MONICION DEL DOMINGO XXII DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A
Dos maneras opuestas de pensar
M.R. Pág. 250 / Lecc. II Pág. 53
MONICION DE ENTRADA
(Saludo) El amor de Dios nos mantiene unidos y nos convoca a permanecer siempre en Él. Con este deseo del Señor, iniciemos esta celebración, poniendo toda nuestra disposición de participar dignamente de ella.
LITURGIA DE LA PALABRA
Primera Lectura: Jer 20, 7-9
Salmo: 62, 2.3-4.5-6.8-9
Segunda Lectura: Rom 12, 1-2
Evangelio: Mt 16, 21-27
MONICION A LAS LECTURAS (Única)
Cristo nos llama a seguirlo y nos recuerda que abrazar la su cruz, equivale a compartir su victoria, en una vida de amor, rectitud, paz y justicia.
MONICION A LAS LECTURAS (Individual)
Primera Lectura
Escuchemos a Jeremías que nos dice que se tienen dificultades al seguir la misión que Dios nos da, pero su amor es más fuerte que todo eso y nos permite continuar.
Segunda Lectura
El verdadero culto a Dios equivale a una existencia plena y expresada en el amor, la rectitud y la justicia.
Evangelio
De camino a Jerusalén, Jesús anuncia a los suyos su trágico final. A Pedro se le exhorta a pensar como Dios y no como los hombres.
MONICION A LAS OFRENDAS
La obediencia fiel a Dios y el amor desinteresado a nuestro prójimo, es la mejor ofrenda, que ahora le presentamos junto con estos dones de pan y vino.
MONICION AL PADRE NUESTRO
Llenos del amor de Dios y convencidos de su infinita misericordia, dirijámonos al Padre como Jesucristo nos ha enseñado
MONICION A LA COMUNION
La comunión es prenda de vida eterna. Acerquémonos a recibir a Cristo realmente presente en la eucaristía con un alma humilde y dispuesta.
MONICION DE DESPEDIDA
La llamada de Jesús es exigente y comprometedora. Con renovado entusiasmo, volvamos a nuestros hogares, decididos a vivir como verdaderos seguidores de Cristo.
ORACION UNIVERSAL
Pidamos al Señor que dé oídos a las súplicas de su pueblo:
1.- Tengamos presente en nuestras oraciones a la Iglesia santa, católica y apostólica, para que el Señor la haga crecer en la fe, la esperanza y la caridad.
2.- Oremos por los pecadores, por los encarcelados y por los enfermos, para que el Señor los proteja, les devuelva la salud y los consuele.
3.- Oremos también por las almas de todos los difuntos, para que Dios, en su bondad, quiera admitirlos en el coro de los santos y de los elegidos.
4.- Pidamos por todos los que nos disponemos a celebrar esta santa Eucaristía, para que el Señor nos otorgue sus gracias y bendiciones a quienes nos reunimos a celebrar este sacrificio.
Escucha, Señor, las oraciones de tu pueblo, para que, como verdaderos discípulos de tu Hijo, sepamos discernir lo bueno, lo que te agrada, lo perfecto, y carguemos con la cruz, acompañando a Cristo, nuestra esperanza. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Archivado en: Ciclo A Etiquetado: | ciclo a, domingo XXII, Monicion, Moniciones, tiempo ordinario