Las Moniciones, Importancia y Funcionalidad


LAS MONICIONES, IMPORTANCIA Y FUNCIONALIDAD

Fecha 1/7/2008 5:40:00 | Tema: Equipo de Liturgia

 

 

¿Qué son las moniciones?

¿Cuáles son sus funciones dentro de las celebraciones?

¿Cuántas clases de moniciones existen?

DIVERSA DENOMINACIÓN DEL COMENTADOR:

Se le llama también monitor, por las moniciones que hace y que constituyen lo propio de su oficio.

MONICIONES:

La palabra monición viene del verbo monere, que significa avisar. Por lo tanto moniciones son: los avisos o invitaciones (antiguamente invitatorios) que los ministros litúrgicos dirigen al pueblo para invitar, suscitar y dirigir su participación en la celebración. Adviértase que siempre van dirigidas al pueblo. El pueblo tiene necesidad de ser guiado en su participación. Hay que indicarle las posturas corporales, dirigirle para el canto y las respuestas, pero sobre todo hacerla penetrar profundamente en la plegaria eclesial y en inteligencia de los ritos.

Los franceses inventaron este nombre de moniciones. Otros las llaman didascalias (mal hecho, porque no son enseñanzas). Otros las llaman invitatorios como en el rezo de los maitines.

La asamblea necesita ser guiada por alguien, como que siempre está esperando que alguien la guíe. El monitor o comentador es también guía. Como que muchas veces la asamblea nada más está esperando que alguien la introduzca en el sentido de la intelección de la plegaria y de los ritos para actuar.

IMPORTANCIA DE LAS MONICIONES EN LA LITURGIA:

Ya antes vimos cómo el comentador desempeña un ministerio auténticamente litúrgico. Por lo tanto, lo que dice (las moniciones) es algo litúrgico y que está dentro de acción. Las moniciones no interrumpen la función litúrgica, todo lo contrario la integran, la perfeccionan y la presentan más claramente al pueblo.

FUNCIONALIDAD DE LAS MONICIONES:.

Sino en cual que cada asamblea necesita sus moniciones, sus avisos propios, y no puede hacer moniciones “fijas” “standar”. Por eso puedo utilizar unas magníficas moniciones para determinado lugar de Europa, pero no para mis feligreses rudos y poco cultos. Ni tampoco puedo evitar mis óptimas moniciones que me han dado resultados magníficos en mi asamblea para alguna comunidad poco culta de Europa o de otra región cercana. La parte funcional de las moniciones es que sean aptas para mi comunidad, que cumplan su misión en mis asambleas, aunque en otro lugar no sirvan para nada. Dependen pues las moniciones del ambiente propio de la asamblea, del tipo de personas que forman la comunidad, etc.

Hay que decir que las moniciones no pueden ser fijas, sino flexibles y muy variadas.

Que nos pueden dar muchas ideas las moniciones usadas en otros lugares, pero no calcar literalmente porque eso no funciona.

¿CUÁNTAS CLASES DE MONICIONES EXISTEN?

1. Fijas: las que ya vienen en los libros litúrgicos. Ejemplos: Podéis ir en paz…arrodillémonos…. y las encontramos en el misal, como en el pontifical, etc.

2. Espontáneas: que no vienen en libros litúrgicos. Ejemplos: escuchemos con atención a Cristo que nos habla por su ministro en la proclamación del Evangelio. O también: nos ponemos de pie para recibir al celebrante, a Cristo, presente entre nosotros, en nuestro presidente.

Las moniciones espontáneas en cuanto al texto y a la oportunidad fueron legisladas en la Instrucción sobre Música Sagrada en 1958. Encontramos que tanto las moniciones espontáneas como las fijas son de igual categoría- los nuevos rituales deberán contener estas – moniciones según se dice en la CL No. 35, pero precisa la Constitución “con palabras prescritas y otras semejantes”.

¿QUIÉN DEBE SER EL MINISTRO COMPETENTE DE LAS MONICIONES?

Al obispo y al presidente de la asamblea les corresponde las moniciones que para ellos indican los libros litúrgicos por ejemplo en la Misa al celebrante, los “oremos”, al obispo las moniciones propias de él para el pueblo, lo mismo la oración introductoria a la oración de los fieles.

El diácono es el ministro a quien propiamente le pertenecen las moniciones por ser el ministro inmediatamente responsable de la asamblea. También tiene algunas moniciones fijas ya señaladas en los libros litúrgicos, por ejemplo: procedamos en paz, podéis ir en paz, arrodillémonos, etc.

Las moniciones libres, no presidenciales se llaman diaconales, aunque las puede hacer un comentador, sacerdote, clérigo o laico.

CARACTERÍSTICAS DE LAS MONICIONES:

* Breves
* Oportunas
* Pocas
* Claras
* Adaptadas
* Escritas

CRITERIOS QUE DEBEN SEGUIR EN CUANTO AL NÚMERO DE LAS MONICIONES:

Si sólo vamos a decir dos: de preferencia saludo y despedida. Si hay oración de los fieles, puede servir de oración introductoria la misma homilía, en la Misa parece corresponder al celebrante las más importantes por ejemplo: comienzo/despedida, pero no hay norma precisa. Hay que advertir que aunque el celebrante no es el ministro ordinario de las moniciones, sin embargo no se le excluye por ser el responsable de la asamblea. Por orden de importancia pueden ordenarse así:

1. Saludo inicial y despedida al final.

2. Antes de la oración colecta. En el momento de silencio después del oremos, mismo antes de la oración sobre las ofrendas y de postcomunión.

3. Antes de las lecturas bíblicas.

4. Antes de la oración de los fieles.

5. antes de la oración eucarística.

6. Ocasionales: de vez en cuando en los cantos del propio delimita, del ordinario de la homilía, del ofertorio, del amén del canon, de la facción de la hostia.

EJEMPLOS DE MONICIONES:

• Para el Evangelio: Escuchemos la Palabra de Cristo en el Evangelio.

• Para la Paz: la paz y la unidad son frutos de la Misa.

• Para la colecta: invoquemos a Dios Nuestro Padre por Cristo.

• Para las distintas lecturas: escuchemos con atención la Palabra de Dios.

¿A QUÉ SE EXPONE EL COMENTADOR O EL CELEBRANTE CUANDO NO SE PREPARA?

Se exponen a sembrar la confusión en la asamblea, por ejemplo: en una misa el comentador magnífico en una monición oportuna dijo: “no hay misa sin comunión”, “ni comunión sin Misa” y el sacerdote a la hora de la comunión no la dio.

Toda la comunión quedó desconcertada el sacerdote ni se enteró. Para evitar esto: tanto el comentador como el lector antes de las celebraciones deben ponerse de acuerdo con el que vaya a presidir, por si tiene que hacer alguna advertencia.

Tomado de: Liturgia Viva # 7 Año II
Por: Pbro. Lic. Juan José Martínez Mireles

 

 



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4 comentarios

  1. Doy gracias a Dios, por haber encontrado esta pagina…..Lo publicado me ha sido de gran ayuda y me ha orientado para conocer mas acerca de la importacia de las moniciones dentro de una celebracion…siertamente debe existir comunicacion entre el que preside como en el monitor…Que Dios los siga llenando de su sabiduria… y que la Madre del Verbo Encarnado los cubra con su manto… Gracias y saludos para todos.

  2. Hola! MIl gracias por la aclaración! Seria bueno que cuando, por respeto a los derechos de autor, se copia textualmente lo que esta en el original, se hiciera una aclaración al respecto. Considero que, desgraciadamente, hay mucha ignorancia en nuestra Iglesia y lo peor es que hay gente ocupando cargos sin tener mucha idea de lo que estan haciendo y una cosa así, les da pie para seguir haciendo las cosas mal “porque lo leyeron en un texto de un website católico”.
    Me gusta mucho leer todos los mensajes de ustedes. Los disfruto mucho y me dan una idea de cómo se hacen las cosas por otros lares.
    Que el Señor nos siga dando fuerzas a todos los que trabajamos arduamente para que nuestras Celebraciones sean verdaderamente demostraciones de que adoramos al Señor Resucitado y sobre todo, tratamos de vivir de acuerdo a Sus Enseñanzas.
    Dios les bendiga a ustedes tambien!
    Maria.

  3. Varias veces hablan aqui del Sacerdote, quien “preside” la Celebración, como “EL CELEBRANTE”. Creo que esto esta totalmente equivocado. El Sacerdote NO es “el Celebrante”. Todos nosotros somos “Celebrantes”, pues estamos “celebrando” El Sacerdote “preside la Celebracion”, por tanto, él es “el presidente” de la Celebracion y NO el Celebrante.
    Si estoy equivocada, por favor, díganme en qué.
    Maria.

    • Que tal Maria, en realidad tienes razón, para nada estas equivocada. el sacerdote preside la celebración, el es el presidente, es correcto.

      Es la misma observación que vi, pero no la corregi por respeto a los derechos de autor…..

      Muchas gracias por tu comentario. Que Dios te siga bendiciendo

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