que cada día sea más funcional y apta para recibir una mayor cantidad de alumnos.

Seminario Menor

El Señor Cardenal Garibi Rivera promovió esta obra. El 1º de enero de 1959 se adquirió el terreno, y el 15 de agosto de 1964 se trasladaron los seminaristas que estaban en la Casa de San Martín (donde actualmente está la Sección Seminaristas en Familia y Promoción Vocacional) al actual edificio.
Aquí viven los alumnos que cursan la Preparatoria. Esta casa alberga también a los alumnos del Instituto de Vocaciones de Adultos; aquí los alumnos que han llegado a los 18 años y aún no han cursado la Preparatoria pueden estudiar esta etapa de la formación escolar. Además, en este Instituto se imparte el Curso de Nivelación, dirigido a los jóvenes que, con Preparatoria concluida, e incluso con carrera profesional o técnica terminada, ingresan al Seminario.

Seminario de Tapalpa

Seminario TapalpaTapalpa fue el primer lugar de “Vacaciones de comunidad” para los seminaristas, los cuales se alojaban en el Curato o en el Colegio Parroquial. Con el tiempo, se consiguió un terreno a orillas de la población y se construyó la Casa, que fue inaugurada el 11 de noviembre de 1961, y por tres años fue sede de alumnos de Primero de Humanidades. Luego albergó a los seminaristas de Primero de Filosofía. En 1972, esta Casa vio nacer el Curso Introductorio, que hasta la fecha se imparte ahí. Este Curso fue petición del Concilio Vaticano II, que indicó que los estudios eclesiásticos se iniciaran con un Curso Introductorio.

“En este ciclo escolar sumamos 1,343 seminaristas, repartidos en estas ocho Casas de Formación, todos los cuales deseamos configurarnos con Cristo Buen Pastor. A Dios le agradecemos el llamado que nos ha hecho; a nuestro Seminario la formación integral que nos ofrece, y al Pueblo de Dios su generosa oración y apoyo económico, con lo cual hacen posible que se labre en nosotros un corazón sacerdotal”.

Seminario Mayor

Por impulso del Arzobispo José Garibi Rivera, en 1947 se adquirió el terreno; y aún no concluidas totalmente las instalaciones, el Seminario Mayor abrió sus puertas el 1º de noviembre de 1950, día de la Declaración Dogmática del Misterio de la Asunción de María. El día 20 del mismo mes fue bendecido por el Delegado Apostólico, Monseñor Guillermo Piani, acompañado de Monseñor Garibi Rivera y el Rector del Seminario, que era el Padre José Salazar López.
En esta Casa es donde se lleva a cabo la formación más próxima al ministerio sacerdotal de los candidatos; aquí se encuentran las Facultades de Filosofía y de Teología que preparan a los aspirantes al sacerdocio a un mejor servicio en favor del Pueblo de Dios.

Sem

Día del Seminario
Doblemente bendecidos con la vocación de nuestros hijos

En nuestra Diócesis, Dios sigue llamando no sólo a un miembro de la familia, sino que en ocasiones llama a la vida consagrada hasta dos hijos y, en algunos casos, a varios de ellos; tanto para que sean Sacerdotes, como para consagrarse a la Vida Religiosa.

Armando Antonio Suárez Díaz,
4º de Teología

Conversando con algunos familiares de seminaristas que son hermanos de sangre, expresaban la sorpresa de la vocación y la manera cómo Dios les había pedido compartir a sus hijos: “Es una elección que le compete únicamente a Jesucristo; a nosotros sólo nos resta apoyar a nuestros hijos y brindarles todo lo necesario para que se entreguen en cuerpo y alma en su preparación al Sacerdocio”.

¿Por qué dos hijos en el Seminario?

“Es muy difícil entender este acontecimiento. Dios mira e invita, y eso no es cuestión de tradición y obligación; es designio de la voluntad de Dios, que se tiene qué respetar. Mas, el saber que se encuentran en tan buen camino, nos alegra, nos llena de vida diariamente, porque Dios nos ha pedido también una misión: ayudar en todas las necesidades del Seminario; sobre todo, ayudar en la cuestión espiritual, orando por la vocación de nuestros hijos y la de los jóvenes que caminan juntos en el camino de la Santidad”.
Las familias de los seminaristas comentan que, parte de la decisión al ingreso al Seminario, nació del gusto del servicio en el Altar como monaguillos, de las visitas al Santísimo Sacramento, de la Misa dominical, del buen ejemplo de Sacerdotes y familiares dentro de la Iglesia, de la alegría de tener algún familiar formándose en el Seminario, de las ganas de vivir algo con mayor radicalidad, de la entrega total de la vida, entre otros motivos.

Testigos de la fe

Hermanos Plascencia González
(4º de Teología, y 2º de Teología):

Hnos Plascencia González

“Teníamos mucho gusto de ir a la Iglesia, sobre todo para participar de la Adoración al Santísimo Sacramento”.

Hermanos Barajas Ruedas
(Sacerdote, y 3º de Teología):

Hnos Barajas Ruedas

“El aprendizaje del Sacerdocio es constante, y qué mejor si tengo a alguien quien me enseñe y me oriente el camino seguro de Cristo”.

Hermanos Flores De la Torre
(2º de Filosofía, y Curso Introductorio):

Hnos Flores De la Torre

“La familia está muy orgullosa por tener dos hijos seminaristas; nosotros tenemos mucho apoyo de ella. Resulta de gran admiracion y aprecio también en nuestra Parroquia”.

Hermanos López Bañales
(2º Filosofía, y 2º de Preparatoria):

Hnos López Bañales

“Nuestra familia nos ha apoyado mucho desde el inicio hasta hoy, aunque al principio les causó un poco de miedo a nuestros papás por la decisión que tomábamos a temprana edad”.

Hermanos Morales Enríquez
(Sacerdote, y Diácono):

Hnos Morales Enriquez

“Mi hermano siempre me ha causado gran admiración”.

Hermanos Álvarez Ruiz
(Sacerdote, y 3º de Filosofía):

Hnos Alvarez Ruiz

“Ver a mi hermano Sacerdote siempre alegre trabajando con los jóvenes, ha sido para mí un motivo para seguir a Cristo”.

Hermanos Olvera Leal
(2º de Teología, y 1º de Teología):

Hnos Olvera Leal

“Ha sido una bendición para nuestra familia y una gran sorpresa para todos nuestros amigos y familiares”.

El Lema del Día del Seminario
En sintonía con el Año de la Fe

La Familia del Seminario de Guadalajara está de fiesta, pues este 3 de marzo celebra el Día del Seminario. Para ello, los seminaristas nos disponemos a ir a manifestar nuestra Fe al pueblo santo de Dios en todas las Parroquias de la Arquidiócesis de Guadalajara.

Oscar Iván Rivas Pérez,
3° de Teología

“Feliz porque has creído”, es el Lema con el que nos hemos vestido de gala en esta ocasión, pues la misma expresión manifiesta la alegría y gozo por dicha celebración. Ésta es la afirmación que hacen los hombres que creen en las promesas de Dios. Es la misma expresión utilizada por Isabel ante María: “Dichosa la que ha creído que se cumpliría lo que le fue dicho de parte del Señor” (Lc 1,45). María es un signo de la Gracia de Dios y de la actitud responsorial a la iniciativa libre y benevolente de Dios. La Fe es la fuerza integradora de la vida de María Santísima.
Por eso, el Seminario ha adoptado este Lema haciendo referencia al llamado que cada uno de nosotros tenemos de parte de Dios, y al cual hemos respondido, y lo queremos seguir haciendo siempre con profunda generosidad y entrega en nuestros actos cotidianos de piedad, de estudio, de convivencia, de disciplina, de apostolado; en fin, en todos y cada uno de los momentos de nuestra formación.
Pese a la rapidez con la que el hombre vive en la actualidad, Dios sigue saliendo a su encuentro, pues Él nos ha creado para ser felices, y esa felicidad se encuentra en la medida en que estamos unidos a Cristo. Por eso, el hombre que aprende a decir Sí a Dios, a ejemplo de la Virgen María, se convierte en dichoso por hacer ese acto de Fe.
La Fe de María es un acto de amor y de docilidad, suscitado por el amor de Dios, que está con Ella y la llena de Gracia. Como acto de amor, es un acto totalmente libre. En María se da plenamente el Misterio del encuentro entre la Gracia y la Libertad.

Pistas de solidaridad
Siete formas de ayudar al Seminario Diocesano

Pbro. Adrián Ramos Ruelas
Ecónomo del Seminario

6885239609 c7f5efe32e bPracticar la caridad en este santo tiempo de Cuaresma no te será difícil, apoyando grandes obras. En esta ocasión te propongo colaborar con el llamado “Coraqzón de la Diócesis”, que está invitando a toda la comunidad católica a festejar elDÍA DEL SEMINARIO, con el lema: “Feliz porque has creído… Ven y Sígueme”.
Nuestro Seminario tiene más de 1,300 alumnos internos, repartidos en 10 Casas de la Zona Metropolitana y de otras poblaciones del Estado de Jalisco: Ahualulco de Mercado, La Barca, Cuquío, Totatiche y Tapalpa. El Seminario es sostenido, en gran parte, por el Pueblo de Dios, que ha sido hacia él siempre generoso y desprendido. El cariño que experimenta la comunidad del Seminario durante todo el año se ve reflejado en este gran acontecimiento, que es la fiesta de todos los que nos sentimos parte de esta Institución que prepara y da Sacerdotes a la Iglesia.
Ciertamente, la mejor manera de ayudar al Seminario es orando por los seminaristas y brindando vocaciones al sacerdocio ministerial. Sin embargo, las necesidades de orden material son muchas, si bien es mucho mayor la caridad de los fieles, que velan por esta gran obra de Dios y buscan apoyarle de múltiples formas. He aquí unas sugerencias que están muy a tu alcance para hacer llegar tus donativos.

1.El día de la Colecta, domingo 3 de marzo (en realidad, desde las Misas vespertinas del sábado anterior) puedes depositar tu aportación en el sobre que un seminarista va a entregarte. Sé generoso.

2.Si quieres ser bienhechor mensual del Seminario, al reverso del sobre que se entrega el día de la Colecta puedes anotar tus datos: nombre, domicilio, teléfono, importe de tu ayuda mensual. Un colector pasará mes a mes a recoger la aportación en tu propia casa.

3.Puedes llevar tu donativo directamente al Seminario Mayor, a la Oficina de Ingresos. Está ubicado en: Calle Santo Domingo No. 1120, de la Colonia Chapalita. Puedes pasar, de lunes a viernes, entre las 9 de la mañana y las 6 de la tarde.

4.También puedes hacer donativos en especie (arroz, aceite, azúcar, frijol, café, etc.), o bien, ayudarnos con el pago de algún servicio (gas, energía eléctrica, telefonía, etc.) Si no puedes hacerlo directamente, puedes ponernos en contacto con quien sí esté en posibilidad de brindar estas contribuciones.

5.Puedes apoyar a un seminarista con una beca anual o con media beca. En el Seminario Mayor, la beca anual es de $ 15,600.00. La media beca es de $ 7,800.00

6.Puedes hacer tu donativo depositándolo en una de estas dos Cuentas del Seminario, a nombre deARQUIDIÓCESIS DE GUADALAJARA, A.R.:

SANTANDER, Cuenta No. 65502024139
SCOTIABANK, Cuenta No. 01001903500

7.Puedes comprar una alcancía para tus niños y pedirles que depositen un peso diario para el Seminario, y procurar que sean constantes y recen diariamente por los seminaristas.

Como puedes ver, éstas son formas muy prácticas para coadyuvar a subsanar la economía del Seminario, que ha sufrido el incremento del gasto en los últimos meses y una ligera disminución en sus ingresos. Es considerado, nuestro Seminario de Guadalajara el mayor en el mundo en cuanto a número de vocaciones. De ti depende lograr mucho bien. Que ninguna vocación se pierda por falta de recursos, es nuestra consigna. Para mayores informes, comunícate al teléfono 36 47 92 50, en el Seminario Mayor Diocesano.

Gracias, de antemano, por tu colaboración.

Cartones de Hocio 057[1]

Noventa Diáconos sirviendo a la Iglesia de Dios
Los frutos maduros del Seminario de Guadalajara

Por primera vez en la Historia de la Arquidiócesis de Guadalajara, hay noventa Diáconos que se preparan con la oración, el estudio y la actividad pastoral para recibir la Ordenación Presbiteral.

8311003784 9c701893d8 o

José Antonio Larios Suárez, 3º de Teología

Este acontecimiento nos llena de alegría, al mismo tiempo que nos compromete a seguir orando y trabajando en favor de las vocaciones sacerdotales: “El hecho de que haya tan abundante cantidad de Diáconos nos motiva a agradecer a Dios este don tan valioso y nos compromete a corresponder a Él, apoyando a todos estos jóvenes para que sean fieles a su vocación. Quienes integramos esta comunidad diocesana hemos de orar para que estos Diáconos quieran ser santos y trabajen cada día por serlo, con la ayuda del Señor y del pueblo cristiano. Un solo Sacerdote realmente, santo y entregado, hace mucho más bien a la Iglesia, que una gran cantidad que no lo sean”, apuntó el Presbítero Francisco García Velarde, Prefecto del Grupo de los Diáconos.
Por su parte, el Padre José Guadalupe Miranda, Vicerrector del Seminario, se encuentra muy alentado al inicio de su tarea pastoral en esta Institución al ver los frutos de este año: “En mi primer año como Vicerrector del Seminario, me encuentro con la agradable y estimulante sorpresa de contar con noventa Diáconos, muchos de ellos ejerciendo ya su labor pastoral; esto es una Gracia de Dios y el reflejo de un trabajo conjunto del Seminario. Estos jóvenes están en la antesala de la Ordenación Presbiteral, lo cual significará el rejuvenecimiento de nuestro Presbiterio, al que pronto se integrarán”, subrayó el Vicerrector, notablemente emocionado.

Diáconos, un signo de Dios

La cantidad de Diáconos de este Curso, respecto a los años anteriores, nos muestra un incremento considerable. Hemos señalado aquí, a partir de 2005, el número creciente de ordenaciones diaconales por año, recordando que cada año hay dos celebraciones de Ordenación, una en la Solemnidad de Pentecostés, y otra en la Víspera de la Solemnidad de la Navidad.
En el año 2012 se ordenaron ochenta y siete Diáconos, más tres ordenados en otros ciclos, sumando así, para este 2013, noventa en total; treinta y seis de ellos que siguen formándose dentro del Seminario, y el resto (cincuenta y cuatro) que prestan su servicio en distintas comunidades; algunos, incluso, están destinados a colaborar en la formación de los futuros Sacerdotes en las distintas Casas Auxiliares que tiene el Seminario; otros están laborando en diversas comunidades pertenecientes a nuestra Arquidiócesis, y algunos más sirven al Pueblo de Dios en comunidades de Hidalgo y Oaxaca.
Esta abundante cantidad de Diáconos entusiastas que le entregan al Señor lo mejor de su vida, sus fuerzas y su juventud, son un signo de Dios en medio de su Pueblo; son un signo de vida en medio de la “cultura de la muerte” y una prueba de que aun en medio de las dificultades que enfrentan la Iglesia y la Sociedad, sigue habiendo personas que, abiertas al Plan de Dios y con una disposición magnánima del corazón, son capaces de decirle: “Aquí estoy, Señor, envíame”.

Año Diáconos ordenados
2005 33
2006 38
2007 27
2008 35
2009 34
2010 56
2011 27
2012 87

Testimonios de varios Diáconos al servicio de la Iglesia

José de Jesús Parada Tovar

DSC01736[1]Abordamos a David Benjamín Martín del Campo Ceballos, ordenado Diácono el 24 de diciembre de 2009, y especializado en la Pastoral Litúrgica, pues ha sido Maestro de la Escuela de Ministros Extraordinarios de la Comunión.

El ejercicio litúrgico actual, ¿requiere simplemente apego a la normatividad o amerita una revisión y reformas?
La Reforma Litúrgica y la Eclesiología (LG, 29) del Concilio Vaticano II revaloran el Diaconado devolviéndole su verdadero lugar como un ministerio que edifica la Iglesia. En ese sentido, es necesario profundizar más lo que ha enseñado el Concilio para redescubrir toda la riqueza de dicho ministerio. Aunque lo litúrgico aparece como una de las funciones más ‘visibles’ del Diácono, es mucho más amplio el ministerio diaconal.
¿Qué nos dice el hecho de que haya 90 Diáconos en la Iglesia de Guadalajara?
Es un suceso a interpretar de diversas maneras. En primer lugar, podemos constatar en ello una manifestación de la Gracia de Dios, que no cesa de proveer a su Iglesia con toda clase de dones y carismas para la extensión de su Reino. También, esta abundancia de ministros sagrados es prueba de que, a pesar del secularismo, de la indiferencia religiosa o la ignorancia de la Fe, en nuestra Arquidiócesis hay todavía un considerable fermento de vida cristiana; un tesoro que hemos recibido y debemos conservar y acrecentar.
¿Cuáles son las principales exigencias para un Consagrado en la Iglesia de hoy?
La más grande para todo consagrado, como para cualquier creyente, es la coherencia, que se traduce en testimonio de vida, lo cual es el anuncio más efectivo del Evangelio. No es sólo un ‘buen comportamiento’, sino, sobre todo, íntima relación entre la vida y la Fe.

Tu experiencia de servicio diaconal en la Iglesia

DSC 0284[1]La Providencia Divina me ha permitido ejercer el ministerio en muy distintas y enriquecedoras realidades: como Maestro de Ceremonias en la Catedral; en dos Campos Misión; en la formación de seminaristas de Secundaria. En cuanto a Pastoral Parroquial, primero en la comunidad de La Purísima Co9ncepción, en Tetlán, y ahora en María Madre del Redentor, de Paraísos del Colli. De todo lo que se me ha encomendado, la predicación es lo que más me agrada; pero todo tiene un común denominador: la Evangelización, única tarea de la Iglesia para la cual se recibe la Ordenación.

Diácono Diego Armando Villanueva Guzmán, 5º de Teología

Penúltimo de 10 hermanos (cuatro varones y seis mujeres) recibió el Orden del Diaconado el 24 de diciembre de 2011.
¿Qué ha representado esto en tu vida?
Es una Gracia y un Don especial. El que Dios se haya fijado en mí para encomendarme su Proyecto de Salvación es algo sobrenatural. También, una meta alcanzada, por la que he luchado con constancia y perseverancia, de la mano de Dios. Es algo que me ha ayudado a realizarme y a sentirme feliz, igualmente gracias al acompañamiento de mis familiares y amistades, del Seminario, del Presbiterio y de las personas que oran por mí.
¿Tu actual servicio diaconal?
Concluidos mis estudios de Teología en junio de 2012, el Seminario tuvo a bien destinarme a SEM FAM (Seminaristas en Familia) para este Año de Servicio, atendiendo a muchachos de 1º, 2º y 3º de Secundaria que tienen inquietudes vocacionales, y a quienes se les imparten clases de Biblia, Liturgia, Catecismo e Historia de la Salvación, y se les da un acompañamiento frecuente para que lleguen a descubrir su vocación al sacerdocio. Nos toca atender los Módulos de San José Obrero y Familia de Nazareth, en el Área Metropolitana; Foráneos: Chapala, Ocotlán, Poncitlán y Jocotepec.
¡Campeones en el Torneo de Santo Tomás!
Después de jugarlo once años, nos tocó ganarlo en el último año de la Carrera, gracias al esfuerzo, tenacidad, y al espíritu de unidad y de grupo. Metí varios goles, incluso el del triunfo; pero fue labor de todo el equipo. De hecho, me agrada y practico más el basquetbol.
¿El Santo de tu devoción?
Le he dedicado mi vocación a la Virgen de Guadalupe, y mi Santo preferido es San Ignacio de Loyola, porque lo admiro y porque siempre pertenecí a esa Capellanía, aunque desde hace tiempo, por jurisdicción, pertenezco a la Parroquia de San Bernardo… Ya le dije a Dios que estoy listo para ser Sacerdote, y sólo espero la determinación de mis Superiores.

Diácono Ángel Gabriel Valdivia Hernández, 4º de Teología
La influencia de tu contexto familiar
DSC 0249[1]Soy el cuarto de cinco hermanos. Mi familia siempre ha sido una motivación; veo cómo0 mis padres y hermanos agradecen a Dios el regalarle un hijo para su servicio. También a mi Párroco, el Padre Miguel Fausto Horta Cisneros, lo considero parte de mi familia por su amistad y apoyo en mi formación, y me alegra que en un futuro, si Dios tiene a bien, seremos hermanos en el sacerdocio ministerial.
A estas alturas de la Carrera, ¿cómo percibes la Formación que ofrece el Seminario a los futuros Sacerdotes?
Sin lugar a dudas, integral, con miras a una verdadera entrega de amor al ministerio sacerdotal, para lograr, en el candidato, un hombre de verdadero humanismo, con educación y formación que desarrolle su voluntad y virtudes. Sólo de nosotros depende aprovechar lo que el Seminario nos ofrece.
Algunas actividades como Diácono
Sigo estudiando el último año de formación en el Seminario Mayor. Dentro del ministerio diaconal, desempeño apostolado sabatino en la Parroquia de Nuestra Señora de las Victorias, ayudando con Bautismos al Sr. Cura Pedro Rodríguez González, y los domingos en mi Parroquia: San Gabriel de la Dolorosa.
¿Qué te representa estar en la antesala del Sacerdocio Ministerial?
No obstante que me restan un año y meses, si Dios quiere, para recibir la Ordenación Sacerdotal, no dejo de admirarme y emocionarme porque me doy cuenta de que el Evangelio está siempre presente en aquellos que Él llama. Lo que nos toca es responder al llamado con una entrega generosa y un testimonio auténtico.
¿Qué espera la Iglesia de las nuevas Generaciones de Presbíteros?
Pide que sean humildes, sacrificados, llenos de caridad; que en realidad sean hombres de Dios, consagrados totalmente a Él como verdaderos discípulos, siempre dispuestos a seguir fielmente a quien los ha llamado, y correr la misma suerte que su Maestro: la entrega total.

fuente: semanario.com.mx

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