Guia de Misa de confirmación con rúbricas y moniciones


Esta misa se dice cuando en la misma celebración eucarística o inmediatamente antes o después de ella, se administra el sacramento de la confirmación

Puede utilizarse cualquier día del año fuera de los domingos de adviento, de cuaresma y de pascua, de las solemnidades, del miércoles de ceniza y de la semana santa.

Color litúrgico Blanco o Rojo

***Monición de Entrada:

Hermanos: nos hemos reunido para celebrar la Confirmación de algunos miembros de nuestra comunidad de bautizados. La Confirmación es uno de los tres sacramentos de la iniciación Cristiana. El Obispo, como representante principal de Jesucristo en la diócesis, preside esta asamblea, en la cual el Espíritu Santo, que ya habita en el corazón de los bautizados, se les infundirá con mayor plenitud, a fin de hacerlos madurar y crecer como cristianos. Renovemos nuestra fe en la presencia del Espíritu del Señor en medio de su asamblea, y dispongámonos a recibir, tanto los que se han de confirmar como los que ya lo estamos, una nueva efusión de sus dones…

Para las lecturas debemos ponernos de acuerdo con el Sr Obispo, porque ellos pueden decidir si se proclamarán las lecturas del Domingo o las del Ritual, en caso que sean las de el ritual la monición a las lecturas que está enseguida es la indicada, si son las de el domingo, se leerán las moniciones al domingo correspondiente.

***Monición de las Lecturas…

Escucharemos que desde el antiguo testamento el Espíritu Santo esta prefigurado en la unción. El Espíritu Santo ha llegado para quedarse, es el que nos impulsa a iniciar y continuar nuestra misión como bautizados. Anunciar la buena nueva con nuestros actos y palabras.

Primera Lectura

Lectura del Libro del Profeta Isaías: 61, 1-3.6.8-9

El espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido y me ha enviado para anunciarla Buenanueva a los pobres, a curar a los de corazón quebrantado, a proclamar el perdón a los cautivos y la libertad  a los prisioneros; a pregonar el año de gracia del Señor, el día de la venganza de nuestro Dios.

El Señor me ha enviado a consolar a los afligidos, los afligidos de Sión, a cambiar su ceniza en diadema, su traje de luto, en perfume de alegría y su abatimiento, en canticos. Vosotros seréis llamados “Sacerdotes del Señor”, “ministros de nuestro Dios” se os llamara.

Salmo 103

Envía Señor tu espíritu a renovar el aspecto de la tierra

Bendice al Señor, alma mía

Señor y Dios mío, inmensa es tu grandeza.

Que numerosas son tus obras, Señor,

Y todas las hiciste con maestría.

La tierra está llena de tus creaturas.

R

Todos los vivientes aguardan

Que les des de comer a su tiempo;

Les da el alimento y lo recogen,

Abres tu mano y se sacian de bienes.

R

Cuando envias tu espíritu, que da diva,

Renuevas el aspecto de la tierra.

Que Dios sea glorificado para siempre

Y se goce en sus creaturas

R

Mientras viva al Señor he de cantarle,

Mientras yo exista alabar{e a mi Dios.

Ojalá que le agraden mis palabras,

Y yo me alegrare en el Señor.

R

Segunda Lectura

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles   8, 1.4.14-17

El mismo día de la muerte de Esteban, se desato una violenta persecución contra la comunidad Cristiana de Jerusalén, y todos, menos los apóstoles, se dispersaron por Judea y por Samaria. Los que se habían dispersado, al pasar de un lugar a otro, iban difundiendo la Buena nueva.

Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén se enteraron de que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan. Estos, l llegar, oraron por los que se habían convertido, para que recibieran al Espíritu Santo, porque aún no lo habían recibido y solamente habían sido bautizados en el Señor Jesús. Entonces Pedro y Juan impusieron las manos sobre ellos y ellos recibieron al Espíritu Santo.

Aclamación antes del Evangelio

R. Aleluya, aleluya.

El espíritu de verdad dará testimonio de m{I, dice el Señor, y también vosotros seréis mis testigos.

R. Aleluya.

Lectura del Santo Evangelio Según san Juan   14, 23-26

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:   “El que me ama cumpliría mi palabra, y mi Padre lo amara y haremos en el nuestra morada. El que no me ama, no cumplirá mis palabras. La palabra que estáis oyendo no es mía, sino del padre, que me envió. Os he hablado de esto ahora que estoy con vosotros, pero el Consolador, el Espíritu Santo que mi Padre os enviara en mi nombre, os enseñara todas las cosas y os recordara todo cuanto yo os he dicho.

Después del Evangelio, el párroco, presbítero, diacono o catequista presenta al Obispo a los que han de ser confirmados. Si es posible, cada uno de los confirmandos, es llamado por su nombre, y sube al presbiterio; si los confirmandos son niños, les acompaña uno de los padrinos, o uno de los padres, y se quedan de pie ante el celebrante.

Si los confirmandos son muchos, no es necesario llamar a cada uno de ellos por su nombre, sino que es suficiente que se coloquen en un lugar oportuno ante el obispo.

El párroco o el catequista responsable puede decir estas o semejantes palabras:

Estos niños fueron bautizados con la promesa de que serian “educados en la fe”, y de que “un día recibirían por la confirmación la plenitud del Espíritu Santo”. Ese fue el compromiso que sus papas y padrinos adquirieron en el Bautismo. Como Responsable de la instrucción catequética, tengo la satisfacción de poder decir a toda la comunidad aquí presente (y también a su pastor, nuestro padre y Obispo) que estos niños han recibido la catequesis conveniente a su edad

 

Luego el obispo hace una breve homilía, explicando las lecturas proclamadas, a fin de preparar a los que se van a confirmar, a sus papas  y padrinos y a todos los fieles reunidos para que entiendan más profundamente el significado del sacramento de la confirmación.

REVONVACION DE LAS PROMESAS BAUTISMALES

Renuncia y profesión de fe

El ritual marca cuatro formas distintas de profesión de fe, el obispo decide cual usar.…

Imposición de manos

Monición a la Imposición de Manos

El día de Pentecostés, los apóstoles recibieron una presencia muy especial del Espíritu Santo. Los obispos, sus continuadores, trasmiten desde entonces el Espíritu Santo como un don personal por medio del sacramento de la confirmación, que ahora se va a comenzar con la imposición de manos del Obispo. La imposición de manos es uno de los gestos que aparecen habitualmente en la historia de la salvación y en la liturgia para indicar la trasmisión de un poder o de una fuerza o de unos derechos.

O bien

Después de la profesión de fe de los confirmandos, el Obispo, repitiendo el mismo gesto que usaban los apóstoles, va a imponer sus manos sobre ellos pidiendo al Espíritu Santo que los consagre como piedras vivas de la iglesia. Unámonos a su plegaria y oremos en silencio al Señor.

El obispo (teniendo a ambos lados a los presbíteros que junto con el administraran la confirmación) de pie, con las manos juntas y de cara al pueblo dice:

Oremos, hermanos, a Dios Padre todopoderoso por estos hijos suyos, que renacieron ya a la vida eterna en el bautismo, para que envíe abundantemente sobre ellos al Espíritu Santo, a fin de que este mismo Espíritu los fortalezca con la abundancia de sus dones, los consagre con su unción espiritual y haga de ellos imagen fiel de Jesucristo

Todos oran en silencio unos instantes. Después el obispo (y los presbíteros que junto con el administraran la confirmación) imponen las manos sobre todos los confirmandos. Mientras tanto, solamente el obispo dice:

Dios todo poderoso Padre de nuestro Señor Jesucristo, que has hecho nacer de nuevo a estos hijos tuyos por medio del agua y del Espíritu Santo, librándolos del pecado, escucha nuestra oración y envía sobre ellos al Espíritu Santo consolador: Espíritu de sabiduría y de inteligencia, Espíritu de consejo y de fortaleza, Espíritu de ciencia, de piedad y de su Santo temor. Por Jesucristo nuestro señor.

R. Amen

Crismación

Monición a la crismación

Hemos llegado al momento culminante de la celebración. El Obispo les impondrá la mano y los marcara con la cruz gloriosa de Cristo para significar que son propiedad del Señor. Los ungirá con oleo perfumado. Ser crismado es lo mismo que ser cristo, ser mesías, ser ungido. Y ser mesías y cristo comporta la misma misión que el señor: dar testimonio de la verdad y ser, por el buen olor de las buenas obras, fermento de santidad en el mundo.

 

 

En seguida el diacono presenta el Santo crisma al obispo. Se acercan al obispo los confirmandos  bien el propio obispo, va pasando ante cada un de ellos. El que presenta al confirman do coloca su mano derecha sobre el hombro de éste y dice al obispo el nombre del presentado, a no ser que el mismo confirmando sea quien diga su propio nombre. El obispo moja el dedo pulgar de su mano derecha en el Santo crisma y hace con el mismo la señal de la cruz sobre la frente del confirmando diciendo

(Nombre), recibe por esta señal (señal de la cruz) el don del Espíritu Santo

El confirmando responde

Amen

El obispo añade:

La paz sea contigo

El confirmando Responde:

Y con tu Espíritu

Si ayudan algunos presbíteros a administrar el sacramento de la confirmación, los diáconos o los ministros dan al obispo todos los vasos del Santo crisma a fin de que el obispo entregue personalmente el crisma a cada uno de los presbíteros; así aparece visiblemente que los presbíteros actúan en nombre del obispo.

Los confirmandos se acercan al obispo, o bien a los presbíteros, o bien, si se prefiere, el obispo y los presbíteros van pasando ante cada uno de los confirmandos, los cuales son ungidos del modo que se ha indicado más arriba.

Mientras dura la unción de los confirmandos puede cantarse algún canto apropiado. Terminada la unción, el obispo (y los presbíteros) se lava(n) las manos.

Continúa la oración de los fieles

Terminada la unción de todos los confirmandos se hace la oración de los fieles con el formulario siguiente u otro parecido debidamente aprobado.

 

ORACIÓN UNIVERSAL o DE LOS FIELES

Obispo: Queridos hermanos: Oremos a Dios Padre todopoderoso, unidos en la misma fe, en la misma esperanza, en la misma caridad, que proceden del Espíritu Santo. Todos respondemos después de cada invocación: Te Rogamos, Señor

1.- Por la Iglesiade Dios congregada por el Espíritu Santo para que en comunión con el Papa Benedicto XVI, nuestro obispo (nombre) los obispos auxiliares, en especial el Obispo (Nombre.) que preside esta celebración, se dilate y crezca en la unidad de la fe y del amor hasta que el Señor vuelva

2.- Por nosotros, los que acabamos de ser confirmados, para que el don del Espíritu Santo que nos ha hecho miembros más perfectos del pueblo de Dios, nos arraigue en la fe y nos haga crecer en el amor, y así demos con nuestra vida testimonio de Jesucristo. Roguemos al Señor.

3.- Por nuestros padres y padrinos, para que, con su palabra y ejemplo, nos ayuden a segur a Cristo y a ser fieles a la fe. Roguemos al Señor.

4.- Por todo el mundo, para que los hombres que tienen un mismo creador y padre, se reconozcan hermanos, sin discriminación de raza o de nación, y busquen con un corazón sincero el reino, que es paz y gozo en el Espíritu Santo. Roguemos al Señor

Obispo: Señor, que enviaste a tus apóstoles el Espíritu Santo y quisiste que por medio de ellos y sus sucesores, ese mismo Espíritu fuera comunicado a los demás creyentes: Te rogamos que estos nuevos confirmados puedan difundir en el mundo los mismos frutos que produjo la primera predicación evangélica.

R Amén

Otro formulario de oración de los fieles

Oremos a Dios padre, por mediación de su hijo, Jesucristo, para que conserve su Espíritu en estos confirmandos.  Respondemos Te rogamos Señor

1.- por nosotros los confirmados, para que el sacramento recibido sea en nosotros fuente de santidad, roguemos al Señor

2.- Por nuestros padres, padrinos y catequistas, para que continúen siendo ejemplo, consejo y aliento de nuestra vida cristiana. Roguemos al Señor.

3.- Por la comunidad (nombre), para que el Espíritu Santo sea realmente su corazón, su fuerza y su guía. Roguemos al Señor.

4.- Porla Iglesiaextendida por toda la tierra, para que el Espíritu Santo sea en ella lazo de unión y de caridad, y así pueda dar al mundo luz y testimonio de Cristo. Roguemos al Señor.

5.- Por el mundo entero, para que el Espíritu Santo mueva los corazones de tantos hombre que inculpablemente no le conoce, pero que quieren obrar en la vida con buena voluntad. Roguemos al Señor.

6.- Por todos los hombres que están en pecado para que el Espíritu Santo les haga comprender lo equivocado de su camino, se conviertan y vuelvan a la gracia de Dios. Roguemos al Señor

Dios nuestro, que aumentas siempre tu Iglesia con nuevos hijos, y a los que han nacido del agua del bautismo les das también la plenitud de tu Espíritu: concede a cuantos han completado hoy su iniciación cristiana, y a toda tu familia santa, manifestar en su vida los sacramentos que con la fe han recibido. Por Jesucristo nuestro señor

R Amén.

Otro formulario de oración de los fieles

ORACIÓN UNIVERSAL

Obispo: Queridos hermanos: Oremos a Dios Padre todopoderoso, unidos en la misma fe, en la misma esperanza, en la misma caridad, que proceden del Espíritu Santo. Todos respondemos después de cada invocación: Te Rogamos, Señor

-      Por estos hijos de Dios que han sido confirmados por el Espíritu Santo: Para que arraigados en la fe y edificados en el amor, den verdadero testimonio de Cristo. Roguemos al Señor.

-      Por sus padres y por sus padrinos que se ofrecieron como responsables de su fe: Para que no dejen de animarlos con la palabra y el ejemplo a seguir los pasos de Cristo. Roguemos al Señor.

-      Por la santa iglesia de Dios congregada por el Espíritu Santo, para que en comunión con el papa Benedicto XVI, nuestro obispo Juan y todos los obispos, se dilate crezca en la unidad de la fe y del amor. Roguemos al Señor.

-      Por todo el mundo, para que los hombres que tienen un mismo creador y padre, se reconozcan hermanos, sin discriminación de raza o de nación y busquen con un corazón sincero el reino, que es paz y gozo en el Espíritu Santo. Roguemos al Señor

Obispo: Señor, que enviaste a tus apóstoles el Espíritu Santo y quisiste que por medio de ellos y sus sucesores, ese mismo Espíritu fuera comunicado a los demás creyentes: Te rogamos que estos nuevos confirmados puedan difundir en el mundo los mismos frutos que produjo la primera predicación evangélica.

R Amén

PRESENTACION DE OFRENDAS

Junto con este pan y vino ofrezcamos al Señor el nuestro ser renovado y dispuesto a seguirle en este caminar hacia su reino celestial.

MONICION A LA COMUNION

Llenos de gozo y unidos por un mismo Espíritu acerquémonos a recibir a Cristo que es nuestra fortaleza y camino a la salvación.

MONICION DE DESPEDIDA

La comunidad de la parroquia de (Nombre) agradece al Sr. Obispo (N)  por aceptar la invitación a celebrarla Eucaristíajunto con nosotros.

Vayamos con alegría a dar testimonio de lo que aquí hemos vivido

Las Moniciones, Importancia y Funcionalidad


LAS MONICIONES, IMPORTANCIA Y FUNCIONALIDAD

Fecha 1/7/2008 5:40:00 | Tema: Equipo de Liturgia

 

 

¿Qué son las moniciones?

¿Cuáles son sus funciones dentro de las celebraciones?

¿Cuántas clases de moniciones existen?

DIVERSA DENOMINACIÓN DEL COMENTADOR:

Se le llama también monitor, por las moniciones que hace y que constituyen lo propio de su oficio.

MONICIONES:

La palabra monición viene del verbo monere, que significa avisar. Por lo tanto moniciones son: los avisos o invitaciones (antiguamente invitatorios) que los ministros litúrgicos dirigen al pueblo para invitar, suscitar y dirigir su participación en la celebración. Adviértase que siempre van dirigidas al pueblo. El pueblo tiene necesidad de ser guiado en su participación. Hay que indicarle las posturas corporales, dirigirle para el canto y las respuestas, pero sobre todo hacerla penetrar profundamente en la plegaria eclesial y en inteligencia de los ritos.

Los franceses inventaron este nombre de moniciones. Otros las llaman didascalias (mal hecho, porque no son enseñanzas). Otros las llaman invitatorios como en el rezo de los maitines.

La asamblea necesita ser guiada por alguien, como que siempre está esperando que alguien la guíe. El monitor o comentador es también guía. Como que muchas veces la asamblea nada más está esperando que alguien la introduzca en el sentido de la intelección de la plegaria y de los ritos para actuar.

IMPORTANCIA DE LAS MONICIONES EN LA LITURGIA:

Ya antes vimos cómo el comentador desempeña un ministerio auténticamente litúrgico. Por lo tanto, lo que dice (las moniciones) es algo litúrgico y que está dentro de acción. Las moniciones no interrumpen la función litúrgica, todo lo contrario la integran, la perfeccionan y la presentan más claramente al pueblo.

FUNCIONALIDAD DE LAS MONICIONES:.

Sino en cual que cada asamblea necesita sus moniciones, sus avisos propios, y no puede hacer moniciones “fijas” “standar”. Por eso puedo utilizar unas magníficas moniciones para determinado lugar de Europa, pero no para mis feligreses rudos y poco cultos. Ni tampoco puedo evitar mis óptimas moniciones que me han dado resultados magníficos en mi asamblea para alguna comunidad poco culta de Europa o de otra región cercana. La parte funcional de las moniciones es que sean aptas para mi comunidad, que cumplan su misión en mis asambleas, aunque en otro lugar no sirvan para nada. Dependen pues las moniciones del ambiente propio de la asamblea, del tipo de personas que forman la comunidad, etc.

Hay que decir que las moniciones no pueden ser fijas, sino flexibles y muy variadas.

Que nos pueden dar muchas ideas las moniciones usadas en otros lugares, pero no calcar literalmente porque eso no funciona.

¿CUÁNTAS CLASES DE MONICIONES EXISTEN?

1. Fijas: las que ya vienen en los libros litúrgicos. Ejemplos: Podéis ir en paz…arrodillémonos…. y las encontramos en el misal, como en el pontifical, etc.

2. Espontáneas: que no vienen en libros litúrgicos. Ejemplos: escuchemos con atención a Cristo que nos habla por su ministro en la proclamación del Evangelio. O también: nos ponemos de pie para recibir al celebrante, a Cristo, presente entre nosotros, en nuestro presidente.

Las moniciones espontáneas en cuanto al texto y a la oportunidad fueron legisladas en la Instrucción sobre Música Sagrada en 1958. Encontramos que tanto las moniciones espontáneas como las fijas son de igual categoría- los nuevos rituales deberán contener estas – moniciones según se dice en la CL No. 35, pero precisa la Constitución “con palabras prescritas y otras semejantes”.

¿QUIÉN DEBE SER EL MINISTRO COMPETENTE DE LAS MONICIONES?

Al obispo y al presidente de la asamblea les corresponde las moniciones que para ellos indican los libros litúrgicos por ejemplo en la Misa al celebrante, los “oremos”, al obispo las moniciones propias de él para el pueblo, lo mismo la oración introductoria a la oración de los fieles.

El diácono es el ministro a quien propiamente le pertenecen las moniciones por ser el ministro inmediatamente responsable de la asamblea. También tiene algunas moniciones fijas ya señaladas en los libros litúrgicos, por ejemplo: procedamos en paz, podéis ir en paz, arrodillémonos, etc.

Las moniciones libres, no presidenciales se llaman diaconales, aunque las puede hacer un comentador, sacerdote, clérigo o laico.

CARACTERÍSTICAS DE LAS MONICIONES:

* Breves
* Oportunas
* Pocas
* Claras
* Adaptadas
* Escritas

CRITERIOS QUE DEBEN SEGUIR EN CUANTO AL NÚMERO DE LAS MONICIONES:

Si sólo vamos a decir dos: de preferencia saludo y despedida. Si hay oración de los fieles, puede servir de oración introductoria la misma homilía, en la Misa parece corresponder al celebrante las más importantes por ejemplo: comienzo/despedida, pero no hay norma precisa. Hay que advertir que aunque el celebrante no es el ministro ordinario de las moniciones, sin embargo no se le excluye por ser el responsable de la asamblea. Por orden de importancia pueden ordenarse así:

1. Saludo inicial y despedida al final.

2. Antes de la oración colecta. En el momento de silencio después del oremos, mismo antes de la oración sobre las ofrendas y de postcomunión.

3. Antes de las lecturas bíblicas.

4. Antes de la oración de los fieles.

5. antes de la oración eucarística.

6. Ocasionales: de vez en cuando en los cantos del propio delimita, del ordinario de la homilía, del ofertorio, del amén del canon, de la facción de la hostia.

EJEMPLOS DE MONICIONES:

• Para el Evangelio: Escuchemos la Palabra de Cristo en el Evangelio.

• Para la Paz: la paz y la unidad son frutos de la Misa.

• Para la colecta: invoquemos a Dios Nuestro Padre por Cristo.

• Para las distintas lecturas: escuchemos con atención la Palabra de Dios.

¿A QUÉ SE EXPONE EL COMENTADOR O EL CELEBRANTE CUANDO NO SE PREPARA?

Se exponen a sembrar la confusión en la asamblea, por ejemplo: en una misa el comentador magnífico en una monición oportuna dijo: “no hay misa sin comunión”, “ni comunión sin Misa” y el sacerdote a la hora de la comunión no la dio.

Toda la comunión quedó desconcertada el sacerdote ni se enteró. Para evitar esto: tanto el comentador como el lector antes de las celebraciones deben ponerse de acuerdo con el que vaya a presidir, por si tiene que hacer alguna advertencia.

Tomado de: Liturgia Viva # 7 Año II
Por: Pbro. Lic. Juan José Martínez Mireles

 

 



Para los Monitores….


Fuente: http://www.parroquialasalle.arquidiocesisdeleon.org/modules/news/article.php?storyid=141

Enviado por Yolanda Pérez Cervantes el 8/2/2008 5:50:00 (20354 Lecturas) Artículos del mismo redactor

Señalamos el sentido de cada monición y el momento preciso en que ésta debe hacerse.

1) INTRODUCCIÓN: esta monición, como su nombre lo indica, quiere introducir a los fieles en la idea fundamental de la fiesta que se celebra. Su lectura debe ser muy lenta, toda vez que las distracciones son fáciles en este primer momento.

En las misas cantadas conviene hacer esta monición antes de cantar la antífona “ad introitum”, y si hay Asperges después de la aspersión. En las misas rezadas se hará antes del canto de entrada si lo hay, o bien antes o durante las plegarias del celebrante al pie del altar, ya que éstas pertenecen al celebrante y ministros.

2) INTROITO: Introduce al texto litúrgico. En las misas cantadas se leerá antes de comenzar el canto del texto litúrgico. En las misas rezadas puede leerse antes del canto de entrada si éste guarda relación con el introito, o después de él.

3) KYRIES: Esta breve monición da sentido a la súplica colectiva y suele guardar relación con el tema central de la fiesta.

4) COLECTA: Se insinúa en términos muy concisos el tema de la Oración. Debe hacerse entre el “Oremos” del celebrante y el texto de la Oración que la Asamblea escucha en silencio. Si se prefiere, puede hacerse inmediatamente antes del “Oremos” del celebrante.

5) EPÍSTOLA: Pretende dar la idea central, relacionada en la mayoría de los casos con el tema del día. Debe anteceder el título de la Epístola.

6) GRADUAL-ALELUYA: Son cantos de meditación. En la misa cantada, hecha la monición, comenzará el canto o la salmodia.

7) EVANGELIO: Refleja la idea o hecho fundamental expresado en el Evangelio del día.

8) PRECES U ORACIÓN DE LOS FIELES: Es como una respuesta suplicante de la Iglesia a la Palabra de Dios proclamada en las lecturas y en la homilía. Es conveniente que el celebrante, después de decir “Oremos”, introduzca él mismo a las preces con estas o parecidas palabras: “Oremos, hermanos, por las grandes intenciones de la Iglesia en este domingo”. Al mismo tiempo, si el caso lo requiere, indicará la contestación que habrán de dar los fieles: “A cada petición responderemos (cantando) todos:

• Te lo pedimos, Señor.
• Óyenos, Señor.
• Oh Señor, escucha y ten piedad.
• Escucha, Señor, nuestra oración.
• Te rogamos, óyenos.
• Señor, ten piedad.
• Señor, ten piedad de nosotros”.

Mientras se hace la Oración de los Fieles interesa mucho que toda la Asamblea permanezca de pie, y que, al menos los domingos, a cada petición respondan los fieles cantando.

Las peticiones pueden ser leídas bien por el celebrante o por el monitor. En todo caso al celebrante le está reservada la oración que se ha de recitar al final de las Preces. Esta puede ser muy bien la del domingo XXII después de Pentecostés:

“Oh Dios, refugio y fortaleza nuestra, atiende a los piadosos ruegos de tu Iglesia, Tú que eres el mismo Autor de la piedad, y haz que consigamos lo que pedimos con fe. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén”.

En las peticiones se procura seguir el orden establecido por la Constitución de Sagrada Liturgia: “Restablézcase la Oración común o de los fieles después del Evangelio y la homilía, principalmente los domingos y fiestas de precepto, para que con la participación del pueblo se hagan súplicas por la santa Iglesia, por los gobernantes, por los que sufren cualquier necesidad, por todos los hombres y por la salvación del mundo” (Art. 53).

Con todo las peticiones tienen en cuenta el ambiente particular de la fiesta que se celebra y tienen a reflejar el espíritu del día o la idea fundamental de las lecturas.

Será necesario a veces que estas peticiones sean completas, haciendo alusión a los problemas concretos de cada comunidad. En cualquier caso deben llevarse preparadas y escritas para no dejar nada a la improvisación.

9) OFERTORIO: La monición del ofertorio introduce de ordinario al texto litúrgico y quiere dar sentido a la procesión de ofrendas que de hace en estos momentos.

10) ORACIÓN SOBRE LOS DONES O SECRETA: Convendrá decirla, sobre todo si no ha habido canto de ofertorio. Prepara el Amén de la Asamblea.

11) PREFACIO: Parece muy conveniente hacer una monición corta que despierte la atención de los fieles sobre esta plegaria venerable que hizo Jesús en la última Cena y que ha dado el nombre a la Eucaristía.

El momento de hacerla es inmediatamente después del amén final de la oración sobre los dones.

12) CANON: La monición del Canon se mantiene en un todo de recogimiento e intimidad. Intenta llamar la atención de los fieles sobre algún aspecto del sacrificio de Cristo, relacionado con las enseñanzas de Cristo, relacionado con las enseñanzas del Evangelio o de la epístola. Quiere a la vez introducirnos en ese clima de sacrificio, haciéndonos participar de los mismos sentimos

Debe leerse después del Santo, con voz recogida. Ha de ser breve, de forma que permita después la oración silenciosa de los fieles antes de la Consagración.

13) DESPUÉS DE LA CONSAGRACIÓN: Incluye la idea de ofrecimiento con Cristo a Dios Padre. Debe leerse en el mismo todo de recogimiento para no distraer la oración silenciosa de la Asamblea.

14) CORDERO DE DIOS: Tiende a precisar el sentido de la triple invocación.

15) COMUNIÓN: De ordinario glosa la antífona propia del día, a la vez que invita a los fieles a la recepción de la Sagrada Eucaristía.

Puede leerse mientras que el celebrante toma las sagradas especies, a fin de atraer más la atención de los fieles. Una vez leída, en la misa rezada puede interpretarse un canto inspirado en la antífona litúrgica o bien en un canto eucarístico. Hay que tener en cuenta que el canto será siempre la mejor manera de acompañar esta acción sagrada.

16) POSCOMUNIÓN: Todo lo dicho de la Colecta sirve para la Poscomunión.

17) DESPEDIDA: Esta monición sirve para enlazar la idea central del día con la vida cristiana de los fieles. Está hecha, pues, en forma de exhortación y en estilo directo y familiar.

Debe hacerla el mismo celebrante. Supone un pequeño esfuerzo por parte de éste, minutos antes de comenzar la Misa, al objeto de aprenderla de memoria.

El momento de hacerla es inmediatamente antes del “Podéis ir en paz”, después de haber saludado al pueblo. Aguardar a más tarde será perder la oportunidad sicológica de los fieles en ese momento, exponiéndose al fracasa.

Esta monición puede ir precedida de algún aviso particular para la semana, amonestaciones, etc.

Después del “Podéis ir en paz” con que acaba, una vez que el celebrante haya dado la bendición, puede completarse la acción litúrgica con un breve canto de salida.

¿ES NECESARIO LEER TODAS LAS MONICIONES?

A veces será antipastoral, por ejemplo cuando un canto hubiera llenado gran parte del espacio dedicado a la oración silenciosa de los fieles. Si la monición fuera importante, podría entonces acortarse con la frase más indicada para no llenar los silencios de la Misa. Esto es aplicable particularmente a la monición del Canon.

¿HAY QUE HACER TAMBIÉN MONICIONES EN LA MISA CANTADA?

Sin duda. Hay que tener en cuenta que la Misa Cantada debe ser el punto culminante de la liturgia parroquial, y no hemos de regatear esfuerzo alguno para que los fieles puedan encontrar en ella un ambiente familiar y lleno de oración. Unas buenas moniciones, sobrias y en estilo directo, contribuirán a crear este ambiente.

PARA USO DEL MONITOR Y DEL LECTOR

“Purifica mi corazón y mis labios, omnipotente Dios, que purificaste los labios del profeta Isaías con un carbón encendido. Purifícame por tu gran misericordia para que publique tu Palabra de una manera digna”.

Tomado de: Liturgia Viva # 10
Por: Pbro. Luis Maldonado

Manual para Monitores


1.- IMPORTANCIA DEL MONITOR.

 

El servicio que un monitor realiza en la celebración es muy antiguo, aunque el nombre sea actual. El monitor guía con sencillez al pueblo en la celebración.

Tres clases de intervención de un monitor.

*.- INDICATIVAS: Señala las posturas corporales, el modo de realizar una procesión.

*.- EXHORTATIVAS: Desde qué actitud espiritual podemos cantar un salmo responsorial.

*.- EXPLICATIVAS: Ambientar una lectura desde su contexto histórico.

Las monisiones la puede realizar un laico preparado.

El monitor ha de iniciar con palabras breves, humanas y espirituales en donde trata de motivar la celebración que comienza, conectarla con la vida, con la fiesta, o las circunstancias específicas del día.

2.- OBSERVACIONES IMPORTANTES.

La monición no se trata de un homilía adelantada, crear la conciencia de que todos formamos una comunidad celebrante y que se prepara para lo que va a ser en común.

3.- MONICIONES ANTES DE LAS LECTURAS.

Antes de las lecturas caben varios modos de realizar las moniciones.

*.- Se puede hacer una en conjunto, si hay unidad entre sí; como en las grandes fiestas o una a cada lectura.

*.- No debe ser una homilía anticipada o un resumen de la lectura misma.

*.- No se trata de adelantar el contenido, sino de preparar la escucha despertar el interés.

*.- A veces es útil presentar el contexto histórico de una lectura, de una época, de un profeta o una circunstancia.

4.- PARA QUE SIRVE EL MONITOR.

Debe coordinar de acuerdo con el presidente los varios momentos de una celebración.

De él depende la belleza, la sencillez y el orden de la celebración.

Lleva el ritmo de la celebración, no se adelante ni se retrase.

Su servicio a la comunidad requiere un lugar adecuado, visible, delante de todos, no voz anónima, sin subirse al ambón, el ambón es el lugar reservado para el anuncio de la palabra.

Que sea un lugar no tan destacado como el ambón o la cede del presidente.

La presencia del monitor ayuda a la comunidad a captar dónde está en cada momento de la celebración.

*.- Se requiere que esté atento a la celebración y no esté distrayendo a la comunidad, buscando hojas de cantos o moniciones.

Lo más importante de su trabajo lo hace antes de la celebración.

*.- Póngase de acuerdo con el presidente antes de la celebración sobre todo lo que se tiene preparado, llevar en orden todo el material.

*.- Reparta con tiempo las lecturas y el salmo para que se preparen los lectores.

*.- El monitor debe tener una buena formación litúrgica.

*.- Un monitor no puede dirigir una celebración si no conoce su estructura.

*.- Debe estar bien preparado y presentado ya que esta a la vista de la asamblea.

*.- Debe recibir de buen modo los comentarios que le hagan después de su participación.

*.- No debe desanimarse por las críticas.

5.- CUALIDADES DE UNA BUENA MONICION.

BREVES: Llevar bien preparados sus comentarios, con una sobriedad que los haga asimilables.

CLARAS: Que las palabras sean eficaces, pensadas de antemano, evitando las exageraciones y que digan solamente lo necesario.

DISCRETAS. No hace falta que se hagan todas las posibles, sino las que parezcan más convenientes y que no siempre sean las mismas.

PEDAGOGICAS: Deben producir el efecto deseado, despertar el interés y suscitar un diálogo interior con Dios.

PREPARADAS: Normalmente por escrito y en coordinación con el presidente.

UNIDAD: Es conveniente que las diga la misma persona, para dar una unidad al conjunto de la celebración.

ADECUADAS: Las moniciones que ofrecen las hojas pastorales o los libros las tiene que considerar el monitor y no como un material que tiene que utilizarse a la fuerza.

APOYO: La monición no esta llamada a utilizarse siempre.

*.- La monición no es un elemento constitutivo de la celebración, sino un subsidio a la misma.

*.- La monición debe hacerse únicamente si lo exige o por lo menos lo aconseja.

APROVADAS: Que la monición tenga su aprovación del que preside dándoles un carácter de oficialidad y eclesialidad.

ORIENTADORAS: Las moniciones deben servir para ubicar el texto que se va a leer.

FIELES AL TEXTO: Cada pasaje tiene su propio tono y cada gesto ritual su finalidad.

SENCILLAS: Evitar que la monición invada excesivamente el ambiente celebrativo y convierta la monición en nuesva homilía.

OPORTUNAS: El monitor debe saber dar los adecuados silencios para una mejor asimilación de la palabra.

BIEN DICHAS: Las moniciones puieden leerse o desirse de memoria.

PUNTUALES: Las moniciones deben estar a tiempo a si como el monitor.

*.- El monitor no tiene que leer las lecturar ni viseversa.

N.B.- Hay que distinguir lo que es palabra nuestra y lo que es palabra de Dios.

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Objetivo de las Moniciones Liturgicas

Las moniciones en la Misa son una motivación a participar y vivir el Misterio de Cristo celebrado en la Eucaristía.

No se trata de una introducción, ni resumen de las lecturas o de impartir una profunda catequesis. Simplemente su finalidad es ambientar e invitar, con comentarios breves, concisos y claros.

Momentos de Monición

Entrada –Es una invitación a la Asamblea a participar de manera consciente, activa y fructuosa de la Santa Misa. Se puede hacer mención particular del momento litúrgico, fiesta o solemnidad en referencia al mensaje central del mensaje evangélico.

Eje: Hoy celebramos la Resurrección del Señor. Cristo es nuestra Pascua, pues ha muerto y resucitado, dando ese paso para darnos vida y vida en abundancia. Nos disponemos a Participar llenos de gozo de esta Santa Eucaristía.

(La Monición de entrada puede hacerse antes de la Antífona o Canto de Entrada o después del Saludo del Celebrante).

Antes de las Lecturas y del Evangelio –Se hace un breve comentario del mensaje central de cada lectura y del Evangelio, instando a escuchar atentamente la Palabra de Dios.

Eje: El apóstol Pablo exhorta a la comunidad cristiana de Efeso a desarraigar el hombre viejo y revestirse del hombre nuevo, según Dios.

Eje: En el Evangelio Jesús se muestra como el Buen Pastor que da la vida por sus ovejas.

(Se puede hacer una Monicion antes de cada lectura y del Evangelio, todo de acuerdo con el sacerdote de la Parroquia).

Liturgia Eucarística –Se realiza en el momento de la Presentación de Ofrendas invitando al pueblo a entregarse totalmente junto a la ofrenda del pan y del vino.

Ejem: En cada Misa se realiza el Milagro de la Eucaristía: el pan y el vino se convierten en el cuerpo y la sangre de Cristo. Presentémonos como ofrenda viva junto a estos dones, para ser también transformados en el Señor.

Antes de la Comunión –Es una invitación a participar del Banquete Eucarístico con la debida preparación y disposición.

Eje: Los discípulos de Emaus reconocieron a Jesús en la Fracción del Pan. Al participar de este Banquete Eucarístico podemos también reconocerle, porque El aquí esta.

Despedida –Es una breve exhortación a hacer vida lo que hemos celebrado.

Ejem: Vayamos a anunciarles a todos, que Cristo vive ¡Ha resucitado!

(Se puede hacer antes o después de la Bendicion)

Criterios para monitar

-Redacción de Moniciones. Muchos equipos de Liturgia toman las moniciones de organismos de la Iglesia de Pastoral Litúrgica. Sin embargo también pueden hacerse y ese es el motivo de este pequeño tratado: el de orientar para la redacción de las moniciones bajo el asesoramiento de un sacerdote o de alguna persona experta que ha sido puesta para asesorar la Animación Litúrgica Parroquial.
Las moniciones hechas por el coordinador de Liturgia, o en equipo o por una persona designada, siempre antes de hacerse en Misa deben presentarse al sacerdote para que el las autorice e indique como hacerse.

-Moniciones en tiempos Especiales o Fiestas. Por ejemplo en la Celebración de Sacramentos dentro o fuera de Misa, en tiempos fuertes de la Liturgia como la Semana Santa donde puede haber monicion antes del Gloria el Jueves Santo, en el momento de la Cruz el Viernes Santo o para el Pregón Pascual en la Vigilia del Sábado…

-El Monitor.

Cualidades humanas: Capacidad de animar, que sensibilice lo que esta diciendo de manera equilibrada y de excelente presentación física (bien vestido).

Cualidades técnicas: Arte de tomar el micrófono, saber como estar de pie, que sepa modular la voz.

Cualidades espirituales: Persona que sea enamorada de la Eucaristía, de vida orante capaz de transmitir esa presencia de Dios a los demás y que esté en proceso de conversión (testimonio de vida).
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Fiat mihi secundum verbum tuum LUCAM I.XXXVIII

Como decir las moniciones


Sobre la manera concreta de realizar las moniciones bastará recordar unas pistas bien sencillas:

-          Es conveniente que las moniciones de una celebración las diga la misma persona: para dar unidad al conjunto. Es decir que el que inicie la celebración monitando, sea el mismo que  termine monitando, que no haya cambio de monitor en el transcurso de la misa.

-          El que proclama la lectura no debe ser el que también dice la monicion: es mejor distinguir claramente lo que es “palabra nuestra”, más o menos explicativa, y lo que “Palabra de Dios”.

-          Las moniciones no se tienen que hace desde el ambón: lo decía ya el Misal (IGMR 68 y 272) y lo repite el Leccionario (OLM 33). La razón es sencilla: el  ambón se reserva a la proclamación de la palabra revelada; por tanto habrá que establecer otro lugar desde el que decir las moniciones.

-          Las moniciones es mejor decirlas, aunque estén escritas. También es verdad que algunas personas saben muy bien decir aunque estén leyendo. La monición pide una comunicatividad especial.

-          Las moniciones que ofrecen los libros o las hojas pastorales las tiene que considerar el monitor (o el equipo que prepara la celebración) como sugerencias, como material que tendrá seguramente mucho de aprovechable, pero no como dogmáticas. A partir de lo que allí se dice, con sentido litúrgico y sintonía con la comunidad, deben llegar al lenguaje más válido de una monición.

Cualidades de una Buena Monicion


Es interesante la evolución que se nota en los varios documentos sobre las moniciones litúrgicas. A medida que pasa el tiempo, son más insistentes las recomendaciones de brevedad y de discreción.

En el documento conciliar se pedía ya que fueran “breves” y “sólo en los momentos más oportunos, con las palabras prescritas u otras semejantes” (SC 35).

Luego el Misal, en 1969, recomienda al comentador que “lleve bien preparados sus comentarios, con una sobriedad que los haga asimilables” (IGMR 68).

Al año siguiente, en la instrucción de 1970, y como si la experiencia hubiera aportado un cierto grado de escarmiento, se dice que “estas palabras sean breves y eficaces, pensadas de antemano… evítese toda exageración y diga sólo lo que verdaderamente es necesario” (3).

El nuevo Leccionario, de 1981, insiste en las cualidades de una buena monicón. La lista de adjetivos y matices es significativa: “breves y apropiadas…. Sencillas, fieles al texto, breves(por segunda vez en el mismo número), preparadas minuciosamente y adaptadas al matiz propio del texto al que deben introducir” (OLM 15). Se advierte que no es fácil acertar con el tono de estas intervenciones: “hay que atender con mucho cuidado al género literario de estas moniciones” (OLM15). Más tarde se siguen pidiendo cualidades para estas moniciones “Breves” (OLM 19), “unas explicaciones y moniciones oportunas, claras, diáfanas por su sobriedad, cuidadosamente preparadas, normalmente escritas y aprobadas con anterioridad por el celebrante” (OLM 57).

- Se insiste, pues, en que sean breves. Todos tenemos experiencia de cómo unas intervenciones largas dan al conjunto de la celebración un tono pesado, escolástico y farragoso.

- Que sean sencillas, diáfanas. Se trata de ayudar a captar mejor el contenido de los ritos o de las lecturas. Eso no se logra con frases alambicadas, a base de oraciones subordinadas, queriendo decirlo todo.

- Que san fieles al texto. Cada pasaje tiene su propio tono y cada gesto ritual su finalidad: la monición debe ayudar a escuchar la lectura desde la actitud justa (sin manipular su interpretación, dejándola abierta) y a realizar el gesto simbólico (por ejemplo, el gesto de la paz) exactamente dentro de su identidad y finalidad.

- Que sean discretas: discretas en número (no hace falta que se hagan todas las posibles, sino las que parezcan más convenientes, y no siempre las mismas). El monitor –así como el diácono o presidente en sus intervenciones libres – deben evitar la tentación de la palabrería. A veces se les nota una verdadera obsesión didascálica, una vez que se han apoderado del micrófono. Eso hace que las moniciones, en vez de ayudar y crear ambiente, lo que hacen es agotar y aturdir a los fieles.

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**Nota de la pagina la verdadera liberdad:  como ven aqui publicamos muchas moniciones,para una sola celebracion, esto no quiere decir que hay que utilizarlas todas. de hecho en la parroquia nosotros solo usamos 5: Entrada, la única de las lecturas, ofertorio, comunion y salida.

Las demás han ido surgiendo de acuerdo a los comentarios, peticiones y sugerencias de nuestros lectores.

Continuemos con el documento…… ____________________________________________________________________

Las moniciones se espera que sean pedagógicas, o sea, que produzcan con sus palabras y sugerencias el efecto deseado: despertar el interés por la lectura, suscitar la actitud interna desde la que cantar un canto o realizar un gesto.

Todo esto supone que estén bien preparadas. Ya hemos oído cómo insisten en ello los documentos. Normalmente por escrito (ese “normalmente” ya dice también el margen de flexibilidad de estas normas) y además en coordinación con el presidente: es importante que haya confluencia de direcciones entre el presidente con su homilía, el que hace las moniciones y el que escoge y dirige los cantos. Todos tienen una única finalidad: ayudar a que la comunidad escuche y cante y celebre mejor. Si en vez de unir, dispersan la atención, se les hace un flaco servicio a los fieles.

Monicion para Solemnidad de la Asuncion de Maria 15 de agosto


LA ASUNCION DE LA SANTISIMA VIRGEN MARIA

“Me llamarán dichosa”

 

M.R. Pag 527  /  Lecc. II Pag. 1107

MONICION DE ENTRADA:

Hoy celebramos la Asunción de María. que fue asunta en cuerpo y alma a la gloria del Cielo. Iniciemos nuestra celebración.

LITURGIA DE LA PALABRA

Primera Lectura: Ap 11,19. 12,1-6 .10

Salmo 44

Segunda Lectura Cor 15, 20-27

Evangelio Lc 1, 39-56

MONICION A LAS LECTURAS (Unica)

Las lecturas nos hablaran de Maria, la elegida desde siempre, para ser la madre de aquel que vino a salvarnos.  Que su ejemplo nos impulse a trabajar con amor y humildad.

MONICION A LAS LECTURAS (Individual)

Primera Lectura

La Mujer adornada de luz y estrellas, en la lucha contra el mal  resulta triunfadora y engendra al  salvador prometido.

Salmo 44

Un bello himno es este salmo, donde reconocemos y damos homenaje a María nuestra madre. Respondemos todos: De pie, a tu derecha, está la reina.

Segunda Lectura

Se nos recuerda en esta lectura, que Cristo ha vencido a la muerte y por su resurrección nos ha redimido.

Evangelio

Escucharemos en el evangelio, el canto de alegria y agradecimiento que María dirige a Dios llena de fe.

Oración de los fieles

Oremos, hermanos al Señor, que en el día de hoy ha querido ensalzar a la Virgen María por encima de los coros de ángeles y de santos, y pidámosle que escuche nuestra oración: Respondemos juntos: ___________________

1.- Para que todos los hijos de la Iglesia, unidos a la gloriosa y santa María, Madre de Dios, proclamen la grandeza del Señor y se alegren en Dios, su salvador,. Roguemos al Señor

2.- Para que la misericordia del Señor llegue a sus fieles de generacion en generacion, y todos los pueblos feliciten a aquella en la cual Dios ha hecho obras grandes, Roguemos al Señor

3.- Para que el Señor, con las proezas de su brazo, enaltezca a los humildes, colme de bienes a los pobres y euxilie a Israel, como lo había prometido a los antiguos padres. Roguemos al Señor.

4.- Para que Cristo, el rey que ha coronado a María como reina, cuando entregue la creación al Padre, nos conceda a nosotros, como a María, la posesion del reino preparado desde la creación del mundo. Roguemos al Señor.

Dios nuestro, que constituiste a la Madre de tu Hijo Madre y Reina nuestra, escucha nuestra oración y haz que, ayudados por la intercesión de Maria, participemos un día de la felicidad eterna. Por Jesucristo, Nuestro Señor

PRESENTACION DE OFRENDAS

Unidos al pan y el vino presentemos al Señor nuestras intenciones de imitar constantemente a su madre Santísima.

MONICION AL PADRE NUESTRO

Hermanos, Jesús y Maria son un claro ejemplo de oración constante, unidos a una sola voz, digamos con fe y esperanza esa oración que nuestro Salvador nos enseño: Padre nuestro……

MONICION A LA COMUNION

De la mano de Maria acerquémonos a recibir este cuerpo y sangre que el mismo Jesús nos ofrece y el cual es para nosotros salvación y vida.

PARA DESPUES DE LA COMUNION

  MEDITACIÓN:INVOCACIÓN A LA VIRGEN

(Juan Pablo II)

María, hija de Israel, tú has proclamado la misericordia ofrecida a los hombres, de edad en edad, por el amor misericordioso del Padre.

María, Virgen Santa, Sierva del Señor, tú has llevado en tu seno el fruto precioso de la Misericordia divina.

María, tú que has guardado en tu corazón las palabras de salvación, testimonias ante el mundo la absoluta fidelidad de Dios a su amor.

María, tú que seguiste a tu Hijo Jesús hasta el pie de la cruz con el fiat de tu corazón de madre, te adheriste sin reserva al servicio redentor.

María, Madre de misericordia, muestra a tus hijos el Corazón de Jesús, que tú viste abierto para ser siempre fuente de vida.

María, presente en medio de los discípulos, tú haces cercano a nosotros el amor vivificante de tu Hijo resucitado.

María, Madre atenta a los peligros y a las pruebas de los hermanos de tu Hijo, tú no cesas de conducirles por el camino de la salvación.

MONICION DE DESPEDIDA

Vayamos a nuestros hogares recordando que donde esta Jesús, también esta María para ayudarnos en nuestras actividades diarias, no dejemos de solicitar su ayuda en todo momento

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