El que tiene un porqué, encuentra cualquier cómo


Publicado en web el 21 de marzo, 2013

Hola, Lupita:

Pido tu ayuda urgentemente. Las cosas en mi familia están muy mal en todos los ámbitos. En la relación de pareja ya ni siquiera hay lugar para un acuerdo, y en el aspecto económico la situación está más que complicada. Sé que lo primero es lo espiritual, pero tengo la cabeza, las emociones y el físico tan cansados, que ha llegado a mí la desesperanza. Y, tratando de encontrar una solución, he pensado incluso en el suicidio o en buscar un respuesta con videntes, creyendo que alguien nos ha hecho alguna brujería. Sin embargo, hoy que mi mente está más clara, acudo a ti porque sé que tú puedes ayudarme y que lo harás mediante la Palabra de Dios.

Marissa.

Querida Marís:

Aunque no coincido con el pensamiento existencialista de Friedrich Nietzsche, él acuñó algunas frases que me parecen luminosas; una de ellas es la que presento como título de este Artículo: “Quien tiene un porqué, encontrará cualquier cómo”.
Cuando no sabemos por qué o para qué vivimos, nos sucede lo que estás experimentando: Ante las dificultades nos sentimos inmersos en un torbellino del que no podemos salir. Estás viendo un problema sobre otro, y te evalúas pequeña frente a ellos. Es momento, pues, de que te detengas para poner cimientos. Deberás construir sobre ruinas, y esto es posible si pones tu confianza en Dios.
Dice Su Palabra: “Todo el que venga a Mí y oiga mis palabras y las ponga en práctica, es semejante a un hombre que, al edificar una casa, cavó profundamente y puso los cimientos sobre roca. Al sobrevenir una inundación, rompió el torrente contra aquella casa, pero no pudo destruirla por estar bien edificada. Pero el que las haya oído y no las haya puesto en práctica, es semejante a un hombre que edificó una casa sobre tierra, sin cimientos, contra la que rompió el torrente y al instante se desplomó, y fue grande la ruina de aquella casa” (Lc. 6, 47-49).
En esta Lectura encontramos tres instrucciones:
a) Ven a Mí. b) Oye mis palabras. c) Ponlas en práctica.
Cuando tenemos crisis, el enemigo de tu alma te tienta con el cansancio, la desconfianza y la desesperación. No alimentes estos sentimientos; por el contrario, detente, toma un descanso, confía y prepárate a actuar con esperanza, sabiendo que las cosas siempre acaban bien si nos dejamos guiar por la Verdad revelada.
Edifica tu presente y tu futuro sobre roca. Busca al Señor tu Dios en un encuentro con Él; lee, estudia y haz vida su Palabra. Su voz te dice ahora: “Vengan a Mí todos los que están cansados y cargados, y Yo los haré descansar” (Mt. 11, 28).
Prepárate para resolver uno a uno tus conflictos. ¿Hay mala comunicación?; escucha el CD “Acaba con tus problemas, no con tu matrimonio”. ¿Hay pésimo manejo económico?; escucha el CD de Francisco González sobre “Libertad financiera”. ¿Quieres que alguien te muestre los pasos concretos para seguir adelante?; el libro de Gabriel Herrán “¿Cómo le hago?”, tiene muchas respuestas.
Nuestra Bendita Iglesia ofrece fabulosos medios y recursos: Cruzadas Matrimoniales, Encuentros con Cristo, Cursillos de Cristiandad, Esposas Cristianas (organismos católicos); Retiros de Sanación Espiritual, Grupos de Oración, Congresos Marianos…
Sólo considera por qué vives. Dios te ha dado una misión, y siendo esposa y madre, es fácil deducir que estás llamada a realizar actos heroicos por amor a Dios y a tu familia. Eres constructora de paz, eres solucionadora de conflictos, ¡eres mujer para la eternidad!

Cartones de Hocio 059

Fuente: semanario.com.mx

El final de los tiempos


Publicado en web el 15 de marzo, 2013

Licenciada Lupita:

He escuchado todo tipo de versiones acerca de lo que sucederá después de la renuncia del Papa Benedicto XVI. Dicen que el hecho de que haya dos Papas en Roma es una señal clara de que ya viene el final. Que San Malaquías profetizó lo que está pasando, y que en revelaciones privadas se han dado detalles de cómo será esto. Que se apagará el Sol, habrá tres días de oscuridad total, se verá una Cruz en el cielo…
Yo pertenezco a una Comunidad de Oración y estamos un poco asustadas. ¿Puedes decirnos algo al respecto?

Josefina V.

Estimada Pina:

dic9Fue el mismísimo Jesucristo quien nos advirtió que de “Aquel día y hora, nadie sabe; ni siquiera los Ángeles del Cielo ni el Hijo, sino sólo el Padre. Porque, como en los días de Noé, así será la Venida del Hijo del Hombre. Pues así como en aquellos días, antes del Diluvio, estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en matrimonio hasta el día en que entró Noé en el Arca, y no comprendieron hasta que vino el Diluvio y se los llevó a todos, así será la Venida del Hijo del Hombre. Entonces estarán dos en el campo; uno será llevado y el otro será dejado. Dos mujeres estarán moliendo en el molino; una será llevada y la otra será dejada. Por tanto, velad, porque no sabéis en qué día vuestro Señor viene. Pero comprended esto: si el dueño de la casa hubiera sabido a qué hora de la noche iba a venir el ladrón, hubiera estado alerta y no hubiera permitido que entrara en su casa. Por eso, también vosotros estad preparados, porque a la hora que no pensáis vendrá el Hijo del Hombre” (Mt. 24, 36-44).
La enseñanza de la Iglesia ha sido siempre la misma: “Vosotros estad preparados”. Pero no se trata de vivir con miedo a fenómenos cósmicos, sino con un santo temor de ofender a Dios. Para los católicos, el final de los tiempos es una bendición, pues llegará Jesucristo Glorioso; si se apaga el Sol, será entonces que su Luz nos llenará de vida y claridad.
Las profecías y revelaciones privadas son útiles cuando confirman nuestra Fe y nos motivan a una auténtica conversión; a un cambio de vida, a la luz de los criterios de Cristo. Sin embargo, no forman parte de la enseñanza oficial del Magisterio Eclesiástico, pues nada nuevo aportan a lo ya revelado en las Sagradas Escrituras y la Tradición. Sobre las profecías de San Malaquías, además, existen dudas fundadas acerca de que el Santo sea su autor.
Sin embargo, conviene estar alertas. ¿Es que no notamos el deterioro moral de la Humanidad? ¡Nos hemos olvidado de Dios!; lo ignoramos flagrantemente; nos hemos entregado a una cultura de muerte a través del abuso del alcohol y las drogas, las infidelidades, la delincuencia organizada, la búsqueda del placer por el placer mismo (permitiendo y promoviendo aberraciones); mentiras, rupturas, engaños, deseos de poder, abandono de hijos, mentalidad anti-vida…
La segunda Venida de Cristo puede darse en cualquier momento y, por tanto, preguntémonos: ¿Estamos preparados para su llamado? ¿Hemos considerado nuestro destino eterno?
Estamos a tiempo de reconocer a Dios como Rey del Universo, de consagrar nuestras acciones a su Voluntad, de pedir la intercesión de María para que en el mundo reine la Civilización del Amor.
No sé qué tan inminente sea el final de los tiempos, porque hay señales y siempre las ha habido. Están ahí para que, sin miedos pero con Fe, retomemos la Moral cristiana.

Para defender a la Iglesia hay que conocerla, y conociéndola, amarla


Publicado en web el 1 de marzo, 2013

Muy estimada Lupita:

Acabo de conocer a una persona que me contó, con tristeza, que tiene una crisis de Fe que le es difícil resolver. Yo soy Catequista desde hace diez años, pero ante esto me siento sin la capacidad suficiente para llegar al corazón de esa familia, y así evitar que abandone nuestra querida Iglesia.
Lamentablemente, se encontraron con personas que no dieron testimonio de su religión, y ante estas evidencias están viendo alternativas. Deseo orientar a esta persona que abrió su corazón conmigo. No quiero pecar de omisión. Gracias, ojalá puedas ayudarme.

Guadalupe T.

Querida tocaya:

AdoradoresEs conocida la frase: “Católico ignorante, futuro protestante”. Son muchas las almas que dejan la Iglesia Católica por malos testimonios. Aquellos que somos parte de ella y hemos sido bendecidos con algo de formación y concientización de la belleza y verdad de nuestra Fe, debemos esforzarnos por vivirla de forma congruente para evitar que, por nuestra causa, otra alma se aleje de la Iglesia que Cristo fundó.
Sin embargo, un católico auténtico no abandonaría su Fe por ningún motivo. A pesar de los malos testimonios de otros, a pesar de las divisiones que hay en el interior de la Iglesia, a pesar de la corrupción de algunos Sacerdotes, a pesar de que existan Teólogos y Obispos que no son fieles al Papa, el Laico comprometido es fiel a Cristo, verdadero Dios y verdadero Hombre.
Estos son los tesoros a los que renuncia un católico que los desconoce:
+ La Eucaristía: Presencia real de Cristo en la Hostia Santa. Verdadero alimento del alma, prenda de vida eterna.
+ María: Madre de Dios y Madre nuestra, a quien veneramos y tratamos tal como Jesucristo su Hijo lo hizo, y de quien recibimos abundantes favores, siendo Ella la máxima intercesora nuestra ante Dios.
+ Los Sacramentos: signos sagrados eficaces que nos confieren la Gracia. Además de la Eucaristía, la Reconciliación, el Orden Sacerdotal, el Matrimonio, la Confirmación, la Unción de los enfermos. Nacemos a la vida divina por el Bautismo, y aun cuando existen ritos bautismales en otras denominaciones, no se elevan al nivel que Cristo quiso asignarle como Sacramento.
+ El Magisterio y la Tradición. Nuestra Iglesia es milenaria en el conocimiento de la naturaleza humana. Es Madre y Maestra sabia que nos ilumina sin error en materia moral y dogmática. En su historia podemos encontrar luces y sombras, pero las primeras superan por mucho lo recriminable. Está de pie, a pesar de ser la única Institución atacada desde sus orígenes. No está para agradar al pensamiento reinante según la época, sino para custodiar, defender y proponer la Verdad por todo lo alto. No modificará un ápice la Revelación que Cristo ha hecho, porque es fiel a su Misión; lo es, lo ha sido y lo será. No ha sido destruida ni siquiera desde dentro, en donde lo mejor ha sido corrompido. Ésta es la promesa del Señor: “Y yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella” (Mt. 16, 18).
Hermana mía, haz oración confiada por esa persona que mencionas; pero, al mismo tiempo, toma un buen Curso de Apologética, en el que aprenderás a defender la Fe por la razón. Recuerda que las dificultades son retos que debemos enfrentar y, al hacerlo, crecemos todos.

Lupita Venegas Leiva/Psicóloga www.valoraradio.org Twitter: @lupitavenegasdc Face: Lupita Venegas Oficial

fuente: semanario.com.mx

¡Gracias, Papa Benedicto!


Publicado en web el 21 de febrero, 2013

Lupita:

Estoy consternada por la noticia de la renuncia del Papa Benedicto XVI. Hay muchos que dicen que los escándalos lo desmoronaron y que tiene numerosos enemigos dentro de la Iglesia. Se oyen tantas cosas… y luego, con esto, pues uno empieza a creerse de lo que dicen.
¿Cómo podemos responder a los comentarios?

Ana María.

Muy estimada en Cristo, Anita:

roxana laos1Dice un dicho popular que “el león cree que todos son de su condición”. Ante el anuncio del Papa, hay quienes interpretarán todo en clave política o de poder, y esto no es novedad. Desde siempre se han generado intrigas e historias alrededor de la vida de los Papas y de la Iglesia. Con elementos entresacados, se fabrica todo tipo de historias, que podrán contener verdades y mentiras; pero, aun cuando hubiera elementos reales en todo ello, lo que importa ahora para los católicos es que confiamos en las palabras de Cristo (Dios hecho hombre):
“Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mt.28,19). El Arzobispo de Granada, Javier Martínez, declaró con sabiduría:
“El futuro de la Iglesia está en manos de Dios (que son las mejores manos), y no depende de los cálculos y estrategias de los hombres, y ni siquiera de nuestras cualidades, medidas con medidas humanas. Las voces del mundo alzarán ahora sus especulaciones, en claves políticas, que son las que entienden. Pero, para los cristianos, es momento de centrarnos en la oración, y de cuidar, suplicando la ayuda de Dios, la Comunión, la Esperanza y la Fe”.
L’Osservatore Romano, en su Editorial del lunes 11 de febrero, aludió a la decisión papal y la comentó así:
“Benedicto XVI demuestra una lucidez y humildad que es, sobre todo, adherencia a la realidad. Así, no sintiéndose ya en grado de ’administrar bien’ el ministerio que se le ha confiado, ha anunciado su renuncia, con una decisión humanamente y espiritualmente ejemplar, en la plena madurez de un pontificado que, desde su inicio y durante escasos ocho años, día a día, no ha dejado de asombrar, y que, por cierto, dejará una huella profunda en la Historia. Aquella Historia que el papa lee con confianza en el signo del futuro de Dios”.
Y yo, desde mi humilde trinchera, como mujer de Fe, te digo que me ha conmovido mucho la noticia. He visto en nuestro Pastor a un digno Representante de Cristo, con cualidades humanas exactas para nuestros tiempos; un cerebro preclaro que supo darnos, en menos de ocho años, grandes directrices para conducirnos a la Salvación. ¡Agradezco tanto sus enseñanzas, su deseo ardiente de que nos relacionemos con Cristo vivo; qué legado inconmensurable nos deja!… “Dios es amor”; “La Caridad en la Verdad”; “Jesús de Nazareth” (sus tres Libros); la Proclamación del Año Sacerdotal y la llamada a vivir el Año de la Fe. Discursos, entrevistas, encuentros, congresos, acuerdos y declaraciones brillantes.
Humilde y valiente servidor de Cristo y de su Iglesia. Sólo puedo agradecerle y bendecirlo por tanta luz arrojada desde su mente y corazón. Alguna vez lo llamaron con dulzura “El abuelo del mundo”, y yo lo siento ahora como un abuelo al que amo y admiro muchísimo, y del cual me enternece saber que se siente cansado. Quiero acompañarlo en su vida de oración y hacerle sentir mi cariño y apoyo incondicional. Oraré junto con Él por la Iglesia, a la que amamos tanto, con la confianza puesta en las promesas del Señor.

Matrimonios sin hijos


Publicado en web el 14 de febrero, 2013

Querida Lupita:

Cumplí nueve años de casada y no he podido tener hijos. He platicado con Dios y le he preguntado por qué no me manda un bebé, pero no he obtenido respuesta. Le he pedido perdón por si en algún momento le he fallado. ¿Qué puedo hacer para que Dios me escuche? Hemos intentado de todo. Yo necesito un hijo; mi esposo y yo estamos enfrentando problemas, y cada vez me siento más sola.

Olivia G.

Muy estimada Olivia:

Fotolia 8539090 XSEs importante acotar que la Iglesia alienta las investigaciones conducentes a reducir problemas de esterilidad, siempre que se pongan al servicio del bien verdadero e integral de la persona humana. Algunas técnicas actuales que permiten la intervención de una persona extraña a los cónyuges (donación de óvulo o de esperma, préstamo de útero) se consideran gravemente deshonestas, y aquéllas que se practican dentro de la pareja (inseminación y fecundación artificial), aunque menos dañinas, son moralmente reprobables.
“El Señor atiende a la oración de los justos” (Prov. 15,29). Considero que, si hablas con Él, eres una mujer que hace oración; si le pides perdón, eres una alma justa. Entonces, debes saber que Él te escucha, pero no esperes que “te obedezca”. Sólo has de estar atenta a captar sus respuestas.
El Catecismo de la Iglesia Católica es contundente al expresarse así, en el Punto 2379: El Evangelio enseña que la esterilidad física no es un mal absoluto. Los esposos que, tras haber agotado los recursos legítimos de la Medicina, sufren por la esterilidad, deben asociarse a la Cruz del Señor, fuente de toda fecundidad espiritual. Pueden manifestar su generosidad adoptando niños abandonados o realizando servicios abnegados en beneficio del prójimo.
Hay, en el mundo, millones de niños que no tienen padres. No te cierres a la idea de que Dios sólo puede enviarte un hijo por la vía natural. Él puede hacer que tu niño empiece a desarrollarse en tu corazón y prepararte a ti y a tu esposo para amar a un bebé que pueden adoptar legalmente. ¿Por qué no?
Los hijos no son un derecho, sino un regalo sagrado. Ellos sí tienen derecho al amor, al cuidado, ternura y educación de sus padres. Si por diferentes circunstancias hay pequeños que no cuentan con sus padres biológicos… ¿no crees que Dios Providente ha destinado a padres generosos como ustedes, que pueden luchar hasta el sacrificio con tal de amar y dar lo mejor de sí mismos a estos angelitos?
Nos dice el Papa Benedicto XVI: “La experiencia de ser acogidos y amados por Dios y por nuestros padres es la base firme que favorece siempre el crecimiento y desarrollo auténtico del hombre, que tanto nos ayuda a madurar en el camino hacia la verdad y el amor, y a salir de nosotros mismos para entrar en comunión con los demás y con Dios”.
No se trata de que no te sientas sola o que se acaben tus problemas conyugales. El amor no exige nada para sí mismo; es un salir hacia el bien del otro. Tal vez ésta es la respuesta del Señor: te hice para un amor totalmente limpio de egoísmos, amor ejemplar, amor como el mío por ti.

Cargar la Cruz no es quietud, ¡es acción!


Cargar la Cruz no es quietud, ¡es acción!

Publicado en web el 7 de febrero, 2013

Hola, Lupita:

Mis papás tienen 35 años de casados, pero mi mamá ha sufrido mucho con mi papá. Toda la vida la ha engañado y está sucediendo también en estos momentos.
¿Qué le aconsejo?; ¿que siga esperando a ver si cambia, o mejor que se separe? Estoy acercándome a Dios, y quiero influir en forma responsable.

María V.

Muy estimada María:

Lupita 2Si Cristo no hubiera venido, te contestaría sin dudar: “Que se separe”. Pero esta respuesta, que es la más lógica en un mundo pagano, no es la respuesta que recibimos a la luz de la Verdad.
Ante las situaciones complejas, tendemos a considerar sólo dos opciones, que con frecuencia son extremos opuestos entre sí. Tú lo expones así: “O que siga esperando o que se separe”. Y la respuesta es: ni una ni otra opción son cristianas.
Una mujer no tiene por qué admitir la infidelidad. Dios ha planeado la relación humana para el auténtico amor, vivido en plenitud cuando se es fiel, y eso se manifiesta de modo exclusivo al ser con el que se compartirá toda la vida.
Si alguien llega a los 35 años de matrimonio en medio de infidelidades y amarguras es, tal vez, porque “está esperando que algo pase, que el otro cambie, que las cosas se den”.
Hemos sido creados para la virtud, para crecer como seres humanos, para ganar el Cielo amando a Dios y a nuestro prójimo. Nos realizamos y gozamos de plena felicidad cuando respondemos a este llamado universal. Cuando un problema se presenta, no está ahí para que esperemos sino para que actuemos. Las dificultades son oportunidades para crecer, para luchar por lo correcto, para entregar nuestra vida a un ideal. Desde el primer momento en que surgió la infidelidad, hay una exigencia divina de trabajar denodadamente por conquistar la virtud contraria.
Tus padres no han respondido así. No han “cargado la cruz”, sino que se han quedado debajo de ella. Los dos, atrapados en sus debilidades, no han salido del problema; sólo lo han alimentado.
35 años más tarde, no es momento para separaciones. Estás en el umbral que te exige elegir entre Cristo y el mundo; que obliga a no esperar más y actuar, prepararse, valorarse, buscar una conversión del corazón para hacer la voluntad divina. En este panorama veo a dos seres a quienes Dios llama otra vez: un hombre al que le pide que deje su pecado atrás, que prepare sus cuentas para entregar al Creador un poco de amor; una mujer a la que le pide que valore su dignidad y que, con genio femenino, emprenda un camino de superación tomando la mano de María Santísima, modelo de virtud y ejemplo de lo que es permanecer de pie, al pie de la Cruz.
Ni separación ni resignación sin esfuerzo. Más bien, acción amorosa, compromiso inteligente, perdón que olvida todo, pero que exige, a la vez, lo mejor del ser amado. Lucha de dos que están destinados a ser salvados por el amor infinito de Dios.
Nos advierte el Padre Shrivers: “El egoísmo se va posesionando nuevamente del mundo. Ya tiene inficionada a la Sociedad entera con su veneno, va penetrando en la vida de familia y trata de infiltrarse hasta en la Iglesia”.
Ahoguemos el egoísmo de los otros, en mares de amor.

Lupita Venegas Leiva/Psicóloga www.valoraradio.org Twitter: @lupitavenegasdc Face: Lupita Venegas Oficial

Cuando un hijo nos reta


Cuando un hijo nos reta

Publicado en web el 24 de enero, 2013

Querida Lupita:

Necesito un consejo porque no quiero cometer un error. Tengo tres hijos, pero el de en medio, con 15 años, me tiene descontrolada. Se fue de la casa, y su debilidad son las peleas. Volvió después de seis semanas, pero se niega a respetar nuestras indicaciones. Sale y vuelve hasta las 12 de la noche. Mi esposo y yo platicamos de cómo hacerle para que no siga esta situación. Él me propone que le digamos que si no respeta las reglas se vaya de la casa. ¿Crees que ésta sea una buena medida?

Aurora.

Querida Aurora:

12128759197iAu19Es tiempo de reflexionar, como padres de familia, y preguntarse por las causas que llevaron a su hijo a salir de casa. Desde luego que hay casos cuyos padres son cariñosos y justos, y aun así, los hijos deciden abandonar el hogar, debido a una libertad mal entendida o al deseo de probarse a sí mismos. Sin embargo, en la gran mayoría, señala Carmen Christlieb, los hijos salen de casa por:
• Incomprensión de los padres, quienes se pasan la vida señalándoles las cosas que hacen mal, sin reconocer que también tienen cualidades.
• Choque de generaciones, pues los padres no se forman ni se actualizan en temas de educación, y quieren repetir antiguas costumbres, sin considerar su idoneidad en los tiempos de ahora.
• Hogar sin armonía, porque los padres no se soportan y discuten con frecuencia, se ofenden y lastiman, haciendo un ambiente infernal.
• Inmadurez de los padres, quienes se comportan como adolescentes, cambiando de parecer según su estado de ánimo, haciendo visibles otras relaciones fuera del matrimonio, bebiendo en exceso, etc.
Cuando estamos desesperados, nos parece que no hay salida y consideramos sólo los extremos: O nos aguantamos y permitimos que en su libertinaje provoque daños graves a la familia, o lo corremos diciéndole: “Obedeces o te vas”.
Deténganse un poco a considerar una gama de posibilidades entre estos dos extremos. Un hijo adolescente en crisis, necesita, desesperadamente, sentirse valioso. Nuestra respuesta normal es contraria a esta necesidad, y reclamamos, señalamos, condenamos y condicionamos nuestro amor.
Es necesario ir contra este primer impulso y recordar la verdad bíblica: “El Mal se ahoga en abundancia de Bien”.
Si su hijo pelea mucho, será necesario comprender por qué sucede esto (puede que sea víctima o victimario de bullying). Es probable que resulte imperante un cambio de escuela, de vecindario o de ambiente en general. Hablen con él y asegúrenle que están en la mejor disposición de comprenderlo. Propónganle un cambio; díganle que la vida puede ser mucho mejor para él y que hay muchas opciones. Si se muestra receptivo, pueden acudir juntos a recibir un consejo profesional.
Pídanle perdón. ¡Sí!, no es momento de amenazarlo, sino de confesarle que no han sido padres perfectos y que les duele verlo sufrir. Confíenle con humildad que quieren crecer junto con él. Esto es hacer familia.
El Libro “Las 7 decisiones más efectivas para destrozar tu vida”, de Francisco González, es muy buena herramienta para que lean ustedes y después lo compartan con su hijo.
Desde luego, no se olviden de encomendarlo a su Ángel Guardián. Cerciórense de que su hijo los vea rezar por él. Recíbanlo siempre con su Rosario en la mano y díganle hasta el cansancio que lo aman más que a sí mismos.

Lupita Venegas Leiva/Psicóloga www.valoraradio.org Twitter: @lupitavenegasdc Face: Lupita Venegas Oficial

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