Roma: una ciudad sin papa

Grandes conflictos provocados por la lucha del poder temporal, impedirían que los pontífices tomaran como sede la capital del cristianismo

Nuevo cisma en Roma

Dos grupos de cardenales se dan a la tarea de elegir al sucesor de su preferencia, entonces, un nuevo cisma se cierne sobre la Iglesia

El poder de la nobleza

Los esfuerzos anteriores por dejar en manos de la Iglesia la elección papal, se ven opacados ante la fuerza de las familias nobles, quienes, aún por medio de la fuerza, luchaban por imponer a sus candidatos.

Separación Iglesia-Estado

¿Debía el emperador tener jurisdicción sobre los asuntos eclesiales? Tiempo de controversias y fuertes disputas en torno a una cuestión elemental: La jerarquía de la Iglesia.

¿Quién elige al Papa?

Lo más significativo de las reformas de esta época, fue el haber liberado al papado de la servidumbre respecto al poder imperial, dejando, definitivamente, la elección del Papa a los cardenales.

Resurgimiento del papado

Cuatro papas alemanes se encargaron de devolver el prestigio al papado, mientras tanto, la invasión de los normandos se convertiría en verdadera amenaza.

Enrique III y la reforma eclesiástica

El emperador apoyó una de las grandes reformas en la Iglesia, que fue el impedir alcanzar cargos eclesiásticos a cambio de fuertes sumas de dinero.

El papado, un título para comprar

Desafortunadamente otra época gris para la Iglesia, pues los movimientos políticos ofrecían indignamente el título de papa al mejor postor.

Reformas al clero

La reforma propuesta consistía en dar relieve a la castidad sacerdotal, para impedir que los presbíteros se casaran y dejaran a sus pretendientes los cargos obtenidos.

Silvestre II: una figura imponente

Después de tantos años de disturbios e inmoralidades, un genio universal pone al papado en la cumbre de su prestigio.

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