Matrimonios sin hijos


Publicado en web el 14 de febrero, 2013

Querida Lupita:

Cumplí nueve años de casada y no he podido tener hijos. He platicado con Dios y le he preguntado por qué no me manda un bebé, pero no he obtenido respuesta. Le he pedido perdón por si en algún momento le he fallado. ¿Qué puedo hacer para que Dios me escuche? Hemos intentado de todo. Yo necesito un hijo; mi esposo y yo estamos enfrentando problemas, y cada vez me siento más sola.

Olivia G.

Muy estimada Olivia:

Fotolia 8539090 XSEs importante acotar que la Iglesia alienta las investigaciones conducentes a reducir problemas de esterilidad, siempre que se pongan al servicio del bien verdadero e integral de la persona humana. Algunas técnicas actuales que permiten la intervención de una persona extraña a los cónyuges (donación de óvulo o de esperma, préstamo de útero) se consideran gravemente deshonestas, y aquéllas que se practican dentro de la pareja (inseminación y fecundación artificial), aunque menos dañinas, son moralmente reprobables.
“El Señor atiende a la oración de los justos” (Prov. 15,29). Considero que, si hablas con Él, eres una mujer que hace oración; si le pides perdón, eres una alma justa. Entonces, debes saber que Él te escucha, pero no esperes que “te obedezca”. Sólo has de estar atenta a captar sus respuestas.
El Catecismo de la Iglesia Católica es contundente al expresarse así, en el Punto 2379: El Evangelio enseña que la esterilidad física no es un mal absoluto. Los esposos que, tras haber agotado los recursos legítimos de la Medicina, sufren por la esterilidad, deben asociarse a la Cruz del Señor, fuente de toda fecundidad espiritual. Pueden manifestar su generosidad adoptando niños abandonados o realizando servicios abnegados en beneficio del prójimo.
Hay, en el mundo, millones de niños que no tienen padres. No te cierres a la idea de que Dios sólo puede enviarte un hijo por la vía natural. Él puede hacer que tu niño empiece a desarrollarse en tu corazón y prepararte a ti y a tu esposo para amar a un bebé que pueden adoptar legalmente. ¿Por qué no?
Los hijos no son un derecho, sino un regalo sagrado. Ellos sí tienen derecho al amor, al cuidado, ternura y educación de sus padres. Si por diferentes circunstancias hay pequeños que no cuentan con sus padres biológicos… ¿no crees que Dios Providente ha destinado a padres generosos como ustedes, que pueden luchar hasta el sacrificio con tal de amar y dar lo mejor de sí mismos a estos angelitos?
Nos dice el Papa Benedicto XVI: “La experiencia de ser acogidos y amados por Dios y por nuestros padres es la base firme que favorece siempre el crecimiento y desarrollo auténtico del hombre, que tanto nos ayuda a madurar en el camino hacia la verdad y el amor, y a salir de nosotros mismos para entrar en comunión con los demás y con Dios”.
No se trata de que no te sientas sola o que se acaben tus problemas conyugales. El amor no exige nada para sí mismo; es un salir hacia el bien del otro. Tal vez ésta es la respuesta del Señor: te hice para un amor totalmente limpio de egoísmos, amor ejemplar, amor como el mío por ti.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s